#Sevilla Investigadores de la US descubren que hay células madre neurales que se convierten en vasos sanguíneos

Vasos sanguíneos
By Kelvinsong (Own work) [CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons

 

El Grupo de Investigación de Fisiopatología de Células Madre Neurales de la Universidad de Sevilla y el Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBiS) acaba de publicar un artículo científico en la prestigiosa revista Cell Reports en el que demuestran que las células madre del cuerpo carotídeo adulto se transforman en vasos sanguíneos, además de en neuronas. El trabajo ha sido llevado a cabo principalmente por la investigadora postdoctoral Valentina Annese, dentro del grupo mencionado. Este descubrimiento podría llegar a tener grandes repercusiones en el avance de tratamientos de enfermedades tan distintas como pueden ser los tumores pediátricos o el Parkinson.

El cuerpo carotídeo es una pequeña estructura de tejido nervioso situada en la bifurcación de las arterias carótidas, cuya función es la de actuar como un quimiorreceptor de la sangre. Vigila el contenido sanguíneo de oxígeno y participa en la regulación de la respiración.

“Creemos que la capacidad de producir vasos sanguíneos por parte de las células madre neurales podría afectar directamente al crecimiento de ciertos tipos de tumores en la población infantil”, comenta el investigador principal de este proyecto, Ricardo Pardal.

La plasticidad de las células madre adultas, o la capacidad de las células madre somáticas para cruzar los límites y diferenciarse en tipos celulares no relacionados, ha sido un tema de debate en la última década. Las células madre derivadas de la cresta neural (NCSCs) muestran una notable plasticidad durante el desarrollo, pero no se sabe si las poblaciones adultas de NCSCs mantienen esta plasticidad. En este sentido, “describimos que las células madre del cuerpo carotídeo adulto derivadas de la cresta neural (CBSCs) son capaces de experimentar diferenciación endotelial además de su papel ya descrito en la neurogénesis, contribuyendo tanto a procesos neurogénicos como angiogénicos que tienen lugar en el órgano durante la aclimatación a la hipoxia. Además, la conversión de CBSCs en células vasculares es dependiente del factor inducible por hipoxia (HIF) y sensible a citoquinas vasculares liberadas en hipoxia tales como la eritropoyetina. Nuestros datos resaltan una notable plasticidad fisiológica en una población adulta de células madre específicas de tejido, y podrían tener impacto en el uso de estas células para terapia celular”, ha añadido Pardal.

Estos resultados son algunas de las conclusiones del proyecto ERC Starting Grant ‘Physiology of the adult carotid body stem cell niche’, concedido por el Consejo Europeo de Investigación, así como del proyecto ‘Fisiopatología de Células Madre Derivadas de la Cresta Neural’ del Ministerio de Economía y Competitividad.

Para estos estudios los expertos cuentan con la colaboración de las unidades de oncología pediátrica y patología del Hospital Universitario Virgen del Rocío.

Más información en la Universidad de Sevilla 

#Sevilla Investigadores de la US y el CABIMER revelan una nueva vía de regulación en la reparación de roturas en el ADN

Ciencia Andaluza
ADN

 

Un paso más en el estudio del funcionamiento de las células humanas es lo que ha logrado un grupo de investigadores del Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa (CABIMER) y de la Universidad de Sevilla, en colaboración con la Universidad de Carolina del Norte y el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa de Madrid. Lo han hecho tras identificar en células humanas una nueva vía de regulación de la reparación de roturas de doble cadena en el ADN. Estas roturas representan la lesión más peligrosa para la célula, ya que pueden provocar su muerte o generar reordenamientos cromosómicos que contribuyan al desarrollo de cáncer.
“En concreto hemos descubierto que cuando estas roturas se producen en el ADN nuclear, una proteína esencial en la respuesta celular a ese daño, llamada ATM, modifica por fosforilación a la ADN Polimerasa Lambda, una enzima que sintetiza ADN en situaciones muy específicas”, explica el investigador José F. Ruiz, del Departamento de Bioquímica Vegetal y Biología Molecular de la Universidad de Sevilla.
En este trabajo se demuestra, por tanto, que la modificación hecha por ATM es la señal necesaria para que la enzima Pol Lambda vaya a esas roturas en el ADN y contribuya a su reparación. Esto es esencial para que la célula siga su ciclo vital con normalidad.
Se trata de un trabajo de investigación básica que arroja luz sobre el funcionamiento de un proceso biológico que ocurre cada día en las células humanas, las cuales están continuamente expuestas a diferentes tipos de agentes que originan este tipo de roturas en el ADN. “En un fututo, nuestro descubrimiento podría tener aplicación biotecnológica o ser utilizado como biomarcador para el seguimiento o identificación de enfermedades como el cáncer, pero para eso aún tenemos que seguir investigando”, indica el profesor Ruiz.

En la actualidad, estos investigadores trabajan también en el estudio de las translocaciones cromosómicas, que son especialmente relevantes por su potencial oncogénico en células humanas. Estas translocaciones ocurren por la reparación anómala de las roturas de doble cadena en el ADN que se pueden generan bien espontáneamente o bien en respuesta a determinados agentes que dañan el ADN, como la irradiación o algunos productos químicos. Por otro lado, están caracterizando otras posibles modificaciones que regulan a la Pol Lambda humana, la enzima que participa en esos procesos de reparación de roturas en el ADN.

Más información en  la web de la Universidad de Sevilla.

#Córdoba #Málaga #Granada #Sevilla Nanotubos de carbono para monitorizar desde dentro las obras públicas

Ejemplo de uno de los sensores diseñados por el equipo de la Universidad de Córdoba. / UCO
Ejemplo de uno de los sensores diseñados por el equipo de la Universidad de Córdoba. / UCO

 

Cada vez que concluye la obra de una nueva infraestructura pública y una vez superados los fastos de las inauguraciones, se corta la cinta y se marchan los fotógrafos, comienza el trabajo silencioso de los técnicos encargados de evaluar el estado del nuevo puente, presa o carretera. Las grandes obras públicas requieren un control permanente que garantice su conservación a lo largo del tiempo. Actualmente, esa evaluación se realiza a través de sensores externos que monitorizan la salud estructural de las construcciones tomando medidas de vibraciones y aceleraciones y comparándolas con modelos teóricos que permiten simular el comportamiento de la estructura ante la acción de cargas.

Ese sistema de control exige tiempo –el de los técnicos encargados de tomar las medidas– y dinero –el empleado en la tecnología de sensores necesaria–. Para reducirlos, el equipo de investigación TEP 167 Mecánica de sólidos y estructuras de la Universidad de Córdoba, junto a investigadores de las universidades de Málaga, Granada y Sevilla, ha abierto una nueva línea de investigación para diseñar nuevos sensores que puedan ser introducidos en los propios materiales con los que se construyen las nuevas infraestructuras. El proyecto cuenta con el apoyo del Ministerio de Economía y Competitividad.

La idea es generar compuestos de base cemento (cemento, mortero u hormigón), adicionados con nanotubos de carbono para mejorar su resistencia y propiedades eléctricas. Así, al introducir los nanotubos en los elementos estructurales de las construcciones, como las vigas, se logra abrir canales de comunicación dentro de la nueva infraestructura.

Esta idea se puede asemejar a la función que desarrollan, por ejemplo, los microchips de las mascotas, es decir, ofreciendo información desde dentro del cuerpo, en este caso, de la obra pública. Son lo que se conoce como Smart Structures o estructuras inteligentes. Para conseguirlo, el equipo de investigación que lidera el profesor Rafael Castro ha echado mano de la nanotecnología, concretamente, de los nanotubos de carbono y su extraordinaria capacidad conductiva, diseñando cubos de unos 50 mm de lado para ser integrados en estructuras constituidas por hormigón estructural.

 

Continúa en la Agencia SINC

 

#Sevilla Los casos de úlcera por presión en UCIs andaluzas, por debajo de la media nacional según un estudio de la US

En cama
En cama

 

Un estudio de la Universidad de Sevilla realizado en el Hospital Virgen del Rocío ha analizado la situación de los pacientes ingresados en las unidades de cuidados intensivos (UCI), ya que tienen un riesgo especialmente elevado de desarrollar úlceras por presión (UPP) asociadas a la gravedad de su situación y a la inmovilidad a la que están expuestos.

Las úlceras por presión son complicaciones frecuentes en cualquier nivel asistencial. Según los expertos, aproximadamente 15.000 pacientes del Sistema Sanitario Público Andaluz sufren alguna úlcera por presión. Esto representa un significativo problema de salud no solo para pacientes y familias, sino también para los sistemas sanitarios.

Los expertos realizaron el seguimiento de un total de 315 pacientes ingresados en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Universitario Virgen del Rocío durante el año 2015. “Observamos que durante este periodo la incidencia acumulada de estas lesiones por presión ha sido del 8,1%, lo que supone un valor inferior al obtenido en similares entornos clínicos a nivel nacional e internacional. Esto refleja el buen hacer de los equipos multidisciplinares que desarrollan su práctica en esta UCI respecto a la implantación de protocolos de prevención de úlceras por presión”, afirma Mª Isabel González, doctora de la Universidad de Sevilla, autora principal del estudio y referente de Cuidados de la UCI del Hospital Virgen del Rocío.

Las localizaciones más frecuentes de las ulceras desarrolladas fueron el sacro y los talones. Todas ellas fueron clasificadas en los estadios I y II, que incluyen a aquellas úlceras que presentan menor gravedad y mejor pronóstico, frente a las de estadios III y  IV que no se observaron durante el tiempo que duró la investigación.

Durante el estudio se han controlado un total de 88 posibles factores relacionados con el desarrollo de UPP. La gravedad y el pronóstico vital de los enfermos ingresados en UCI y el desarrollo de complicaciones durante el ingreso son los factores que más influyen a la hora de que aparezcan este tipo de úlceras.

Por otro lado, el número de días de inmovilización en la cama se comporta como factor de protección. Este último resultado, que no ha aparecido en ningún estudio previo, podría estar también relacionado con la implementación de las medidas preventivas, en la medida en que la prescripción de restricción de movimientos en esta UCI se suele producir durante los primeros días de ingreso del paciente por su situación de inestabilidad hemodinámica y solo si es estrictamente necesario. Una vez resuelta, y aunque el paciente precise de sedación profunda, en la unidad se comienza a aplicar el protocolo de prevención de UPP con sus correspondientes reposicionamientos y cambios posturales cada dos horas. “Actualmente, el reposicionamiento y la movilización precoz han pasado a ser intervenciones consideradas como parte del tratamiento en la unidad de cuidados intensivos donde se llevó a cabo la investigación, lo que podría explicar el posible efecto protector de los días de inmovilización”, añade Mª Isabel González.

Por otro lado, en el estudio también se evaluó la adecuación de la escala de Braden, herramienta utilizada para valorar el riesgo de aparición de UPP en la mayoría de las UCI, y resultó no reflejar adecuadamente las características de los pacientes ingresados en las UCIs. La consecuencia podría ser que un gran número de intervenciones con carácter preventivo se implementarán a pacientes que no se encuentren en riesgo de desarrollo de UPP, y esto no resultaría en un uso costo-efectivo de los recursos del sistema sanitario público.

Estos datos se recogen en la tesis doctoral realizada por la investigadora Mª Isabel González Méndez y dirigida por el doctor Joaquín Salvador Lima Rodríguez y la doctora Marta Lima Serrano, de la Universidad de Sevilla. El trabajo ha recibido la máxima calificación de sobresaliente cum laude por unanimidad. La tesis se enmarca en el Programa de Doctorado de Ciencias de la Salud diseñado por la Universidad de Sevilla, la Escuela Andaluza de Salud Pública y la Universidad de Jaén.

Más información en la Universidad de Sevilla.

#Sevilla La promiscuidad como método para mejorar la especie

Pistacia lentiscus
See page for author [GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html) or CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/)], via Wikimedia Commons

Investigadores del departamento de Biología Vegetal y Ecología de la Universidad de Sevilla han demostrado que dos tipos de arbustos comunes en Andalucía, el mirto o arrayán y el lentisco, mejoran su descendencia al ser polinizados por semillas de distinto origen. Al mismo tiempo, han confirmado que si la fertilización se produce en una proporción mayor con el mismo padre tienen menos posibilidades de crecimiento y de supervivencia.

En un hábitat deteriorado, algunas especies tienen complicada la germinación y son fertilizadas desde diferentes fuentes para producir hijos más fuertes. El sistema de propagación sexual más conocido en plantas es la alogamia, también llamada fecundación cruzada. De esta forma se garantiza la variabilidad genética y, por tanto, nuevas combinaciones dentro de una especie al tomar el polen de otro origen y no de sí misma.

Sin embargo, muy pocos estudios realizados hasta ahora han tenido en cuenta otros parámetros del método de apareamiento que no sean las tasas de fecundación cruzada. Los efectos directos de la diversidad genética de la semilla recibida por las madres, conocida como paternidad correlacionada, es la medida que indica los distintos progenitores. Es decir, la proporción de hijos fecundados por un mismo padre.

Más información en la fuente de la noticia Remedios Valseca / Fundación Descubre

 

#Huelva Presentan una patente para reutilizar los fosfoyesos de Huelva como alternativa a su soterramiento

La empresa andaluza Captura CO2 ha presentado en Huelva una patente con la que aportar una solución a los fosfoyesos alternativa a su soterramiento. Los autores de este proyecto plantean, además de la eliminación por completo de las balsas de fosfoyeso de las marismas onubenses, la recuperación del espacio ocupado con una inversión “bastante inferior a la propuesta” en la actualidad. Esa cantidad, además, se recuperaría generando riqueza por la comercialización de los productos resultantes, “creando empleo con la construcción de una industria limpia en la zona y rescatando un espacio libre para Huelva”. La idea es “pasar de un problema de contaminación a una solución de valor añadido”, explica el creador de la patente y catedrático de Física de la Universidad de Sevilla, Luis Esquivias. Este proceso ha sido patentado por el Instituto de Ciencias Materiales del CSIC, la Universidad de Cádiz y la Universidad de Sevilla.
En cuanto a los datos económicos del proyecto, Captura CO2 prevé que los 120 millones de toneladas de fosfoyeso que hay en las balsas podrían transformarse en casi 70 millones de toneladas de calcita y casi 100 de sulfato de sodio, con un valor comercial superior a los 24.000 millones de euros.

Básicamente el proyecto industrial, que se realizaría en la superficie de las balsas, consiste en la disolución del fosfoyeso en una solución de sosa, que se precipitaría en su mayor parte en cal apagada y daría como líquido resultante una solución de sulfato de sodio. Tras la evaporación del disolvente, el resultado que quedaría es sulfato sódico anhidro. La cal apagada reacciona con el CO2 y da como resultado calcita o carbonato cálcico. Además, para reducir costes e impacto medioambiental y desarrollar una tecnología viable para sectores industriales de la zona, se ha incorporado el uso de sosa comercial y otros residuos de industrias muy próximas a las actuales balsas de fosfoyeso. Con este proceso se reducirán las emisiones de CO2 de las industrias del Polo Químico, con la consiguiente mejora del medio ambiente, según ha destado el investigador Luis Esquivas.

Más información en la Universidad de Sevilla.

 

#Granada El número Pi celebra su día con una fiesta de divulgación de las matemáticas

PI

 

La celebración del Día de Pi, denominado ‘Sin π no soy nada’, ha reunido a 200 estudiantes de Primaria, Secundaria y Bachillerato en el Centro de Profesorado de Sevilla en el evento central de la efeméride, que se organiza por primera vez en España. A esta fiesta de divulgación de las matemáticas se han sumado alrededor de 40 actividades en todo el país.  En concreto, en la Universidad de Sevilla una treintena de alumnos de 1º de bachillerato del IES Macarena han participado en el ‘Café con Pi‘, organizado en el CITIUS Celestino Mutis, y alumnos de la Facultad de Matemáticas, han trabajado junto a los compañeros del Laboratorio de Fabricación Digital (FabLab Sevilla) en la colocación de 500 dígitos de Pi en los pasillos de la Facultad.

La iniciativa ‘Sin Pi no soy nada’ persigue acercar a la sociedad a las matemáticas mediante propuestas relacionadas con el arte, como el cómic, el relato o el vídeo, para  desmitificar su imagen de disciplina difícil y destacar así su presencia en actividades cotidianas. Asimismo, pretende incentivar vocaciones entre los más jóvenes e impulsar la cultura científica entre la sociedad.

Para ello, se han programado una serie de iniciativas como certámenes, charlas divulgativas, cafés con ciencia y acciones en redes sociales, que han contado hoy con su celebración central en Andalucía.

Distintas actividades divulgativas han conformado el programa. La primera charla, titulada ‘Dios, π y el infinito’ ha sido impartida por la divulgadora de la Universidad de Sevilla y presidenta de la Comisión de Divulgación de la RSME, Clara Grima. A continuación, ‘La Ciencia del Quijote’, una escenificación entre la vicepresidenta primera de la RSME, Mercedes Siles Molina, y Antonio Méndez Parrado, alumno del grado de Matemáticas de la Universidad de Málaga, ha  puesto de manifiesto las matemáticas que pueden descubrirse en el Quijote.

n tercer lugar, se ha desarrollado la actividad ‘No es magia es matemática’, de la mano de José Muñoz, profesor de Secundaria y miembro de la Sociedad Andaluza de Educación Matemática Thales, al que le ha seguido el taller de ‘Papiroflexia’, de la mano de Francisco Haro, profesor de Secundaria y miembro de Thales, y GeoGebra con demostraciones como la del área de un trapecio.

A continuación, el comité organizador de  los premios ‘Sin π no soy nada’ ha entregado los galardones en las categorías de cómic, relatos, vídeos, carteles y materiales didácticos, que se pueden consultar en la web de evento http://www.piday.es/ganadores2017/ En esta acción han participado alrededor de 200 trabajos enviados desde distintas provincias españolas.

Actividades en todo el país

Al evento central se han sumado cerca de 40 actividades en todo el país, la mitad de ellas en Andalucía. Es el caso de  los ‘Cafés con Pi’, la versión matemática de los ‘Cafés con Ciencia’, donde matemáticos conversan con grupos reducidos compartiendo mesa y conocimiento en las universidades de Granada, Jaén,  Almería y Cádiz, así como en el Jardín Botánico La Concepción de Málaga y la Casa de la Ciencia de Sevilla. En la Universidad de Sevilla, los profesores Juan González-Meneses, del Departamento de Álgebra, Soledad Fernández García, del Departamento de Ecuaciones Diferenciales y Análisis Numéric, y  Ramón Jesús Flores Díaz, del Departamento de Geometría y Topología, han protagonizado este desayuno científico en el Instituto de Matemáticas de la Universidad de Sevilla (IMUS) ubicado en el CITIUS Celestino Mutis.

A los cafés se suma la iniciativa de la Universidad de Sevilla ‘Ciencia en el Bulebar’, donde los profesores Enrique F. Borja, Clara Grima y Alberto Márquez, Los 3 Chanchitos, compartirán sus gustos por π.

También se ha organizado talleres, visitas guiadas, catas, tapas, charlas literarias o murales que pueden consultarse en la página del proyecto En concreto, se desarrollarán iniciativas que relacionan la literatura y las matemáticas, una performance con los dígitos de Pi en cartón reciclado, paseos matemáticos, canciones y pasteles con π o el evento culinario divulgativo ‘PIcando tapitas’.

Más información en la Universidad de Sevilla.

 

#Córdoba: Los nanotubos de carbono encuentran la forma de controlar el deterioro de las grandes obras públicas

Ciencia Andaluza
Puente – pixabay

 

Cada vez que concluye la obra de una nueva infraestructura pública y una vez superados los fastos de las inauguraciones, se corta la cinta y se marchan los fotógrafos, comienza el trabajo silencioso de los técnicos encargados de evaluar el estado del nuevo puente, presa o carretera. Las obras públicas, más o menos faraónicas, requieren un control permanente que garantice su conservación a lo largo del tiempo.

Actualmente, esa evaluación se realiza a través de sensores externos que monitorizan la salud estructural de las construcciones tomando medidas de vibraciones y aceleraciones y comparándolas con modelos teóricos que permiten simular el comportamiento de la estructura ante la acción de cargas. Ese sistema de control exige tiempo -el de los técnicos encargados de tomar las medidas- y dinero -el empleado en la tecnología de sensores necesaria-. Para reducir uno y otro, el equipo de investigación TEP 167 “Mecánica de sólidos y estructuras” de la Universidad de Córdoba, en el que participan investigadores de la UCO y las Universidades de Málaga, Granada y Sevilla, ha abierto una nueva línea de investigación avalada por un  proyecto nacional concedido por el Ministerio de Economía y Competitividad con la que pretenden diseñar nuevos sensores que puedan ser introducidos en los propios materiales con los que se construyen las nuevas infraestructuras.

La idea es generar compuestos de base cemento (cemento, mortero u hormigón), adicionados con nanotubos de carbono para mejorar tanto su resistencia como sus propiedades eléctricas. De esta forma y al introducir los nanotubos en los elementos estructurales de las construcciones, como las vigas, se logra abrir canales de comunicación dentro de la nueva infraestructura. Esta idea se puede asemejar a la función que desarrollan, por ejemplo, los microchips de las mascotas, es decir, ofreciendo información desde dentro del cuerpo, en este caso, de la obra pública. Son lo que se conoce como Smart Structures o estructuras inteligentes. Para conseguirlo, el equipo de investigación que lidera el profesor Rafael Castro ha echado mano de la nanotecnología, concretamente, de los nanotubos de carbono y su extraordinaria capacidad conductiva, diseñando cubos de unos 50 mm de lado para ser integrados en estructuras constituidas por hormigón estructural.

 

Más información en la Universidad de Córdoba.

#Sevilla: ¿He tomado gluten o es una gastritis?

Ciencia Andaluza
Trigo

 

El departamento de Microbiología y Parasitología de la Universidad de Sevilla, en colaboración con la unidad de Gastroenterología y Nutrición del Instituto Hispalense de Pediatría, el Hospital Universitario Virgen del Rocío y la empresa Biomedal, han confirmado la eficacia de un kit de análisis, similar a los tests de embarazo, que permitirá a los pacientes celíacos comprobar de manera directa que su dieta se realiza de forma correcta.

La celiaquía es una enfermedad crónica que afecta, al menos, al 1% de la población y que requiere una dieta sin gluten durante toda la vida. Este conjunto de proteínas, presentes en el trigo, el centeno, la cebada y la avena, provoca una reacción inmunológica en pacientes predispuestos genéticamente y produce una reacción inflamatoria en el intestino.

Actualmente, el seguimiento de una dieta sin gluten implica importantes restricciones en la vida social del celíaco, ya que más de la mitad de los alimentos que se venden en los supermercados contienen gluten. Por otra parte, más del 45% de los pacientes celíacos presentan daño intestinal o síntomas después de un año en dieta sin gluten, probablemente debido a transgresiones en la dieta voluntaria o involuntariamente.

Hasta ahora, el médico se valía de cuestionarios dietéticos, serologías, biopsias o contenido de grasas en heces para intentar averiguar el grado de exposición del paciente al gluten y detectar las transgresiones ocasionales que impiden la curación de la mucosa. Estas pruebas no son suficientemente eficaces.

Más información en la fuente de la noticia Remedios Valseca / Fundación descubre

Demuestran que el principal exportador de vinos de España en el S.XVII era las Islas Canarias

Venenciando vino de Jerez

Expertos de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Sevilla han publicado recientemente un artículo científico en el que se pone de manifiesto el cambio que sufrió la exportación de vinos españoles en el transcurso de los siglos XVII y XVIII. El estudio refleja como los vinos andaluces desbancaron a los canarios tras el cambio de siglo y trata de establecer las causas de este crecimiento.

En el siglo XVII los vinos malvasía, de origen canario, eran los más exportados a Inglaterra desde España. En concreto, los ‘wine port book’, o libros de vinos que se conservan aún en Gran Bretaña, indican que en 1670 el 65,62 por ciento de los vinos que llegan al puerto de Londres provienen de Tenerife y La Palma, el 21,25 por ciento de Málaga y, tan solo el 9,63 por ciento de Cádiz (vinos de Jerez).

Los expertos señalan que mientras que las cosechas de malvasía de mayor calidad se vendían a los ingleses, el resto se exportaba a las colonias españolas y a Brasil. Autores tan importantes como William Shakespeare hacían referencia a los vinos canarios en esta época. Por ejemplo, en Enrique IV (Segunda parte, acto II, escena IV), Mistress Quickly dice a Doll Tearsheet: ‘Por mi fe que habéis bebido demasiado vino canario, un vino maravilloso y penetrante que perfuma la sangre antes de que se pueda decir: ¿qué es esto?‘.

La pregunta que se hacen ahora los expertos es por qué 50 años después, en 1720, el vino canario supone solo el 10 por ciento del volumen total de vinos exportados a Inglaterra frente a los vinos andaluces, sobre todo el sherry de Jerez, que se posiciona en primer lugar conforme avanza el siglo XVIII.

“Hay corrientes de opinión que señalan que simplemente cambiaron los gustos de la sociedad inglesa, pero nosotros queremos ir más allá; debemos estudiar los costes de producción, de transporte y de distribución del vino canario de la época — así como también de los vinos de Málaga, que experimentaron un retroceso similar en el mercado británico — para saber qué produjo realmente esta caída tan acusada del consumo de malvasía y ese cambio drástico del mercado vinícola del Atlántico”, explica el profesor de la Universidad de Sevilla y autor del estudio, José Ignacio Martínez. En su trabajo ha contado con la colaboración del profesor Antonio Macías de la Universidad de La Laguna (Santa Cruz de Tenerife).

Más información en la Universidad de Sevilla

Foto Pixabay 

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