#Jaén El tai chi permite reducir caídas en adultos mayores y en riesgo

Taichi
Taichi

El tai chi es una antigua práctica china centrada en la flexibilidad y la coordinación de todo el cuerpo, prestando atención a promover el movimiento armonizado en el espacio. Un análisis de estudios indica que esta práctica puede ayudar a reducir el número de caídas tanto en la población adulta mayor como en los adultos en riesgo. Los hallazgos, publicados recientemente en el Journal of the American Geriatrics Society ofrecen una manera simple y holística de prevenir lesiones.

“Esto sugiere que la práctica podría ayudar a proteger contra las caídas, que son la causa primaria de muerte traumática en adultos mayores y que generan una gran carga en el sistema de salud pública debido a las comorbilidades asociadas en sujetos que caen. Por lo tanto, la prevención de caídas surge como un objetivo mundial importante para las políticas de salud dirigidas a las poblaciones mayores”, explica Rafael Lomas-Vega, vicedecano de Fisioterapia de la Universidad de Jaén (UJA) y miembro del grupo de investigación de este trabajo.

En cuanto a las caídas perjudiciales, algunas pruebas de muy baja calidad indican que el tai chi reduce el riesgo en un 50% a corto plazo y en un 28% a largo plazo. La práctica del tai chi puede reducir el riesgo de caídas en casi la mitad durante el primer año de seguimiento, y este efecto puede extenderse a más de un año de seguimiento, aunque la magnitud del efecto se reduce sustancialmente.

A largo plazo, “la práctica del tai chi puede recomendarse para prevenir caídas en adultos mayores y en adultos en riesgo. La duración de las intervenciones varió de 12 a 26 semanas, mientras que la frecuencia de las sesiones de un hora varió de una a tres veces por semana”, señala Lomas-Vega. “Sin embargo, debido al pequeño número de estudios publicados, se necesitan más ensayos que investiguen el efecto del tai chi sobre las caídas perjudiciales y el tiempo hasta la primera caída”.

El efecto del tai chi frente a la fisioterapia o el yoga

En su investigación, el equipo realizó una revisión sistemática en la literatura médica de los estudios pertinentes más recientes y una integración estadística de los datos de esos estudios a través de un metaanálisis. El grupo identificó 10 ensayos clínicos aleatorizados que analizaron el efecto del tai chi en comparación con otros tratamientos (como la fisioterapia convencional, el ejercicio de baja intensidad, los estiramientos o el yoga) sobre el riesgo de caídas en los adultos en riesgo y en los adultos mayores.

En concreto, la investigación analiza el riesgo de caídas, es decir, el número de caídas reportadas por los sujetos del estudio. Este concepto es más informativo porque indica el riesgo de tener lesiones con mayor precisión. A partir de su estudio, afirman que la práctica del tai chi proporciona una reducción significativa del riesgo de caídas del 43% en comparación con la de otras intervenciones en el seguimiento a corto plazo (menos de 12 de meses) y una reducción del riesgo de caídas del 13% en el seguimiento a largo plazo (más de 12 meses).

“Según estos resultados, existen evidencias de alta calidad de que el tai chi reduce significativamente el riesgo de caídas y creemos que hay evidencia científica para que los profesionales de la salud recomienden la práctica del tai chi en adultos mayores”, concluye el investigador.

#Jaén Residuos del olivo para mejorar la flora intestinal

Ciencia Andaluza
Olivo

Miembros del grupo Ingeniería Química y Ambiental de la Universidad de Jaén, junto a investigadores de la Universidad de Santiago de Compostela y del Laboratorio Nacional de Energía y Geología de Lisboa han aislado sustancias de restos del olivar beneficiosas para el organismo. Los compuestos obtenidos promueven la proliferación de las bacterias causantes de que la flora intestinal cumpla correctamente su función en la asimilación de nutrientes.

El método propuesto por los investigadores contribuye al aprovechamiento de los residuos y, por tanto, a la disminución de la contaminación que genera su eliminación por los métodos tradicionales. En el artículo ‘Bifidobacterial growth stimulation by oligosaccharides generated from olive tree pruning biomass’ publicado en la revista Carbohydrate Polymers detallan estas nuevas posibilidades en el contexto de una refinería basada en los residuos sólidos del olivar y la reutilización de los subproductos obtenidos como prebióticos.

El trabajo de esta investigación abre las puertas a la introducción de este tipo de sustancias en una amplia gama de productos farmacéuticos, cosméticos y alimentarios que promuevan el desarrollo bacteriano intestinal.

El grupo de investigación Ingeniería Química y Ambiental se fundamenta en la biorrefinería, es decir, en el aprovechamiento exhaustivo de los residuos de cultivos. “Queremos conseguir productos útiles para el ser humano a partir de lo que hasta hace poco se consideraba basura. A través de este estudio, aprovechamos aún más los subproductos que se eliminan en la generación de biocombustible a partir del olivar con los se puede conseguir un beneficio directo para la salud”, indica a la Fundación Descubre el investigador Eulogio Castro de la Universidad de Jaén, uno de los autores del artículo.

Combustibles y digestión

El estudio parte del aprovechamiento de los restos de poda para conseguir bioetanol, un sustituto de la gasolina. El procedimiento consiste en el tratamiento de estos residuos de manera que se obtienen dos tipos de compuestos que contienen azúcares. La celulosa, por un lado, de la que se consigue la glucosa que se transforma en el etanol, usado como biocombustible. Por otro, la hemicelulosa, un compuesto que también forma parte de la pared celular vegetal, a partir de la que se extraen oligosacáridos, que pueden usarse como prebióticos, sustancias que ayudan a las bacterias del intestino a la digestión.
En un primer momento, los residuos del campo son triturados y tamizados, al mismo tiempo que se someten a un lavado con agua caliente a presión. Una vez que se separa el producto se consigue una parte sólida, de la que se obtiene el combustible, y una parte líquida en la que se encuentran disueltos los azúcares hemicelulósicos, entre los que se encuentran los oligosacáridos. Existen muchos tipos, pero son los más pequeños los que se utilizan en el cultivo de bacterias para analizar, posteriormente, su acción beneficiosa, como también ha quedado demostrado en este estudio.

Más información en la fuene de la noticia Remedios Valseca / Fundación Descubre

 

#Jaén Caminar y generar energía para el móvil, en un mismo bastón

Bastón
Bastón

Expertos del grupo Investigación y desarrollo en ingeniería gráfica, diseño industrial y SIG, en colaboración con el grupo Investigación y desarrollo en energía solar, ambos de la Universidad de Jaén han patentado un bastón electrónico de senderismo que permite generar energía eléctrica de forma autónoma a partir fuentes eólicas o hidráulicas. El invento almacena electricidad en una batería interna que permite recargar dispositivos electrónicos como teléfonos móviles, GPS o cámaras en rutas de medio y largo recorrido.

La recarga de estos aparatos electrónicos permite aumentar la seguridad del senderista. Precisamente, ése fue el arranque del invento. “Durante una ruta con mi hija tuvo un accidente y me quedé sin batería en el móvil. Fue imposible establecer comunicaciones. Entonces me pregunté cómo solucionar el problema con un dispositivo concreto”, relata a la Fundación Descubre una de las inventoras de la patente, Cristina Martín, investigadora de la Universidad de Jaén.

La experta explica que el agotamiento de las baterías en entornos con ausencia de suministro eléctrico puede llegar a tener consecuencias fatales. “En el peor de los casos, las primeras horas resultan vitales para poder localizar a los senderistas accidentados o perdidos”, apunta.

Para ayudar en estas situaciones, los investigadores han ideado un bastón que comprende una empuñadura que envuelve la mano al caminar y se convierte en una hélice en reposo.  Ésta hace girar un eje incluido en el tubo del báculo y activa un generador. “El espacio fue un factor limitante, ya que había que idear todo en unas dimensiones de un tubo. Diseñamos el sistema de acoplamiento entre la hélice y el generador, porque la que energía generada necesita adaptación para convertirla en energía útil. Después requiere elevarla, ya que se crea con un valor de tensión muy pequeño”, explica Catalina Rus, otra de las investigadoras implicadas en la patente.

La energía generada se acumula en una batería portable insertada dentro del cuerpo del bastón, lo que permite su uso posterior a través de un conector USB.

El bastón se completa con un dispositivo de fijación acoplado al tubo central que cumple una doble función. Por un lado, favorece el agarre en terreno firme y, por otro, permite acoplarlo a cualquier barra, bicicleta o lámpara, facilitando así la generación de energía en desplazamientos o acampadas.

Ensayos en el túnel del viento

El diseño del bastón implica adaptaciones estéticas y ergonómicas que permitan acoplarse a la mano, a la vez que permiten que la hélice se mueva con una corriente de viento o agua.

El proceso de desarrollo del bastón comenzó con el diseño de las secciones de la hélice que modelaron en programas informáticos antes de su construcción. Tras el acoplamiento de todo el dispositivo electrónico, los investigadores probaron el prototipo en un túnel del viento de la Universidad de Jaén, para simular las condiciones reales óptimas para la carga de la batería. Finalmente, probaron a cargar un teléfono móvil con la energía generada.

Los expertos destacan la doble funcionalidad del producto que sirve de apoyo y para generar energía y que ha sido financiado con fondos propios de la Universidad de Jaén. Tras finalizar varios prototipos, los investigadores acometen ahora ensayos para optimizar el dispositivo con vistas a su comercialización.

Además apuntan otras aplicaciones como su instalación en jardines, bicicletas o entornos donde se requiera generar energías a partir de fuentes renovables.

Más información en la fuente de la noticia en Carolina Moya / Fundación Descubre

 

#Jaén Simulación clínica como un nuevo método de aprendizaje y evaluación para aprender y valorar conocimientos, habilidades y actitudes en el ámbito de las ciencias de la salud

CPR Cardiopulmonary resuscitation
By Carolinapercas (Own work) [CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons

 

Pedro Antonio García Ramiro es profesor e investigador del Departamento de Enfermería de la Universidad de Jaén.  Dedica la mayor parte de su actividad docente a la simulación clínica como un nuevo método de aprendizaje y evaluación para aprender y valorar conocimientos, habilidades y actitudes en el ámbito de las ciencias de la salud. Además, como vocal del Ilustre Colegio de Enfermería de Jaén está inmerso en un proyecto de enfermería escolar que pretende, por un lado, ponocer las necesidades de educación para la salud de los profesores y escolares, y por otro, acercar esta profesión a los colegios mejorando la imagen social de la enfermería.

Pregunta: ¿En qué consiste la simulación clínica?

Respuesta: La simulación recrea un escenario, lo más fiel a la realidad y permite a los alumnos enfrentarse a casos clínicos y a los docentes analizar y evaluar su actuación. La simulación clínica permite replicar situaciones reales de la asistencia sanitaria en condiciones de seguridad y bienestar así como suprimir las implicaciones éticas de realizar procedimientos con pacientes que cuya habilidad y actitud no se hayan ensayado con anterioridad. En este sentido, elimina gran parte de los riesgos asociados a la práctica clínica con pacientes.

Pregunta: ¿De qué forma se desarrolla esta metodología docente?

Respuesta: La Universidad de Jaén está haciendo una apuesta importante por la simulación clínica en ciencias de la Salud. Se trata de una metodología docente que tiene como instrumentos de aprendizaje los simuladores.  Estos simuladores pueden ser de varios tipos, aquellos que imitan parámetros fisiológicos, los que permiten la repetición sin límite de una técnica o procedimiento, los simuladores de realidad virtual o los simuladores de pacientes a escala real conectados a un software que proporcionan respuestas fisiológicas programables. En el Departamento de Enfermería contamos con varios simuladores con diferentes niveles  de fidelidad para conseguir diferentes niveles de realismo.

Más información en la Universidad de Jaén.

#Jaén Un proyecto geológico internacional encabezado por la UJA pretende interpretar los cambios paleoambientales ocurridos en el evento anóxico del Jurásico temprano

Océano
Océano

La Universidad de Jaén lidera el proyecto “Toarcian Oceanic Anoxic Event: Impact on marine carbon cycle and ecosystems (IGCP-G55)”, uno de los cuatro aprobados por el Consejo del Programa Internacional de Geociencias en 2017 y que se financia a través de la UNESCO y la IUGS (Unión Internacional de Ciencias Geológicas).

El objetivo del proyecto es la caracterización e interpretación de los cambios paleoambientales relacionados con la crisis biótica ocurrida durante el Jurásico temprano, ligada principalmente al Evento Anóxico Oceánico del Toarciense. Para ello, 96 investigadores de 52 universidades e instituciones de 23 países distintos llevarán a cabo un análisis multidisciplinario alrededor de varios grupos de trabajo que se centrarán en materias como la icnología, la sedimentología, la geoquímica inorgánica y la mineralogía, la geoquímica orgánica, los microfósiles, los vertebrados fósiles y los invertebrados fósiles.

“Este tipo de proyectos no son directamente aplicados a la investigación, sino que se plantea una serie de cuestiones que están pendientes de resolver y se facilita la creación de una red de trabajo, que vincula a profesionales del mismo ámbito de diferentes países”, explica Matías Reolid, profesor del Departamento de Geología  de la UJA y responsable principal (leader) del proyecto. Como co-leaders participan los profesores Luis V. Duarte (Univ. Coimbra, Portugal), Emanuela Mattioli (Univ. Lyon 1, Francia) y Abbas Marok (Univ. Tlemcen, Argelia).

El proyecto intenta documentar el colapso del ecosistema marino global y la posterior recuperación, formular el mecanismo de respuesta biótica a las condiciones climáticas y ambientales adversas a nivel de grupos fósiles y el nivel trófico; reconstruir las condiciones oceánicas y climáticas del Jurásico Inferior y el mecanismo de efecto recíproco entre la perturbación del ciclo del carbono y el calentamiento global; y  correlacionar todos estos datos en un marco estratigráfico global. En ese sentido, pretenden revelar el impacto en los ecosistemas marinos de la perturbación del ciclo del carbono y el calentamiento global a través de la productividad, el estancamiento del agua y las condiciones de agotamiento de oxígeno. Igualmente, se trata de elucidar las causas que provocaron este cambio ambiental y aclarar las fases iniciales de la crisis biótica y los factores que controlan la recuperación biótica en diferentes niveles tróficos y en diversos hábitats y zonas climáticas, con especial atención a las adaptaciones de organismos oportunistas y especialistas durante las etapas de supervivencia y extinción.

Como objetivo final, el proyecto se plantea identificar las conexiones entre el calentamiento global, el aumento del nivel del mar, la perturbación del ciclo de carbono, la acidificación del agua del mar y la extinción masiva de segundo orden que aconteció en el límite Pliensbachiense-Toarciense y durante el Toarciense inferior. La base para este tipo de trabajos se encuentra en el análisis de afloramientos rocosos y de su contenido fósil por Marruecos, Argelia, España, Portugal, Inglaterra, Francia, Italia, Suiza, Alemania, Polonia, Grecia, Irán, Norte de Siberia, Sur de China, Japón, Canadá, Estados Unidos y Argentina.

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#Jaén Bacterias para reciclar plata en aguas contaminadas

Plata
Plata

Investigadores del grupo ‘Ingeniería Química y Ambiental’ de la Universidad de Jaén han demostrado la capacidad de una bacteria para eliminar metales pesados, como la plata o el plomo, de las aguas residuales. A partir de los resultados de este estudio podrán elaborarse biofiltros basados en estos microorganismos que contribuyan a la depuración de aguas contaminadas.

El uso de esta bacteria como agente biorremediador no genera lodos residuales, por lo que no es necesario su tratamiento en las plantas de depuración. Esto conlleva una reducción del coste añadido en la recuperación de las aguas, ya que los residuos obtenidos por métodos físico-químicos con agua que contiene metales pesados no pueden reutilizarse.

Al mismo tiempo, este microorganismo produce cloruro de plata, muy extendido como agente antimicrobiano. Este compuesto es usado en biosensores y tiene una gran actividad antiviral y antitumoral. Por tanto, la bacteria podría ser una fuente de este recurso demandado por la industria biomédica y nanotecnológica.

Para el desarrollo del proyecto, los expertos partieron del estudio de 48 microorganismos entre hongos, levaduras y bacterias, hasta llegar a la especie más idónea para sus propósitos. Se trata de identificar al que asimile más cantidad de plata y que no suponga un riesgo añadido en las aguas tratadas. En el artículo ‘Biosorption of Ag(I) from aqueous solutions by Klebsiella sp. 3S1’ publicado en la revista Journal of Hazardous Materials describen el comportamiento de esta bacteria, Klebsiella sp. 3S1, en la asimilación de plata según sus observaciones en ensayos de laboratorio.

La identificación del microorganismo tiene fines ambientales. “A pesar de la normativa actual, muy restrictiva en el vertido de metales pesados, se sigue observando la presencia de estas sustancias en el agua. Además, la existencia de plata en las aguas y su eliminación ha sido un tema poco estudiado hasta el momento. Nos hemos sorprendido al descubrir el enorme potencial de esta bacteria para el tratamiento de aguas que la convertirán en una excelente aliada contra la contaminación”, indica a la Fundación Descubre el investigador de la Universidad de Jaén Antonio Jesús Muñoz, autor del artículo.

Más información en la fuente de la noticia: Remedios Valseca / Fundación Descubre

#Jaén Madera de laurel contra biopelículas de bacterias perjudiciales en alimentos

Laurel
Laurel

Investigadores de la Universidad de Jaén han descubierto que la madera del laurel inhibe la formación de biopelículas desarrolladas por bacterias en alimentos en mal estado y en zonas donde las condiciones higiénicas son insuficientes. En estos casos, la aparición de esta capa gelatinosa se produce como consecuencia de la contaminación producida por microorganismos.
Estas biopelículas las forman poblaciones de microorganismos y pueden estar constituidas por una sola o por múltiples especies de hongos y/o bacterias. La presencia de los residuos de este arbusto en contacto con las bacterias impide que éstas se unan y formen esta barrera microbiana.

Al mismo tiempo, este equipo multidisciplinar formado por científicos de los grupos de investigación ‘Compuestos de Interés Biológico’ y ‘Microbiología de los alimentos y del Medio Ambiente’ ha evidenciado con su estudio que la madera del laurel contribuye además a la disgregación de este tapiz bacteriano una vez formado y consolidado.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores han ensayado con dos compuestos puros aislados de la madera del laurel, como explican en su artículo ‘Antimicrobial and antibiofilm activities of procyanidins extracted from laurel wood against a selection of foodborne microorganisms’ y publicado en la revista International Journal of Food Science & Technology
Estos compuestos, conocidos como procianidinas, evitan el crecimiento microbiano y la formación del biofilm, de modo que funcionan como conservantes naturales de alimentos y también como desinfectantes donde residen patógenos transmitidos por alimentos. “Hemos conseguido darle valor añadido a los residuos agrícolas de la madera del laurel, que hasta ahora eran prácticamente desechos”, asegura a la Fundación Descubre la investigadora de la Universidad de Jaén y coautora de este estudio, Elena Ortega.

Experimentación in vitro

Durante la experimentación, los científicos han comprobado in vitro el efecto que provocan estos componentes sobre las biopelículas creadas por distintos patógenos alimentarios.

En concreto, los expertos realizaron cuatro ensayos. El objetivo de los dos primeros se basaba en demostrar la actividad antimicrobiana. “Los compuestos derivados de la madera del laurel no se habían abordado desde un punto de vista biológico y son muy similares estructuralmente a otros con propiedades antimicrobianas, por ejemplo, a los presentes en el zumo de arándanos y que ayudan a prevenir la infección de orina”, explica esta experta.

Más información en la fuente de la noticia Amalia Rodríguez / Fundación Descubre

 

#Jaén Investigadores de la UJA abogan por la necesidad de reorientar la oferta de turismo sostenible hacia un segmento con altos niveles de “inteligencia sostenible”

Castillo de Jaén III
By Pepepitos (Own work) [Public domain], via Wikimedia Commons

Investigadores del Laboratorio de Análisis e Innovación Turística (LAInnTUR) de la Universidad de Jaén abogan por la necesidad de reorientar la oferta turística de destinos sostenibles hacia un segmento de demanda con altos niveles de “inteligencia sostenible”, concepto que se refiere al nivel de compromiso, conocimiento y comportamiento del turista respecto a la sostenibilidad. Así se refleja en los resultados obtenidos en un estudio que han elaborado en torno a los factores que intervienen en la disposición a pagar por el turismo sostenible.

Durante mucho tiempo, “el concepto de sostenibilidad se vinculó exclusivamente a cuestiones ambientales, pero su definición, además, tiene que ver con la eficiencia económica y equidad social, de manera que el propio territorio aproveche el desarrollo turístico en su entorno”, explica Juan Ignacio Pulido, profesor del Departamento de Economía y director del LAInnTUR, además de uno de los autores del trabajo, junto a la investigadora Yaiza López.

El estudio realizado trata de comprender las preferencias heterogéneas de los turistas para destinos sostenibles, determinar la actitud de los turistas hacia la sostenibilidad e identificar variables explicativas que influyen en la disposición a pagar para disfrutar de un destino más sostenible. Se titula ‘Factors influencing the willingness to pay for sustainable tourism: a case of mass tourism destinations’ y ha sido publicado en la revista de impacto ‘International Journal of Sustainable Development and World Ecology’.

La muestra del estudio se centra en turistas de la Costa del Sol (Málaga), “en un destino de sol y playa reconocido como maduro y saturado por parte de la literatura científica, que se enfrenta a varios desafíos relacionados con la sostenibilidad y donde se ha realizado en los últimos tiempos una costosa estrategia de reposicionamiento en el mercado, mediante la inversión en turismo sostenible a través del Plan Qualifica”, señala Juan Ignacio Pulido.

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#Jaén: Mejora del entrenamiento de los tenistas

Tenis
Tenis

 

Gema Torres-Luque es investigadora del Departamento de Didáctica de la Expresión Musical, Plástica y Corporal de la UJA. Junto a investigadores de la Universidad de Granada, la Universidad de Murcia y la Hellenic Army Academic (Grecia) ha realizado un estudio, publicado en la Revista Euroamericana de Ciencias del Deporte, que determina los indicadores de rendimiento de jugadores de tenis masculino en edad júnior de alto nivel en función de las estadísticas de competición en dos superficies distintas, hierba y pista dura.

Pregunta: ¿Cómo surgió esta investigación?

Respuesta: Dentro de nuestro grupo tenemos una línea de investigación bastante relacionada con los deportes de raqueta. Llevamos trabajando en esa línea unos 20 años y tenemos vinculación con la Federación Española de Bádminton y con la Federación Andaluza de Tenis en temas de docencia e investigación en estas disciplinas. Dentro de las amplias áreas de conocimiento que existen en cuanto a investigación, estamos centrados en dos: el control y evaluación del entrenamiento y el análisis de juego, en el que estamos desarrollando el proyecto de I+D+i, “Diseño, construcción y evaluación de equipamiento deportivo: redes deportivas”.

Pregunta: ¿Por qué crees que el tema del tenis base no se ha trabajado tanto?

Respuesta: Cuando consultas las estadísticas de competición, normalmente encuentras gran número de datos del circuito profesional, que implica a categorías más altas. Por ejemplo, no hay apenas información de infantiles o cadetes, pero sí en edad júnior. Además, esta categoría tiene la particularidad de que se disputa a 3 sets, pero sin embargo cuando pegan el salto a categoría absoluta, principalmente en los Grand Slam, juegan a cinco sets. Esto supone un cambio muy grande en lo que sería el entrenamiento, ya que habitualmente se trabaja con valores de referencia de tenistas en competición absoluta, que no son reales. Lo que intentamos ver es qué es lo que marca la diferencia entre los jugadores que ganan y los que pierden, mediante la detección de los indicadores que marcan esos resultados.

Pregunta: ¿Cómo definirías el objetivo de la investigación?

Respuesta: Nos dedicamos a analizar estadísticas y vídeos de competición con el objetivo de ver cuáles son los indicadores de rendimiento de los jugadores de tenis. En este deporte incide la particularidad de la superficie. A grandes rasgos, las tres principales son tierra, hierba y rápida. En rápida hay dos tipos de superficie que no son exactamente iguales. En esta investigación en concreto, sabíamos que jugar en hierba no es lo mismo que jugar en pista dura, pero ¿cuáles son los indicadores que hacen que eso sea distinto? Intentar responder a esa pregunta es lo que hacemos en diversos estudios como éste, tanto en tenis como en tenis en silla de ruedas.

Continúa leyendo la entrevista en la web de la Universidad de Jaén.

 

#Jaén Un estudio de la UJA considera que la actual clasificación y denominación de los aceites de oliva confunde al consumidor y dificulta su promoción

Aceite de oliva
Aceite de oliva

El investigador Francisco José Torres Ruiz, director del grupo de investigación de Márketing de la UJA y profesor del Departamento de Organización de Empresas, Márketing y Sociología de la Universidad de Jaén, considera que la actual clasificación y denominación del aceite de oliva genera una serie de problemas que conducen a confundir al consumidor.

En la presentación de un estudio realizado desde la unidad técnica de Marketing y Economía del Centro de Estudios Avanzados en Olivar y Aceite de Oliva de la UJA sobre las denominaciones oficiales de los aceites de oliva, ha asegurado que generan una gran confusión al utilizar términos parecidos y con connotaciones positivas, “todo lo contrario que debe hacer una buen sistema de clasificación de alimentos, que debe ayudar al consumidor a diferenciarlos”.

Como ejemplo señaló que el nombre de la clasificación genérica y el de la tercera categoría de aceites de oliva, el de menos calidad, es prácticamente igual (sólo cambia una s). “Cuando se realiza una promoción genérica en realidad se está promocionando el aceite menos saludable y de menos calidad. Esto es contrario a la política de calidad de la PAC y a los esfuerzos por mejorar la calidad del sector”, señala.

En este sentido, hay que destacar que el aceite más consumido en España es el de menos calidad, el denominado como ‘aceite de oliva’, que representa casi el 40%, frente al 19,2% que representa el aceite de oliva virgen extra, “a pesar de la escasa diferencia de precios”. Además, casi el 70% de los consumidores no saben que el aceite de oliva es mezcla de virgen y refinado. “Casi la mitad piensan que es puro zumo de aceituna, sin manipular”, indicó Francisco José Torres.

En su opinión, es necesario un sistema oficial de clasificación de los aceites de oliva que, en primer lugar, no confunda al consumidor, en segundo lugar, que favorezca la implantación, producción y rentabilidad de los aceites de calidad, y en tercer lugar, que facilite la promoción del producto.

Dentro de este estudio, se ha desarrollado un método-modelo para analizar la calidad o adecuación de diferentes sistemas de clasificación alternativos, aplicándolo a los aceites de oliva, al jamón ibérico y al zumo, cuyos resultados han sido publicados por la revista Food Policy este con el título ‘A consumer-oriented model for analysing the suitability of fodd classification systems’. El método se centra en medir el recuerdo, reconocimiento e información asimilada de los consumidores y pone en tela de juicio las clasificaciones oficiales actualmente vigentes de los tres productos.

 

Más información en la web de la Universidad de Jaén