#Granada Nuevos hallazgos en Orce revelan que la complejidad cultural de los homínidos de hace 1,4 millones de años es mayor de lo que se creía

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By Nachosan (Own work) [CC BY-SA 4.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)], via Wikimedia Commons

 

Un equipo interdisciplinar e internacional de investigación, liderado por la Universidad de Granada, acaba de finalizar las excavaciones de la campaña 2016/2017 en los yacimientos pleistocenos de Orce (Granada), los más antiguos del continente europeo. Los resultados de las intervenciones en dichos yacimientos de la cuenca están ofreciendo grandes resultados, y han cumplido, en palabras de los investigadores, con los objetivos marcados en el Proyecto General de Investigación.

Los sitios arqueopaleontológicos de Orce se revelan, una vez más, claves para entender la primera ocupación humana. Los yacimientos orceños se caracterizan por la cantidad y variedad de actividades humanas, combinadas con la gran diversidad de otras especies de vertebrados que convivían en un gran lago convertido, a día de hoy, en barrancos y cañadas.

El yacimiento de Barranco León recibe el privilegio de ser el lugar con ocupación humana más antigua en el continente europeo. En él, los arqueólogos registran buena parte de la variedad de actividades que llevarían a cabo nuestros antepasados más remotos: talla de la piedra y procesado de cadáveres de herbívoros. En Barranco León, dominado por dos especies muy vinculadas al agua, el hipopótamo y la tortuga, se han recuperado percutores con los que los homínidos fracturaban otras rocas para obtener filos cortantes y también elementos útiles pesados con los que romper huesos para acceder a la médula ósea.

De la misma forma, se documentan los efectos del uso de dichos útiles a través de las características marcas de corte y de fracturación en los restos óseos. Pero lo más reseñable, según indican los investigadores, son los núcleos que sirvieron como raspadores de piedra masivos y los becs que resultan de la conformación de un pico en uno de los extremos del útil. “Tanto los unos como los otros son elementos poco frecuentes hace 1,4 millones de años -según los investigadores-, y añaden una mayor complejidad al repertorio cultural de nuestros antepasados más remotos”.

El yacimiento de Fuente Nueva destaca por la imponente figura de los mamuts. “Este lugar, que debió funcionar como trampa natural, se convirtió en zona de aprovechamiento ocasional de cadáveres de herbívoros por parte de los homínidos. De ahí la concentración de industria lítica tanto en sílex como en caliza. Al margen de los proboscídeos, en este yacimiento hemos recuperado en esta campaña restos de hipopótamos, rinocerontes o caballos. De entre los primeros destaca el húmero de un mamut para el que se ha calculado una masa corporal de más de nueve toneladas”, explica el investigador responsable del proyecto, Juan Manuel Jiménez Arenas, del departamento de Prehistoria y Arqueología de la UGR.

El corte IV de Venta Micena es algo más antiguo que los anteriores. Según explican los expertos, en este yacimiento sólo se han recuperado restos faunísticos de especies extintas. “Destaca por la enorme cantidad y diversidad de fósiles. Así las cosas, dos de las cuadrículas (apenas dos metros cuadrados) encierran prácticamente toda la diversidad de vida animal de Orce hace un millón y medio de años: restos de proboscídeos, rinocerontes, caballos, hienas, bóvidos de diferente tamaño, licaones (una serie de dientes decíduos –de leche-), dos especies de ciervos y un canino completo de Megantereon whitei (uno de los dos tigres de dientes de sable)”, destaca Jiménez Arenas.

Los investigadores de Orce han hallado en esta campaña un elevado número de ciervos, especialmente representados por las enormes cuernas de la especie Praemegaceros. Dicha abundancia podría estar relacionada con unas condiciones climáticas diferentes a las que se pueden registrar en los yacimientos con presencia humana, las cuales quizás ayuden a entender por qué hace 1,5 millones de años no se registran homínidos en Orce.

Paralelamente, durante esta campaña se ha llevado a cabo un intenso programa de divulgación, destacando cuatro charlas en diversos bares de Orce, una conferencia en Huéscar, tres jornadas de puertas abiertas a los yacimientos, dos para todos los públicos y otra con niños de Orce, así como la visita de niños del Centro de Menores “Tierras de Oria”. Para finalizar la campaña, se llevó a cabo una Feria de la Prehistoria en la que participaron, sobre todo, niños y niñas y se aunó un binomio indisoluble: ocio y cultura.

Las nuevas tecnologías se mezclan con la investigación de los primeros pobladores del continente europeo. Toma de imágenes con drones y pértigas para reconstruir tridimensionalmente los valles y la superficie de los yacimientos y un sistema de registro a través de una aplicación de teléfono móvil se han puesto en Orce al servicio del estudio y de la generación de conocimiento.

La siguiente fase que iniciarán los investigadores será estudiar los materiales y se desarrollará durante el resto del año bajo el amparo del Proyecto General de Investigación “Primeras ocupaciones humanas y contexto paleoecológico a partir de los depósitos pliopleistocenos de la cuenca Guadix-Baza, Zona arqueológica de la cuenca de Orce (Granada, España)”, financiado por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. Su desarrollo se prolongará hasta 2020.

Además de la Universidad de Granada, en este trabajo han participado prestigiosas instituciones académicas y de investigación, entre las que destaca el IPHES de Tarragona, la Universidad de Helsinki, la Universidad Autónoma de Barcelona, el CENIEH de Burgos, Universidad de Zurich o el Centro GeoGenetics de Copenhague.

 

#Granada Un estudio ayuda a entender mejor las bases neurológicas del dolor en pacientes con fibromialgia

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By Sav vas [CC0], via Wikimedia Commons

 

Un estudio en el que participa la Universidad de Granada, liderado por la Universitat Politècnica de València, permite entender mejor las bases neurológicas del dolor en pacientes con fibromialgia. Ofrece además nuevas claves para, en un futuro, disponer de nuevas técnicas de diagnóstico de esta enfermedad más precisas y fiables, así como de tratamientos que ayuden a estas pacientes a gestionar mejor el dolor crónico.

En el estudio han participado también el Hospital Universitari i Politècnic La Fe, la Universitat de les Illes Balears (UIB), la Universitat de València (UV) y colaborado la Asociación Valenciana de Afectados de Fibromialgia (AVAFI). Sus conclusiones han sido publicadas en la prestigiosa revista científica PLOS ONE.

El objetivo principal del trabajo fue caracterizar en condiciones de reposo la velocidad de flujo sanguíneo cerebral de pacientes con fibromialgia, para así tener mejor conocimiento de las relaciones entre patrones específicos de actividad cerebral y la percepción del dolor de estas pacientes.

En el trabajo participaron 15 mujeres con fibromialgia y 15 mujeres sanas (con edades comprendidas entre 33 y 67 años). Las voluntarias debían permanecer en reposo durante 5 minutos mientras se les monitorizaba la velocidad de flujo sanguíneo en las arterias cerebrales medias y anteriores haciendo uso de una técnica inocua, basada en ultrasonidos, llamada Doppler Transcraneal.

“Se eligieron estas arterias pues irrigan distintas regiones cerebrales relacionadas con el dolor y se preveía que podrían observarse distintos patrones de velocidad de flujo sanguíneo en las mismas al comparar entre pacientes y población general”, apuntan los autores del estudio.

Los investigadores aplicaron distintos algoritmos de tratamiento de señal basados en análisis temporal, espectral, tiempo-frecuencia y de complejidad para obtener distintos parámetros de las señales registradas y así poder caracterizarlas.

Mayor complejidad

De este modo, en este estudio se profundiza en el conocimiento sobre las modificaciones en el funcionamiento del cerebro como consecuencia del dolor crónico y las emociones negativas que sufren estos pacientes. Los resultados demuestran que, en comparación con la población general, las pacientes con fibromialgia muestran una mayor complejidad en la señal de velocidad de flujo sanguíneo, así como una distribución diferente en la densidad espectral de potencia. Además, han observado correlaciones de estos parámetros con los niveles de dolor clínico, ansiedad y depresión medidos por cuestionarios.

Los autores explican que “este tipo de resultados son interesantes para entender el funcionamiento cerebral de los pacientes con fibromialgia, así como su posible relación con la sintomatología psicológica y emocional que suelen mostrar estos pacientes. Además, es especialmente relevante a la hora de plantear estrategias de intervención psicológica eficaces”.

“Las alteraciones observadas podrían reflejar, entre otros aspectos, diferencias en actividad vasomotora periférica, en la respuesta nerviosa vegetativa o en la autorregulación cerebral. Un mejor conocimiento de las bases cerebrales del dolor puede ayudar en un futuro a diseñar tratamientos que permitan a las pacientes gestionar mejor el dolor crónico”, apuntan los científicos.

Dolor crónico

El dolor crónico representa un problema de salud y una carga socioeconómica muy importante para el individuo y para la sociedad, dado que afecta la vida de un veinte por ciento de la población, y su coste puede llegar a superar el tres por ciento del producto interior bruto en los países desarrollados. Desde el punto de vista científico, la comprensión de cómo se cronifica el dolor y cómo se pueden revertir sus efectos es uno de los retos científicos más importantes en Europa para el siglo XXI.

“Este estudio demuestra que estos cambios afectan principalmente a las regiones responsables de percibir y aliviar el dolor. Es posible que la persistencia del dolor a lo largo del tiempo sea consecuencia de estas alteraciones y, por lo tanto, los esfuerzos se tienen que dirigir a mejorar el conocimiento sobre cómo revertir estos cambios para que el cerebro pueda funcionar de una manera más adaptativa”, añaden los autores.

El trabajo forma parte del proyecto BRAIN2PAIN (“Modulación de la actividad cerebral para aliviar el dolor: aportaciones del Doppler Transcraneal), financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad.

 

Más información en la Universidad de Granada.

 

#Granada Un estudio relaciona la exposición a compuestos químicos con el riesgo de síndrome metabólico

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By MesserWoland and Szczepan1990 (Own work (Inkscape created)) [GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html), CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/) or CC BY-SA 2.5-2.0-1.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.5-2.0-1.0)], via Wikimedia Commons

El estrés oxidativo es un desequilibrio que tiene lugar en las células cuando aumentan los radicales libres y/o disminuyen los antioxidantes, lo que puede provocar daños en los tejidos que se traduzcan en el desarrollo de enfermedades a largo plazo. Hay factores reconocidos que incrementan el estrés oxidativo, como el consumo de tabaco, las radiaciones o la exposición excesiva a radiación solar, así como formas de disminuirlo, como consumir antioxidantes o realizar ejercicio físico moderado.

En un estudio coordinado por el Instituto de Investigación Biosanitaria de Granada y la Universidad de Granada, los científicos han encontrado que ciertos contaminantes químicos acumulados en la grasa de las personas, incluyendo plaguicidas y compuestos químicos industriales, están relacionados con un incremento de los niveles de estrés oxidativo. En concreto, los investigadores hallaron mayores niveles de daño oxidativo en el tejido graso de las personas que habían estado expuestas a mayores niveles de estas sustancias químicas.

Estos hallazgos llamaron mucho la atención de los autores, que se plantearon si la exposición a largo plazo podría causar alteraciones crónicas que afectaran a la salud de la población. Por eso llevaron a cabo un seguimiento a lo largo de 10 años de los casi 400 participantes del estudio, todos ellos residentes en la provincia de Granada, y observaron que una mayor exposición a dos plaguicidas organoclorados (hexaclorobenceno y un componente del lindano), se asociaba con un mayor riesgo de síndrome metabólico.

El síndrome metabólico lo constituyen un grupo de factores que conllevan un aumento del riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular o diabetes tipo 2 (obesidad, hipertensión, así como niveles alterados de colesterol, triglicéridos y/o glucosa) y, por tanto, se considera un problema muy importante para la salud pública en la sociedad actual.

“Nuestros resultados indican que la exposición a dosis relativamente bajas de estos compuestos químicos durante tiempos prolongados podría incrementar el riesgo de padecer las enfermedades estudiadas, posiblemente a través de la generación de estrés oxidativo, entre otros posibles mecanismos”, explica el doctor Juan Pedro Arrebola, coordinador del estudio e investigador del Instituto de Investigación Biosanitaria de Granada, el Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada y de la Universidad de Granada.

Los compuestos estudiados, a pesar de estar prohibidos en la actualidad, continúan presentes en casi todas las personas porque son muy difíciles de degradar y porque seguimos estando expuestos a través de la dieta (principalmente por el consumo de alimentos muy grasos de origen animal), lo que hace que terminen acumulándose en nuestros tejidos grasos, aunque las concentraciones varían mucho entre individuos.

“Estos resultados tan prometedores nos han valido para que el Instituto de Salud Carlos III nos conceda más de 100000 euros a través de la Acción Estratégica en Salud,para profundizar durante los próximos 3 años en el estudio del efecto conjunto de los contaminantes y sus mecanismos de acción. En esta investigación estamos incluyendo también contaminantes muy actuales presentes en productos de uso cotidiano como plásticos, productos cosméticos, equipos electrónicos, así como en numerosos alimentos. También estudiaremos posibles mecanismos de acción a través de los cuales estos contaminantes podrían incrementar el riesgo de enfermedades crónicas”, apunta Arrebola.

Los resultados de estos trabajos acaban de ser publicados en dos revistas muy prestigiosas de su área: Environmental Science & Technology y Environment International, y forman parte del trabajo postdoctoral del Dr. Francisco Artacho y la tesis doctoral de Vicente Mustieles.

Este proyecto cuenta con un equipo multidisciplinar en el que colabora personal de diversas instituciones de prestigio integradas en el Instituto de Invesigación Biosanitaria de Granada (ibs.GRANADA), como la Universidad de Granada, Hospitales Universitarios Clínico y Virgen de las Nieves de Granada, Escuela Andaluza de Salud Pública, y otros internacionales como el Rigshospitalet (Dinamarca) y el Slovenian National Building and Civil Engineering Institute (Eslovenia).

Más información en la Universidad de Granada.

 

#Granada El control publicitario podría ayudar a pacientes con trastorno de juego

Granada
Granada

 Un estudio de la Universidad de Granada (UGR) desarrollado por Juan Francisco Navas y José César Perales, entre otros investigadores del departamento de Psicología Experimental, analiza cómo los pacientes con trastorno de juego despliegan una mayor actividad cerebral vinculada al control y el esfuerzo mental para reducir una emoción negativa, lo que se traduce en problemas a la hora de regular dichas emociones. De esta forma, los estímulos publicitarios de los anuncios de casas de apuestas o casinos ‘online’, por ejemplo, suponen una fuente de emociones negativas para estas personas que podrían afectar a su recuperación.

Esa mayor actividad cerebral, a su vez, está asociada a un conjunto amplio de comportamientos problemáticos. Este hecho sugiere que, en la vida cotidiana, la experiencia de emociones negativas podría sobrepasar los recursos disponibles de estas personas para regular tales emociones, lo que agrava el problema e incrementa el riesgo de recaída o de abandono del tratamiento. El trabajo de laboratorio ha sometido a personas con trastorno de juego a imágenes de contenido emocional negativo, como las de un accidente de tráfico, para demostrar dicha teoría.

La revista Addiction, considerada la publicación de mayor impacto en el estudio de las adicciones, ha recogido el artículo científico de esta investigación.

Implicaciones clínicas

El estudio tiene una gran implicación clínica, ya que sugiere la importancia de incluir el trabajo en habilidades para regular emociones en los paquetes terapéuticos que tratan este trastorno. Asimismo, supone un paso adelante en el conocimiento de posibles mecanismos que pueden hacer que determinadas personas que juegan habitualmente terminen teniendo problemas de adicción con el juego.

El trabajo también hace un llamamiento a la reflexión sobre la actual política de regulación del juego de azar y su publicidad, “en la que no se tiene tanto en cuenta la situación de las personas con este trastorno adictivo, al igual que se hace con otras adicciones como el alcohol y el tabaco”, según explica el investigador Juan Francisco Navas.

Los estímulos publicitarios de casas de apuestas o casinos ‘online’ dificultan el control emocional de las personas que sufren trastorno de juego. El artículo sugiere que una mayor regulación normativa sobre dicha tipología publicitaria y sobre los propios niveles de adicción de los juegos resultaría beneficiosa de cara a luchar contra el juego patológico.

“Actualmente, estamos presenciando una proliferación de casas de apuestas deportivas y casinos ‘online’, además de un aumento considerable de la publicidad de juegos de azar en los medios de comunicación. Este incremento de la exposición al juego pone a un mayor número de personas, cada vez más jóvenes, en riesgo de perder el control de su conducta de apostar y desarrollar una adicción. De esta manera, el estudio científico de los procesos psicológicos asociados al juego de azar es cada vez más relevante, tanto para poder prevenir la aparición de problemas en la gente que suele apostar, como para mejorar los tratamientos de las personas que ya tienen ese problema”, comenta Navas.

Modelos científicos

Aunque los principales modelos científicos del juego ya han señalado que las personas con trastorno de juego tienen más problemas para regular sus emociones que personas sin dicho trastorno, poco se sabía hasta ahora de los mecanismos cerebrales asociados a dichos problemas. El grupo de investigación de la Universidad de Granada está contribuyendo a una mejor comprensión de dichos mecanismos cerebrales implicados en la regulación de las emociones en el trastorno por juego.

Entre esos procesos, el estudio destaca que la capacidad para afrontar las emociones negativas cumple un papel central en la aparición del trastorno y su posible rehabilitación. Esas emociones provienen, en parte, de fuentes de estrés, como los problemas financieros o familiares que genera la adicción al juego; pero en otras ocasiones pueden ser provocadas por la mera presencia de señales asociadas al juego de azar, como las que se utilizan en la publicidad. Tanto en un caso como en otro, la forma en que la persona lidia con esas emociones puede agravar el problema e incrementar el riesgo de recaída, o –en caso de tratarse correctamente– contribuir a la recuperación.

Más información en la Universidad de Granada.

 

#Granada Científicos de la Universidad de Granada emplean nanotecnología para mejorar la calidad de la cerveza

Cerveza
Cerveza

 

Científicos de la Universidad de Granada (UGR) y de la empresa NanoMyP, spin off de la UGR, han desarrollado un sensor óptico basado en nanotecnología que permite mejorar la calidad del proceso de fabricación de la cerveza.

Se trata de un sensor que emplea un tejido de nanofibras fabricado con electrospinning como zona de reconocimiento, y que es capaz de determinar la presencia de la amina biógena triptamina, un grupo de compuestos químicos de gran relevancia en alimentación, cuya presencia en el caso de la cerveza garantiza su calidad.

Aunque existen muchos métodos para determinar la cantidad presente de estas aminas en cerveza, el sensor diseñado en la UGR y basado en nanotecnología es mucho más barato y fácil de usar, ya que no requiere de personal especializado. En la actualidad, casi todos los sistemas para detectar la amina biógena triptamina se basan en métodos separativos (HPLC) que, siendo métodos muy robustos, precisos y de excelentes características analíticas, son caros, lentos, y requieren de una instrumentación compleja así como de personal muy instruido para poder obtener resultados veraces.

Las aminas biógenas son un grupo de compuestos de gran relevancia en alimentación. Se forman por la descarboxilación de aminoácidos durante los procesos de fermentación de estos alimentos, y están presentes en quesos, vinos, cerveza, carnes procesadas, pescados procesados, etc, siendo indicadores de la calidad de estos alimentos.

Las aminas biógenas más interesantes desde un punto de vista del control de la calidad de los alimentos son: histamina, putrescina, cadaverina, tiramina, agmantina, triptamina, β-feniletilamina, espermina y espermidina.
Su presencia en los alimentos fermentados, como la cerveza, se pueden usar para determinar su calidad.

“No en vano,  el tipo y la cantidad de estas aminas se puede relacionar con la calidad de las materias primas usadas, así como de las condiciones higiénico-sanitarias y las condiciones de fabricación usadas. La putrescina, espermina y espermidina están presentes, de forma natural, en la cerveza, ya que son sustancias que se encuentran en la malta. Sin embargo, la triptamina, tiramina, histamina y cadaverina aparecen durante el proceso de fermentación de la cerveza. Por tanto, es importante disponer de un método rápido, sencillo y barato que permita determinar la cantidad de estas aminas para determinar la calidad de la cerveza producida”, explica el autor principal de esta investigación, el investigador del departamento de Química Analítica Jorge Fernández Sánchez. 

El sensor desarrollado en la UGR se basa en la conjunción de dos propiedades: la capacidad que tiene uno de los materiales fabricado por NanoMyP® (Tiss®-Link) para la retención selectiva de compuestos aminados (como es el caso de la triptamina); y una propiedad intrínseca de la triptamina (su luminiscencia).

Así, cuando este material se sumerge en la cerveza, las aminas presentes se quedan “adheridas” a este material y midiendo su luminiscencia se puede determinar la cantidad de triptamina que hay presente, en función de la cantidad de luz que emita la triptamina retenida en la membrana.
Más información en la Universidad de Granada.

#Granada Logran que los glóbulos blancos alivien el dolor, en lugar de producirlo, durante la inflamación de los tejidos en ratones

Red White Blood cells
By Electron Microscopy Facility at The National Cancer Institute at Frederick (NCI-Frederick) ([1]) [Public domain], via Wikimedia Commons

Las células del sistema inmune, los leucocitos o glóbulos blancos, se acumulan en los tejidos del cuerpo humano tras, por ejemplo, sufrir un traumatismo o una herida. Su función principal es la reparación de este tejido dañado. Sin embargo, además de esta función de reparación, estas células producen ciertas sustancias que promueven el dolor (denominadas algógenos), por lo que juegan un papel clave en el dolor que se siente cuando el tejido está inflamado. Esto es también aplicable a ciertas patologías crónicas que cursan con inflamación y dolor, como en el caso de las artritis.

Paradójicamente, estos leucocitos además de liberar algógenos, son capaces de producir péptidos opioides endógenos (como las endorfinas). Estos péptidos tienen la misma actividad que los analgésicos opioides (fármacos para tratar el dolor intenso, como la morfina), que se usan desde hace milenios para tratar el dolor. Sin embargo, el balance entre la actividad de los leucocitos a favor y en contra del dolor durante la inflamación favorece claramente al dolor; de hecho, la inflamación produce dolor.

El receptor sigma-1 es una proteína muy pequeña presente en las neuronas, y es capaz de modular la acción de los receptores opioides. En un estudio liderado por científicos de la Universidad de Granada (pertenecientes al departamento de Farmacología e Instituto de Neurociencias del Centro de Investigación Biomédica, Instituto Biosanitario de Granada), junto con la empresa farmacéutica Esteve, el Instituto Teófilo Hernando de I+D del Medicamento, y el Instituto de Biotecnología Molecular de Austria, se ha descubierto que los bloqueantes del receptor sigma-1 son capaces de incrementar el efecto de estos péptidos opioides endógenos que producen los leucocitos, de manera que estas células del sistema inmune cuando están en el tejido inflamado alivien el dolor en lugar de producirlo.

“Estamos ante un mecanismo de alivio del dolor totalmente novedoso, basado en maximizar el potencial analgésico de las células del sistema inmune, y que podría tener importantes aplicaciones terapéuticas en pacientes con dolor de origen inflamatorio”, afirma el director de este trabajo, el investigador del departamento de Farmacología e Instituto de Neurociencias de la Universidad de Granada Enrique J. Cobos del Moral.

Este trabajo de investigación ha sido posible gracias al Programa de Reincorporación de Doctores del Vicerrectorado de Investigación y Transferencia de la UGR.
Más información en la web de la Universidad de Granada.

 

#Granada El 96,8 por ciento de las plantas medicinales que se utilizan en infusiones contienen metales pesados, aunque sin riesgo para el consumidor

Infusión
Infusión

 

Un estudio liderado por la Universidad de Granada ha revelado que el 96,8 por ciento de las plantas medicinales adquiridas habitualmente en los supermercados, herbolarios y mercados tradicionales contienen metales pesados y minerales, aunque en concentraciones muy pequeñas que no son perjudiciales para la salud.

La investigación, en la que han participado también investigadores del servicio de Toxicología del Hospital Universitario del Parque Tecnológico de la Salud (Granada), de la Universidad Johns Hopkins (Baltimore, USA) y de la Universidad de Columbia (Nueva York, USA), ha analizado un total de 220 muestras de plantascomo menta poleo, salvia, manzanilla, valeriana, cola de caballo, té rojo y té verde, entre otras.

En total, el estudio ha analizado 12 plantas, teniendo en cuenta tanto marcas comerciales como marcas blancas de venta en supermercados bajo el formato de bolsa dispensable, así como muestras de herbolarios y mercados tradicionales, donde las plantas se venden en formato de hoja suelta.

El objetivo de los científicos ha sido valorar el contenido de metales y minerales que contenían dichas plantas para así determinar si podían presentar o no riesgo para los consumidores y, por tanto, para la salud humana. Se trata del trabajo realizado hasta la fecha que ha analizado un mayor número de plantas medicinales, y también el que ha tenido en cuenta una mayor variedad de metales pesados y minerales. Es, en consecuencia, la investigación más completa de este tipo a nivel mundial, donde además de perseguir un estudio analítico descriptivo, se hace una evaluación del riesgo para el consumidor.

Los metales pesados y minerales analizados en este trabajo fueron el arsénico, cadmio, cromo, cobre, hierro, mercurio, manganeso, plomo y zinc. Así, de las 220 muestras analizadas, tan solo el 4,6 por ciento presentaba niveles de estos metales ligeramente por encima de lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS): 0,3 miligramos por kilo (cadmio).

“Nuestro estudio ha comprobado que estos niveles se superan tan solo en muestras de tomillo y manzanilla en el caso del cadmio, y en el té rojo y verde en el caso del manganeso”, explica el autor principal del trabajo, el catedrático de Toxicología del Departamento de Medicina Legal, Toxicología y Antropología Física de la Universidad de Granada Fernando Gil Hernández.

“No obstante, hay que tener en cuenta que lo que consumimos no es la hoja de la planta directamente, sino una infusión de esta, de la cual solo una mínima parte es absorbida por el intestino. Por lo tanto, la ingesta real de metales es mucho menor que la que hemos hallado en la planta si consideramos tanto el porcentaje de solubilización del metal en la infusión como la biodisponibilidad o porcentaje de absorción intestinal evidenciando así la ausencia de riesgo”, destaca el catedrático de la UGR.

Gil destaca que los metales pesados llegan a las plantas de forma muy diversa (actividad minera, vertidos, uso de plaguicidas, etc.) influyendo incluso el pH ácido del suelo. “Son numerosos los factores que influyen, porque las plantas medicinales se cultivan en un hábitat que pudiera estar sometido a contaminación antropogénica”, apunta el experto.

A la luz de estos resultados, el catedrático de la UGR sugiere que, “aun cuando no se ha observado riesgo para el consumidor, las autoridades sanitarias deberían establecer unos mecanismos de control especialmente en aquellos metales acumulativos como es el caso del cadmio”.

Más información en la Universidad de Granada.

 

#Granada Científicos de la UGR diseñan una nueva técnica ultrasónica que permitiría diagnosticar enfermedades como el cáncer

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By Pabloes [Public domain], via Wikimedia Commons

La Sociedad Europea de Biomecánica ha premiado un trabajo de la Universidad de Granada que se centra en el estudio del tejido blando desde el punto de vista biomecánico, a través de ondas ultrasónicas de torsión. Gracias a esta técnica no invasiva se podrían diagnosticar enfermedades como el cáncer. También sería aplicable al ámbito de la Ginecología o predicción del parto.

El premio es uno de los cuatro que concede la Sociedad Europea de Biomecánica dentro del capítulo español de su 23º Congreso Europeo, celebrado recientemente en Sevilla. El trabajo de la UGR galardonado se denomina Nonlinear shear torsion ultrasound for soft tissue characterization (Ultrasonidos no lineales de torsión para caracterizar tejido blando). Es consecuencia de los resultados de la tesis doctoral defendida hace casi dos años por el investigador Juan Manuel Melchor Rodríguez, del departamento de Mecánica de Estructuras e Ingeniería Hidráulica de la UGR. Todos los miembros del proyecto pertenecen al Grupo de Investigación de Ultrasonidos de la Universidad de Granada, cuyo responsable es Guillermo Rus Carlborg.

El trabajo trata de estudiar el tejido blando desde el punto de vista biomecánico a través de ondas ultrasónicas de torsión, generando armónicos en su estructura. Durante los últimos años, los científicos han diseñando un nuevo sensor ultrasónico para la predicción del parto mediante dicha metodología.

La generación de armónicos (a partir del estudio de la no linealidad) es una técnica novedosa que el grupo de la UGR desarrolla para este sensor ultrasónico, cuyo potencial reside en la capacidad de determinar nuevos parámetros a una escala inferior del tejido, a microescala, abriendo así nuevas vías para entender los tejidos blandos, no solo en el campo de la Ginecología o predicción del parto, también a la hora de realizar diagnósticos de diversas patologías como el cáncer, dada la naturaleza no invasiva de los ultrasonidos.

Más información en la web de la Universidad de Granada.

 

#Granada La gestión del sistema de presas del estuario del Guadalquivir afecta negativamente a la biodiversidad de sus aguas

Desembocadura del Guadalquivir - Vista aérea

Carlos Delgado [CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons – Estuario del Guadalquivir

 

Investigadores de la Universidad de Granada (UGR) han advertido de la necesidad de llevar a cabo una gestión más eficiente del sistema de presas que existe en el río Guadalquivir, ya que en la actualidad el uso que se hace del mismo afecta negativamente a la biodiversidad de las aguas del estuario.

El estuario del Guadalquivir comprende los últimos 110 kilómetros del río, hasta su desembocadura, en Sanlúcar de Barrameda, bordeando el Parque Nacional de Doñana. Es un estuario muy canalizado, con unas de las aguas más turbias del mundo, y termina en la presa ubicada en la localidad sevillana de Alcalá del Río.

Además de su innegable valor ambiental, el estuario del Guadalquivir tiene un enorme potencial económico, ya que se trata de la región arrocera más importante de España, además de contar con una destacada actividad pesquera.

El estudio realizado en la UGR, que publica la revista Journal of Geophysical Research: Oceans, advierte de las consecuencias de la actual regulación de las presas de la cuenca. En eventos concretos pueden llegar a descargarse hasta 3.000 metros cúbicos por segundo, pese a que los caudales que alivia la presa de Alcalá del Río se encuentran normalmente entre 25 y 30 metros cúbicos por segundo. Sin embargo, son descargas de aproximadamente 500 metros cúbicos por segundo, concentradas en uno o dos días, las que mayormente afectan a la calidad del agua del estuario.

“Esas descargas impulsivas introducen una gran cantidad de sedimentos en la columna de agua que incluso afectan a la propagación de la onda de marea en el estuario, amortiguándola. Hay una entrada significativa de sedimentos en la columna de agua y la gravedad hace que haya una mayor cantidad de sedimentos cerca del fondo del estuario que en la superficie, creándose una mudlayer”, explican dos de los autores del trabajo, Miguel Ángel Losada Rodríguez Manuel Díez Minguito, del departamento de Mecánica de Estructuras e Ingeniería Hidráulica de la UGR.

La mudlayer consiste en una capa de fango que, tras la descarga, hace que la onda de marea del agua esté amplificada durante semanas, lo que tiene consecuencias negativas en la calidad del agua, en el riesgo de inundación de las localidades ribereñas y en la navegación. Esta amplificación mareal mantiene una gran cantidad de sedimento en suspensión durante semanas, lo cual tiene además consecuencias en la biodiversidad.

“Existen evidencias de que la fuerte atenuación de luz por la elevada turbidez de las aguas inhibe el crecimiento de fitoplankton que, junto con las elevadas tasas de consumo de oxígeno por la gran cantidad de material orgánico procedente de la cuenca del Guadalquivir, afecta muy negativamente a la biodiversidad del ecosistema”, explican los autores de este trabajo.

Los investigadores advierten de la mala calidad del agua del estuario, que durante la mayor parte del año no tiene oxígeno estando en condiciones hipóxicas.

Más información en la la Universidad de Granada.

 

#Granada Diseñan un nuevo método que permite averiguar cuándo un fármaco provocará daños en el hígado

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By Tvanbr De la traducción: Ortisa (Commons: File:Anatomy Abdomen Tiesworks.jpg) [CC0], via Wikimedia Commons

 

Científicos del Centro Pfizer-Universidad de Granada-Junta de Andalucía de Genómica e Investigación Oncológica (GENyO) participan en un estudio internacional que ha permitido diseñar un nuevo método capaz de averiguar cuándo un fármaco provocará toxicidad hepática.

En la investigación, que hoy publica la revista PLOS ONEhan participado también Quanterix Corporation, una empresa que digitaliza los análisis de biomarcadores con el objetivo de avanzar en la medicina de precisión, y DestiNA Genomica SL, filial española de DestiNA Genomics Ltd., fabricante de reactivos patentados para la detección de ácidos nucleicos, además de la Universidad de Edimburgo.

Los investigadores han utilizado matrices capaces de detectar moléculas individuales (SimoaTM). El método, que es clínicamente significativo para la detección de lesiones hepáticas inducidas por fármacos, utiliza tecnología SimoaTM desarrollada por Quanterix, en asociación con los reactivos SMART Nucleobases y sondas propiedad de DestiNA.

“El daño hepático inducido por fármacos es un problema de salud importante para los pacientes y presenta retos y desafíos tanto para los médicos como para aquellos que desarrollan nuevos fármacos”, señala James Dear, profesor de Farmacología Clínica de la Universidad de Edimburgo y coautor del artículo.

“Para manejar de manera óptima el daño hepático producido por los medicamentos, necesitamos identificar biomarcadores que puedan medir rápida y efectivamente las lesiones hepáticas inducidas. Este nuevo método proporciona una medición precisa de microARN-122 (miR-122), con una sensibilidad que es independiente de quién realiza el análisis y con un tiempo desde la obtención de la muestra hasta el resultado adecuado para estos análisis que pueden mejorar la seguridad del paciente”, apunta Dear.

miR-122 es un biomarcador emergente validado para obtener una detección más sensible y específica de la toxicidad hepática inducida por fármacos. Si bien se ha demostrado que es más eficaz que el test de la enzima ALT para analizar la toxicidad hepática, el flujo de trabajo necesario para el análisis de microARNs usando las herramientas actuales basadas en PCR (reacción en cadena de la polimerasa,técnica que sirve para amplificar un fragmento de ADN, por sus siglas en inglés) junto con la falta de velocidad y reproducibilidad que requieren las pruebas clínicas rutinarias, ha limitado el uso del miR-122 en la investigación clínica.

“Es un avance muy importante en el campo de la detección de ARN y en particular para saber qué microRNA sirve como biomarcador en la investigación clínica”, destaca Juan José Díaz-Mochón, fundador de DestiNA e investigador Ramon y Cajal del Centro GENyO y de la Universidad de Granada.

“Utilizar un enfoque sin PCR que ofrece un tiempo de preparación y análisis más simple y rápido, pero con precisión cuantitativa, da lugar a que la fácil detección de microARN a partir de suero y plasma es finalmente posible y abre el desarrollo de microARN como valiosos biomarcadores clínicos”, destaca el científico de GENYO.

Más información en la Universidad de Granada.