#Jaén Un estudio paleontológico de la Universidad de Jaén revela que las huellas de Santisteban del Puerto fueron producidas por un reptil bípedo en un ambiente costero

Un estudio paleontológico liderado por Matías Reolid, profesor del Departamento de Geología de la Universidad de Jaén, ha reinterpretado la morfología de las huellas de Santisteban del Puerto así como el medio sedimentario en el que se produjeron. Los principales hallazgos conforman una nueva interpretación sobre el mecanismo de formación de estas singulares huellas, reducen el espectro de sus posibles organismos autores, y describen cómo se realizaron en un ambiente marino muy poco profundo.

Las huellas de reptil de Santisteban del Puerto se encuentran en las capas rojas del Triásico de la Cobertera Tabular (de hace aproximadamente 230 millones de años), muy cerca de la localidad de Santisteban del Puerto. El yacimiento en cuestión está compuesto por 26 huellas de pisadas de vertebrados repartidas en un área de aproximadamente 18m². Su extraña morfología ha dado lugar a numerosas interpretaciones, ya que se salen de cualquier patrón habitual y por ese motivo, tanto el autor de las mismas como su producción resultan bastante enigmáticos.

El trabajo publicado concluye, a través del análisis detallado de sus relaciones geométricas, que cada una de las huellas se compone de tres depresiones elongadas subparalelas: dos marcas laterales largas y otra más corta en el centro. La marca central aparece en una posición más retrasada respecto a las dos marcas más largas laterales y se introduce en el sedimento con inclinación hacia atrás. La longitud varía entre 28 y 48 cm., mientras que la anchura se sitúa entre 23 y 44 cm. Las huellas analizadas se sitúan en la parte superior de una capa de areniscas en la que también se observan madrigueras producidas por invertebrados marinos y numerosos fósiles de bivalvos.

En el estudio realizado se interpreta que las huellas fósiles tridáctilas fueron generadas por reptiles bípedos. Entre los posibles autores se encuentran los dinosaurios carnívoros del grupo de los terópodos y otros linajes de arcosaurios, que incluyen a la familia de los poposauridos.  Estas huellas fueron producidas por tres dedos claramente diferenciados que finalizaban en una garra afilada. Sin embargo, otros rasgos típicos de las huellas de terópodos y de los otros bípedos tridáctilos mencionados, no pueden reconocerse. El dedo central, que en los terópodos es el más largo, es el que da una marca anómalamente más corta y algo retrasada en superficie.

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