#Málaga Tres jóvenes investigadores estudian la germinación y el crecimiento de plantas en la Luna

Ciencia Andaluza
Investigadores – Foto Universidad de Málaga

Nunca se ha sembrado una planta en la Luna. Hasta ahora. Y es que tres jóvenes investigadores malagueños han propuesto un experimento revolucionario para estudiar la germinación y el crecimiento de vida vegetal en gravedad lunar.

Se trata de ‘Green Moon Project’, una idea que emana de los estudiantes de la UMA Gonzalo Moncada, biólogo; y Julián Serrano, ingeniero de la Energía; junto a José María Ortega, que está terminando el grado de ingeniería Aeroespacial en la UCA; y que ha quedado entre los 15 finalistas del programa ‘Lab2Moon’, dentro de la competición ‘Google Lunar X Prize’, que, a finales de año, enviará la sonda lunar india HHK 1 con el experimento ganador, finalmente, logrado por el equipo italiano ‘Space4Life’, que presentó un escudo de cianobacterias para ver cómo interaccionaba con la radiación cósmica y solar procedente del espacio.

El prototipo ideado por los científicos malagueños fue seleccionado de entre 3.400 propuestas procedentes de todo el mundo para presentar su trabajo, junto a otros 25, ante un comité evaluador en la India hace unas semanas, consiguiendo posicionarse entre los 15 primeros y siendo los únicos representantes de nuestro país.

El experimento ‘Green Moon Project’ propone llevar semillas a la Luna para ver si es posible su supervivencia, y estudiar cómo afecta la gravedad lunar, seis veces menor que la terrestre, en el crecimiento de la planta y cómo estas realizan la fotosíntesis sin luz natural.

La hipótesis que estos jóvenes mantienen es que, a menor gravedad, mayor crecimiento, ya que el transporte de nutrientes por dentro del tallo hasta las hojas es más fácil; y el objetivo demostrar la posibilidad de que la luna sea una base de alimentación y permita, algún día, la supervivencia del ser humano, a través de su propia producción vegetal.

“Nunca antes se ha realizado ningún experimento de cómo sería la germinación de una planta en la Luna. Nosotros nos hemos inspirado en el proyecto ‘Moon Village’, de la Agencia Espacial Europea (ESA), el cual nos ha servido de guía e inspiración para la definición de nuestro concepto, la maduración de la idea y la construcción del prototipo”, explica el investigador José María Ortega.

Asesoramiento de la UMA

Para el diseño de este prototipo, estos tres científicos de 23 años, han contado con el asesoramiento de la Universidad de Málaga. En concreto, el Departamento de Biología Vegetal ha sido el responsable de ceder las semillas Arabidopsis Thaliana, que crecerán dentro de una cápsula que trata de asemejarse lo máximo posible al suelo lunar.

“Para ello empleamos simulante de regolito lunar JSC-1ª y realizamos la prueba de germinación de semillas de lentejas, que brotaron después de haber estado 48 horas a -16ºC en la Tierra. De esta forma garantizamos que, en caso de haber sido los seleccionados para ir a la Luna, las semillas habrían germinado correctamente una vez que la trampilla se hubiera activado al estar sobre su superficie”, aclara Ortega.

“Tres LEDs de colores azul, rojo y rojo lejano permitirían que dentro del prototipo diseñado pudiera darse esta germinación de las semillas y la posterior fotosíntesis gracias a esos colores dentro del espectro lumínico. Según lo estudiado, con ello conseguiríamos suplir todo el espectro proporcionado por el Sol y haríamos que el experimento fuera exitoso”, continúa.

Igualmente, la Escuela de Ingeniería Industrial de la UMA les ha apoyado económicamente y ha colaborado para realizar la estructura de la cápsula. Una verdadera obra de ingeniería construida con aluminio e impresos en 3D para evitar los adhesivos, que con las temperaturas extremas de la luna podrían contaminar la muestra.

También, desde el Departamento de Tecnología Electrónica de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Telecomunicación han aportado su grano de arena con la programación de la placa Intel Edison, el ordenador de a bordo y su programación.

Asimismo, han contado con el apoyo de geólogos, biólogos, ingenieros industriales e ingenieros de telecomunicaciones de la Universidad, así como con el respaldo económico de la empresa malagueña que fabrica paneles solares para satélites y microsatélites: DHV Technology. El Centro de Astrobiología del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (CSIC), la empresa InnoPlant, vinculada a la Universidad de Granada, e incluso, la Agencia Espacial Europea, han sido otros de los colaboradores.

Hacia una especie interplanetaria sostenible, ese es el futuro que proponen estos tres jóvenes investigadores malagueños que, aunque han estado casi a punto de llegar a la luna, tienen los pies muy en la tierra. Y pisan fuerte.

Más información en la Universidad de Málaga.

 

#Málaga El nivel socioeconómico, factor determinante en el riesgo cardiovascular

Ciencia Andaluza
Infarto de corazón

un estudio recientemente publicado en la Revista Española de Cardiología pone de manifiesto la relación entre el Producto Interior Bruto (PIB) y la mortalidad cardiovascular. Investigadores de la Universidad de Málaga, el Hospital Universitario Virgen de la Victoria y el Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Cardiovasculares (CIBERCV), han constatado que existe una asociación inversa entre riqueza y mortalidad por causas cardiovasculares.

“En el análisis observamos una correlación entre menor PIB y mayor mortalidad por cardiopatía isquémica y enfermedad cerebrovascular, así como un menor número de intervenciones como angioplastias, cirugías o marcapasos”, según apunta Manuel Jiménez-Navarro, investigador del CIBERCV y del Hospital Virgen de la Victoria de Málaga y coordinador del estudio.

Aunque sigue siendo la primera causa de muerte en España (29,66% de la mortalidad), existen diferencias entre las Comunidades Autónomas, siendo Andalucía la región con mayor índice de mortalidad cardiovascular (33,16%) y Canarias la de índice menor (24,34%).

El equipo de investigación analizó los datos del PIB per cápita medio durante los años 2005 a 2014 en relación con la mortalidad cardiovascular general, por enfermedad arterial coronaria, insuficiencia cardiaca y accidente cerebrovascular. Asimismo, se estudió la media de intervenciones cardiovasculares por comunidades autónomas.

Andalucía, una de las regiones con PIB más bajo de España (solo seguida por Extremadura) supera en 3,5 puntos la media de española de mortalidad cardiovascular general, siendo la comunidad que registró una media superior en el periodo estudiado, al igual que en insuficiencia cardiaca y accidente cardiovascular.

Los resultados del estudio ponen de manifiesto que la riqueza económica de una región podría considerarse uno de los factores a tener en cuenta en la estimación del riesgo cardiovascular, así como a la hora de establecer medidas preventivas.

“Se debería añadir a los factores de riesgo cardiovascular tradicionales, otras variables sociales como el grado de cobertura y la calidad del acceso a todos los niveles sanitarios, la estructura del mercado laboral o el nivel educativo, factores todos ellos influidos por el PIB”, concluye Jiménez-Navarro.

Referencia bibliográfica:

Rosa Escaño-Marín, Luis M. Pérez-Belmonte, Eduardo Rodríguez de la Cruz, Juan José Gómez-Doblas, Eduardo de Teresa-Galván, Manuel Jiménez-Navarro.”Enfermedad cardiovascular y producto interior bruto en España: análisis de correlación por comunidades autónomas Revista Española de Cardiología, Volumen 70, Issue 3, Pages 210-212 dx.doi.org/10.1016/j.recesp.2016.07.023

El equipo de investigadores que han participado en el estudio forma parte del CIBER de enfermedades Cardiovasculares, dependiente del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), constituido a comienzos de año. Antes formaba parte de la Red de Investigación Cardiovascular (RIC), del ISCIII. Pérez-Belmonte, otro de los colaboradores del estudio, posee un contrato Post-MIR “Jordi Soler” en la mencionada Red de Investigación Cardiovascular.

Fuente: web de la Agencia SINC

 

#Málaga nvestigadores del Hospital Regional de Málaga y el IBIMA desarrollan un fármaco para tratar el Síndrome X Frágil

Cromosomas
Cromosomas

La Agencia Europea del Medicamento ha otorgado el estatus de medicamento huérfano a este producto, con un 65% de eficacia en el ensayo clínico fase III llevado a cabo con 100 pacientes de toda España

El grupo de investigación de la Unidad de Gestión Clínica de Salud Mental del Hospital Regional de Málaga -adscrito al Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (IBIMA) como Grupo de Investigación Básica, Clínica y Epidemiológica en Salud Mental-, liderado por la investigadora Yolanda de Diego-Otero, ha desarrollado un fármaco para tratar el Síndrome X Frágil, una enfermedad rara hereditaria que ocasiona una discapaci-dad intelectual con una amplia variabilidad sintomatológica.

Este fármaco, que acaba de obtener el estatus de medicamento huérfano por la Agencia Europea del Medicamento (EMA), ha sido testado en un ensayo clínico fase III en el que han participado 100 pacientes de toda España, hombres y mujeres, de edades comprendidas entre los 3 y los 45 años, a los que se les ha administrado el nuevo fármaco, una combinación de antioxidantes desarrollada por los propios investigadores. Según ha detallado la doctora De Diego-Otero, “se ha observado una mejoría significativa en el 65% de los casos tanto en el comportamiento y en el lenguaje, así como mejora en aspectos cognitivos”.

Estos buenos resultados llevaron hace dos años a la firma de un acuerdo de licencia para la comercialización de este fármaco entre la Consejería de Salud, a través de la Oficina de Transferencia de Tecnología del Sistema Sanitario Público de Andalucía, con la empresa Advanced Medical Projects, compañía con presencia en España y Estados Unidos y con experiencia previa en la explotación de medicamentos destinados a enfermedades raras.

El nuevo fármaco –una combinación de antioxidantes- entrará en el mercado como medicamento huérfano, tras la aprobación de la Agencia Europea del Medicamento (EMA). En unos meses, según la previsión de la farmacéutica encargada de su comercialización, se podría obtener la autorización del homólogo estadounidense de la EMA, la FDA (Food and Drug Administration) y comenzar así el proceso industrial de fabricación del producto, con idea de que esté en las farmacias en el último trimestre de 2017.

Los medicamentos huérfanos, según la normativa comunitaria, son los que se des-tinan a enfermedades que afectan a menos de cinco personas por cada 10.000 en la Unión Europea y cuya comercialización resulta poco probable sin medidas de estímulo.

Más información en la web de GENYO

 

#Málaga Un estudio demuestra la eficacia de la guanidina como agente antibacteriano contra las infecciones hospitalarias

Ciencia Andaluza
Hospital – Pixabay

 

Una investigación conjunta entre la Universidad de Málaga y la de Buenos Aires ha demostrado la eficacia de la guanidina, un compuesto de nitrógeno que se encuentra en la orina, como recubrimiento superficial antibacteriano de las sondas empleadas en el tracto urinario, que están hechas con policloruro de vinilo (PVC).

“La capa de guanidina elimina cualquier posible rugosidad en el material plástico, evitando la aparición y presencia de microorganismos en los pequeños resquicios del polímero.  Además, es un producto natural y muy económico, por lo que su uso como antibacteriano supone un gran avance en la esterilización de instrumental médico y un agente antibacteriano eficaz contra las infecciones, sin las secuelas que origina el uso de antibióticos”, explica el profesor Enrique Rodríguez, promotor de la investigación.

En concreto, los investigadores de la UMA han injertado la guanidina en una superficie polimérica de un catéter y han observado que impide el crecimiento de bacterias. Mediante un proceso de ingeniería molecular, se funcionaliza la superficie del polímero con una serie de compuestos que permiten el anclaje de la guanidina en su superficie. Este compuesto rompe la pared bacteriana e impide el crecimiento de la cepa.

Hasta el momento, el recubrimiento con plata ha sido el método usado para impedir la adhesión bacteriana. Un compuesto mucho más caro, según destaca el profesor Rodríguez, que también se utiliza para frenar la proliferación de microorganismos en las encimeras de las cocinas.

“El uso de la guanidina supone un importante ahorro. Pero más allá del impacto económico, su mayor beneficio será, sin duda, sanitario. Siempre que un cuerpo o sustancia ajena, como por ejemplo un catéter, entra en contacto con el organismo de la persona corre el riesgo de padecer infección bacteriana”, destaca el profesor de la UMA, quien también informa de que, según datos de la Sociedad Española de la Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene; el 7 por ciento de la población hospitalizada sufre infecciones microbianas en el hospital.

El uso de la guanidina como agente biocida todavía no se comercializa, aunque varias empresas del sector médico ya se han puesto en contacto con las dos universidades responsables del estudio para la posible producción a escala industrial. El siguiente paso es el desarrollo de la tecnología que permita el recubrimiento de grandes superficies con este bactericida.

El Vicerrectorado de Investigación y Transferencia es el encargado de coordinar toda la I+D+i que se desarrolla en la Universidad de Málaga.

Fuente: Universidad de Málaga.

 

#Málaga Cómo competir en los grandes mercados energéticos desde casa

Líneas de transmisión de energía eléctrica

By Rjcastillo (Own work) [CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons

El suministro de energía eléctrica es junto al del agua uno de los servicios más necesarios y extendidos en cualquier inmueble. Una vasta red que en nuestro país supera ya los 40 mil kilómetros de circuito, de los que 674 fueron instalados solo en el último año. Por su magnitud e importancia el sistema ha de estar sustentado sobre una red inteligente que vele porque la electricidad llegue a cada casa, centro escolar u hospital con todas las garantías de seguridad y eficiencia, pero también de competitividad en el precio.

Hasta ahora el sistema energético estaba basado en gran medida en un mercado de oferta, por parte de las grandes compañías, y de demanda, por la de los usuarios. Sin embargo, la mayor concienciación por las renovables ha marcado un punto de inflexión que ha favorecido el incremento del autoabastecimiento por un número cada vez  mayor de usuarios. Es en este punto donde las aportaciones como la realizada por un equipo de investigadores en el que intervienen expertos de la Universidad de Málaga (UMA) cobran importancia.

En concreto el sistema desarrollado por estos ingenieros, entre los que se encuentra el doctor Juan Miguel Morales, del Departamento de Matemática Aplicada de la UMA trata de dotar al usuario de la capacidad de decidir sobre cuándo, cuánto y cómo consumir electricidad en base a sus propias preferencias y a las condiciones del mercado. “Es lo que se conoce en inglés como demand response (respuesta de la demanda, del consumidor) y supondría, explica Morales, que los mercados ya no solo estarían formados por grandes mayoristas de la electricidad, sino que estarían acompañados por otras fuentes minúsculas de demand response.

¿Pero cómo se conectan ambas realidades? Parte de la respuesta a esta cuestión centra el objetivo del estudio publicado por este grupo internacional de investigadores en la revista Transactions on power systems. El artículo sienta las bases de cómo la respuesta de la demanda, esto es, la flexibilidad de los pequeños consumidores, puede llegar a ser negociable en los mercados mayoristas de electricidad, una condición que impulsaría la eficiencia energética gracias a un aumento de la penetración de renovables en el sistema actual. Muestra de ello es el caso estadounidense, país en el que la gestión de la demanda flexible de energía  está más desarrollada y en el que los negocios y propietarios de viviendas ganaron en 2013 alrededor de 2 millones de euros gracias a los cerca de 30 gigavatios (GW) que proporcionó la demanda flexible a partir de un potencial total que se estima en 180 GW. Como señala Morales, “esos beneficios pueden ser extrapolados al mercado europeo de la electricidad, cuya dimensión es aproximada a la del mercado americano. Esto supondría, añade el investigador, cientos de millones de euros que irían dirigidos directamente al consumidor, al negocio local y a infraestructuras con servicios como hospitales, escuelas, hoteles e industrias”.

Más información en la Universidad de Málaga

 

#Málaga MyLeaf, la App que pone el big data al servicio de los pacientes con enfermedades raras

Enfermedades Raras
Enfermedades Raras

La aplicación móvil  ‘MyLeaf’, premio Spin-off de la Universidad de Málaga, ya puede ser utilizada de forma gratuita en dispositivos Android y próximamente estará en la App Store de iOS. Su puesta en marcha coincide con la celebración del Día Internacional de las Enfermedades Raras, que, de forma simbólica, se celebra el 29 de febrero, un día sólo presente en los años bisiestos, tan excepcional como las dolencias que afectan a los enfermos a los que va dirigida esta App.

MyLeaf tiene como objetivo permitir a los pacientes de enfermedades poco frecuentes poder gestionar su día a día y conectar con otras personas, a la vez que actúa como herramienta ideal para que médicos e investigadores puedan seguir la evolución de los pacientes o los resultados de un ensayo clínico.

Las enfermedades raras, definidas y agrupadas por la baja prevalencia con que se producen, tienen un enorme abanico de sintomatología y circunstancias. Sin embargo, el hecho de que sean minoritarias provoca que compartan una serie de problemáticas, como son la falta de diagnóstico, la deslocalización de recursos o la dificultad para encontrar a otros pacientes, líneas sobre la que trabaja MyLeaf.

Bajo la premisa de mejorar la calidad de vida de los pacientes, el proyecto plantea la utilización de la tecnología para solventar gran parte de estas dificultades y permitir además el avance en el conocimiento de la enfermedad, según informa Carlos Martín, profesor de la UMA y fundador de la empresa Sombradoble, creadora del proyecto Myleaf. Sombradoble es un laboratorio de comunicación y de proyectos que centra sus esfuerzos en conectar la sociedad con la ciencia y los avances científicos-tecnológicos. Actualmente desarrolla su labor en el Link by UMA-Atech.

Existen tres puntos fundamentales que definen el uso y finalidad de la app.

Más información en la Universidad de Málaga.

 

#Málaga: Inundaciones, causas y medidas de prevención.

Da Gibralfaro
By Kiban (Own work) [CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0) or GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html)], via Wikimedia Commons

En menos de dos meses, la ciudad de Málaga y su litoral han sufrido inundaciones devastadoras. La última tromba de agua ha provocado daños en viviendas, calles anegadas y deslizamientos de tierra en algunos barrios de la capital. No es la primera vez, ni será la última, que el litoral malagueño se ve afectado por el daño que producen los temporales de lluvia. El investigador Antonio Gallegos Reina, doctor en Geografía y Ordenación del Territorio de la Universidad de Málaga, destaca como causas principales de este grave problema la evolución urbanística, el tipo de suelo y la torrencialidad de las lluvias provocada por el cambio climático.

Antonio Gallegos Reina sostiene que una de las respuestas a preguntas como qué está pasando en Málaga con las inundaciones o por qué las lluvias están provocando numerosos destrozos la aporta la evolución urbanística que ha hecho que la vulnerabilidad y la exposición de la ciudad de Málaga y de la Costa del Sol sea mucho mayor. “Hace tres décadas -explica Gallegos- un temporal así no habría producido más que una crecida sin daños de los ríos y arroyos. En la actualidad, sin embargo, se convierte en un desastre que arrastra coches, inunda áreas industriales o incluso, en el peor de los casos, se lleva por delante vidas humanas”. Junto a ello, otra de las causas apuntadas por el investigador, aunque a menor escala, es el cambio climático que está provocando que las lluvias se espacien en el tiempo, pero aumente la torrencialidad. “En regiones mediterráneas o en áreas urbanas importa más la intensidad en el tiempo de la lluvia que la cantidad total de precipitación”, indica el investigador.

A esto se suma el tipo de suelo, uno de los factores que inciden en que las consecuencias de las lluvias en esta zona sean tan graves. “En Málaga tenemos principalmente suelos delgados y con escaso porte vegetal, lo que hace que no tengan una buena estructura y fijación, y se descompongan y arrastren fácilmente por la escorrentía. Esto da lugar a que el flujo de escorrentía no sea agua, sino una mezcla de agua y suelo que en ocasiones casi podría considerarse barro, y que hace mucho más dañinas las inundaciones”, resalta Gallegos. Hay que tener en cuenta, igualmente, la geomorfología de la provincia, con sierras abruptas muy cercanas a la costa y con una estrecha llanura aluvial (también llamada vega o valle de inundación), lo que hace que el pico de crecida del caudal de los arroyos sea muy rápido, y que la zona inundable, la llanura litoral, esté densamente ocupada.

Más información en la fuente de la noticia: Luz Rodríguez / Fundación Descubre.

 

#Málaga: La UMA cuenta con un laboratorio de cultivo de algas polares único en España

Ciencia Andaluza
Ártico

 

El próximo 12 de marzo tres investigadores del Grupo de Ecofisiología de Sistemas Acuáticos de la Universidad de Málaga emprenderán una nueva aventura. Una expedición al Ártico para acercarse al comportamiento de las algas en los ecosistemas polares, así como analizar el efecto del cambio climático en estas plantas, que para su estudio cuentan en la UMA con un laboratorio de cultivo único en España.

Esta campaña será liderada por el catedrático Carlos Jiménez que tiene un pasaporte de quince años de historia. “Hasta ahora la investigación que se ha desarrollado en el Ártico sobre la fisiología de las algas ha sido en verano, con 24 horas de luz, nosotros vamos un paso más allá y nos adentramos en la etapa de transición, de verano a otoño y de inverno a primavera, cuando se da una progresión de luz muy rápida, por ejemplo, a fecha del 17 de febrero solo hay una hora de claridad, mientras que ya el 21 de marzo, aumenta a doce”, explica.

La expedición se enmarca dentro del proyecto ‘CGL2015-67014-R, Estacionalidad de la productividad de macrófitos marinos en un ecosistema costero ártico en transición climática. Alteraciones promovidas por el aumento de temperatura derivada del cambio global’, financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad, y cuenta con los profesores Carlos Jiménez y Javier López Gordillo como investigadores principales.

Del Polo Norte al laboratorio de la UMA

El Laboratorio de Cultivo de Algas Polares, ubicado en el Jardín Botánico de la UMA, es donde se analizan las especies que estos investigadores traen de sus expediciones. Un espacio pionero en España que gracias al apoyo del Vicerrectorado de Investigación cuenta con la infraestructura científica necesaria para poder realizar estos cultivos. “Simulamos el clima del Ártico, cuando es imposible trabajar allí porque se suceden 24 horas de oscuridad, y estudiamos cómo se comportan las algas ante estas condiciones”, aclara Jiménez, quien afirma que estas especies están genéticamente preparadas para sobrevivir.

“Nuestra hipótesis es que durante el periodo de oscuridad las algas reducen al mínimo su respiración, como una especie de hibernación, pero, sin problema, son capaces de reactivar su metabolismo en el momento en el que vuelve la luz”, aclara. “En la anterior expedición del pasado mes de septiembre trajimos cuatro especies, que hasta este 17 de febrero no han visto al sol. Ahora estudiaremos su comportamiento que, por el momento, ha sido óptimo, sobre todo en dos de estas”, continúa.

Pero, además, este Grupo de la UMA incorpora a sus trabajos una simulación del posible incremento de temperatura, de acuerdo a las estimaciones del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC), y sus posibles consecuencias en las algas. “Nosotros mismos hemos vivido como la temperatura del mar está subiendo, queremos ver impacto que puede tener en las plantas”, manifiesta el investigador.

Más información en la Universidad de Málaga.

 

#Málaga: Bioinformática, a lo grande

Ciencia Andaluza
Informática

El departamento de arquitectura de computadores de la Universidad de Málaga, en colaboración con la empresa austríaca RISC Software GmbH, ha desarrollado un nuevo procedimiento para el tratamiento de grandes volúmenes de datos. Este entorno virtual se ajusta a las necesidades de cada proyecto de investigación, ya que sólo se utilizan los recursos necesarios de una manera personalizada y mejora el rendimiento de los actuales equipos utilizados por los científicos.

El artículo publicado en la revista Future Generation Computer Systems titulado ‘Building an open source cloud environment with auto-scaling resources for executing bioinformatics and biomedical workflows’ detalla las herramientas que han desarrollado.

Entre otras aplicaciones, el sistema permite comparar genomas de distintas especies en las que intervienen millones de secuencias genéticas y desarrollar estudios sobre enfermedades teniendo en cuenta todas las relaciones que se dan en la expresión de distintos genes, reduciendo el tiempo de trabajo hasta en siete veces. Dentro de las investigaciones, los expertos han podido comparar el cromosoma X de distintas especies de mamíferos en tan sólo dos horas y media.

Más información en la fuente de la noticia Remedios Valseca / Fundación Descubre

 

#Málaga Universidad malagueña colabora en proyecto para mejorar vida de personas mayores con robot

Ciencia Andaluza
Málaga

 

Integrar el robot en la casa de las personas mayores para que se mueva de forma autónoma e interactúe con ellas es el papel principal del Grupo de Robótica Inteligente y Percepción Artificial de la Universidad de Málaga, MAPIR.

A partir de sensores de actividad integrados en el hogar, se medirán aspectos físicos, fisiológicos y cognitivos de los usuarios, con el fin de detectar anomalías en ellos, que serán procesadas por el robot. A su vez, las comunicará al cuidador virtual, el último eslabón de este complejo entramado, un sistema de telepresencia robótica que proporciona asistencia sanitaria y social a distancia y que, tal y como asegura González, por encima de todo, busca combatir la soledad.

“Dotar al robot de capacidad de movimiento en el entorno remoto permite poder inspeccionar diferentes lugares de la casa si hay evidencias de un posible accidente y, a su vez, generar en las personas asistidas una mayor sensación de compañía”, expone Francisco Meléndez, investigador del grupo desde hace cinco años.

“Trabajamos para que el robot sea lo más ‘listo’ posible, para que se adecúe a cada caso concreto. Debe ser capaz de realizar movimientos seguros, respetando los espacios personales y mostrando comportamientos similares a los que tenemos las personas para, por ejemplo, ceder el paso cuando sea necesario o no cruzar por delante de una televisión”, continúa Meléndez, que asegura que el objetivo final es que el usuario acepte la compañía del robot sin que esta sea un impedimento en sus actividades cotidianas.

“Lo que pretendemos es que a partir de la inteligencia artificial el robot, de unos 15 kilos y 1,60 de altura, sea capaz de avisar a una persona si ha olvidado tomar una pastilla, de comunicarse con sus familiares si identificara un problema o, simplemente, de proponerle servicios de comunicación y entretenimiento, por ejemplo, a través del iPad, ya que todos los aparatos tecnológicos de la casa estarán conectados”, añade el profesor González.

Tecnología punta como respuesta a las demandas de una sociedad que exige nuevas propuestas para mejorar la calidad de vida de las personas mayores. Sistemas inteligentes que complementen a la atención primaria para cubrir sus necesidades.

 

Más información en la Universidad de Málaga

Foto Pixabay