#Córdoba Una técnica analítica permite caracterizar las bacterias responsables del aroma del queso

 

Ciencia Andaluza
Queso

 

Cada español consume en casa casi 8 kilos de queso al año. La cifra, reflejada en el último informe de Consumo de alimentación en España publicado por el Ministerio de Agricultura al año, es equivalente al consumo de carne de vacuno y ovino de cada español, lo que sitúa al queso en un lugar relevante de la pirámide alimentaria en España. Sin embargo, los hábitos de consumo dicen que a los españoles nos gusta el queso menos que a los europeos –Pirineos arriba se consumen casi 17 kilos al año-, pero sobre todo dicen que somos amigos de los quesos suaves. Concretamente, el 31% del consumo de queso en los hogares corresponde a la variedad de fresco; el 21% al semicurado; el 12% al queso fundido y al curado, apenas un 5%.

El aroma resulta fundamental a la hora de elegir un queso, por eso la industria lleva décadas ensayando en su producción cómo conseguir ajustar el sabor y el olor de sus productos al gusto de los consumidores, adaptando la microbiota de sus quesos y empleando las bacterias ácido lácticas más eficaces para cada producto. Es lo que hacían hace siglos los maestros queseros sin saber una letra de microbiología confiando a la diversidad de especies de bacterias el resultado de su trabajo, con menos garantías sanitarias y resultados a veces “odoríficamente complicados”.
La química analítica ha encontrado una fórmula para facilitar la caracterización de los quesos sin riesgos sanitarios y de una manera más eficaz. Se trata de un nuevo sistema que permite diferenciar distintos tipos de bacterias en función de los compuestos orgánicos volátiles (el aroma) que producen cuando actúan sobre las proteínas de la leche, sin necesidad de realizar cultivos durante días.

Concretamente, el trabajo publicado por la revista Food Chemistry del que son autores los profesores de la Universidad de Córdoba Luis Medina y Lourdes Arce y de la Escuela Superior Politécnica Superior de Chimborazo (Ecuador) e investigadora en formación de la UCO Janneth María Gallegos Núñez ha empleado  la técnica de Espectrometría de Movilidad Iónica (IMS) para caracterizar la actividad de cuatro cepas diferentes de bacterias lácticas, las más populares en la producción de quesos: Lactobacillus  casei, Lactobacillus paracasei subsp.paracasei, Lactococcus  lactis subsp.lactis y Lactococcus lactis cremoris. Estas bacterias ofrecen la posibilidad de enriquecer el aroma y la diversidad de productos lácteos actuando sobre la caseína y, sobre todo, sobre la lactosa, que es al final la responsable de la producción de los ácidos, y otros compuestos que otorgan a los quesos sus aromas característicos.  Además la técnica contribuye a buscar en el ambiente bacterias que por  su aroma sean de interés para la tecnología lechera.

Más información en la Universidad de Córdoba

Ciencia Andaluza: Un estudio relaciona el consumo de lácteos durante el embarazo con un menor riesgo de tener un bebé de bajo peso

Ciencia Andaluza
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Un estudio liderado por la Universidad de Granada (UGR) ha relacionado el consumo de productos lácteos (leche, queso fresco, yogur o requesón) durante el embarazo con un menor riesgo de tener un recién nacido de bajo peso. La investigación, publicada en la revista Maternal and Child Health Journal, sugiere que por cada 100 gramos al día de incremento en el consumo de productos lácteos se podría reducir el riesgo de bajo peso al nacer un 11 por ciento.

El peso al nacer es uno de los principales determinantes de la salud del recién nacido, tanto a corto como a largo plazo. Los recién nacidos de bajo peso para su edad gestacional presentan mayor riesgo de morbilidad y mortalidad perinatal, así como de problemas metabólicos presentes y futuros.

El bajo peso al nacer es un problema de salud global y, por esta razón, resulta prioritario identificar factores de riesgo potencialmente modificables que permitan el desarrollo de futuras intervenciones para su control y prevención. En este sentido, la nutrición materna es un factor clave en el crecimiento fetal. Diferentes alimentos y micronutrientes, vitaminas y minerales, juegan un papel importante en el desarrollo del feto y del recién nacido.

Entre estos alimentos, el consumo de lácteos durante el embarazo resulta de especial importancia para el desarrollo de elementos plásticos del feto. La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria y la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria recomiendan que la dieta materna sea fortificada durante esta etapa de la vida, pasando de 2 a 3 raciones/día de lácteos antes del embarazo (2-3 vasos de leche) a 3 o 4 raciones durante el embarazo (2 vasos de leche, 1 yogurt y una porción de queso por ejemplo).

 

Más información en la Universidad de Granada.

Sin Ciencia no hay futuro. Defiende la Ciencia Andaluza #CienciaAndaluza

Foto Pixabay

Ciencia Andaluza: Ifapa pone en marcha 13 proyectos de transferencia tecnológica hasta 2018

Foto: Pixabay
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El Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera de Andalucía (Ifapa) de la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural ha puesto en marcha 13 proyectos de trasnferencia tecnológica que han sido aprobados este año con un presupuesto total de 3,8 millones de euros (financiados con fondos europeos FEDER) y una vigencia de tres años hasta 2018.

Se trata de nuevos proyectos con vocación sectorial a la demanda, que den respuesta a las principales necesidades científico-tecnológicas propuestas por los representantes del Foro de Interlocución Público-Privado celebrado este año en Ifapa y cuyos miembros desarrollan su labor en el sector agrario, agroalimentario, pesquero y acuícola en Andalucía.

Estos trabajos, que cuentan con redes de ensayo cuyos resultado serán transferidos al sector, son referentes al olivar, cultivos forestales, fresa y frutos rojos, citricultura, horticultura protegida y al aire libre, acuicultura, fruticultura mediterránea, ganadería, subtropicales, vid y vino, regadío y cultivos herbáceos.

Fuente de la noticia: IFAPA

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