#Huelva Un nuevo modelo muestra la manera más eficaz de plantar árboles para recuperar ecosistemas alterados

Ciencia Andaluza
Parque Natural de Doñana – Foto Wikipedia

Cuando un ecosistema queda alterado, ya sea por un incendio forestal, por su uso agrícola o por la fragmentación del hábitat, es crucial restaurarlo con la mejor estrategia. Con frecuencia la restauración se basa en plantar árboles y la posterior dispersión de semillas por mamíferos y aves. Sin embargo, a menudo se desconoce la forma más óptima de plantar árboles, que maximice la dispersión de semillas poranimales. Ahora, un estudio con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha desarrollado un modelo que muestra la forma más eficaz de
plantar árboles para favorecer la dispersión de semillas. Su conclusión es que plantar árboles de manera espacialmente agregada (grupos de árboles en alta densidad) es menos eficaz, en términos de dispersión de semillas, que plantarlos de forma regular (en cuadrícula) e incluso de manera aleatoria. El estudio, publicado en la revista
Journal of Applied Ecology, aporta una herramienta clave para guiar la restauración de hábitats.
“Para ilustrar nuestra aproximación utilizamos como modelo de estudio al piruétano Pyrus bourgaeana, una especie de peral dispersada por zorros rojos (Vulpes vulpes) y tejones (Meles meles) que coloniza hábitats alterados del Parque Nacional de Doñana (Huelva)”, explica José María Fedriani, investigador del CSIC en la Estación Biológica de
Doñana y de la Universidad de Lisboa en el CEABN/InBIO. “En concreto, quisimos identificar las distribuciones espaciales y densidades de piruétanos plantados que maximizaran la llegada de semillas en hábitats alterados por la actividad humana”, añade el investigador.
“Nuestros resultados de simulación indican claramente que plantar árboles de manera agregada fue menos eficiente en términos de llegada de semilla que hacerlo de forma regular o, incluso, aleatoria”, señala Fedriani. “Por ejemplo, plantar árboles agregados aumenta sólo un 7-9% la llegada de semillas en comparación con el escenario base de
no intervención, mientras que cuando los piruétanos fueron plantados regularmente dicho incremento fue de hasta un 40%”, indica.
“Duplicar el número de árboles plantados fue rentable para distribuciones regulares y aleatorias, pero no cuando los árboles fueron plantados de forma agregada. Por ejemplo, si se duplica el número de árboles plantados regularmente el aumento en el número de semillas que llegan al hábitat alterado es de un 12% mientras que,
curiosamente, no hubo ningún incremento en el caso de que los arboles fueran plantados de forma agregada”, detalla el investigador.
La elección de la distribución espacial y la densidad de árboles a ser plantados en hábitats alterados dependen de varios factores ecológicos y socioeconómicos, por lo que es una decisión compleja que requiere criterios científicos. La combinación de datos de campo a largo plazo y modelos de simulación basados en individuos tiene un
gran potencial para guiar dichos esfuerzos de restauración en diversos hábitats alterados por la actividad humana.

Más información en la web del CSIC.

 

#Huelva El incendio de Doñana afectó a unas 70 especies de aves y 38 mamíferos

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Parque Natural de Doñana – Foto Wikipedia

La ONG española SEO/BirdLife ha elaborado un informe que recoge las especies y hábitats más afectados por el incendio en el Parque Natural de Doñana un mes después de la tragedia. Las llamas afectaron a una superficie de 8.486 hectáreas de arbolado y matorral, aunque ha dejando algunas zonas intactas a modo de “islas verdes” en el interior del área calcinada.

Según los datos publicados esta semana, más de 70 especies de aves se han visto afectadas, entre las que destacan por su abundancia, las paseriformes como el jilguero, el verdecillo, o el verderón, entre otras.

Asimismo, la zona quemada era área de reproducción para un amplio número de aves rapaces, entre las que se encuentran especies gravemente amenazadas como el águila imperial ibérica, el milano real, la culebrera europea o el águila calzada.

El mayor incendio en España en lo que va de año ha afectado principalmente a las zonas donde se encuentran gran parte de los 38 mamíferos característicos de Doñana, como el tejón, el jabalí, o el lince ibérico. Además, reptiles y anfibios como el camaleón y el tritón ibérico están entre los animales más afectados por su limitada capacidad de desplazamiento.

Las llamas también han impactado seriamente en la vegetación de este espacio protegido. “Alrededor de 40 especies de flora amenazada se localizan en la zona incendiada, incluyendo la Linaria tursica, una planta endémica que se ha visto muy afectada, de la que más del 50% de sus poblaciones mundiales se encontraban en la zona incendiada”, asegura Pablo Hidalgo, profesor de Botánica de la Universidad de Huelva.

Respecto a los hábitats que se han visto dañados, tres de ellos son prioritarios: los estanques temporales mediterráneos, las dunas fijas descalcificadas atlánticas y los brezales húmedos atlánticos.

Peligro por la erosión del suelo

Aunque el impacto inmediato ha sido la pérdida de biodiversidad, los expertos también están preocupados por el riesgo de erosión al quedar el suelo casi desnudo. “Afortunadamente no se ha quemado todo y las diásporas de subpoblaciones cercanas pueden hacer que se recolonicen las zonas incendiadas”, afirma Carlos Davila, responsable de la oficina técnica de Doñana de SEO/BirdLife.

El fuego es un proceso natural y un gran número de especies vegetales y animales del área mediterránea han desarrollado características especiales que les permiten sobrevivir bajo sus efectos. Por ejemplo, el alcornoque puede regenerarse desde la copa y las jaras producen semillas que solo germinan ante las altas temperaturas que produce el fuego.

“En el caso de las aves, un área quemada casi nunca permanece completamente vacía. Las primeras especies en recolonizar serán aquellas que utilizan zonas despejadas, como los aláudidos, currucas, collalbas, tarabillas, chotacabras, abejarucos y algunas rapaces. Algunas de estas especies pertenecen al grupo de las aves más amenazadas de Europa, como la curruca rabilarga, totovía o cogujada montesina”, apunta Davila.

Por el momento, la organización advierte de la necesidad de actuar antes de la llegada de las lluvias de otoño para minimizar el efecto de lavado y pérdida de suelo. Además, es preciso eliminar los árboles muertos que puedan significar un peligro para la seguridad, así como restos de madera quemada para disminuir el riesgo de plagas.

Gran parte de la regeneración del área se realizará de forma natural. No obstante, se deben reducir las principales amenazas que afectan a Doñana para lograr una recuperación a largo plazo. También es fundamental anticipar los efectos del cambio climático, con un probable aumento de los incendios forestales, para evitar situaciones como la ocurrida en junio.

Fuente: Agencia SINC. 

 

#Córdoba: Tuya y aligustre ayudan a reducir la virulencia de los incendios forestales en áreas semipobladas

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By Taken by Fanghong (Own work) [GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html), CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/) or CC BY 2.5 (http://creativecommons.org/licenses/by/2.5)], via Wikimedia Commons

Veinticuatro meses de trabajo y dos veranos a más de 40 grados han pasado los integrantes del equipo de investigación AGR 221 Silvopacicultura para probar cuáles son las especies más adecuadas para reducir la virulencia con la que los incendios forestales amenazan a las zonas de viviendas repartidas por el monte. Esas urbanizaciones, que a menudo ocupan los titulares cuando sus habitantes se ven obligados a ser evacuados, han sido estudiadas con minuciosidad por los ingenieros e investigadores de la UCO, que sin la espectacularidad de los bomberos, trabajan en la extinción de las llamas a base de matemáticas y ciencia. Concretamente, los profesores de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y de Montes (ETSIAM) de la Universidad de Córdoba Juan Ramón Molina, Francisco Rodríguez y Silva y Miguel Ángel Herrera y el investigador Teodoro Martín han calculado cuánto tardan en empezar a arder y cuánto tiempo mantienen la llama las 18 especies más utilizadas en el paisajismo de las urbanizaciones; las han comparado y han llegado a la conclusión de que son la tuya y el aligustre las plantas que cualquier persona propietaria debería emplear en los setos de sus viviendas si quiere mitigar los impactos de las llamas sobre sus viviendas.

Los resultados obtenidos por los investigadores de la Universidad de Córdoba son trasladables a todo el área mediterránea donde el diseño de jardines es bastante similar, según explica Juan Ramón Molina, que advierte que dado el protocolo de actuación en la extinción, que prioriza las viviendas sobre el monte, así como el incremento de la virulencia de incendios relacionado con el cambio global, la prevención en los entornos urbanizados es fundamental para conseguir que una vez que suenen las sirenas y lleguen los bomberos a la zona, se puedan dedicar todos los recursos posibles a salvar la vegetación natural y no sólo la que adorna las casas.

Más información en la Universidad de Córdoba.