#Cádiz Influencia de los protectores solares en la vida marina

Vida marina
Vida marina

Investigadores del Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía (ICMAN-CSIC) han demostrado la influencia de la radiación ultravioleta en el efecto tóxico de los protectores solares sobre la vida marina.

Este proceso se produce cuando el dióxido de titanio, un componente químico empleado con mucha frecuencia en protectores solares, genera peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) cuando está sometido a un régimen lumínico que incluye radiación ultravioleta. Esta molécula oxidante puede tener efectos nocivos sobre la microflora acuática.

La novedad del estudio radica en considerar la radiación ultravioleta como una variable clave para evaluar la toxicidad producida por estas sustancias. Como asegura a la Fundación Descubre, la investigadora del Instituto de Ciencias Marinas, Marta Sendra, normalmente la influencia de la radiación solar no se había tenido en cuenta hasta ahora en bioensayos de este tipo.

La investigación se ha centrado en cuatro especies de microalgas marinas: Nannochloropsis gaditana, Chaetoceros gracilis, Pleurochrysis roscoffensis and Amphidinium carterae. Las microalgas son la base de la cadena trófica marina. “Cualquier cambio en su composición puede afectar a todo el ecosistema”, asegura la científica.

Los resultados del trabajo, publicados en la revista Environment International bajo el título ‘Effects of TiO2 nanoparticles and sunscreens on coastal marine microalgae: Ultraviolet radiation is key variable for toxicity assessment’, revelan que la especie de microalga más resistente a los rayos ultravioletas y a las altas concentraciones de cremas solares y partículas de dióxido de titanio es la N. gaditana, mientras que la más vulnerable resulta la C. gracilis, que pertenece al grupo microalgal más importante en los océanos.

Más información en la fuente de la noticia: Rosario Marín / Fundación Descubre

 

#Málaga Tres jóvenes investigadores estudian la germinación y el crecimiento de plantas en la Luna

Ciencia Andaluza
Investigadores – Foto Universidad de Málaga

Nunca se ha sembrado una planta en la Luna. Hasta ahora. Y es que tres jóvenes investigadores malagueños han propuesto un experimento revolucionario para estudiar la germinación y el crecimiento de vida vegetal en gravedad lunar.

Se trata de ‘Green Moon Project’, una idea que emana de los estudiantes de la UMA Gonzalo Moncada, biólogo; y Julián Serrano, ingeniero de la Energía; junto a José María Ortega, que está terminando el grado de ingeniería Aeroespacial en la UCA; y que ha quedado entre los 15 finalistas del programa ‘Lab2Moon’, dentro de la competición ‘Google Lunar X Prize’, que, a finales de año, enviará la sonda lunar india HHK 1 con el experimento ganador, finalmente, logrado por el equipo italiano ‘Space4Life’, que presentó un escudo de cianobacterias para ver cómo interaccionaba con la radiación cósmica y solar procedente del espacio.

El prototipo ideado por los científicos malagueños fue seleccionado de entre 3.400 propuestas procedentes de todo el mundo para presentar su trabajo, junto a otros 25, ante un comité evaluador en la India hace unas semanas, consiguiendo posicionarse entre los 15 primeros y siendo los únicos representantes de nuestro país.

El experimento ‘Green Moon Project’ propone llevar semillas a la Luna para ver si es posible su supervivencia, y estudiar cómo afecta la gravedad lunar, seis veces menor que la terrestre, en el crecimiento de la planta y cómo estas realizan la fotosíntesis sin luz natural.

La hipótesis que estos jóvenes mantienen es que, a menor gravedad, mayor crecimiento, ya que el transporte de nutrientes por dentro del tallo hasta las hojas es más fácil; y el objetivo demostrar la posibilidad de que la luna sea una base de alimentación y permita, algún día, la supervivencia del ser humano, a través de su propia producción vegetal.

“Nunca antes se ha realizado ningún experimento de cómo sería la germinación de una planta en la Luna. Nosotros nos hemos inspirado en el proyecto ‘Moon Village’, de la Agencia Espacial Europea (ESA), el cual nos ha servido de guía e inspiración para la definición de nuestro concepto, la maduración de la idea y la construcción del prototipo”, explica el investigador José María Ortega.

Asesoramiento de la UMA

Para el diseño de este prototipo, estos tres científicos de 23 años, han contado con el asesoramiento de la Universidad de Málaga. En concreto, el Departamento de Biología Vegetal ha sido el responsable de ceder las semillas Arabidopsis Thaliana, que crecerán dentro de una cápsula que trata de asemejarse lo máximo posible al suelo lunar.

“Para ello empleamos simulante de regolito lunar JSC-1ª y realizamos la prueba de germinación de semillas de lentejas, que brotaron después de haber estado 48 horas a -16ºC en la Tierra. De esta forma garantizamos que, en caso de haber sido los seleccionados para ir a la Luna, las semillas habrían germinado correctamente una vez que la trampilla se hubiera activado al estar sobre su superficie”, aclara Ortega.

“Tres LEDs de colores azul, rojo y rojo lejano permitirían que dentro del prototipo diseñado pudiera darse esta germinación de las semillas y la posterior fotosíntesis gracias a esos colores dentro del espectro lumínico. Según lo estudiado, con ello conseguiríamos suplir todo el espectro proporcionado por el Sol y haríamos que el experimento fuera exitoso”, continúa.

Igualmente, la Escuela de Ingeniería Industrial de la UMA les ha apoyado económicamente y ha colaborado para realizar la estructura de la cápsula. Una verdadera obra de ingeniería construida con aluminio e impresos en 3D para evitar los adhesivos, que con las temperaturas extremas de la luna podrían contaminar la muestra.

También, desde el Departamento de Tecnología Electrónica de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Telecomunicación han aportado su grano de arena con la programación de la placa Intel Edison, el ordenador de a bordo y su programación.

Asimismo, han contado con el apoyo de geólogos, biólogos, ingenieros industriales e ingenieros de telecomunicaciones de la Universidad, así como con el respaldo económico de la empresa malagueña que fabrica paneles solares para satélites y microsatélites: DHV Technology. El Centro de Astrobiología del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (CSIC), la empresa InnoPlant, vinculada a la Universidad de Granada, e incluso, la Agencia Espacial Europea, han sido otros de los colaboradores.

Hacia una especie interplanetaria sostenible, ese es el futuro que proponen estos tres jóvenes investigadores malagueños que, aunque han estado casi a punto de llegar a la luna, tienen los pies muy en la tierra. Y pisan fuerte.

Más información en la Universidad de Málaga.

 

#Huelva Humedales como Doñana podrían colapsar sin una mejor gestión local

Paisaje en el Parque de Doñana, España, 2015-12-07, DD 16
Diego Delso [CC BY-SA 4.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)], via Wikimedia Commons

Un equipo internacional, en el que participan científicos de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla (UPO) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha alertado sobre los problemas locales del Parque Nacional de Doñana, uno de los pocos humedales del mundo inscrito en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Según publican en la revista Frontiers in Ecology and the Environment, cuestiones como el deterioro de la calidad de agua por los aportes excesivos de nutrientes, o la explotación intensiva de los acuíferos, pueden exacerbar en Doñana los efectos de eventos climáticos extremos, como sequias y olas de calor, reduciendo la capacidad de los ecosistemas acuáticos para soportar los impactos del cambio climático.

“En el trabajo demostramos que la gestión de amenazas locales puede expandir el espacio de operación segura para estos ecosistemas. Una gestión local inadecuada hace que un ecosistema acuático sea menos tolerante al cambio climático y se reduzca su capacidad de respuesta”, afirma Marten Scheffer, de la Universidad de Wageningen (Holanda), galardonado este año con el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de Ecología y Biología de la Conservación.

Los autores examinaron otros cinco humedales de la región Mediterránea, los cuales, al estar muy afectados por la sobreexplotación de los recursos hídricos, se encuentran inscritos en la lista del Convenio Ramsar de Humedales de Importancia Internacional.

Estos humedales, que incluyen las Tablas de Daimiel, sirven como ejemplo de lo que puede pasar a Doñana sin un cambio en la gestión de agua en su entorno. “Doñana está sometida a una presión cada vez mayor, tanto debido al cambio climático como a las amenazas locales”, afirma Paloma Alcorlo, de la UAM.

Un ecosistema amenazado

Las marismas de Doñana en el sur de España son el lugar de invernada más importante en Europa de anátidas y otras aves acuáticas, con más de medio millón de ejemplares. Además, Doñana tiene varias especies endémicas de invertebrados y plantas acuáticas, incluyendo planarias y diatomeas. La entrada de nutrientes por el uso de abonos agrícolas y aguas residuales, combinada con la pérdida de aportes de agua por la extracción de agua subterránea, están reduciendo el caudal y la calidad del agua en los arroyos que abastecen sus marismas.

El caudal de la Rocina, el arroyo que desemboca en la marisma en El Rocío, se ha reducido a la mitad en dos décadas, mientras que la concentración de fósforo en las aguas se ha quintuplicado en los últimos 15 años.

Los investigadores ya han detectado síntomas que demuestran que Doñana está afectada por estos cambios, como los brotes de cianobacterias tóxicas y la expansión de una especie exótica de helecho flotante, Azolla filiculoides, lo que pone la biodiversidad en peligro.

“Un aumento de temperatura favorece la expansión del helecho Azolla filiculoides e incrementa la frecuencia de brotes de anoxia y de cianofíceas tóxicas, causando la muerte de las especies autóctonas. Al disminuir la entrada de nutrientes y las extracciones de agua, los gestores podrían reducir este riesgo y por tanto aumentar la resistencia de Doñana al cambio climático”, asegura Andy Green, profesor de investigación en la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC).

Más información en la web del SINC.

 

#Granada La Peste Negra afectó a las ciudades medievales en función de su posición dentro de la red de comunicaciones

Bubonic plague-esExtensión de la Peste Negra en Europa.

By derivative work: Andy85719 Bubonic_plague-en.svg: *derivative work: Andy85719 [GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html) or CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/)], via Wikimedia Commons

Un estudio en el que participa la UGR demuestra que la ciudades más centrales en la red comercial sufrieron más los efectos de la pandemia

Las rutas comerciales y las de peregrinación fueron las principales vías de dispersión de la enfermedad que diezmó la población europea en la Edad Media

Concentrar los esfuerzos en aquellos nodos más vulnerables podría ahorrar tiempo y recursos, así como mejorar la gestión del control de plagas mortales 

Los núcleos de poblaciones más conectados con otros núcleos vía comercio, turismo y peregrinación, entre otros factores, pueden sufrir más las epidemias de enfermedades. Esta es una de las principales conclusiones de un estudio en el que participa la Universidad de Granada, en el que han tomado como modelo las pautas de expansión de la Peste Negra a mediados del siglo XIV. Los resultados han sido publicados en la revista Scientific Reports.

El trabajo recoge datos de 2084 puntos de conexión, tanto comerciales como de peregrinación, entre 1311 asentamientos medievales de Europa, Asia y Norte de África. Con esa información, los investigadores determinaron empíricamente el efecto de la conectividad y centralidad de esas ciudades en la tasa de mortalidad a causa de la Peste Negra y simularon matemáticamente la frecuencia con que la enfermedad llegaba a las ciudades como consecuencia de su disposición dentro de la red.

“Hemos descubierto que las ciudades con una posición más central dentro de la red y las más conectadas eran más vulnerables a las enfermedades y sufrieron la plaga con mayor severidad. Además, también eran más propensas a que los brotes se repitiesen por causas externas”, explica el investigador del departamento de Ecología de la UGR y de la Estación Experimental de Zonas Áridas (CSIC) José María Gómez.

Asimismo, el análisis señala que las ciudades situadas en regiones con mayor densidad de población dentro de la red se vieron más afectadas por la enfermedad que aquellas que se encontraban en zonas menos pobladas.

La Peste Negra 

La pandemia conocida como Peste Negra arrasó Europa entre 1346 y 1353 y acabó con entre el 30% y el 50% de la población. Su expansión ha estado históricamente asociada a las rutas comerciales. Originada en Asia Central, la enfermedad viajó hasta Occidente a través de la Ruta de la Seda y en 1343 llegó a la antigua ciudad de Caffa (actual Feodosia), en la península de Crimea. Desde ahí se propagó por Europa a través de las principales rutas comerciales y llegó a casi todas las poblaciones.

“Es una pandemia que tuvo lugar en un momento de la historia donde las comunicaciones eran frecuentes, lo que permite el análisis de redes, pero no tan intensa como en la actualidad, lo que permite desvelar los patrones con más claridad. Esta ventaja tiene asociada, sin embargo, la desventaja de no disponer de fuentes rigurosas sobre mortalidad”, añade el investigador del CSIC Miguel Verdú, del Centro de Investigaciones sobre Desertificación, centro mixto del CSIC y la Universidad de Valencia.

El estudio también señala como factor de dispersión las rutas de peregrinación. Del total de 1311 ciudades incluidas en la red, 403 estaban conectadas por este tipo de itinerarios. “Sin duda las rutas de peregrinación también contribuyeron a expandir la enfermedad, aunque nuestros análisis sugieren que fueron menos importantes que las rutas comerciales”, añade Gómez.

Fuente: Universidad de Granada 

 

#Granada Sobreabundancia de azufre alrededor de embriones de estrellas

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By JuanJaén (http://www.flickr.com/photos/juanjaen/868885706/) [CC BY-SA 2.0], via Wikimedia Commons

Utilizando el radiotelescopio de Pico de Veleta (Granada), astrónomos españoles y franceses han estudiado dos protoestrellas muy jóvenes que se albergan en la nube molecular Bernard 1b. Específicamente, han analizado la química que se presenta en sus regiones de gas más cercanas. Puesto que estas regiones son las precursoras de los discos que finalmente dan lugar a los planetas, el estudio resulta importante para la geología planetaria y la astrobiología.

Las protoestrellas son estrellas que aún no han llegado a su edad madura. Durante esta etapa, pueden distinguirse distintas edades. Las más jóvenes, las ‘estrellas bebés’, se denominan protoestrellas Clase 0. Estas no son visibles porque están aún dentro de la nube materna, pero se detectan a través de las eyecciones de materia a alta velocidad (flujos bipolares) que se producen en este periodo.

Recientemente se han encontrado protoestrellas aún más jóvenes, embriones de estrellas, que reciben el nombre de ‘primer corazón hidrostático’. Esta etapa comienza con la primera eyección del flujo bipolar (el primer ‘latido’ de la estrella), y es muy corta, apenas unos pocos miles de años.

El estudio de protoestrellas en la etapa de ‘primer corazón hidrostático’ es esencial para comprobar la teoría de formación estelar. Sin embargo, debido a su brevedad, son extremadamente difíciles de identificar. Una de las estrellas analizadas por el equipo hispano-francés en la nube molecular Bernard 1b, se encuentra en etapa de ‘primer corazón hidrostático’, mientras que la otra es una protoestrella de Clase 0.

El objetivo inicial del estudio, publicado en Astronomy & Astrophysics, era determinar el grado de ionización y la abundancia de carbono, oxígeno, nitrógeno y azufre en las regiones de gas más cercanas a las dos protoestrellas jóvenes (B1b-S y B1b-N).

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#Cádiz: Científicos de la UCA participan en un estudio que advierte del riesgo de colapso de Doñana sin una gestión local más activa

Ciencia Andaluza
Parque Natural de Doñana – Foto Wikipedia

 

El cambio climático está aumentando el riesgo de colapso de los humedales más emblemáticos del mundo. Sin embargo, esta tendencia se puede corregir con una mejor gestión local de dichos humedales. Esa es la principal conclusión a la que han llegado un grupo multidisciplinar de investigadores pertenecientes al CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) y diversas universidades españolas y neerlandesas, entre ellas, la Universidad de Cádiz, tras la realización de un estudio que ha sido publicado recientemente en la prestigiosa revista Frontiers in Ecology and the Environment.

través de este trabajo, se ha puesto de manifiesto el hecho de que para proteger del cambio climático a los humedales de importancia internacional, como Doñana, es necesario que se reduzcan amenazas como los aportes de abonos y aguas residuales o la explotación intensiva de las aguas subterráneas y superficiales.

El Parque Nacional de Doñana es uno de los pocos humedales del mundo que está inscrito en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO y “sus problemas locales, como el deterioro de la calidad de agua por los aportes excesivos de nutrientes o la explotación intensiva de los acuíferos, pueden exacerbar los efectos de eventos climáticos extremos, tales como sequias y olas de calor, reduciendo la capacidad de los ecosistemas acuáticos para soportar los impactos del cambio climático”, tal y como advierte este grupo internacional de científicos.

Gestión de amenazas locales

A través de este estudio, en el que ha participado el investigador del Departamento de Biología de la UCA Edward P. Morris, “demostramos que la gestión de amenazas locales puede expandir el ‘espacio de operación segura’ para estos ecosistemas. Una gestión local adecuada puede hacer que un ecosistema acuático sea más tolerante al cambio climático, manteniendo los niveles de su capacidad de respuesta”, como explica el profesor Marten Scheffer, ganador del Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de Ecología y Biología de la Conservación y director del Departamento de Ecología Acuática y Gestión de Calidad de Agua en la Universidad de Wageningen, en los Países Bajos.

Más información en la Universidad de Cádiz 

#Almería Mirar como un animal

Ciencia Andaluza
Lagarto de las arenas

 

El equipo de investigación Grupo Ecología Evolutiva y de la Conducta de la Estación Experimental de Zonas Áridas (EEZA) de Almería ha desarrollado una herramienta con la que se puede conocer la información que tienen los animales cuando contemplan una imagen. La aplicación, denominada ToBeeView, supone un avance en los estudios de la interacción entre las especies y su hábitat, en los que se incluye la observación sobre cómo perciben su entorno, según los expertos.

De esta forma, los científicos pueden estimar la cantidad de información que reciben al contemplar una imagen desde distintas distancias. Los resultados obtenidos han sido publicados en el artículo titulado ‘ToBeeView: a program for simulating the retinal image of visual scenes on nonhuman eyes’ de la revista Ecology and Evolution y el software está disponible en https://github.com/EEZA-CSIC/compound-eye-simulator con código libre y abierto.

 

Más información en la fuente de la noticia: Remedios Valseca / Fundación Descubre

Foto Pixabay

Sin Ciencia no hay futuro. Defiende la Ciencia Andaluza #CienciaAndaluza

Ciencia Andaluza: Las células vegetales y humanas coinciden en su forma de morir

 

Ciencia Andaluza
Arabidopsis thaliana CC BY-SA 3.0, Enlace

 

Investigadores del Instituto de Investigaciones Químicas (IIQ), centro mixto de la Universidad de Sevilla y el CSIC en el Centro de Investigaciones Científicas Isla de la Cartuja (cicCartuja), han demostrado que la proteína NRP1 de la planta Arabidopsis thaliana tiene actividad de chaperona de histonas y que se une a la cromatina de las células tratadas con camptotecina, un conocido agente que genera roturas en el ADN de doble cadena. Los autores también describen cómo el citocromo c impide, de manera específica, la unión de NRP1 a las histonas, inhibiendo así su capacidad para ensamblar nucleosomas mediante el bloqueo de los dominios de la chaperona que participan en la unión a histonas.

La maquinaria celular que se activa durante la reparación de las roturas en el ADN, fundamental para evitar mutaciones letales o inestabilidad genómica, es muy conocida en mamíferos y levaduras, pero se desconocía en plantas. Los autores del trabajo han revelado el papel regulador del citocromo c en este proceso, viajando desde la mitocondria hasta el núcleo celular para bloquear la actividad chaperona de histonas ejercida por NRP1.

En este estudio, publicado en la prestigiosa revista Nucleic Acids Research, se confirma la hipótesis del grupo sevillano sobre el doble papel del citocromo c extra-mitocondrial y su implicación en el mecanismo común que controla la muerte celular en plantas y humanos. Dicha hipótesis se basa en la identificación de toda una red de proteínas en el citoplasma y en el núcleo de las células humanas y vegetales que interaccionan con el citocromo c cuando se produce daño en el ADN.

Más información en la Universidad de Sevilla

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Ciencia Andaluza: secuencian el genoma del lince ibérico

 

Ciencia Andaluza
Ciencia Andaluza – Foto Wikipedia

Científicos españoles han logrado secuenciar el genoma del lince ibérico (Lynx pardinus), uno de los felinos en mayor peligro de extinción, y han constatado la “extrema erosión” que sufre en su ADN. El del lince ibérico es uno de los genomas con menor diversidad genética, incluso inferior al de otros mamíferos amenazados, como el guepardo o el demonio de Tasmania, o de aves, como el ibis japonés o el águila de cola blanca.

La investigación, publicada hoy en la revista Genome Biology, ha estado coordinada por científicos de la Estación Biológica de Doñana (CSIC).  Se trata del primer genoma de referencia de un mamífero que se genera íntegramente en España.

Este proyecto, financiado por Banco Santander y gestionado por la Fundación General CSIC, ha sumado los esfuerzos de 50 científicos pertenecientes a grupos de investigación de 12 instituciones, dos de ellas extranjeras, que cubren áreas diversas, como bioinformática, genómica, oncología, evolución o conservación.

Los científicos han conseguido leer y ordenar 2.400 millones de letras del ADN de Candiles, un macho nacido en la población de Sierra Morena que actualmente forma parte del programa de cría en cautividad. Para ello se han utilizado nuevas técnicas de secuenciación y desarrollado procedimientos novedosos, a fin de generar un borrador de genoma de calidad con un presupuesto limitado.

Más información en la web de la Agencia SINC

Sin Ciencia no hay futuro. Defiende la Ciencia Andaluza #CienciaAndaluza

Ciencia Andaluza: Describen las fuerzas que participan en el plegado de la retina embrionaria de los vertebrados

Ciencia Andaluza Foto: CSIC
Ciencia Andaluza Foto: CSIC Fases de desarrollo de la copa óptica, la estructura embrionaria a partir de la que se forma el ojo

Un estudio internacional liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha demostrado que en los animales vertebrados la formación de la copa óptica, es decir, la estructura embrionaria a partir de la que surge la retina, depende de la contracción progresiva de las células en su superficie basal (en la imagen, la zona interior de la copa óptica, que está en contacto con la lente). Las deformaciones celulares dirigen el plegado del tejido hasta dar lugar a su forma final, como si se tratara de una figura de papiroflexia. El trabajo se publica en la revista eLIFE.

Mediante la toma en vivo de imágenes de la morfogénesis (proceso por el que un organismo desarrollará su forma) de la copa óptica de pez cebra, los investigadores han analizado los mecanismos celulares y moleculares responsables en el plegamiento del ojo en los vertebrados. Para ello han empleado microscopía confocal de alta resolución. “Hemos examinado en detalle el plegado de una hoja neuro-epitelial, el módulo básico de la construcción del sistema nervioso, usando como ejemplo el ojo embrionario”, explica Juan Ramón Martínez-Morales, investigador del CSIC en el Centro Andaluz de Biología del Desarrollo (centro mixto del CSIC, la Junta de Andalucía y la Universidad Pablo de Olavide). Como señala el científico, a pesar de su importancia “se sabe muy poco sobre los mecanismos que controlan la morfogénesis de estas hojas”. Los autores del estudio también han realizado experimentos para determinar la distribución de las tensiones mecánicas durante el plegamiento del ojo. Los datos han revelado que hay un momento durante el desarrollo en el que el tejido está sometido a una tensión máxima debido a las fuerzas celulares que actúan para esculpir su estructura tridimensional.

Más información en la web del CSIC

Sin Ciencia no hay futuro. Defiende la Ciencia Andaluza #CienciaAndaluza