#Córdoba Dos profesores de la Universidad de Córdoba publican un libro sobre la explotación cinegética del ciervo

El ciervo está considerado como la especie emblemática de la caza mayor en Andalucía y una de las de mayor interés en España, pero ¿qué consecuencias tiene su explotación cinegética? Esta es una de las preguntas que se responden en el libro ‘El Ciervo y otros ungulados. Bases científicas para su gestión y conservación’, una obra realizada por el profesor de Didáctica de las Ciencias Experimentales de la Universidad de Córdoba, Jerónimo Torres, y el catedrático de Zoología y director de la Cátedra de Recursos Cinegéticos y Piscícolas, Juan Carranza.

El libro, basado en estudios científicos realizados por investigadores en biología de distintos países, desvela ciertas claves de interés para el campo de la cinegética, como las consecuencias de la caza de trofeos y de mantener poblaciones con más hembras que machos o las implicaciones que tiene la coexistencia en un mismo hábitat de distintas especies como ciervos y corzos. La obra, además, despeja algunas incógnitas relacionadas con la biología evolutiva de estos animales, como, por ejemplo, por qué tienen cuernos las hembras de los bóvidos o para qué berrean los machos de ciervos.
Los autores de la publicación, que durante los últimos años se han dedicado a investigar sobre la conservación de estas especies, responden también a cuestiones relacionadas con otros ungulados, un grupo de mamíferos placentarios ampliamente extendidos por todo el mundo que caminan apoyados sobre los extremos de los dedos o que descienden de antepasados que lo hacían.
La obra, que contiene información de utilidad para todos los actores implicados en el mundo de la caza, ha sido publicada por UCOPress, la editorial de la Universidad de Córdoba destinada a difundir los resultados de la investigación desarrollada en el seno de su comunidad universitaria.

Más información en la web de la Universidad de Córdoba.

#Córdoba ¿Cómo influye whatsapp en las relaciones de pareja de los jóvenes?

 

whatsapp
whatsapp

Investigadoras del grupo ‘Interpersonal Aggression and Socio-Emotional Development’ de la Universidad de Sevilla, en colaboración con la Universidad de Córdoba, han confirmado que la comunicación online adquiere un impacto cada vez menor en las relaciones sentimentales de los jóvenes adultos, a medida que avanzan en edad. En concreto, han corroborado que según se va afianzando una relación de pareja entre dos personas jóvenes adultas, éstas van restando importancia al contexto online.

Para llegar a esta conclusión, las expertas han analizado el grado de repercusión del ámbito digital en este colectivo y han concluido que el ecosistema online, formado sobre todo por herramientas de comunicación 2.0 como wasap, las redes sociales e Internet, tiene un impacto poco significativo en sus relaciones de pareja. “A medida que se avanza en edad, la influencia de lo online va teniendo menos impacto en la vida de pareja”, asegura a la Fundación Descubre la investigadora de la Universidad de Sevilla y responsable de este estudio, Virginia Sánchez.

Así lo recogen en el artículo ‘Romantic Relationship Quality in the Digital Age: A Study with Young Adults’, publicado en la revista The Spanish Journal of Psychology y que forma parte del proyecto Dat-e Adolescence, programa de prevención de la violencia en las relaciones sentimentales. Este estudio cuenta con financiación del Plan Nacional 2013-2016.

Este trabajo de investigación se ha realizado con una muestra de 431 personas, todas ellas jóvenes adultos con edades comprendidas entre los 18 y 25 años que en el momento de responder a la encuesta mantenían una relación de pareja.

Los encuestados, de los que un 68,2% fueron mujeres y un 31,8% hombres, cursaban todos estudios universitarios de 1º, 2º y 4º Grado de diversas titulaciones como Medicina, Derecho, Psicología y Educación, con una media de edad de 21 años. “Hemos intentado que el muestreo abarcara las grandes áreas de conocimiento para que fuera lo más representativo posible”, apunta esta experta.

La encuesta, compuesta por una batería de preguntas orientadas a medir la calidad negativa y positiva de las relaciones sentimentales en jóvenes adultos, integra indicadores de valoración formada por un total de 31 apartados y una escala de satisfacción general con la relación de pareja. “Todos estos parámetros nos permiten conocer en profundidad qué uso otorgan los jóvenes adultos a las nuevas tecnologías en sus relaciones personales y sentimentales al mismo tiempo que nos avisa de posibles casos donde afloran conductas que pueden tornar en comportamientos violentos y agresivos contra la pareja”, argumenta Sánchez.

Más información en la fuente de la noticia Amalia Rodríguez / Fundación Descubre

 

#Córdoba Las plantas se ponen a dieta para combatir la sequía

Sequía
Sequía

 

El cambio climático es motivo de preocupación desde hace años por cómo afectará negativamente a la vida en el planeta. Este asunto de gran actualidad en cumbres y eventos a nivel internacional ocupa parte de los esfuerzos de la comunidad científica que estudia qué está en riesgo y que nos espera.

Previsiblemente, el fenómeno del calentamiento global conducirá a que, aproximadamente, en unos cien años las temperaturas aumenten de dos a tres grados centígrados y disminuyan las precipitaciones. Esta cuestión es la que llevó a un grupo de investigación de la UCO liderado por el profesor de Ecología, Rafael Villar, a estudiar minuciosamente cómo reaccionan las plantas ante ese aumento de temperatura, cómo responden ante la sequía y cómo se recuperan  las distintas especies.
Este grupo de científicos ha centrado su estudio en uno de los puntos calientes de la biodiversidad en España, el bosque mediterráneo. Según su investigación publicada recientemente en un artículo de la revista ‘Plant Biology’, las especies vegetales de este “hotspot” persisten al incremento de temperatura y falta de agua regulando el tiempo que dedican a realizar la fotosíntesis. Es decir, si el proceso vital para la planta, de absorber dióxido de carbono y expulsar agua es algo habitual que desarrollan durante la mayor parte del día,  éste se reduce en verano y más en épocas de sequía, principalmente para ahorrar agua.
La planta absorbe el C02 a través de la apertura de los estomas de las hojas -las dos células oclusivas que forman parte de la epidermis de dicha planta- y al tiempo expulsa el agua al aire a través de estos mismos. En primavera, dicha “apertura de la planta al exterior” es elevada y la tasa de fotosíntesis es muy alta, en verano los valores bajan y en otoño, con las lluvias, la planta se recupera y crece. De este modo, en épocas de sequía, las plantas reducen drásticamente esa apertura al exterior a dos horas aproximadamente al día y lo hacen a primera hora de la mañana. Si hiciéramos un paralelismo con los humanos, el mecanismo de defensa de la planta ante la sequía es comer sólo una vez al día.
Ahora bien, esta reducción del tiempo en que las plantas realizan la fotosíntesis no afecta igual en todas las especies. La investigación coordinada por el profesor Villar determina que mientras que el matorral, especialmente las jaras, sufren mucho la sequía, perdiendo incluso muchas hojas, con la lluvia son las primeras que se recuperan. El matorral tiene más plasticidad fenotípica, lo que le permite modificar con facilidad sus características y adaptarse a las condiciones ambientales del momento. A esto se suma para favorecer la permanencia de su especie, la estrategia de las jaras de colonizar rápidamente el terreno, siendo las primeras especies en colonizar tras un incendio o una sequía.
Sin embargo, según el mismo estudio, la reacción de los árboles del bosque mediterráneo, no es la misma. Así, los alcornoques no tienen tanta plasticidad fenotípica y aunque no sufren tanto la sequía y se mantienen más constante ante los cambios estacionales, la recuperación es más lenta. Esto, unido a que para producir semillas necesitan entre 20 y 30 años de edad y que éstas sólo persisten unos meses y además es alimento de muchas especies animales y desaparecen con rapidez, les hace ser una especie vulnerable para su conservación de cara al próximo siglo.
Con estos datos, según la investigación objeto del artículo de ‘Plant Biology’, el bosque mediterráneo va sufrir mucho más las consecuencias del cambio climático que el matorral propio de este ecosistema. En  unos cien años este paisaje se transformará y será predominantemente de matorral, puesto que las especies típicas de la zona como el madroño o el alcornoque irán desapareciendo. A esta disminución de especies también contribuirá la epidemia de la seca, un problema que hoy por hoy trae de cabeza a los propietarios de las dehesas.
Para realizar este estudio, que ha contado con la colaboración de la Universidad Wageningen en los Países Bajos, se ha realizado un trabajo de campo exhaustivo sobre distintas especies de matorral y árbol. En concreto, los investigadores han sometido a mediciones periódicas de concentración de CO2 y pérdida de agua, a los mismos ejemplares de plantas cada veinte días y durante nueve meses, con pruebas in situ y sin cortar las hojas para llevarlas a cabo.

Más información en la Universidad de Córdoba.

 

 

#Córdoba ¿Por qué nos sentimos diferentes en condiciones microclimáticas similares?

Aula
Aula

Cuántas veces, en una oficina, en la consulta del médico o en una sala de teatro o de cine, por ejemplo, se observa que la sensación térmica o la percepción de humedad es muy diferente de unas personas a otras. Estas situaciones tan habituales, de estar en un mismo espacio y condiciones semejantes y no sentirse igual, es lo que ha inspirado a un grupo de investigación de la Universidad de Córdoba para indagar sobre sus causas y encontrar que existe una relación entre la latitud de la localidad donde nos situamos y las condiciones de confort, relación que puede ponerse de forma matemática.

La investigación, coordinada por el catedrático de E.U. del área de Física Aplicada de la Universidad de Córdoba Antonio Rodero, ha demostrado que las personas, aún estando expuestas a microclimas semejantes, tienen una percepción diferente de los parámetros óptimos de confort, según la localidad donde se encuentren. Dicha investigación ha combinado datos experimentales y medibles relacionados con el microclima con encuestas in situ, que han permitido obtener información sobre factores psicológicos.
En este estudio, realizado en colaboración con la Universidad TecnológicaAlumnado realizando las encuentas en clase   de Bialystok en Polonia dentro del proyecto de investigación interuniversitario “The possibility of the renewable energy sources usage in the context of improving energy efficiency and air quality in buildings and civil constructions”, se realizaron mediciones en el interior de edificios educativos de dos localizaciones climáticas diferentes -la ciudad de Bialystok (Polonia) y la localidad cordobesa de Belmez (España)- pero en días con condiciones microclimáticas similares. Se escogieron ocho aulas diferentes de estos edificios (4 en Bialystok y 4 en Belmez)  y se llevaron a cabo mediciones objetivas de las condiciones microclimáticas (temperatura, presión y humedad relativa del aire en el interior de la estancia) y otros parámetros como el nivel de ruido, ventilación, etc, a lo largo de los 60 minutos de duración de la clases. Al mismo tiempo se realizaron encuestas a los estudiantes sobre su percepción de confort sobre todos ellos. Estas encuestas se repitieron cada 15 minutos de clase para un total de 138 alumnos en Polonia y con 129 en España, un tamaño de muestra representativo, según las estadísticas de población de estudiantes universitarios.ÂÂ
Según se detalla en un artículo publicado recientemente en la revista ‘Applied Thermal Engineering’, el porcentaje de satisfacción de confort fue diferente para los alumnos en función de la localización, pese a que las condiciones a las que se expusieron fueron semejantes en un lugar y otro. Así, los resultados permitieron estimar rangos preferibles de ambientes en el interior de las aulas distintos para cada país de análisis. Un ejemplo de ello es que, si la temperatura en clase era de 23 grados, para los alumnos de Belmez la sensación era de frío, puesto que la temperatura media de confort para ellos en el mes de las medidas (septiembre) se sitúa en 27 grados y para uno de Bialystok, en cambio, era de calor, puesto que su temperatura media de confort baja hasta los 20,5 grados.ÂÂ
Otro resultado adicional de estudio es que el porcentaje de satisfacción de confort en los estudiantes disminuyó durante el tiempo de clase, un resultado que, según los científicos, apoya a otras investigaciones relacionadas con el tiempo óptimo de duración de una clase para garantizar el máximo aprovechamiento del alumnado. En este estudio se llega a la conclusión de que a partir de los 45 minutos, aunque las condiciones microclimáticas tienden a una estabilidad, la satisfacción de los estudiantes disminuye drásticamente. Siendo, por tanto, éste el tiempo óptimo de duración de una clase. El trabajo reflejado en ‘Applied Thermal Engineering’ también concluye que los datos de esta investigación pueden tenerse en cuenta en las normativas para la construcción de edificios educativos en las distintas localidades. El profesor Rodero señala que las condiciones microclimáticas óptimas deben tenerse en cuenta para el diseño del tipo de ventilación del edificio, así como los aislamientos térmicos de las aulas en cada uno de los territorios.
Para este trabajo, Rodero ha contado además con la colaboración del profesorado de la Escuela Politécnica Superior de Belmez, y del grupo de investigación FQM136: Física de Plasma: Diagnosis, Modelo y Aplicaciones.

Más información en la Universidad de Córdoba.

 

#Sevilla #Córdoba Una treintena de investigadores de distintos centros de la sanidad pública andaluza estudian la enfermedad de Crohn

Patterns of CD.es
By Patterns_of_CD.svg: Samir, vectorized by Fvasconcellos derivative work: Ortisa (Patterns_of_CD.svg) [CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/) or GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html)], via Wikimedia Commons

 

Una treintena de investigadores de la sanidad pública andaluza participan en estos momentos en 13 estudios clínicos que indagan sobre el tratamiento de la enfermedad de Crohn y la búsqueda de soluciones para la mejora de la calidad de vida de las personas que la padecen. Estos estudios están repartidos por toda la geografía andaluza, si bien los hospitales Virgen del Rocío y Virgen Macarena de Sevilla y el Hospital Reina Sofía de Córdoba concentran la mayor participación.

En este sentido, desde el Hospital Virgen del Rocío se ha promovido uno de los ensayos clínicos más importantes realizados en los últimos años sobre esta enfermedad, cuyo día mundial se celebró el viernes, y en el que se ha aplicado con éxito un tratamiento innovador basado en células madre que logra curar fístulas en el ano, una grave alteración que merma la calidad de vida de los afectados por la enfermedad de Crohn.

Los resultados del ensayo clínico en fase III, en el que participan 49 centros del ámbito internacional liderados por el hospital sevi-llano, han sido publicados en la prestigiosa revista científica Lancet. Una vez que este avance médico cuente con la autorización de la Agencia Europea del Medicamento y culmine la fase de comercialización, la terapia celular formará parte de la cartera de servicios del Servicio Andaluz de Salud para el abordaje de las fístulas, lo que supondrá un importante avance en la mejora de la salud de los pacientes.

Respecto a los proyectos de investigación activos, en estos momentos en la sanidad pública andaluza se cuenta con tres proyectos que han captado una financiación de casi 130.000 euros en total, fundamentalmente de la Consejería de Salud y del Instituto de Salud Carlos III. Estos proyectos de investigación y el importante número de ensayos clínicos sobre esta patología realizados en los últimos 5 años, hace que la enfermedad de Crohn sea la tercera enfermedad rara más investigada en Andalucía, por detrás del mieloma múltiple y la hemofilia.

La enfermedad de Crohn, que afecta de igual manera a hombres y mujeres, es una enfermedad inflamatoria intestinal de causa desconocida que se asocia a una respuesta inmune exagerada que origina lesiones de distinta profundidad y extensión a nivel del tracto gastro-intestinal. Es una enfermedad de curso crónico, poco previsible en cuanto a su evolución y en la que se alternan periodos de mayor o menor intensidad sintomática (periodos de “brote”) con otros de latencia en los que el paciente puede estar libre de síntomas, que pueden ser la alternancia entre estreñimiento y diarrea, las naúseas y vómitos y los abscesos y fístulas perianales, como consecuencia éstas del desarrollo de la enfermedad.

La incidencia de las enfermedades inflamatorias intestinales está aumentando en los últimos años, triplicándose en la última década, destacando el crecimiento de la enfermedad de Crohn en las dos primeras décadas de la vida del afectado. La incidencia de la enfermedad alcanza en España los 18 casos por 100.000 habitantes, llegando a diagnosticarse unos 8.000 casos anuales. La prevalencia en Andalucía superará los 16.000 casos, frente a los 100.000 que se esperan en España.

Fuente: Fundación Descubre – Consejería de Salud.

 

#Córdoba: Las malas hierbas aprenden a defenderse del glifosato

Maiz RR
By Maggilautaro (Own work) [CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons (Efectos del glifosato en maíz)

Un grupo de investigación de la UCO descubre por qué un tipo de maleza que causa graves problemas al olivar y a los cultivos de cítricos resiste a uno de los herbicidas más utilizados
Ya se conoce científicamente por qué uno de los herbicidas más usados en los campos de olivar y cítricos de España y, sobre todo, en la comunidad andaluza, apenas afecta a la especie Lolium rigidum, una de las malas hierbas más problemáticas para estos cultivos y que le roba el sueño a más de un agricultor.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Córdoba, liderados por el catedrático de Química Agrícola y Edafología Rafael A. De Prado, ha conseguido descubrir que un biotipo de Lolium rigidum es resistente a un  herbicida de gran uso en los cultivos, el glifosato. Esa resistencia se debe a que, al ser aplicado dicho herbicida sobre este tipo de mala hierba, el glifosato se absorbe y se mueve poco con respecto al biotipo susceptible.
Desde los años 90, se venía realizando un uso continuado de glisofato, ampliamente usado en campos de olivar y cítricos de toda la geografía española. Esta situación condujo a que este herbicida provocara una presión de selección sobre dos grandes tipos de malezas Lolium rigidum y Conyza spp. Como resultado de tal presión, la primera de estas malas hierbas, ha sido capaz de sobrevivir al tratamiento de glifosato a dosis que debería eliminarla.
Según se detalla en un artículo publicado recientemente en la revista Frontiers in Plant Science este equipo de científicos ha comprobado, mediante el uso de Carbono 14 (14C) y un sistema denominado Fosforo Imager, cómo el glifosato apenas penetra y se mueve dentro de la planta, concluyendo que la no translocación del herbicida es en realidad un mecanismo de defensa de la propia planta. De Prado explica que para llegar a estos resultados realizaron prospecciones, principalmente en olivares de la provincia de Jaén y campos de cítricos en Córdoba, Sevilla y Huelva.
Imitando a los TAC de contraste que se hacen a diario en los hospitales, los investigadores de la UCO aplican sobre las muestras de Lolium rigidum la dosis de campo del herbicida glifosato mezclado con Carbono 14 (14C) y tras 96 horas se toma  una imagen radiográfica de la planta donde comprueban que el glifosato no se transloca por determinadas partes de la mala hierba en cuestión.
Esta investigación de la que da cuenta Frontiers in Plant Science prueba que la resistencia de estas malas hierbas al glisofato no está asociada a acciones humanas ni a fenómenos climatológicos, sino que es algo intrínseco en la planta y responde al planteamiento darwiniano de la adaptación de las especies. El equipo se plantea ahora si este mismo mecanismo se repite en otras plantas y con otros herbicidas.
En este trabajo han participado los investigadores Pablo Fernández, Rafael Domínguez, y el técnico Rafael Roldán y han colaborado los profesores Francisco Barro y Fernando Bastida, del Instituto de Agricultura Sostenible del CSIC de Córdoba y de la Universidad de Huelva, respectivamente.

Fuente: Universidad de Córdoba.

 

#Córdoba Reconstruyen virtualmente los alminares andalusíes

Córdoba
Córdoba

 

Catorce alminares andaluces datados entre los siglos IX y XIII han servido de base al estudio estadístico de los investigadores del Departamento de Ingeniería Gráfica y Geomática de la Universidad de Córdoba: El trabajo ha permitido inferir una relación directa entre una serie de medidas y el estilo constructivo empleado para levantar estas torres destinadas a la llamada a la oración.

Según explican en un artículo publicado en la revista Journal of Cultural Heritage, los cuatro indicadores utilizados por los investigadores  han sido, en el interior, el ancho de las escaleras, el diámetro del pilar central (machón), el diámetro exterior de las escaleras y en el exterior, la base de la torre.

A partir de esos cuatro índices y de la información bibliográfica existente, el equipo ha sido capaz de encontrar relaciones entre las distintas variables que permiten reconstruir virtualmente el aspecto original de estos alminares, ocultos en su mayoría bajo campanarios cristianos.

La técnica empleada ampliará la información con la que trabajan los arqueólogos y expertos en patrimonio. Gracias a un software y a partir de los cálculos realizados por el proyecto de investigación, es posible recrear la imagen de los que fueron parte de los edificios más importantes de Al Andalus.

Crisis política del Califato

El estudio de los 14 alminares ha permitido además descubrir una mejora del diseño y de los procesos de construcción de este tipo de edificios a lo largo de los siglos y explicar cómo los cambios políticos y militares afectaron negativamente al desarrollo de los mismos. Según los responsables del proyecto, el trabajo muestra la primera evidencia en la búsqueda de ahorro de material y de eficiencia en la construcción, en los momentos de crisis política del Califato.

Entre los resultados más destacados del trabajo de los ingenieros cordobeses destaca la reconstrucción tridimensional del alminar de Hixem I, construido en la Mezquita Catedral de Córdoba en el siglo VIII y del que sólo queda una placa testimonial en el popular Patio de los Naranjos.

Los autores de este trabajo creen que esta metodología podrá ser usada en la datación y obtención de relaciones en otros campos dedicados al Patrimonio. Un ejemplo sería su aplicación para materiales de construcción, analizando ladrillos y sillerías de distintas épocas para conseguir datar emplazamientos arqueológicos o para distinguir diferentes áreas.

Fuente: Agencia SINC

 

#Córdoba Una ecuación ayuda a explicar el crecimiento de las plantas y su adaptación al Cambio Global

Erodium rupicola

Matemáticas y Biología han vuelto a sellar una alianza para combatir el Cambio Global. Lo han hecho gracias al trabajo de un equipo internacional integrado por investigadores de las Universidades de California, Córdoba y Sydney y de centros de investigacion en Alemania. Los biólogos, habituados a usar imágenes microscópicas de secciones de hoja para conocer el interior de los mismas y observar lo que está pasando en ellas en diferentes fases del crecimiento de la planta y en condiciones ambientales distintas, disponen ahora de una forma de predecir ese comportamiento gracias a las simulaciones realizadas por este equipo a partir de las secciones foliares de 11 especies singulares y representativas de diferentes ecosistemas de la Tierra.

Según detallan en un artículo publicado por la revista Ecology Letters, el equipo en el que participa el profesor de Ecología de la Universidad de Córdoba Rafael Villar ha conseguido una forma de predecir los procesos fisiológicos en interior de las hojas a partir de una medida bastante utilizada por los biólogos vegetales. Se trata de la “masa seca foliar por unidad de área”, conocida como LMA, un índice que resulta de dividir el peso de una hoja seca por su área fresca original. Ese índice es utilizado habitualmente por los biólogos para describir propiedades como el contenido de nitrógeno, la tasa de fotosíntesis o las preferencias ambientales de las plantas. El trabajo del que da cuenta Ecology Letters prueba además la relación de ese índice con la estructura interna de las hojas, facilitando una fórmula matemática que ayudará a determinar qué impulsa determinados patrones celulares de las plantas, como su adaptación a un ambiente que se calienta. Ahora, además de observar la diversidad del tamaño, forma o color de las hojas, la ciencia podrá mirar de una manera sencilla al interior de las mismas y, por tanto, obtener información sobre la enorme diversidad de células o tejidos internos.
Con esta fórmula, la evidente diferencia entre una hoja perenne y otra caduca puede ser explicada no sólo por lo que se aprecia a simple vista o tacto, sino por la densidad o tamaño de sus células. En palabras de John Sack, de la Universidad de California, las implicaciones de este índice en biología vegetal son equivalentes al del tamaño del cuerpo en biología animal o a la simetría facial en la psicología de la atracción.
Para Rafael Villar, de la Universidad de Córdoba, la nueva fórmula permitirá comprender mejor el funcionamiento de las plantas y cómo éstas responden a los cambios ambientales.

Más información en la web de la Universidad de Córdoba.

 

#Córdoba El “copiapega” molecular da un nuevo paso para evitar los procesos de alteración epigenética del cáncer

Ciencia Andaluza
ADN

 

La búsqueda de información que permita entender qué ocurre realmente en las células para que éstas se vuelvan tumorales y dejen de funcionar correctamente destruyendo la vida ha ocupado a miles de investigadores a lo largo del último siglo y medio. La ciencia ha mirado dentro y fuera de la célula para intentar entenderla. Una de esas miradas es desde hace años la del grupo de Epigenética de la Universidad de Córdoba, que, según cuenta en un artículo publicado recientemente en la revista Epigenetics, ha puesto la lupa sobre las plantas buscando en ellas alguna clave que sirva para corregir anomalías en humanos. Concretamente, el equipo de investigación cordobés, adscrito al Instituto Maimónides de Investigación Biomédica (IMIBIC) y liderado por la Catedrática de Genética Maria Teresa Roldán Arjona, ha encontrado en las plantas una manera de borrar las etiquetas moleculares que silencian genes que resultaría especialmente interesante para evitar el comportamiento de las células cancerígenas.

Ese proceso que en el reino animal se antoja especialmente complicado de manipular incluso para quienes dominan las técnicas de epigenética es absolutamente natural en las plantas, que anulan esas etiquetas gracias a unas enzimas que no existen en el reino animal.El traslado de ese proceso natural a células humanas es lo que ha conseguido hacer el equipo de la Universidad de Córdoba. Concretamente y según explica uno de los coordinadores del grupo, el catedrático de Genética Rafael Rodríguez Ariza, “lo ideal sería un sistema de borrado de origen animal, pero tal sistema es complejo e ineficiente”. Para conseguir el objetivo final de su investigación –lograr que las células tumorales no silencien genes a su antojo- han aplicado el sistema que usan las plantas, pero perfeccionándolo, ya que éstas lo hacen sin distinguir su secuencia. Por eso, el equipo de la UCO se planteó diseñar una enzima que pueda ser dirigida a genes concretos y, según los resultados publicados, han probado que esa dirección artificial es posible utilizando en sus ensayos de laboratorio la enzima responsable del borrado junto con una proteína de levadura que actúa como guía para encaminarla hacia la diana marcada.

Los resultados, según el profesor Rodríguez, demuestra que pueden usarse enzimas vegetales para reactivar genes silenciados, abriendo así nuevas opciones para estudiar la función de la metilación de ADN, fundamental para la expresión de genes, en situaciones normales o en patologías como el cáncer.

Más información en la web de la Universidad de Córdoba.

 

#Córdoba Nuevas pruebas vinculan la flora intestinal con la esclerosis múltiple

Symptoms of multiple sclerosis es
By Symptoms_of_multiple_sclerosis.png: Mikael Häggström Derivative work: User:Linfocito B (Symptoms_of_multiple_sclerosis.png) [Public domain], via Wikimedia Commons

Hasta que la ciencia encuentre una respuesta definitiva al porqué del desarrollo de la esclerosis múltiple, cualquier pista que ayude a entender este trastorno del sistema nervioso central seguirá impactando positivamente en la comunidad científica. Ése ha sido el caso del último trabajo publicado en la revista Neurotherapeutics por el grupo de investigación ‘Neuroplasticidad y estrés oxidativo’ de la Universidad de Córdoba, dirigido por el profesor Isaac Túnez, investigador del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica, con la colaboración del profesor René Drucker-Colín. Una investigación en la que se ha logrado describir cómo la posible alteración en la flora intestinal se relaciona directamente con el desarrollo de la esclerosis múltiple recurrente-remitente. Para ello se han utilizado dos biomarcadores indicadores de cambios en la microbiota que han servido para trazar el proceso en el que la alteración en la barrera intestinal desencadena el proceso inflamatorio que alterará la barrera hematoencefálica y terminará afectando al sistema nervioso y provocando el daño neurológico.

Ésta no es la primera vez que la comunidad científica vincula flora intestinal a la patología nerviosa, aunque sí la primera que se describe con ese nivel de detalle el comportamiento de los biomarcadores elegidos: los lipopolisacáridos de membrana bacteriana (LPS) asociado a alteraciones de la flora intestinal y las proteínas LBP, tanto en modelo animal como en pacientes. De hecho, una de las innovaciones del trabajo realizado por el equipo de la UCO, en el que también ha intervenido personal del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba y del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica (IMIBIC), es haber logrado validar el modelo experimental habitual para el estudio de los procesos moleculares relacionados con la esclerosis múltiple, en el que se utiliza como organismo de ensayo la rata Dark Agouti, y confirmar que en él no se producen diferencias de sexo a la hora de desarrollar la patología.

Para Isaac Túnez, este trabajo no ha hecho más que abrir una nueva puerta por la que seguir profundizando en el conocimiento de la patología y, sobre todo, en los modelos experimentales que permiten ensayar posibles tratamientos que mejoren la vida de los millones de personas que padecen la enfermedad en el mundo.

Más información en la web de la Universidad de Málaga.