#Granada Un estudio relaciona la exposición a compuestos químicos con el riesgo de síndrome metabólico

Biological cell
By MesserWoland and Szczepan1990 (Own work (Inkscape created)) [GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html), CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/) or CC BY-SA 2.5-2.0-1.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.5-2.0-1.0)], via Wikimedia Commons

El estrés oxidativo es un desequilibrio que tiene lugar en las células cuando aumentan los radicales libres y/o disminuyen los antioxidantes, lo que puede provocar daños en los tejidos que se traduzcan en el desarrollo de enfermedades a largo plazo. Hay factores reconocidos que incrementan el estrés oxidativo, como el consumo de tabaco, las radiaciones o la exposición excesiva a radiación solar, así como formas de disminuirlo, como consumir antioxidantes o realizar ejercicio físico moderado.

En un estudio coordinado por el Instituto de Investigación Biosanitaria de Granada y la Universidad de Granada, los científicos han encontrado que ciertos contaminantes químicos acumulados en la grasa de las personas, incluyendo plaguicidas y compuestos químicos industriales, están relacionados con un incremento de los niveles de estrés oxidativo. En concreto, los investigadores hallaron mayores niveles de daño oxidativo en el tejido graso de las personas que habían estado expuestas a mayores niveles de estas sustancias químicas.

Estos hallazgos llamaron mucho la atención de los autores, que se plantearon si la exposición a largo plazo podría causar alteraciones crónicas que afectaran a la salud de la población. Por eso llevaron a cabo un seguimiento a lo largo de 10 años de los casi 400 participantes del estudio, todos ellos residentes en la provincia de Granada, y observaron que una mayor exposición a dos plaguicidas organoclorados (hexaclorobenceno y un componente del lindano), se asociaba con un mayor riesgo de síndrome metabólico.

El síndrome metabólico lo constituyen un grupo de factores que conllevan un aumento del riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular o diabetes tipo 2 (obesidad, hipertensión, así como niveles alterados de colesterol, triglicéridos y/o glucosa) y, por tanto, se considera un problema muy importante para la salud pública en la sociedad actual.

“Nuestros resultados indican que la exposición a dosis relativamente bajas de estos compuestos químicos durante tiempos prolongados podría incrementar el riesgo de padecer las enfermedades estudiadas, posiblemente a través de la generación de estrés oxidativo, entre otros posibles mecanismos”, explica el doctor Juan Pedro Arrebola, coordinador del estudio e investigador del Instituto de Investigación Biosanitaria de Granada, el Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada y de la Universidad de Granada.

Los compuestos estudiados, a pesar de estar prohibidos en la actualidad, continúan presentes en casi todas las personas porque son muy difíciles de degradar y porque seguimos estando expuestos a través de la dieta (principalmente por el consumo de alimentos muy grasos de origen animal), lo que hace que terminen acumulándose en nuestros tejidos grasos, aunque las concentraciones varían mucho entre individuos.

“Estos resultados tan prometedores nos han valido para que el Instituto de Salud Carlos III nos conceda más de 100000 euros a través de la Acción Estratégica en Salud,para profundizar durante los próximos 3 años en el estudio del efecto conjunto de los contaminantes y sus mecanismos de acción. En esta investigación estamos incluyendo también contaminantes muy actuales presentes en productos de uso cotidiano como plásticos, productos cosméticos, equipos electrónicos, así como en numerosos alimentos. También estudiaremos posibles mecanismos de acción a través de los cuales estos contaminantes podrían incrementar el riesgo de enfermedades crónicas”, apunta Arrebola.

Los resultados de estos trabajos acaban de ser publicados en dos revistas muy prestigiosas de su área: Environmental Science & Technology y Environment International, y forman parte del trabajo postdoctoral del Dr. Francisco Artacho y la tesis doctoral de Vicente Mustieles.

Este proyecto cuenta con un equipo multidisciplinar en el que colabora personal de diversas instituciones de prestigio integradas en el Instituto de Invesigación Biosanitaria de Granada (ibs.GRANADA), como la Universidad de Granada, Hospitales Universitarios Clínico y Virgen de las Nieves de Granada, Escuela Andaluza de Salud Pública, y otros internacionales como el Rigshospitalet (Dinamarca) y el Slovenian National Building and Civil Engineering Institute (Eslovenia).

Más información en la Universidad de Granada.

 

#Sevilla Científicos del CABD de Sevilla desvelan el funcionamiento de la migración celular

Biological cell
By MesserWoland and Szczepan1990 (Own work (Inkscape created)) [GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html), CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/) or CC BY-SA 2.5-2.0-1.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.5-2.0-1.0)], via Wikimedia Commons

 

Investigadores del Centro Andaluz de Biología del Desarrollo (CABD), instituto mixto de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la Universidad Pablo de Olavide (UPO) y la Junta de Andalucía, han contribuido a comprender uno de los fenómenos esenciales durante el desarrollo y mantenimiento de los epitelios, un tejido presente en la mayoría de nuestros órganos. En concreto, el trabajo demuestra que las interacciones entre las células epiteliales y el material (o matriz) extracelular que las rodea regula el comienzo y la velocidad de la migración de grupos de células epiteliales. El mal funcionamiento de epitelios, o una disfunción en sus interacciones con la matriz extracelular, pueden desencadenar la migración descontrolada de células epiteliales, proceso que también podría subyacer en la metástasis de ciertas células tumorales.

Los resultados de esta investigación, liderada por el CABD y en la cual también participan científicos de la Universidad de Granada y de la Universidad de Cambridge, aparecen en el último número de Cell Reports. En opinión de Mª del Carmen Díaz, investigadora del CABD y primera autora del artículo, “la comprensión de cómo la matriz extracelular controla la migración del epitelio es esencial no solo para entender el desarrollo de órganos y tejidos, sino para identificar las circunstancias que pueden llevar a las células tumorales a adquirir la capacidad de migrar y ‘escapar’ del epitelio, progresando a metástasis”.

Una característica común de muchos tejidos como la piel, el intestino o los pulmones es que contienen epitelios especializados, es decir, capas de células unidas estrechamente entre sí que permiten a los órganos adoptar y mantener su configuración en tres dimensiones. En su trabajo, el equipo hizo uso de la popular Drosophila melanogaster, conocida también como mosca de la fruta o del vinagre, un organismo modelo ampliamente abordado en el estudio de la biología de los epitelios.

Utilizando herramientas genéticas y de microscopía de tejido vivo, y centrándose en el epitelio folicular del ovario de la hembra adulta, los investigadores lograron determinar que la interacción entre un componente de la matriz extracelular, la laminina, y su receptor en las células epiteliales, las integrinas, fija el comienzo y la velocidad de migración del epitelio folicular.

El trabajo explica cómo los distintos niveles de laminina y de integrinas presentes en los huevos en desarrollo del ovario de la mosca adulta contribuyen a definir las características de la migración celular. Se ha comprobado por primera vez en un sistema biológico vivo que disminuyendo o aumentando la expresión de lamininas e integrinas se puede modificar la velocidad a la cual las células se desplazan, el momento en que deciden comenzar a migrar, e incluso bloquear completamente la migración. La investigación desvela así un nuevo mecanismo de interacción que puede ayudar a comprender mejor el comienzo de la metástasis de células tumorales.

Fuente: Fundación Descubre.

 

#Sevilla Investigadores de la US estudian los mecanismos celulares de regulación ante la falta de oxígeno

Biological cell
By MesserWoland and Szczepan1990 (Own work (Inkscape created)) [GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html), CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/) or CC BY-SA 2.5-2.0-1.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.5-2.0-1.0)], via Wikimedia Commons

 

El grupo de investigación de la Universidad de Sevilla liderado por José López Barneo, catedrático y director del Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBiS), ha descrito, en un artículo publicado en la revista internacional Cell Metabolism, cómo se activa el centro respiratorio cuando disminuye la concentración de oxígeno en la sangre. Este grupo trabaja en el estudio de los sistemas de regulación celular y de detección de los niveles bajos de oxígeno (hipoxia)

La importancia de esta línea de investigación, que se remonta a 1987, radica en que el organismo necesita el oxígeno para subsistir. Conocer cómo funciona este sistema permitirá a los investigadores en un futuro evitar muertes por hipoxemia o disminución de la difusión de oxígeno en los tejidos y en la célula.

Se calcula que al día muere una media de 50 personas en Estados Unidos por exceso de consumo de analgésicos que producen una depresión del sistema de control del sensor de oxígeno de las células. Estos analgésicos (generalmente opiáceos) inhiben los sistemas de alarma que detectan la hipoxia -falta de oxígeno en los tejidos del cuerpo- y su acción sobre el centro respiratorio. Por lo tanto, el organismo no detecta esta falta de oxígeno, por lo que no pone en marcha ninguna medida para paliar estos síntomas y la situación puede desembocar en la muerte del paciente.

“Cuando las células detectan una falta de oxígeno, por ejemplo cuando estamos en lo alto de una montaña, el organismo es sabio y hace que respiremos con mayor frecuencia y que el corazón se contraiga más veces para llevar más sangre con oxígeno a los tejidos”, explica el profesor López Barneo, quien añade que “el problema es cuando los tejidos implicados en este control no son conscientes de que hay una falta de oxígeno y por ello no activan las medidas para compensarlo. Por ello, debemos desarrollar fármacos que activen estos sensores de control en vez de deprimirlos”.

El objetivo fundamental de los investigadores es conocer en profundidad cómo unos orgánulos celulares denominados mitocondrias intervienen en este proceso, de qué manera se lleva a cabo la medición de los niveles de oxígeno en las células y cómo se ponen en marcha los procesos de alerta y regulación en condiciones de hipoxia.

 

Proyectos Advanced Grants

El doctor López Barneo dirige uno de los dos únicos proyectos denominados Advanced Grants (AdG) que existen en estos momentos en Andalucía. Se trata de un programa que tiene como objetivo brindar apoyo a proyectos de investigación en la frontera del conocimiento de cualquier temática, liderados por investigadores ‘senior’ con una experiencia contrastada de cualquier país del mundo que desarrollen el trabajo en uno de los estados miembros de la UE o de los países asociados. La convocatoria ‘Advanced Grants’ es altamente competitiva y en ella se financian solo el 10 % de los proyectos solicitados,, que ya de por si están muy seleccionados pues solo los investigadores de alto nivel envían solicitudes.

Los proyectos son individuales y pueden tener una duración de hasta 5 años y una financiación de hasta 3,5 millones de euros. En la actualidad solo hay dos investigadores que dirijan proyectos de estas características en Andalucía: José López Barneo, y Andrés Aguilera, catedrático y director del Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa (Cabimer).

Con cargo al proyecto ERC, el IBiS va a adquirir un microscopio multifotón de última generación con el objetivo de poder seguir avanzando en el estudio de sistemas celulares complejos.

“Toda la investigación que realizamos se hace en el IBiS. En la actualidad en mi grupo somos catorce personas y, aunque hoy día la investigación es internacional, nos gusta mantener ese espíritu de independencia y que lo poco o mucho que podamos avanzar en el conocimiento científico salga de nuestros laboratorios”, comenta este investigador.

 

Referencia bibliográfica: Oxygen sensing by arterial chemoreceptors depends on mitochondrial complex I signaling. Fernández-Agüera MC, Gao L, González-Rodríguez P, Pintado CO, Arias-Mayenco I, García-Flores P, García-Pergañeda A, Pascual A, Ortega-Sáenz P, López-Barneo J. Publicado en Cell Metabolism 2015; 22: 825-837.

Más información en la web de la Universidad de Sevilla 

 

#Granada Un equipo internacional de científicos realiza un importante hallazgo en el mecanismo de división de las células animales

Ciencia Andaluza

Un equipo internacional de científicos, liderado por la Universidad de Granada (UGR), ha realizado un hallazgo inesperado sobre la citocinesis animal, el proceso celular que provoca la separación o división del citoplasma para dar lugar así a dos células hijas.

Este trabajo, en el que también participan investigadores canadienses y que publica la prestigiosa revista Scientific Reports del grupo Nature, ha identificado a la proteína inhibidora de la apoptosis neuronal, denominada NAIP, a lo largo de la citocinesis.

El estudio utiliza fundamentalmente técnicas microscópicas (microscopía confocal y microscopía de super-resolución) para demostrar la dinámica de NAIP durante las etapas finales de la división celular.

Los científicos de este estudio confían en que este hallazgo, cuyos primeros indicios se observan en una investigación que no atendía a temas sobre división celular, pueda dar lugar a otros análisis que permitan una mejor disección de los mecanismos moleculares que dirigen las etapas finales de la división celular.

Como explica el autor principal de este trabajo, Francisco Abadía-Molina, del departamento de Biología Celular de la UGR, “el conocimiento de los mecanismos básicos que gobiernan la división celular es fundamental para entender procesos como el desarrollo, el crecimiento, el mantenimiento y reparación de tejidos, o cuáles son las causas que conducen a patologías de tipo proliferativo como el cáncer que nos permitan identificar nuevas dianas y estrategias terapéuticas”.

Más información en la Universidad de Granada.