#Almería Descubren que las golondrinas de Chernóbil tienen mayor capacidad para defenderse de las bacterias

Golondrinas
Golondrinas

 

Un equipo internacional con participación de la Estación Experimental de Zonas Áridas (EEZA), centro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Almería, ha comprobado a través de estudios de campo que ciertas poblaciones de golondrinas que viven en las áreas de Chernóbil (Ucrania), que aún hoy, treinta y un años después del accidente nuclear, mantienen altos niveles de radiación, presentan una mayor resistencia ante distintas bacterias, en comparación con otras poblaciones de golondrinas que habitan en zonas menos o no contaminadas. El estudio, en el que también participan investigadores del CNRS francés, las universidades París-Sud y South Carolina (Estados Unidos), aparece en el último número de PLOS ONE.

Explica Magdalena Ruiz-Rodríguez, investigadora de la EEZA y autora principal del artículo, que las bacterias, debido a su corto tiempo de generación, tienen una gran capacidad de adaptación a los cambios ambientales y una rápida selección de las más resistentes. Después del accidente de Chernóbil, las aves se han venido enfrentando a comunidades bacterianas alteradas tanto en riqueza como en diversidad, y que podrían ser más virulentas.

En la investigación se abordó las defensas que presentan las golondrinas que crían en distintas poblaciones de Ucrania, algunas cerca de la antigua central nuclear de Chernóbil. A través de análisis de laboratorio se estudió el plasma de la sangre recogida en las golondrinas, enfrentándolo a doce especies diferentes de bacterias. El objetivo era verificar si se había producido una adaptación en aquellas poblaciones de estas aves que han convivido con comunidades bacterianas que han cambiado rápidamente. El resultado del análisis confirmó que aquellos individuos que se han criado en zonas más contaminadas tienen una mayor capacidad de defensa frente a las bacterias. Todo indica que, por un proceso de selección natural, los individuos que tenían más defensas han sido los que han sobrevivido y han podido reproducirse durante los últimos 31 años.

Más información en la Fundación Descubre.

 

#Cádiz Bacterias ‘a la carta’ que ayudan a fertilizar el suelo marino

Fondo marino
Fondo marino

Científicos del grupo de investigación ‘Estructura y Dinámica de Ecosistemas Acuáticos’ (EDEA) de la Universidad de Cádiz, junto con investigadores de la Universidad de Essex (Reino Unido), han comprobado que en los sedimentos intermareales se desarrollan determinados grupos de bacterias en función del tipo de compuesto orgánico presente en el medio. Además, estos organismos están especializados en degradar dicha materia orgánica de manera muy rápida, propiciando una mayor liberación de nutrientes y favoreciendo así la fertilización de los sedimentos.

En el estudio titulado ‘Different Types of Diatom-Derived Extracellular Polymeric Substances Drive Changes in Heterotrophic Bacterial Communities from Intertidal Sediments’ y publicado en la revista Frontiers in Microbiology, los expertos explican cómo se degradan estos compuestos procedentes de microalgas que forman el primer eslabón de la cadena trófica. “Es un proceso cíclico, en el que intervienen diatomeas bentónicas encargadas de producir esa materia orgánica que degradan las bacterias. De esta forma se liberan nutrientes al medio y, como consecuencia, sirven de nuevo como alimento para las propias diatomeas y para otros organismos, como las fanerógamas marinas o las macroalgas”, explica a la Fundación Descubre el investigador de la Universidad de Cádiz Julio Bohórquez, uno de los responsables de este estudio.

Más información en la fuente de la noticia: Amalia Rodríguez / Fundación Descubre

 

#Málaga Un estudio demuestra la eficacia de la guanidina como agente antibacteriano contra las infecciones hospitalarias

Ciencia Andaluza
Hospital – Pixabay

 

Una investigación conjunta entre la Universidad de Málaga y la de Buenos Aires ha demostrado la eficacia de la guanidina, un compuesto de nitrógeno que se encuentra en la orina, como recubrimiento superficial antibacteriano de las sondas empleadas en el tracto urinario, que están hechas con policloruro de vinilo (PVC).

“La capa de guanidina elimina cualquier posible rugosidad en el material plástico, evitando la aparición y presencia de microorganismos en los pequeños resquicios del polímero.  Además, es un producto natural y muy económico, por lo que su uso como antibacteriano supone un gran avance en la esterilización de instrumental médico y un agente antibacteriano eficaz contra las infecciones, sin las secuelas que origina el uso de antibióticos”, explica el profesor Enrique Rodríguez, promotor de la investigación.

En concreto, los investigadores de la UMA han injertado la guanidina en una superficie polimérica de un catéter y han observado que impide el crecimiento de bacterias. Mediante un proceso de ingeniería molecular, se funcionaliza la superficie del polímero con una serie de compuestos que permiten el anclaje de la guanidina en su superficie. Este compuesto rompe la pared bacteriana e impide el crecimiento de la cepa.

Hasta el momento, el recubrimiento con plata ha sido el método usado para impedir la adhesión bacteriana. Un compuesto mucho más caro, según destaca el profesor Rodríguez, que también se utiliza para frenar la proliferación de microorganismos en las encimeras de las cocinas.

“El uso de la guanidina supone un importante ahorro. Pero más allá del impacto económico, su mayor beneficio será, sin duda, sanitario. Siempre que un cuerpo o sustancia ajena, como por ejemplo un catéter, entra en contacto con el organismo de la persona corre el riesgo de padecer infección bacteriana”, destaca el profesor de la UMA, quien también informa de que, según datos de la Sociedad Española de la Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene; el 7 por ciento de la población hospitalizada sufre infecciones microbianas en el hospital.

El uso de la guanidina como agente biocida todavía no se comercializa, aunque varias empresas del sector médico ya se han puesto en contacto con las dos universidades responsables del estudio para la posible producción a escala industrial. El siguiente paso es el desarrollo de la tecnología que permita el recubrimiento de grandes superficies con este bactericida.

El Vicerrectorado de Investigación y Transferencia es el encargado de coordinar toda la I+D+i que se desarrolla en la Universidad de Málaga.

Fuente: Universidad de Málaga.

 

Ciencia Andaluza: Una nueva maquinaria de reparación de errores en el ADN

Ciencia Andaluza
ADN

 

Para corregir los errores que se hayan producido durante la replicación del ADN, algunos microorganismos utilizan una maquinaria diferente a la conocida hasta ahora en el resto de los seres vivos. Esto es lo que ha desvelado un trabajo publicado en la revista científica Nature Communications y liderado por Jesús Blázquez, investigador del Centro Nacional de Biotecnología del CSIC (CNB-CSIC), con la participación de la Universidad de Sussex (Reino Unido), el Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBIS-CSIC), el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, el Hospital Gregorio Marañón de Madrid y el Hospital de Oslo (Noruega).

Según los autores, este descubrimiento puede tener aplicaciones en el desarrollo de soluciones a problemas de salud pública y contaminación ambiental, así como ayudar a optimizar procesos biotecnológicos de interés industrial.

En la gran mayoría de los organismos, existe un sistema encargado de revisar y corregir los errores que se hayan producido al copiar el ADN, impidiendo que se produzca un elevado número de mutaciones. “Si falla este proceso se acumulan mutaciones y se pueden producir nuevas combinaciones de genes, originando importantes consecuencias. Por ejemplo, las bacterias patógenas pueden adquirir fácilmente resistencia a los antibióticos, que dejan de ser eficientes contra la infección”, explica Blázquez.

Minuciosas revisoras del genoma

Hasta ahora este mecanismo era considerado único en los seres vivos. Sin embargo, este estudio ha demostrado que existe un nuevo mecanismo completamente diferente. “Hemos descubierto que algunas bacterias y arqueobacterias presentan un sistema de corrección diferente, en el cual la encargada de detectar y resolver este tipo de errores en el ADN es una proteína llamada NucS –explican Blázquez y Castañeda–. La actividad de esta proteína previene que algunas bacterias como Mycobacterium tuberculosis, causante de la tuberculosis, adquieran muy fácilmente resistencia a los antibióticos.”

 

Más información en la web del SINC

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Foto Pixabay

Ciencia Andaluza: Zumo de naranja y dos bacterias específicas producen beneficios en la salud

Ciencia Andaluza
Zumo de naranja – Pixabay

Investigadores del IFAPA, en el Centro Alameda del Obispo (Córdoba), en colaboración con la Universidad de Lleida y la Universidad estadounidense de California, han demostrado la capacidad de dos tipos de bacterias de transformar los antioxidantes presentes en el zumo de naranja.

Concretamente, los expertos cordobeses han concluido que las bacterias Bifidobacterium longum y Lactobacillus rhamnosus, presentes de forma natural en el tracto intestinal, transforman los antioxidantes del zumo de naranja, llamados flavanonas, en moléculas más sencillas. Estos compuestos son responsables de las propiedades beneficiosas para la salud de este jugo.

Estos productos de transformación de los antioxidantes del zumo en el organismo se detallan en el artículo ‘Catabolism of citrus flavanones by the probiotics Bifidobacterium longum and Lactobacillus rhamnosus’, publicado por la revista European Journal of Nutrition. Según los autores del estudio, resulta de gran interés para la industria alimentaria, ya que estos dos tipos de bacterias probióticas servirán para la creación de alimentos funcionales o productos farmacéuticos que persigan mejorar la absorción de los antioxidantes en el organismo y potenciar sus efectos protectores de la salud.

Existen investigaciones que demuestran los efectos positivos del consumo de naranjas o zumo de naranja sobre enfermedades crónicas como enfermedades cardiovasculares y cáncer, propiedades atribuidas fundamentalmente a su composición rica en antioxidantes. Además, existen evidencias científicas que demuestran el papel tan importante que juega la microflora intestinal en la absorción y asimilación de estos compuestos. Por tanto, el conocimiento de qué bacterias están implicadas en la transformación, absorción y asimilación de los antioxidantes de la naranja es de suma importancia”, explica a la Fundación Descubre Gema Pereira Caro, investigadora del IFAPA y autora del artículo.

Para más información, visite la fuente de la noticia: Remedios Valseca / Fundación Descubre

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Ciencia Andaluza: Bacterias marinas se hicieron low cost para aprovechar aguas con menos recursos

Foto: RTVE
Foto: RTVE

En los océanos habita una abundante población de microorganismos que ayuda a fijar dióxido de carbono y que no se escape a la atmósfera. Son bacterias marinas con capacidad de fotosíntesis, como las plantas. Algunas se han adaptado a las zonas oceánicas con menos nutrientes. La Universidad de Córdoba (UCO) ha descrito el mecanismo por el que una estirpe de ellas, del género Synechococcus, lo hace en zonas intermedias de los mares. Esta información, un paso evolutivo fundamental, puede ayudar a predecir su distribución cuando las aguas del planeta se calienten por culpa del cambio global y si pueden contribuir a reducirlo.

 

Las cianobacterias, como se llama el filo, son bastante numerosas en los mares. Tanto, que contribuyen a la captura de dióxido de carbono en la misma cantidad que todas las zonas cultivadas por el ser humano en el planeta. Para vivir, necesitan nitrógeno y acceso a la luz, por lo que su distribución por los océanos no es homogénea: las zonas intertropicales de los océanos Atlántico, Índico y Pacífico no son muy acogedoras. Sin embargo, dos géneros han mostrado una capacidad sorprendente para estos entornos. “Intentamos conocer los mecanismos adaptativos desarrollados por estos seres para ser tan abundantes en zonas tan poco propicias”, explica José Manuel García Fernández, responsable del equipo investigador, del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la UCO.

Más información pinchando el enlace

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