#Málaga Tres investigadores de la UMA vuelven al Ártico este verano para estudiar el comportamiento de las algas polares

Arctic (orthographic projection)
By Heraldry (Own work) [GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html), CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/) or GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html)], via Wikimedia Commons

 

El próximo 6 de agosto de 2017 tres investigadores de la UMA volverán al Ártico con el objetivo de estudiar, en primera persona, el comportamiento de las algas en los ecosistemas polares.

21 días de expedición en la base científica de Ny-Ålesund, el enclave humano más al norte del planeta poblado por científicos, en los que se sucederán 24 horas continuas de luz. “En esta nueva campaña realizaremos los mismos experimentos que en las tres anteriores- septiembre de 2014, septiembre de 2016 y marzo de 2017- comparar la adaptación fotosintética de cinco especies de macroalgas representativas del sistema ártico de Svalbard, partiendo de la hipótesis de que la ausencia de oscuridad es un factor determinante de la eficiencia del metabolismo de estas plantas”, explica el catedrático de Ecología, Carlos Jiménez.

El director del Departamento de Ecología y Geología de la Universidad de Málaga estará acompañado en esta nueva aventura por las investigadoras Elisa Gordo y Concepción Íñiguez, del Servicio de Protección Radiológica y del Laboratorio Avanzado de Producción Primaria de CEIMAR, que se ubica en los Servicios Centrales de Investigación de la UMA (SCAI).

Cambio Climático

El estudio de la influencia del cambio climático en las macroalgas es otro de los objetivos de esta “expedición veraniega” en el Ártico. “La experiencia acumulada nos permite concluir que este ecosistema está sufriendo una rápida modificación debido al incremento de la temperatura”, afirma Jiménez, quien asegura que su aumento en el el aire y agua, así como la disminución de la capa de hielo y los glaciares están provocando la desaparición de especies, por ejemplo, el bacalao ártico; y la invasión de nuevas procedentes de zonas más meridionales como los arenques.

15 años con pasaporte de investigación en el Polo Norte, desde que en el 2002 se desarrollará la primera campaña, de la mano de los profesores Javier López Gordillo, José Aguilera y Carlos Jiménez.

En la última, que tuvo lugar el pasado 12 de marzo, el equipo de científicos de la UMA dio un paso más y se adentró en la etapa de transición, de invierno a primavera, cuando se da una progresión de luz muy rápida.

“Por ahora la investigación durante los meses de invierno, es decir, meses de oscuridad total, no es posible realizarla por limitaciones logísticas”, aclara el profesor Jiménez.

No obstante, para la continuidad de los experimentos, la UMA cuenta con un Laboratorio de Cultivo de Algas Polares único en España, que permite hacer simulaciones de las condiciones climáticas del Polo.

La expedición se enmarca dentro del proyecto ‘CGL2015-67014-R, Estacionalidad de la productividad de macrófitos marinos en un ecosistema costero ártico en transición climática. Alteraciones promovidas por el aumento de temperatura derivada del cambio global’, financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad. Cuenta con la colaboración del Instituto ‘Alfred Wegener’ para investigación polar y marina de Alemania (AWI) y del Vicerrectorado de Investigación de la Universidad de Málaga.

Más información en la web de la Universidad de Málaga.

#Málaga: La UMA cuenta con un laboratorio de cultivo de algas polares único en España

Ciencia Andaluza
Ártico

 

El próximo 12 de marzo tres investigadores del Grupo de Ecofisiología de Sistemas Acuáticos de la Universidad de Málaga emprenderán una nueva aventura. Una expedición al Ártico para acercarse al comportamiento de las algas en los ecosistemas polares, así como analizar el efecto del cambio climático en estas plantas, que para su estudio cuentan en la UMA con un laboratorio de cultivo único en España.

Esta campaña será liderada por el catedrático Carlos Jiménez que tiene un pasaporte de quince años de historia. “Hasta ahora la investigación que se ha desarrollado en el Ártico sobre la fisiología de las algas ha sido en verano, con 24 horas de luz, nosotros vamos un paso más allá y nos adentramos en la etapa de transición, de verano a otoño y de inverno a primavera, cuando se da una progresión de luz muy rápida, por ejemplo, a fecha del 17 de febrero solo hay una hora de claridad, mientras que ya el 21 de marzo, aumenta a doce”, explica.

La expedición se enmarca dentro del proyecto ‘CGL2015-67014-R, Estacionalidad de la productividad de macrófitos marinos en un ecosistema costero ártico en transición climática. Alteraciones promovidas por el aumento de temperatura derivada del cambio global’, financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad, y cuenta con los profesores Carlos Jiménez y Javier López Gordillo como investigadores principales.

Del Polo Norte al laboratorio de la UMA

El Laboratorio de Cultivo de Algas Polares, ubicado en el Jardín Botánico de la UMA, es donde se analizan las especies que estos investigadores traen de sus expediciones. Un espacio pionero en España que gracias al apoyo del Vicerrectorado de Investigación cuenta con la infraestructura científica necesaria para poder realizar estos cultivos. “Simulamos el clima del Ártico, cuando es imposible trabajar allí porque se suceden 24 horas de oscuridad, y estudiamos cómo se comportan las algas ante estas condiciones”, aclara Jiménez, quien afirma que estas especies están genéticamente preparadas para sobrevivir.

“Nuestra hipótesis es que durante el periodo de oscuridad las algas reducen al mínimo su respiración, como una especie de hibernación, pero, sin problema, son capaces de reactivar su metabolismo en el momento en el que vuelve la luz”, aclara. “En la anterior expedición del pasado mes de septiembre trajimos cuatro especies, que hasta este 17 de febrero no han visto al sol. Ahora estudiaremos su comportamiento que, por el momento, ha sido óptimo, sobre todo en dos de estas”, continúa.

Pero, además, este Grupo de la UMA incorpora a sus trabajos una simulación del posible incremento de temperatura, de acuerdo a las estimaciones del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC), y sus posibles consecuencias en las algas. “Nosotros mismos hemos vivido como la temperatura del mar está subiendo, queremos ver impacto que puede tener en las plantas”, manifiesta el investigador.

Más información en la Universidad de Málaga.