#Málaga: Un modelo matemático estima cómo carnívoros y homininos se repartían los recursos cárnicos en el pleistoceno inferior

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By NordNordWest (File:Spreading homo sapiens ru.svg by Urutseg) [Public domain], via Wikimedia Commons

 

Desarrollado por investigadores de la UMA, ha evaluado la disponibilidad del alimento en un momento previo a la llegada de las primeras poblaciones humanas a Europa

El investigador Guillermo Rodríguez, dirigido por el catedrático de Paleontología Paul Palmqvist, ha desarrollado un modelo matemático que permite estimar cómo los carnívoros y los homininos-  una tribu de primates hominoideos caracterizados por la postura erguida y la locomoción bípeda-  se repartían los recursos cárnicos en las comunidades del Pleistoceno inferior.

En concreto, el modelo de Rodríguez evaluó la cantidad de carne disponible y la intensidad de la competencia entre las especies de carnívoros en un momento previo a la llegada de las primeras poblaciones humanas a Europa. No obstante, este modelo se ha usado previamente en los yacimientos de Atapuerca en Burgos y Orce en Granada para un estudio similar, pero entre carnívoros y humanos.

“Partimos de la estimación de las densidades de población de estas especies, en función de su masa corporal y su nivel trófico, es decir según la forma en la que obtienen materia y energía; para luego, teniendo en cuenta aspectos como la tasa de natalidad, la metabólica o la longevidad potencial, calcular sus requerimientos cárnicos y el grado de satisfacción a partir de la biomasa producida por sus presas potenciales, los herbívoros”, explica el catedrático.

“Calculada la biomasa, se modeliza su distribución entre las especies de carnívoros, teniendo en cuenta la información previa sobre tipos y tamaños de presa óptimos para los mismos, permitiendo estimar también las densidades de población que podrían tener estos y, en función de todo ello, el nivel de intensidad alcanzado en la competencia por los recursos”, continúa.

Colonización humana en Europa

La cronología de la primera dispersión del género humano hacia Eurasia desde el continente africano, la cuna natal de la humanidad, se ha visto sometida a debate durante las últimas décadas. Así, la presencia humana más antigua fuera de África se encuentra en el yacimiento de Dmanisi (Georgia, Cáucaso), cuya edad se sitúa en torno a un millón ochocientos mil años.

En cambio, según los investigadores, los asentamientos del subcontinente europeo son sistemáticamente más jóvenes, como ocurre con los yacimientos de Barranco León- y Fuente Nueva en Orce (Granada), con una cronología de un millón cuatrocientos mil años, o Sima del Elefante en la Sierra de Atapuerca (Burgos), con alrededor de un millón doscientos mil años.

“Este desfase temporal sugiere que la demora de casi medio millón de años en la colonización humana de Europa occidental pudo venir motivada por la existencia de condiciones ecológicas adversas, aunque el retraso también pudo deberse a la existencia de barreras a dicha dispersión, como las cadenas montañosas y los grandes cursos fluviales que salpican la geografía europea, que dificultarían los movimientos de las poblaciones humanas”, aclaran.

Más información en la Universidad de Málaga.

 

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