#Málaga: La UMA cuenta con un laboratorio de cultivo de algas polares único en España

Ciencia Andaluza
Ártico

 

El próximo 12 de marzo tres investigadores del Grupo de Ecofisiología de Sistemas Acuáticos de la Universidad de Málaga emprenderán una nueva aventura. Una expedición al Ártico para acercarse al comportamiento de las algas en los ecosistemas polares, así como analizar el efecto del cambio climático en estas plantas, que para su estudio cuentan en la UMA con un laboratorio de cultivo único en España.

Esta campaña será liderada por el catedrático Carlos Jiménez que tiene un pasaporte de quince años de historia. “Hasta ahora la investigación que se ha desarrollado en el Ártico sobre la fisiología de las algas ha sido en verano, con 24 horas de luz, nosotros vamos un paso más allá y nos adentramos en la etapa de transición, de verano a otoño y de inverno a primavera, cuando se da una progresión de luz muy rápida, por ejemplo, a fecha del 17 de febrero solo hay una hora de claridad, mientras que ya el 21 de marzo, aumenta a doce”, explica.

La expedición se enmarca dentro del proyecto ‘CGL2015-67014-R, Estacionalidad de la productividad de macrófitos marinos en un ecosistema costero ártico en transición climática. Alteraciones promovidas por el aumento de temperatura derivada del cambio global’, financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad, y cuenta con los profesores Carlos Jiménez y Javier López Gordillo como investigadores principales.

Del Polo Norte al laboratorio de la UMA

El Laboratorio de Cultivo de Algas Polares, ubicado en el Jardín Botánico de la UMA, es donde se analizan las especies que estos investigadores traen de sus expediciones. Un espacio pionero en España que gracias al apoyo del Vicerrectorado de Investigación cuenta con la infraestructura científica necesaria para poder realizar estos cultivos. “Simulamos el clima del Ártico, cuando es imposible trabajar allí porque se suceden 24 horas de oscuridad, y estudiamos cómo se comportan las algas ante estas condiciones”, aclara Jiménez, quien afirma que estas especies están genéticamente preparadas para sobrevivir.

“Nuestra hipótesis es que durante el periodo de oscuridad las algas reducen al mínimo su respiración, como una especie de hibernación, pero, sin problema, son capaces de reactivar su metabolismo en el momento en el que vuelve la luz”, aclara. “En la anterior expedición del pasado mes de septiembre trajimos cuatro especies, que hasta este 17 de febrero no han visto al sol. Ahora estudiaremos su comportamiento que, por el momento, ha sido óptimo, sobre todo en dos de estas”, continúa.

Pero, además, este Grupo de la UMA incorpora a sus trabajos una simulación del posible incremento de temperatura, de acuerdo a las estimaciones del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC), y sus posibles consecuencias en las algas. “Nosotros mismos hemos vivido como la temperatura del mar está subiendo, queremos ver impacto que puede tener en las plantas”, manifiesta el investigador.

Más información en la Universidad de Málaga.

 

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