#Huelva Patentan un sistema de salvamento con drones para emergencias cercanas a la costa

Drone
Drone

Investigadores del Grupo Control y Robótica de la Universidad de Huelva han patentado un sistema de salvamento con drones para emergencias próximas a la costa que reduce el tiempo de respuesta a segundos. El dispositivo comprende un vehículo robotizado volador, unos prismáticos que identifican la posición del accidente y transmiten el plan de vuelo al avión no tripulado que se traslada al punto preciso, donde libera material de socorro hasta que llega el personal de asistencia.

El sistema permite al dron llegar al punto exacto donde se encuentra la persona en peligro de ahogamiento de forma automática. Allí mantiene el vuelo sobre su posición y lanza el material de emergencia. Los expertos han equipado al vehículo aéreo no tripulado de una cámara de vídeo que envía al puesto de salvamento en tierra imagen y sonido en tiempo real de la persona accidentada desde baja altura.

Este funcionamiento automatizado aporta ventajas como la rapidez y la capacidad de actuación a pesar de las características de la orografía, ya que permite actuar en zonas de difícil acceso. “El tiempo que transcurre desde que un socorrista localiza una persona en peligro de ahogamiento hasta que ésta recibe ayuda en el mar es un factor crítico, ya que de ello depende en muchos casos su supervivencia. Nuestra invención optimiza el tiempo de respuesta mediante el uso de drones que llevan de forma inmediata una primera ayuda en forma de un chaleco salvavidas de inflado automático”, explica a la Fundación Descubre uno de los autores de la patente, Andrés Mejías, investigador de la Universidad de Huelva.

El dispositivo de salvamento consta de tres módulos: el avión no tripulado, el sistema de emergencia y la red de comunicaciones inalámbricas entre ambos. Todo se pone en marca cuando un socorrista situado en su torre de observación avista una emergencia con unos prismáticos específicos. A éstos, los expertos les han incorporado un telémetro láser que marca la posición marcada por GPS y la distancia al puesto base de la persona en peligro.

Estos datos se transmiten vía wifi a un ordenador que genera un plan de vuelo y lo envía al avión no tripulado que arranca de forma automática. “De todos los drones desplegados en la playa detecta el que se encuentra más cerca al accidente. Si está libre, le pasa las instrucciones, por ejemplo, despegar, ir en línea recta y bajar hasta el bañista. Así, se desplaza hasta la persona y marca su posición. Todo esto se produce en segundos”, aclara Mejías.

Una vez que el dron llega a la posición de la persona en peligro de ahogamiento, lanza el material de asistencia. El socorrista puede ver al bañista mediante la videocámara y transmitirle instrucciones mediante voz desde el puesto de observación. “De esta forma, un único centro de control podría gestionar varios vehículos aéreos no tripulados para una gran longitud de costa. El socorrista queda liberado para seguir alerta a nuevas emergencias o para acudir por sus medios a atender a personas en riesgo”, aclara.

Prismáticos y drones

Durante el proceso investigador, los expertos destacan las dificultades para conectar todos los dispositivos. Por un lado, han configurado el sistema electrónico que permite a los prismáticos transmitir los datos al ordenador de control. Por otro lado, han sincronizado éste para que ese sistema coordinador tenga en cuenta qué avión no tripulado esté libre en el momento de la urgencia. “Tiene en cuenta que el vehículo aéreo no esté acometiendo una misión o que tenga la batería cargada al nivel adecuado. Así se garantiza enviar al dron más cercano y más seguro”, especifica Mejías.

Más información en la fuente de la noticia en Carolina Moya / Fundación Descubre

 

#Jaén Caminar y generar energía para el móvil, en un mismo bastón

Bastón
Bastón

Expertos del grupo Investigación y desarrollo en ingeniería gráfica, diseño industrial y SIG, en colaboración con el grupo Investigación y desarrollo en energía solar, ambos de la Universidad de Jaén han patentado un bastón electrónico de senderismo que permite generar energía eléctrica de forma autónoma a partir fuentes eólicas o hidráulicas. El invento almacena electricidad en una batería interna que permite recargar dispositivos electrónicos como teléfonos móviles, GPS o cámaras en rutas de medio y largo recorrido.

La recarga de estos aparatos electrónicos permite aumentar la seguridad del senderista. Precisamente, ése fue el arranque del invento. “Durante una ruta con mi hija tuvo un accidente y me quedé sin batería en el móvil. Fue imposible establecer comunicaciones. Entonces me pregunté cómo solucionar el problema con un dispositivo concreto”, relata a la Fundación Descubre una de las inventoras de la patente, Cristina Martín, investigadora de la Universidad de Jaén.

La experta explica que el agotamiento de las baterías en entornos con ausencia de suministro eléctrico puede llegar a tener consecuencias fatales. “En el peor de los casos, las primeras horas resultan vitales para poder localizar a los senderistas accidentados o perdidos”, apunta.

Para ayudar en estas situaciones, los investigadores han ideado un bastón que comprende una empuñadura que envuelve la mano al caminar y se convierte en una hélice en reposo.  Ésta hace girar un eje incluido en el tubo del báculo y activa un generador. “El espacio fue un factor limitante, ya que había que idear todo en unas dimensiones de un tubo. Diseñamos el sistema de acoplamiento entre la hélice y el generador, porque la que energía generada necesita adaptación para convertirla en energía útil. Después requiere elevarla, ya que se crea con un valor de tensión muy pequeño”, explica Catalina Rus, otra de las investigadoras implicadas en la patente.

La energía generada se acumula en una batería portable insertada dentro del cuerpo del bastón, lo que permite su uso posterior a través de un conector USB.

El bastón se completa con un dispositivo de fijación acoplado al tubo central que cumple una doble función. Por un lado, favorece el agarre en terreno firme y, por otro, permite acoplarlo a cualquier barra, bicicleta o lámpara, facilitando así la generación de energía en desplazamientos o acampadas.

Ensayos en el túnel del viento

El diseño del bastón implica adaptaciones estéticas y ergonómicas que permitan acoplarse a la mano, a la vez que permiten que la hélice se mueva con una corriente de viento o agua.

El proceso de desarrollo del bastón comenzó con el diseño de las secciones de la hélice que modelaron en programas informáticos antes de su construcción. Tras el acoplamiento de todo el dispositivo electrónico, los investigadores probaron el prototipo en un túnel del viento de la Universidad de Jaén, para simular las condiciones reales óptimas para la carga de la batería. Finalmente, probaron a cargar un teléfono móvil con la energía generada.

Los expertos destacan la doble funcionalidad del producto que sirve de apoyo y para generar energía y que ha sido financiado con fondos propios de la Universidad de Jaén. Tras finalizar varios prototipos, los investigadores acometen ahora ensayos para optimizar el dispositivo con vistas a su comercialización.

Además apuntan otras aplicaciones como su instalación en jardines, bicicletas o entornos donde se requiera generar energías a partir de fuentes renovables.

Más información en la fuente de la noticia en Carolina Moya / Fundación Descubre

 

#Sevilla Insectos para confirmar los beneficios de los módulos en las redes

Redes
Redes

 

Muchos sistemas, desde mercados financieros hasta rutas de transporte, pueden representarse en forma de una red de interconexiones. Pero todos ellos son vulnerables ante posibles perturbaciones y sus efectos.

Ahora, un estudio internacional publicado en Science  y liderado por científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha constatado, a través de la experimentación con una especie de colémbolo (Folsomia candida), una teoría que sostiene que la modularidad disminuye los efectos de las alteraciones.

La llamada ‘teoría de redes’ asegura que una red es más estable si se estructura en módulos formados por diversos nodos muy conectados entre ellos, pero con escasas conexiones con los nodos de otros módulos.

En un laberinto o red modular experimental creada por los investigadores, que conectaba fragmentos de hábitat en los que vivía y se dispersaba el insecto, la prueba consistió en introducir una perturbación consistente en la eliminación de todos los individuos en un nodo.

“La investigación ha determinado cómo la organización de la red en una estructura modular sirve de cortafuegos, disminuyendo notablemente los efectos de la perturbación en módulos distintos a aquel en donde la perturbación dio comienzo”, explica Gustavo Liñán, investigador del Instituto de Microelectrónica de Sevilla (centro mixto del CSIC-Universidad de Sevilla) y coautor del trabajo.

“Hasta este momento la predicción teórica no había sido demostrada experimentalmente. Es ahora cuando una colaboración entre investigadores ha conseguido confirmarla y dar pasos más allá”, señala otro de los autores, Luis Gilarranz, investigador de la Universidad de Zurich.

La gran vulnerabilidad de los sistemas consiste, principalmente, en que las conexiones beneficiosas entre sus componentes también favorecen la propagación de las alteraciones. Sin embargo, las estructuras modulares tienen la capacidad de contener dicho desorden en cualquiera de los módulos.

Más información en la web de SINC.

 

#Málaga Un escenario virtual 3D para entrenar a robots ‘sabuesos’ de gases

Robot
Robot

Los robots olfativos son dispositivos móviles que incluyen sensores como cámaras y láseres a los que se suman una ‘nariz electrónica’, es decir, un sistema para detectar y analizar la composición química del aire que lo rodea. Además incorpora un anemómetro para medir la dirección que sigue esa masa gaseosa. Esas herramientas le permiten acometer tres tareas: distinguir cual es el gas, generar un mapa para estimar cómo se ha distribuido y buscar la fuente de emisión.

No obstante, la dificultad al trabajar con estas plataformas es comprobar si cumplen con su función, ante la imposibilidad de ver la dispersión del gas. El simulador ideado por los expertos malagueños responde a este obstáculo. “Es complicada la experimentación con robots de detección de gases, ya que no tenemos un sistema para ver cómo evoluciona la masa del gas emitido. Para desarrollar plataformas con capacidad olfativa es necesario que emulen las condiciones reales”, explica a la Fundación Descubre el investigador Javier Monroy, uno de los autores del estudio ‘GADEN: A 3D Gas Dispersion Simulator for Mobile Robot Olfaction in Realistic Environments’, publicado en la revista Sensors.
La novedad del simulador estriba en la posibilidad de fusionar en una misma aplicación la actividad del robot y cómo se dispersa el gas, permitiendo con ello simular la respuesta de los sensores que porta el dispositivo robótico de forma precisa. A esto se suman otras ventajas como su diseño 3D, que aumenta el realismo y su implementación sobre la plataforma robótica ROS, la más extendida entre los desarrollador.

 

Fuente: Carolina Moya / Fundación Descubre

 

 

#Córdoba El precio de las lámparas LED de baja potencia no tiene ninguna relación con la calidad de su energía eléctrica

Lámpara LED
Lámpara LED

 

La iluminación LED ofrece numerosas ventajas económicas y medioambientales y produce un ahorro energético del 75% en relación a las bombillas tradicionales. Por esta razón, su uso se ha implantado de forma masiva a lo largo de los últimos años. A pesar de lo que pueda parecer, no existe ninguna correlación entre el precio de este tipo de bombillas y la calidad de su energía eléctrica. Ésta es al menos una de las conclusiones que arroja una investigación realizada en la Universidad de Córdoba, en la que se ha evaluado más de una veintena de tipos de lámparas LED de baja potencia.

En este estudio, realizado de forma conjunta por la profesora Aurora Gil de Castro y los investigadores suecos Sarah K. Ronnberg y Math H.J. Bollen, se ha realizado una medición de lo que en el mundo de la electrónica se conoce como distorsión -o emisión- armónica, una especie de deformaciones en la forma de onda de la corriente eléctrica que afecta a la tensión de alimentación, provocando un mal funcionamiento de los equipos y una reducción de su vida útil. Esta deformación, que afecta a las lámparas led y a la mayoría de aparatos modernos, está considerada como uno de los aspectos fundamentales que definen la calidad de la energía eléctrica de los dispositivos.
Uno de los principales resultados de este análisis es, precisamente, que no se ha encontrado ninguna analogía entre el precio de los dispositivos analizados y la cantidad de armónicos que emiten, por lo que, aquellas lámparas que tienen un coste más elevado en el mercado podrían emitir más armónicos que las que son más baratas y ser, por tanto, más susceptibles a tener una vida útil más reducida.
Además de la emisión de armónicos, en el estudio también se ha medido el parpadeo de las lámparas LED, es decir, la variación de su intensidad luminosa, una variación que es percibida por el ojo humano de forma subjetiva y que produce fatiga ocular, distracción, migrañas y otras molestias significativas.
Según las mediciones realizadas, este parámetro es inversamente proporcional al de la emisión de armónicos, es decir, aquellas lámparas que emiten más armónicos son menos propensas a las variaciones de la intensidad luminosa, lo que supone que dos aspectos fundamentales que definen la calidad de la energía eléctrica podrían ser antagónicos.
El hecho de que los armónicos no sean un factor aislado y guarden relación con otros aspectos, podría tener consecuencias sobre las normativas que regulan y limitan el nivel máximo de armónicos que puede emitir un equipo. Hasta la fecha, no hay ningún límite para lámparas LED de baja potencia, pero el debate para introducirlo ya está sobre la mesa e investigaciones como esta podrían allanar el camino para que se introduzca.
En cualquier caso, los resultados del estudio abren la puerta a futuras investigaciones, especialmente a aquellas que trabajan sobre lámparas LED de alta potencia, cuya emisión de armónicos es ostensiblemente mayor. De esta forma, la investigación supone un paso más en el campo de la electrónica y arroja luz sobre uno de sus principales retos en la actualidad: disminuir la distorsión armónica para mejorar la calidad de la energía y aumentar, de esta forma, la duración y fiabilidad de los dispositivos electrónicos.

Más información de la Universidad de Córdoba.

 

#Granada Investigadores de la UGR diseñan una etiqueta sobre la sostenibilidad de túneles que predice cómo mejorarlos

Túneles para la A-7
By Feranza (Own work) [CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons

(Túnel en la Autovía del Mediterráneo en Motril. Granada, en construcción en 2012.

 

Un grupo de investigación de la Universidad de Granada han diseñado un sistema de etiquetado que, con conceptos álgebra vectorial, analiza la sostenibilidad de los medio millar de túneles del país y facilita el diseño y la detección de sus puntos débiles en consumo y actuaciones para mejorarlos.

La investigación, desarrollada por miembros del grupo “Luminotecnia para la Seguridad y la Sostenibilidad”, propone por primera vez en Europa un sistema de etiquetado de los túneles similar al que se utiliza ya en edificación con el que se proporcionan criterios para tratar de cuantificar la sostenibilidad de estas construcciones.

El director de la investigación y profesor del departamento de Ingeniería Civil, Antonio Peña, explica que el proyecto ha permitido analizar el gasto energético, el impacto ambiental y el mantenimiento de los túneles del país y ha estudiado tubos existentes y otras infraestructuras aún en construcción.

Infraestructuras críticas

“Los túneles son infraestructuras críticas desde el punto de vista de la seguridad, y su iluminación es especialmente problemática por la lenta adaptación del ojo cuando pasa de ambientes muy luminosos a otros más tenues, por lo que iluminación funciona las 24 horas al día, 365 días al año”, señala Peña.

Estas infraestructuras exigen un gasto energético elevado que en algunos túneles puede alcanzar el millón de euros anual para evitar que un cambio de iluminación y el proceso visual de adaptación afecte a la seguridad de un conductor que, a una velocidad de 100 kilómetros por hora, avanza una media de 28 metros por segundo y cuya calidad de visión debe garantizarse.

La investigación, que ha publicado la revista de referencia mundial en el sector “Tunnelling and Underground Space Technology”, ha analizado algunos de los parámetros relacionados con el consumo eléctrico que pueden comprometer la sostenibilidad de los túneles y permite identificar carencias y posibles acciones correctivas.

“Hemos utilizado como parámetros el consumo eléctrico de la instalación de alumbrado, la integración en el paisaje en términos de forestación y el coste de construcción del portal del túnel, parámetros aparentemente inconexos pero íntimamente relacionados entre sí”, destaca Peña, que afirma que “mediante unas sencillas operaciones con vectores analizamos su sostenibilidad y proponemos un sistema de etiquetado energético”.

Este sistema de etiquetado permite planear con menor gasto la construcción de un túnel, detectar puntos débiles y planificar acciones correctivas, y se puede aplicar tanto a túneles ya existentes como a otros en proyecto.

El vector tridimensional proporciona datos sobre el equilibrio del túnel y su aplicación en forma de sistema de etiquetado energético que supondría además un adelanto sobre la actual legislación internacional.

“Se trata de proporcionar una herramienta útil para diseñar las instalaciones de túneles o para analizar y optimizar los actuales y para planificar estrategias y subsanar deficiencias”, apunta Peña.

Más información en la web de la Universidad de Granada.

 

#Almería Conservación de las cuevas visitables

14.10.02 Gruta de las Maravillas 2
By Junta Informa (14.10.02 Gruta de las Maravillas 2) [CC BY-SA 2.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0)], via Wikimedia Commons

 

Investigadores del grupo Electrónica, Comunicaciones y Telemedicina de la Universidad de Almería han instalado un nuevo sistema que permite monitorizar en tiempo real variables de conservación de cuevas visitables. El sistema permitirá a los organismos gestores aplicar medidas de forma inmediata para evitar los daños de las visitas masivas.

La metodología propuesta se ha aplicado en El Soplao, una cueva descubierta en Cantabria a principios del siglo XX y que representa una importante atracción para la zona por su riqueza geológica y por los yacimientos paleontológicos, en los que se han descrito, entre otros hallazgos, nuevas

Los investigadores explican en el artículo ‘A real-time underground environment monitoring system for sustainable tourism of caves’ publicado en la revista Journal of Cleaner Production, cómo el sistema que han desarrollado ofrece segundo a segundo la información relativa a la cantidad de dióxido de carbono presente, humedad, temperatura, lluvia, fuerza del viento, dirección de éste y presión barométrica. Estas variables deben permanecer estables dentro de un rango para asegurar que el estado de la cueva se mantenga. Si en algún momento se altera alguna de ellas es posible actuar de forma inmediata para evitar el más mínimo deterioro.

Entre las distintas estrategias en la conservación de los espacios geológicos se encuentra la limitación de visitas, pero no siempre se disponen de datos concretos que determinen qué cantidad de turistas admite una gruta sin que se vea afectada. “Ejemplos como la cueva de Altamira, actualmente cerrada al público por los daños irreparables que se generaron con las visitas masivas, sirvieron para emprender medidas que eviten que esta situación vuelva a repetirse. Con nuestro método, podemos conocer en tiempo real en qué estado se encuentra la cueva y aplicar medidas urgentes para que la regeneración se produzca y que así podamos disfrutarla sin una fecha de caducidad”, afirma a la Fundación Descubre la investigadora de la universidad de Almería Nuria Novas, autora del artículo.

Más información en la fuente de la noticia en Remedios Valseca / Fundación Descubre

#Córdoba Reconstruyen virtualmente los alminares andalusíes

Córdoba
Córdoba

 

Catorce alminares andaluces datados entre los siglos IX y XIII han servido de base al estudio estadístico de los investigadores del Departamento de Ingeniería Gráfica y Geomática de la Universidad de Córdoba: El trabajo ha permitido inferir una relación directa entre una serie de medidas y el estilo constructivo empleado para levantar estas torres destinadas a la llamada a la oración.

Según explican en un artículo publicado en la revista Journal of Cultural Heritage, los cuatro indicadores utilizados por los investigadores  han sido, en el interior, el ancho de las escaleras, el diámetro del pilar central (machón), el diámetro exterior de las escaleras y en el exterior, la base de la torre.

A partir de esos cuatro índices y de la información bibliográfica existente, el equipo ha sido capaz de encontrar relaciones entre las distintas variables que permiten reconstruir virtualmente el aspecto original de estos alminares, ocultos en su mayoría bajo campanarios cristianos.

La técnica empleada ampliará la información con la que trabajan los arqueólogos y expertos en patrimonio. Gracias a un software y a partir de los cálculos realizados por el proyecto de investigación, es posible recrear la imagen de los que fueron parte de los edificios más importantes de Al Andalus.

Crisis política del Califato

El estudio de los 14 alminares ha permitido además descubrir una mejora del diseño y de los procesos de construcción de este tipo de edificios a lo largo de los siglos y explicar cómo los cambios políticos y militares afectaron negativamente al desarrollo de los mismos. Según los responsables del proyecto, el trabajo muestra la primera evidencia en la búsqueda de ahorro de material y de eficiencia en la construcción, en los momentos de crisis política del Califato.

Entre los resultados más destacados del trabajo de los ingenieros cordobeses destaca la reconstrucción tridimensional del alminar de Hixem I, construido en la Mezquita Catedral de Córdoba en el siglo VIII y del que sólo queda una placa testimonial en el popular Patio de los Naranjos.

Los autores de este trabajo creen que esta metodología podrá ser usada en la datación y obtención de relaciones en otros campos dedicados al Patrimonio. Un ejemplo sería su aplicación para materiales de construcción, analizando ladrillos y sillerías de distintas épocas para conseguir datar emplazamientos arqueológicos o para distinguir diferentes áreas.

Fuente: Agencia SINC

 

#Almería Sensores contra derrapes y exceso de peso sobre cuatro ruedas

Coche
Coche

 

Investigadores del grupo Automática, Robótica y Mecatrónica de la Universidad de Almería y de la Universidad italiana de Salento han empleado un sistema de sensores ‘inteligentes’ en vehículos de cuatro ruedas capaz de avisar de inmediato ante posibles accidentes producidos por derrape o exceso de peso.

Para configurar el dispositivo, los investigadores han simulado por ordenador una serie de maniobras que pueden originarse durante la conducción, como los adelantamientos o la incorporación de vuelta al carril derecho, entre otras. El objetivo de estas pruebas es detectar en cada caso el ángulo de deslizamiento o derrape, es decir, la posición que forma la rueda con el sentido de la marcha del automóvil.

La determinación de este parámetro se recoge en el artículo científico titulado ‘Vehicle parameter estimation using a model-based estimator’ publicado en la revista Mechanical Systems and Signal Processing y en el que han trabajado durante dos años aproximadamente.

En estos ensayos virtuales han empleado además técnicas matemáticas y de robótica móvil para estimar en cada momento la masa real del coche y el ángulo de deslizamiento. “Esta información es clave porque muestra exactamente si el vehículo va a derrapar o no y qué peso es el que soporta si esto ocurre. Asimismo, estos sensores virtuales ofrecen datos junto con una estimación de su margen de error, con lo que se garantiza su fiabilidad”, asegura a la Fundación Descubre el profesor José Luis Blanco, uno de los autores principales de este estudio.

De esta forma, los investigadores proponen incorporar sensores inerciales en la parte central del vehículo, conocido como centro de masas. Este tipo de aparatos miden la aceleración y la velocidad angular y se utilizan en los análisis de movimiento. Ya existen en el mercado y se pueden encontrar, por ejemplo, en los teléfonos móviles. “Según el ángulo que forme la posición de las ruedas, en relación con el sentido de la marcha y la velocidad, el cuadro de manos del vehículo mostraría una señal alertando de posibles situaciones de riesgo durante la conducción. Se trata de una estimación muy útil para implementar sistemas de advertencia y seguridad a bordo”, matiza el investigador.

 

Más información en la fuente de la noticia: Amalia Rodríguez / Fundación Descubre

 

 

#Málaga Desarrollan un modelo numérico para mejorar la respuesta de la pala de pádel frente al impacto de la pelota

Paddle
Paddle

 

Aplicar la ingeniería para mejorar el golpe en el juego de pádel, ese es el objetivo de los profesores de la Universidad de Málaga Germán Castillo y Felipe García, que han desarrollado simulaciones numéricas para estudiar la respuesta de la pala frente al impacto de la pelota, con el fin de identificar los materiales más adecuados para su composición, así como su relación con parámetro de interés como la rigidez, la absorción de la energía o, incluso, el tamaño, número y distribución de los agujeros.

Este proyecto pionero se ha llevado a cabo junto con la compañía malagueña ‘Shark Padel’ y, en concreto, se ha centrado en su modelo de pala ‘Marvel’, realizado en fibra de vidrio, carbono y espuma polimérica. Un convenio de colaboración, cuya fase preliminar acaba de finalizar, que acerca la empresa a la I+D+i que se genera en la Universidad, en busca de un aumento de su competitividad y posición en el mercado.

¿Por qué una pala funciona mejor que otra? Es la pregunta que estos dos investigadores de la Escuela de Ingenierías Industriales tratan de desvelar “jugando” con los modelos numéricos. “Primero caracterizamos los materiales que la componen para obtener sus propiedades y, luego, introducimos estas en el modelo numérico de elementos finitos que hemos desarrollado, a partir de los ensayos realizados con la máquina de impacto vertical CEAST 9350, que mide su repetitividad”, explica Castillo.

Un trabajo complejo que ya ha dado los primeros resultados. Y es que, según destacan los profesores, de las propiedades viscoelásticas y la rigidez de los materiales depende, en gran medida, la respuesta de la pala. De ahí la importancia de definir su composición y el estudio sistemático de la misma.

Un análisis innovador con el que la gran mayoría de las empresas no cuentan, pero que, sin embargo, se traduce en ahorro. “En el pádel se trabaja mucho con las sensaciones. Son los jugadores los que directamente prueban las palas y las valoran. Nosotros nos adelantamos. Damos una evaluación técnica previa, que equivale a un ensayo virtual con el que, si detectamos que no funciona, nos podemos saltar el prototipo”, afirma Castillo, quien también señala que otro beneficio, sin duda, es la mejora en el proceso de fabricación.

Más información en la Universidad de Málaga.