#Huelva El incendio de Doñana afectó a unas 70 especies de aves y 38 mamíferos

Ciencia Andaluza
Parque Natural de Doñana – Foto Wikipedia

La ONG española SEO/BirdLife ha elaborado un informe que recoge las especies y hábitats más afectados por el incendio en el Parque Natural de Doñana un mes después de la tragedia. Las llamas afectaron a una superficie de 8.486 hectáreas de arbolado y matorral, aunque ha dejando algunas zonas intactas a modo de “islas verdes” en el interior del área calcinada.

Según los datos publicados esta semana, más de 70 especies de aves se han visto afectadas, entre las que destacan por su abundancia, las paseriformes como el jilguero, el verdecillo, o el verderón, entre otras.

Asimismo, la zona quemada era área de reproducción para un amplio número de aves rapaces, entre las que se encuentran especies gravemente amenazadas como el águila imperial ibérica, el milano real, la culebrera europea o el águila calzada.

El mayor incendio en España en lo que va de año ha afectado principalmente a las zonas donde se encuentran gran parte de los 38 mamíferos característicos de Doñana, como el tejón, el jabalí, o el lince ibérico. Además, reptiles y anfibios como el camaleón y el tritón ibérico están entre los animales más afectados por su limitada capacidad de desplazamiento.

Las llamas también han impactado seriamente en la vegetación de este espacio protegido. “Alrededor de 40 especies de flora amenazada se localizan en la zona incendiada, incluyendo la Linaria tursica, una planta endémica que se ha visto muy afectada, de la que más del 50% de sus poblaciones mundiales se encontraban en la zona incendiada”, asegura Pablo Hidalgo, profesor de Botánica de la Universidad de Huelva.

Respecto a los hábitats que se han visto dañados, tres de ellos son prioritarios: los estanques temporales mediterráneos, las dunas fijas descalcificadas atlánticas y los brezales húmedos atlánticos.

Peligro por la erosión del suelo

Aunque el impacto inmediato ha sido la pérdida de biodiversidad, los expertos también están preocupados por el riesgo de erosión al quedar el suelo casi desnudo. “Afortunadamente no se ha quemado todo y las diásporas de subpoblaciones cercanas pueden hacer que se recolonicen las zonas incendiadas”, afirma Carlos Davila, responsable de la oficina técnica de Doñana de SEO/BirdLife.

El fuego es un proceso natural y un gran número de especies vegetales y animales del área mediterránea han desarrollado características especiales que les permiten sobrevivir bajo sus efectos. Por ejemplo, el alcornoque puede regenerarse desde la copa y las jaras producen semillas que solo germinan ante las altas temperaturas que produce el fuego.

“En el caso de las aves, un área quemada casi nunca permanece completamente vacía. Las primeras especies en recolonizar serán aquellas que utilizan zonas despejadas, como los aláudidos, currucas, collalbas, tarabillas, chotacabras, abejarucos y algunas rapaces. Algunas de estas especies pertenecen al grupo de las aves más amenazadas de Europa, como la curruca rabilarga, totovía o cogujada montesina”, apunta Davila.

Por el momento, la organización advierte de la necesidad de actuar antes de la llegada de las lluvias de otoño para minimizar el efecto de lavado y pérdida de suelo. Además, es preciso eliminar los árboles muertos que puedan significar un peligro para la seguridad, así como restos de madera quemada para disminuir el riesgo de plagas.

Gran parte de la regeneración del área se realizará de forma natural. No obstante, se deben reducir las principales amenazas que afectan a Doñana para lograr una recuperación a largo plazo. También es fundamental anticipar los efectos del cambio climático, con un probable aumento de los incendios forestales, para evitar situaciones como la ocurrida en junio.

Fuente: Agencia SINC. 

 

#Granada La gestión del sistema de presas del estuario del Guadalquivir afecta negativamente a la biodiversidad de sus aguas

Desembocadura del Guadalquivir - Vista aérea

Carlos Delgado [CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons – Estuario del Guadalquivir

 

Investigadores de la Universidad de Granada (UGR) han advertido de la necesidad de llevar a cabo una gestión más eficiente del sistema de presas que existe en el río Guadalquivir, ya que en la actualidad el uso que se hace del mismo afecta negativamente a la biodiversidad de las aguas del estuario.

El estuario del Guadalquivir comprende los últimos 110 kilómetros del río, hasta su desembocadura, en Sanlúcar de Barrameda, bordeando el Parque Nacional de Doñana. Es un estuario muy canalizado, con unas de las aguas más turbias del mundo, y termina en la presa ubicada en la localidad sevillana de Alcalá del Río.

Además de su innegable valor ambiental, el estuario del Guadalquivir tiene un enorme potencial económico, ya que se trata de la región arrocera más importante de España, además de contar con una destacada actividad pesquera.

El estudio realizado en la UGR, que publica la revista Journal of Geophysical Research: Oceans, advierte de las consecuencias de la actual regulación de las presas de la cuenca. En eventos concretos pueden llegar a descargarse hasta 3.000 metros cúbicos por segundo, pese a que los caudales que alivia la presa de Alcalá del Río se encuentran normalmente entre 25 y 30 metros cúbicos por segundo. Sin embargo, son descargas de aproximadamente 500 metros cúbicos por segundo, concentradas en uno o dos días, las que mayormente afectan a la calidad del agua del estuario.

“Esas descargas impulsivas introducen una gran cantidad de sedimentos en la columna de agua que incluso afectan a la propagación de la onda de marea en el estuario, amortiguándola. Hay una entrada significativa de sedimentos en la columna de agua y la gravedad hace que haya una mayor cantidad de sedimentos cerca del fondo del estuario que en la superficie, creándose una mudlayer”, explican dos de los autores del trabajo, Miguel Ángel Losada Rodríguez Manuel Díez Minguito, del departamento de Mecánica de Estructuras e Ingeniería Hidráulica de la UGR.

La mudlayer consiste en una capa de fango que, tras la descarga, hace que la onda de marea del agua esté amplificada durante semanas, lo que tiene consecuencias negativas en la calidad del agua, en el riesgo de inundación de las localidades ribereñas y en la navegación. Esta amplificación mareal mantiene una gran cantidad de sedimento en suspensión durante semanas, lo cual tiene además consecuencias en la biodiversidad.

“Existen evidencias de que la fuerte atenuación de luz por la elevada turbidez de las aguas inhibe el crecimiento de fitoplankton que, junto con las elevadas tasas de consumo de oxígeno por la gran cantidad de material orgánico procedente de la cuenca del Guadalquivir, afecta muy negativamente a la biodiversidad del ecosistema”, explican los autores de este trabajo.

Los investigadores advierten de la mala calidad del agua del estuario, que durante la mayor parte del año no tiene oxígeno estando en condiciones hipóxicas.

Más información en la la Universidad de Granada.

 

#Almería Descubren que las golondrinas de Chernóbil tienen mayor capacidad para defenderse de las bacterias

Golondrinas
Golondrinas

 

Un equipo internacional con participación de la Estación Experimental de Zonas Áridas (EEZA), centro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Almería, ha comprobado a través de estudios de campo que ciertas poblaciones de golondrinas que viven en las áreas de Chernóbil (Ucrania), que aún hoy, treinta y un años después del accidente nuclear, mantienen altos niveles de radiación, presentan una mayor resistencia ante distintas bacterias, en comparación con otras poblaciones de golondrinas que habitan en zonas menos o no contaminadas. El estudio, en el que también participan investigadores del CNRS francés, las universidades París-Sud y South Carolina (Estados Unidos), aparece en el último número de PLOS ONE.

Explica Magdalena Ruiz-Rodríguez, investigadora de la EEZA y autora principal del artículo, que las bacterias, debido a su corto tiempo de generación, tienen una gran capacidad de adaptación a los cambios ambientales y una rápida selección de las más resistentes. Después del accidente de Chernóbil, las aves se han venido enfrentando a comunidades bacterianas alteradas tanto en riqueza como en diversidad, y que podrían ser más virulentas.

En la investigación se abordó las defensas que presentan las golondrinas que crían en distintas poblaciones de Ucrania, algunas cerca de la antigua central nuclear de Chernóbil. A través de análisis de laboratorio se estudió el plasma de la sangre recogida en las golondrinas, enfrentándolo a doce especies diferentes de bacterias. El objetivo era verificar si se había producido una adaptación en aquellas poblaciones de estas aves que han convivido con comunidades bacterianas que han cambiado rápidamente. El resultado del análisis confirmó que aquellos individuos que se han criado en zonas más contaminadas tienen una mayor capacidad de defensa frente a las bacterias. Todo indica que, por un proceso de selección natural, los individuos que tenían más defensas han sido los que han sobrevivido y han podido reproducirse durante los últimos 31 años.

Más información en la Fundación Descubre.

 

#Málaga La Laguna de Fuente de Piedra cuenta en la actualidad con 11.000 parejas reproductoras de flamenco rosa en el territorio de cría

Flamencos Fuente de Piedra
By rjime31 (Flickr [1]) [CC BY-SA 2.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0)], via Wikimedia Commons

La Reserva Natural malagueña acoge ya a más de 30.000 ejemplares y el éxito de la reproducción dependerá de las lluvias de las lluvias de abril y mayo

La Reserva Natural Laguna de Fuente de Piedra, ubicada en el término municipal de Fuente de Piedra (Málaga) acoge desde finales de marzo la colonia de reproducción de flamencos. En la actualidad este espacio protegido andaluz alberga aproximadamente 30.000 flamencos. Desde la última semana de marzo se ha ido incrementando el número de parejas reproductoras en el área de reproducción hasta alcanzar las 11.000 a principios de abril.

La Laguna de Fuente de Piedra acoge regularmente la mayor colonia de flamencos de la península Ibérica, y del Mediterráneo. El periodo óptimo para la observación de los flamencos en la laguna coincide con los meses de nidificación, que transcurre de marzo a julio.

El seguimiento de los flamencos anillados en la laguna, realizado dentro del Programa de Anillamiento de Flamenco en Andalucía de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, pone de manifiesto la afluencia diaria de aves a este humedal y su permanencia en la laguna para iniciar la reproducción. El control de los flamencos anillados que se viene realizando, permite conocer la procedencia de estas aves.

De este modo, la laguna alberga en estos momentos aves procedentes de todas las colonias del Mediterráneo. La mayoría son nacidas y anillñadas en Fuente de Piedra, aunque también se han concentrado ejemplares de la colonia francesa de Camarga, del Delta del Ebro, Cerdeña, Italia, Argelia y Turquía.

Si bien las precipitaciones registradas en Fuente de Piedra durante el presente ciclo hidrológico, que transcurre entre septiembre del año pasado a marzo del presente, han sido inferiores a la media, con 240 litros/m2 frente al dato medio de 357,7 litros/ m2, las últimas lluvias han permitido que este humedal haya alcanzado un nivel de agua adecuado (28 centímetros) para que los flamencos inicien la reproducción. Con este nivel de agua las aves cuentan en esta Reserva Natural con islas donde poder establecer sus colonias de reproducción a salvo de cualquier tipo de molestia, así como disponibilidad de alimento, principalmente zooplancton, durante la fase de puesta e incubación.

Las lluvias primaverales marcarán el éxito reproductor
Las precipitaciones que se produzcan durante los meses de abril y mayo marcarán la evolución del nivel de agua de la laguna y, en último término, influirán sobre los procesos que determinan el éxito reproductor y el número de parejas que se establezcan este año en la colonia de cría de Fuente de Piedra.

La Reserva Natural de la Laguna de Fuente de Piedra cuenta con el Centro de Visitantes José Antonio Valverde, situado en el Cerro del Palo, junto a la laguna, una equipación de uso público donde las personas interesadas en conocer la laguna y observar los flamencos pueden obtener más información.

Fuente: Web de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía

#Huelva Humedales como Doñana podrían colapsar sin una mejor gestión local

Paisaje en el Parque de Doñana, España, 2015-12-07, DD 16
Diego Delso [CC BY-SA 4.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)], via Wikimedia Commons

Un equipo internacional, en el que participan científicos de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla (UPO) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha alertado sobre los problemas locales del Parque Nacional de Doñana, uno de los pocos humedales del mundo inscrito en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Según publican en la revista Frontiers in Ecology and the Environment, cuestiones como el deterioro de la calidad de agua por los aportes excesivos de nutrientes, o la explotación intensiva de los acuíferos, pueden exacerbar en Doñana los efectos de eventos climáticos extremos, como sequias y olas de calor, reduciendo la capacidad de los ecosistemas acuáticos para soportar los impactos del cambio climático.

“En el trabajo demostramos que la gestión de amenazas locales puede expandir el espacio de operación segura para estos ecosistemas. Una gestión local inadecuada hace que un ecosistema acuático sea menos tolerante al cambio climático y se reduzca su capacidad de respuesta”, afirma Marten Scheffer, de la Universidad de Wageningen (Holanda), galardonado este año con el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de Ecología y Biología de la Conservación.

Los autores examinaron otros cinco humedales de la región Mediterránea, los cuales, al estar muy afectados por la sobreexplotación de los recursos hídricos, se encuentran inscritos en la lista del Convenio Ramsar de Humedales de Importancia Internacional.

Estos humedales, que incluyen las Tablas de Daimiel, sirven como ejemplo de lo que puede pasar a Doñana sin un cambio en la gestión de agua en su entorno. “Doñana está sometida a una presión cada vez mayor, tanto debido al cambio climático como a las amenazas locales”, afirma Paloma Alcorlo, de la UAM.

Un ecosistema amenazado

Las marismas de Doñana en el sur de España son el lugar de invernada más importante en Europa de anátidas y otras aves acuáticas, con más de medio millón de ejemplares. Además, Doñana tiene varias especies endémicas de invertebrados y plantas acuáticas, incluyendo planarias y diatomeas. La entrada de nutrientes por el uso de abonos agrícolas y aguas residuales, combinada con la pérdida de aportes de agua por la extracción de agua subterránea, están reduciendo el caudal y la calidad del agua en los arroyos que abastecen sus marismas.

El caudal de la Rocina, el arroyo que desemboca en la marisma en El Rocío, se ha reducido a la mitad en dos décadas, mientras que la concentración de fósforo en las aguas se ha quintuplicado en los últimos 15 años.

Los investigadores ya han detectado síntomas que demuestran que Doñana está afectada por estos cambios, como los brotes de cianobacterias tóxicas y la expansión de una especie exótica de helecho flotante, Azolla filiculoides, lo que pone la biodiversidad en peligro.

“Un aumento de temperatura favorece la expansión del helecho Azolla filiculoides e incrementa la frecuencia de brotes de anoxia y de cianofíceas tóxicas, causando la muerte de las especies autóctonas. Al disminuir la entrada de nutrientes y las extracciones de agua, los gestores podrían reducir este riesgo y por tanto aumentar la resistencia de Doñana al cambio climático”, asegura Andy Green, profesor de investigación en la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC).

Más información en la web del SINC.

 

#Granada #Sevilla Investigadores de las universidades de Granada y Pablo de Olavide crean nuevos materiales porosos para mejorar la captura de gases contaminantes

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By Alfred Palmer [Public domain], via Wikimedia Commons

Las emisiones generalizadas de gases tóxicos procedentes de la combustión de carburantes fósiles representan importantes riesgos para la salud de las personas a escala mundial. En este sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) apunta que la mala calidad del aire es directamente responsable de un octavo de las muertes totales globales. Por lo tanto, el desarrollo de tecnologías eficientes para capturar gases tóxicos de fuentes estáticas (plantas eléctricas) y móviles (vehículos) es un proyecto crítico para la sostenibilidad ambiental.

La investigación llevada a cabo gracias a la colaboración entre la Universidad Pablo de Olavide y la Universidad de Granada, demuestra que la modificación de sólidos porosos sintéticos de tipo red metalorgánica porosa, mediante la creación de defectos cristalinos, da lugar a una mejora significativa en la captura de gases contaminantes procedentes de la combustión de carburantes fósiles. En concreto, el personal investigador de estas universidades ha estudiado la captura de dióxido de azufre en redes defectuosas de pirazolatos de níquel intercambiadas con iones bario como consecuencia de interacciones específicas entre las moléculas de gas contaminantes y los defectos cristalinos.

Más información en la Fundación Descubre.

 

 

 

#Cádiz: Científicos de la UCA participan en un estudio que advierte del riesgo de colapso de Doñana sin una gestión local más activa

Ciencia Andaluza
Parque Natural de Doñana – Foto Wikipedia

 

El cambio climático está aumentando el riesgo de colapso de los humedales más emblemáticos del mundo. Sin embargo, esta tendencia se puede corregir con una mejor gestión local de dichos humedales. Esa es la principal conclusión a la que han llegado un grupo multidisciplinar de investigadores pertenecientes al CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) y diversas universidades españolas y neerlandesas, entre ellas, la Universidad de Cádiz, tras la realización de un estudio que ha sido publicado recientemente en la prestigiosa revista Frontiers in Ecology and the Environment.

través de este trabajo, se ha puesto de manifiesto el hecho de que para proteger del cambio climático a los humedales de importancia internacional, como Doñana, es necesario que se reduzcan amenazas como los aportes de abonos y aguas residuales o la explotación intensiva de las aguas subterráneas y superficiales.

El Parque Nacional de Doñana es uno de los pocos humedales del mundo que está inscrito en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO y “sus problemas locales, como el deterioro de la calidad de agua por los aportes excesivos de nutrientes o la explotación intensiva de los acuíferos, pueden exacerbar los efectos de eventos climáticos extremos, tales como sequias y olas de calor, reduciendo la capacidad de los ecosistemas acuáticos para soportar los impactos del cambio climático”, tal y como advierte este grupo internacional de científicos.

Gestión de amenazas locales

A través de este estudio, en el que ha participado el investigador del Departamento de Biología de la UCA Edward P. Morris, “demostramos que la gestión de amenazas locales puede expandir el ‘espacio de operación segura’ para estos ecosistemas. Una gestión local adecuada puede hacer que un ecosistema acuático sea más tolerante al cambio climático, manteniendo los niveles de su capacidad de respuesta”, como explica el profesor Marten Scheffer, ganador del Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de Ecología y Biología de la Conservación y director del Departamento de Ecología Acuática y Gestión de Calidad de Agua en la Universidad de Wageningen, en los Países Bajos.

Más información en la Universidad de Cádiz 

Ciencia Andaluza: Vulnerabilidad de los bosques ibéricos frente al calentamiento global

Fotografía:
Skuleskogen pine

Según una investigación publicada en la prestigiosa revista Global Change Biology, dos componentes del calentamiento global, el incremento de las temperaturas y una mayor duración de las sequías, podrían hacer más vulnerables a algunos bosques ibéricos de coníferas. Particularmente, aquellos bosques que constituyen los límites meridionales (los bosques situados más al sur, a menudo en sitios más secos) de distribución de varias especies de árboles en Europa como el pino albar (Pinus sylvestris), el abeto (Abies alba) y el pino negro (Pinus uncinata).

Esta es la conclusión a la que ha llegado un equipo internacional de investigadores liderados por la Universidad Pablo de Olavide, el Instituto Pirenaico de Ecología (CSIC) y la Universidad de Barcelona, y que ha contado con la colaboración de la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad de Columbia y el Instituto Federal Suizo de Investigación sobre el Bosque, la Nieve y el Paisaje (WSL). El trabajo, liderado por Raúl Sánchez Salguero, investigador postdoctoral de UPO e IPE-CSIC, ha sido publicado recientemente bajo el título “Assessing forest vulnerability to climate warming using a process-based model of tree growth: bad prospects for rear-edges”.

Los autores de este trabajo ponen su atención en los cambios temporales de crecimiento empleando un modelo matemático basado en el efecto del clima sobre el grosor de los anillos anuales de crecimiento estudiados mediante la dendrocronología. De este modo evaluaron la vulnerabilidad de los bosques a lo largo de amplios gradientes climáticos y biogeográficos, teniendo en cuenta además la adaptación observada de los bosques al clima durante la segunda mitad del siglo XX. Después proyectaron la evolución temporal del crecimiento de estos bosques bajo diferentes tendencias climáticas, obtenidas en base a escenarios socioeconómicos que estiman las emisiones de gases de efecto invernadero durante el siglo XXI.

Los investigadores coinciden en que los bosques mediterráneos son considerados ecosistemas muy vulnerables frente a diversos impactos del cambio climático como las sequías. Su respuesta a estos cambios supone un reto importante debido a los múltiples niveles de incertidumbre de los escenarios climáticos pronosticados para el futuro y a las diversas respuestas de estos ecosistemas compuestos por especies de árboles con diferente capacidad de adaptación y plasticidad, entre otros factores. “Evaluar y definir umbrales de vulnerabilidad al cambio climático fácilmente identificables es fundamental para determinar las medidas de gestión forestal que podrían amortiguar estos efectos, sobre todo en los límites distribución más secos, así como para identificar aquellas poblaciones más tolerantes al cambio climático que sirvan para establecer medidas de conservación” indican los investigadores Raúl Sánchez-Salguero y Juan C. Linares.

Más información en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla

Sin Ciencia no hay futuro. Defiende la Ciencia Andaluza #CienciaAndaluza

Ciencia Andaluza: algunas especies pueden utilizar infraestructuras humanas para evitar la depredación

Ciencia Andaluza
Parque Natural de Doñana – Foto Wikipedia

Un equipo de investigadores de la Estación Biológica de Doñana (EBD), centro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Sevilla, ha revelado que algunas especies, como el chotacabras cuellirrojo, son capaces de utilizar caminos y cortafuegos como mecanismo de protección ante una fluctuación inesperada en la abundancia de depredadores. La investigación ha aparecido en el último número de Ecosphere, una de las revistas de la Ecological Society of America (ESA).

En opinión de Carlos Camacho, autor principal del trabajo, “el hecho de que algunos de los animales que habitan zonas humanizadas sean capaces de responder de forma tan rápida a cambios drásticos en la presión de los depredadores constituye un resultado esperanzador teniendo en cuenta la capacidad del ser humano para modificar cualquier hábitat en un tiempo récord”. El estudio ha sido el resultado de la observación, durante más de cincuenta jornadas nocturnas, de las interacciones entre zorros, conejos y chotacabras, tres de las especies que conviven en los “hábitats borde” que conforman los caminos del Espacio Natural de Doñana.

La vida en los “hábitats borde”

En Ecología, se conoce con el nombre de “hábitats borde” a las áreas de transición entre ambientes diferentes. Estas áreas pueden tener un origen natural o, por el contrario, surgir tras la construcción de ciertas infraestructuras humanas, como caminos sin asfaltar, cortafuegos o líneas ferroviarias. Estos bordes, ya sean naturales o artificiales, albergan especies propias de los distintos ambientes colindantes y, por ello, son particularmente ricos. El estudio resalta la riqueza de los bordes artificiales no sólo en cuanto a número de especies, sino también en relación a la cantidad y complejidad de relaciones que se establecen entre ellas.

La investigación explica que el chotacabras cuellirrojo utiliza los caminos y cortafuegos presentes en el Espacio Natural de Doñana como plataforma de caza para atrapar a los insectos de los que se alimenta. Estos caminos son al mismo tiempo utilizados por los zorros, que los emplean para desplazarse y marcar las fronteras de su territorio, y también por los conejos, en cuyos bordes excavan las madrigueras donde crían a sus gazapos.

Más información en la Fundación Descubre 

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