#Granada La sustancia que protege al corazón

Cuerdastendinosas

By Modificado de Patrick J. Lynch, medical illustrator (Wikimedia commons Heart tee tricuspid valve.jpg) [CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons

 

Investigadores del Instituto de Parasitología y Biomedicina López-Neyra de Granada, en colaboración el departamento de Patología de la Universidad de Granada y la facultad de Medicina de Harvard, han constatado por primera vez la capacidad de respuesta de células dañadas tras una inflamación de miocardio por la acción de una sustancia con cualidades antiinflamatorias, analgésicas y autoinmunes, producida por el sistema nervioso.

Durante el desarrollo de estas investigaciones los científicos han podido comprobar cómo el miocardio, el músculo del corazón, posee receptores propios de esta molécula, denominada cortistatina. Esto hace que este órgano sea capaz de producirla también, lo que le permite activar esa capacidad antiinflamatoria en las células musculares del corazón ante una infección. Así lo han explicado los expertos en el artículo publicado en la revista British Journal of Pharmacology titulado ‘The neuropeptide cortistatin attenuates experimental autoimmune myocarditis via inhibition of cardiomyogenic T cell-driven inflammatory responses’.

El estudio se ha centrado en la miocarditis, una inflamación del miocardio que provoca que el corazón no pueda bombear eficazmente. Tras una infección por virus, el sistema inmunitario responde enviando anticuerpos para tratar de combatirlo. Sin embargo, en la miocarditis no sólo se lucha contra el virus, sino que el organismo entiende que las propias células del miocardio son extrañas y las daña. Si se implican demasiadas células del músculo cardíaco, éste se debilita y da lugar a una insuficiencia cardíaca o incluso a una muerte súbita. Aún cuando el corazón intenta regenerarse, el tejido muscular queda dañado y pueden producirse insuficiencias cardíacas congestivas o una cardiomiopatía dilatada, dolencias que impiden una vida normal de manera crónica. Esta sustancia anula también la respuesta autoinmune que se produce ante la proliferación del virus, lo que hace que el daño sea significativamente menor.
La investigación ha relacionado la respuesta inmune del organismo con la inflamación asociada a la patología. “Es el primer estudio que demuestra que la cortistatina evita el daño que se produciría como consecuencia de una respuesta inflamatoria e inmunitaria contra el virus en el miocardio, incluso cuando la enfermedad está en estado avanzado, algo clave en una dolencia que cuenta con un diagnóstico severo hasta el momento. El efecto de esta sustancia podría suponer un tratamiento adecuado especialmente en aquellos casos en los que se complica con una respuesta autoinmune contra componentes cardiacos, como por ejemplo la producción de autoanticuerpos, por lo que se debe seguir incidiendo en su investigación clínica”, indica a la Fundación Descubre el investigador del CSIC Mario Delgado, uno de los autores del artículo.

 

Más información en la fuente de la noticia Fuente: Remedios Valseca / Fundacion Descubre

 

#Málaga Un investigador de la UMA participa en el desarrollo de un nuevo modelo metabólico del maíz

Maíz
Maíz

 

El maíz es la planta más cultivada por la humanidad. En los últimos cien años, su mejora a partir de la obtención de nuevas líneas de maíz ha sido una constante, a la búsqueda de nuevas variedades que permitan la disminución del uso de fertilizantes en su producción.

El investigador del departamento de Biología Molecular y Bioquímica de la Universidad de Málaga Rafael Cañas, de la mano de grupos de investigación franceses, ingleses y estadounidenses, ha estudiado las bases metabólicas y bioquímicas del maíz para encontrar nuevos cultivos que permitan la disminución de abonos químicos.

“A pesar de los avances científicos, la obtención de buenas cosechas sigue dependiendo de la aplicación en los suelos agrícolas de fertilizantes con alto contenido de nitrógeno, lo que supone un impacto negativo en el medio ambiente”, afirma el profesor Rafael Cañas.

Su trabajo supone un paso más, un nuevo modelo metabólico de las hojas del maíz, a partir del estudio de diecinueve líneas diferentes de esta planta, tanto europeas como americanas, que cubren buena parte de su diversidad genética a nivel mundial y que posibilitará una reducción de su dependencia de los fertilizantes.

La prestigiosa revista ‘The Plant Cell’, considerada la primera publicación en plantas a nivel mundial, se ha hecho eco de esta investigación pionera con la publicación de un artículo científico.

El estudio ha sido llevado a cabo en colaboración con el Instituto Jean-Pierre Bourgin del INRA en Versalles (Francia), el Centro Bordeaux-Aquitaine del INRA en Burdeos (Francia), la Universidad de Angers (Francia), el Centro Génétique Quantitative et Évolution/Le Moulon del INRA en Gif-sur-Yvette (Francia), la Universidad de Lancaster (Reino Unido) y la Universidad de Pennsylvania State (EEUU).

El doctor Rafael Cañas es el investigador principal de un  proyecto de investigación concedido por el Ministerio de Economía y Competitividad en el marco del programa de ‘Proyectos de I+D+i para Jóvenes Investigadores’.

Más información en la Universidad de Málaga.

 

#Almería Sensores contra derrapes y exceso de peso sobre cuatro ruedas

Coche
Coche

 

Investigadores del grupo Automática, Robótica y Mecatrónica de la Universidad de Almería y de la Universidad italiana de Salento han empleado un sistema de sensores ‘inteligentes’ en vehículos de cuatro ruedas capaz de avisar de inmediato ante posibles accidentes producidos por derrape o exceso de peso.

Para configurar el dispositivo, los investigadores han simulado por ordenador una serie de maniobras que pueden originarse durante la conducción, como los adelantamientos o la incorporación de vuelta al carril derecho, entre otras. El objetivo de estas pruebas es detectar en cada caso el ángulo de deslizamiento o derrape, es decir, la posición que forma la rueda con el sentido de la marcha del automóvil.

La determinación de este parámetro se recoge en el artículo científico titulado ‘Vehicle parameter estimation using a model-based estimator’ publicado en la revista Mechanical Systems and Signal Processing y en el que han trabajado durante dos años aproximadamente.

En estos ensayos virtuales han empleado además técnicas matemáticas y de robótica móvil para estimar en cada momento la masa real del coche y el ángulo de deslizamiento. “Esta información es clave porque muestra exactamente si el vehículo va a derrapar o no y qué peso es el que soporta si esto ocurre. Asimismo, estos sensores virtuales ofrecen datos junto con una estimación de su margen de error, con lo que se garantiza su fiabilidad”, asegura a la Fundación Descubre el profesor José Luis Blanco, uno de los autores principales de este estudio.

De esta forma, los investigadores proponen incorporar sensores inerciales en la parte central del vehículo, conocido como centro de masas. Este tipo de aparatos miden la aceleración y la velocidad angular y se utilizan en los análisis de movimiento. Ya existen en el mercado y se pueden encontrar, por ejemplo, en los teléfonos móviles. “Según el ángulo que forme la posición de las ruedas, en relación con el sentido de la marcha y la velocidad, el cuadro de manos del vehículo mostraría una señal alertando de posibles situaciones de riesgo durante la conducción. Se trata de una estimación muy útil para implementar sistemas de advertencia y seguridad a bordo”, matiza el investigador.

 

Más información en la fuente de la noticia: Amalia Rodríguez / Fundación Descubre

 

 

#Sevilla Investigadores de la US y el CABIMER revelan una nueva vía de regulación en la reparación de roturas en el ADN

Ciencia Andaluza
ADN

 

Un paso más en el estudio del funcionamiento de las células humanas es lo que ha logrado un grupo de investigadores del Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa (CABIMER) y de la Universidad de Sevilla, en colaboración con la Universidad de Carolina del Norte y el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa de Madrid. Lo han hecho tras identificar en células humanas una nueva vía de regulación de la reparación de roturas de doble cadena en el ADN. Estas roturas representan la lesión más peligrosa para la célula, ya que pueden provocar su muerte o generar reordenamientos cromosómicos que contribuyan al desarrollo de cáncer.
“En concreto hemos descubierto que cuando estas roturas se producen en el ADN nuclear, una proteína esencial en la respuesta celular a ese daño, llamada ATM, modifica por fosforilación a la ADN Polimerasa Lambda, una enzima que sintetiza ADN en situaciones muy específicas”, explica el investigador José F. Ruiz, del Departamento de Bioquímica Vegetal y Biología Molecular de la Universidad de Sevilla.
En este trabajo se demuestra, por tanto, que la modificación hecha por ATM es la señal necesaria para que la enzima Pol Lambda vaya a esas roturas en el ADN y contribuya a su reparación. Esto es esencial para que la célula siga su ciclo vital con normalidad.
Se trata de un trabajo de investigación básica que arroja luz sobre el funcionamiento de un proceso biológico que ocurre cada día en las células humanas, las cuales están continuamente expuestas a diferentes tipos de agentes que originan este tipo de roturas en el ADN. “En un fututo, nuestro descubrimiento podría tener aplicación biotecnológica o ser utilizado como biomarcador para el seguimiento o identificación de enfermedades como el cáncer, pero para eso aún tenemos que seguir investigando”, indica el profesor Ruiz.

En la actualidad, estos investigadores trabajan también en el estudio de las translocaciones cromosómicas, que son especialmente relevantes por su potencial oncogénico en células humanas. Estas translocaciones ocurren por la reparación anómala de las roturas de doble cadena en el ADN que se pueden generan bien espontáneamente o bien en respuesta a determinados agentes que dañan el ADN, como la irradiación o algunos productos químicos. Por otro lado, están caracterizando otras posibles modificaciones que regulan a la Pol Lambda humana, la enzima que participa en esos procesos de reparación de roturas en el ADN.

Más información en  la web de la Universidad de Sevilla.

#Cádiz La UCA coordina un estudio que revela la existencia de una gran cinta transportadora de residuos plásticos hasta el Ártico

Mapa del Océano Ártico
By Arctic_Ocean.png: CIA derivative work: Wadim (Arctic_Ocean.png) [CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons

 

La colaboración entre dos programas de investigación marina global, Tara Oceans Expéditions 2009-2014 (Francia) y Expedición Malaspina 2010 (España), ha desvelado la existencia del transporte a gran escala de residuos flotantes desde el Atlántico hasta el Ártico. El estudio, publicado en la prestigiosa revista Science Advances, destaca que con solo unas pocas décadas usando materiales plásticos, se ha convertido ya en un serio problema.

Esta investigación ha estado dirigida por el profesor Andrés Cózar, del departamento de Biología de la Universidad de Cádiz, y en ella han participado 12 instituciones de 8 países: King Abdullah University of Science and Technology (Arabia Saudí), Imperial College of London (Reino Unido), Lake Basin Action Network (Japón), Universidad de Islas Baleares-CSIC (España), Sorbonne Universités-CNRS (Francia), TARA Expéditions (Francia), Aarhus University (Dinamarca), Utrecht University (Países Bajos), Harvard University (EEUU), IKERBASQUE (España) y AZTI-Marine Research (España).
Para comprender la relevancia de este trabajo es importante tener en cuenta que el Círculo Polar Ártico alberga escasa población y esto significa que son pocos los residuos plásticos que allí se generan. Sin embargo, este nuevo estudio muestra cómo los mares de Groenlandia y Barents (al este de Groenlandia y norte de Escandinavia) están acumulando grandes cantidades de residuos plásticos que son transportados hasta allí por corrientes oceánicas. Las posibles implicaciones de la exposición de la vida marina a los residuos plásticos son inquietantes dada la singularidad del ecosistema ártico.
El equipo que encabeza el profesor Cózar ya demostró que cada uno de los cinco giros oceánicos subtropicales[1] actúan como grandes zonas de convergencia de residuos plásticos flotantes. En otro estudio[2] publicado recientemente mostraron que mares semi-cerrados con alta población, como es el caso del Mediterráneo, pueden ser también importantes áreas de acumulación de plástico, sin embargo, el lejano océano Ártico no era un candidato a acumular plástico.

Más información en la web de la Universidad de Cádiz.

 

#Granada evidencian la aparición de importantes trastornos mentales en la población tras una inundación grave

Inundación
Inundación

 

Un equipo internacional de científicos ha relacionado por primera vez la aparición de trastornos mentales en la población tras una inundación grave.

El equipo de investigación está conformado por profesionales del Área de Gestión Sanitaria Norte de Almería, liderado por Andrés Fontalba Navas, responsable de investigación, y de las universidades de Granada (Juan Pedro Arrebola), Castilla la Mancha (Manuel Lucas Borja), Málaga (Jose Miguel Pena Andreu) y Cambridge (Jesús Pérez).

Su trabajo, que publica la revista Public Health, recoge  los resultados del proyecto realizado tras las graves inundaciones sufridas en la zona del Levante almeriense en septiembre de 2012, una zona que quedó seriamente afectada tras la tormenta.

Para llevar a cabo este trabajo, en primer lugar los investigadores realizaron un estudio de las precipitaciones extremas con ayuda de un Sistema de Información Geográfica para el período de 1935 a 2012, que demostró que la precipitación acontecida en 2012 fue extremadamente alta.

El objetivo del estudio fue conocer la incidencia de síntomas de trastorno por estrés postraumático en la población expuesta a un evento extraordinario de lluvias torrenciales y una gran avenida en el año 2012,  por lo que se entrevistaron a personas atendidas en Atención Primaria de la zona afectada por un equipo de médicos de Atención Primaria, coordinados por Virginia Gil Aguilar.

El trastorno por estrés postraumático es una enfermedad que surge como respuesta tardía o diferida a un acontecimiento estresante o a una situación (breve o duradera) de naturaleza excepcionalmente amenazante o catastrófica.

Como comenta el autor principal de este trabajo, el investigador Andrés Fontalba, “la incidencia de los trastornos mentales después de la inundación se incrementa considerablemente. Estos trastornos pueden persistir mucho después de que haya pasado la inundación, lo que subraya la importancia de la planificación y de dar respuestas eficaces y oportunas en salud”.

Los investigadores encontraron que el factor que tuvo una mayor influencia sobre la aparición de trastorno por estrés postraumático en la población de estudio fue las pérdidas económicas relacionadas con el desastre. Según indicaJuan Pedro Arrebola, investigador de la Universidad de Granada y del Instituto de Investigación Biosanitaria de Granada, y co-autor del trabajo, “este tipo de estudios son muy importantes para identificar colectivos especialmente vulnerables a los efectos de estas catástrofes, y contribuyen a establecer medidas preventivas más adecuadas”.

Se trata de posibles actuaciones a nivel preventivo y de intervención, apuntan los investigadores. No en vano, las medidas de repoblación forestal han sido las más extendidas y utilizadas para el control de avenidas y disminución de sedimentos emitidos por las cuencas hidrológicas afectadas por un evento de precipitación extremo.

Los árboles favorecen los procesos de interceptación e infiltración del agua en el suelo y disminuyen las escorrentías. Con todo, y dado los efectos de las avenidas sobre la salud mental, se consideran más que apropiadas como medidas para mitigar los efectos de las inundaciones.
Más información en la Universidad de Granada.

 

#Granada La molécula cortistatina reduce el número y tamaño de las placas de grasa en el sistema cardiovascular

Foto: CSIC
Foto: CSIC

 

La molécula anti-inflamatoria cortistatina disminuye el número y tamaño de las placas ateroscleróticas en el corazón, arco aórtico, las arterias carótidas y la aorta, según ha demostrado un estudio internacional con ratones, dirigido por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y con la participación de la Universidad de Granada y la Universidad de Harvard (Estados Unidos). El estudio, publicado en la revista Scientific Reports, abre nuevas vías terapéuticas contra la aterosclerosis, una variedad de la arterioesclerosis que se caracteriza por la acumulación de sustancias grasas en las arterias. En este trabajo, los grupos de los doctores del CSIC Mario Delgado y Elena GonzalezRey, del Instituto de Parasitología y Biomedicina López Neyra, de Granada. Delgado indica que: “El neuropéptido cortistatina actúa a varios niveles, en distintos procesos patológicos claves para el desarrollo de la placa aterosclerótica, lo que puede suponer una ventaja sobre tratamientos actuales que van contra un único componente. Especialmente, la cortistatina corrige la respuesta autorreactiva e inflamatoria contra la pared arterial, y genera una respuesta protectora de mantenimiento de tolerancia inmunológica.” Los autores del estudio han usado varios modelos preclínicos establecidos de aterosclerosis (con ratones deficientes en apolipoproteína E y alimentados con una dieta rica en grasas y colesterol), lo que hace más fácil su traslación inmediata a la clínica –indica Delgado-, aunque siempre considerando las diferencias que existen entre pacientes y modelos animales.

El tratamiento con cortisatina no reduce los niveles de colesterol en sangre, por lo que se podría utilizar en combinación con estos medicamentos usados actualmente en clínica, y sobre todo tras suspensión de la dieta rica en colesterol “El efecto de la cortistatina es mediado a través de la regulación de varios mecanismos, que incluyen inhibición de la infiltración inflamatoria en el la pared arterial y regulación de la respuesta autorreactiva en los órganos linfoides que drenan el corazón y árbol arterial aórtico”. Además -añade el investigador-, “la cortistatina reduce la capacidad de las células endoteliales de la aorta de reclutar células autorreactivas a la placa aterosclerótica, así como la formación de células espumosas que acumulan colesterol en la placa”. Estos resultados pueden contribuir a iniciar estudios sobre el uso de cortistatina como un agente terapéutico para el tratamiento de aterosclerosis y de todas sus manifestaciones clínicas en humanos, señalan los autores del estudio. “Esta aproximación terapéutica resultaría aún más eficiente en combinación con los actuales medicamentos reductores de colesterol en sangre”, concluyen. Principal causa de muerte a nivel global Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte a nivel global. Entre ellas, el infarto de miocardio e isquémico causados por la aterosclerosis encabezan las estadísticas de mortalidad y morbididad. “La aterosclerosis ya no se ve como una simple acumulación pasiva de colesterol en las paredes de las arterias”, advierte Delgado. “Existen numerosas evidencias que indican que la respuesta inflamatoria crónica en la pared arterial, y el desarrollo de respuestas autorreactivas contra componentes de la misma, juegan un papel crítico en el origen de la aterosclerosis; especialmente durante la fase de progresión y cuando la placa es más vulnerable. Esta constatación ha abierto la posibilidad de que aproximaciones terapéuticas inmunomoduladoras puedan ser efectivas en esta enfermedad cardiovascular”. La cortistatina se ha usado con anterioridad en el tratamiento de otros modelos de enfermedades autoinmunes y cardiovasculares, y se ha utilizado como terapia en humanos en enfermedades endocrinas, demostrando su seguridad y su eficiencia, concluyen los investigadores.

Más información en la web del CSIC.

 

 

#Córdoba Los zahorís del siglo XXI viajan en quad y usan sensores electromagnéticos

18th century dowserAntiguo zahorí
See page for author [Public domain], via Wikimedia Commons

El agua es desde el inicio de agricultura el bien más preciado para quienes se dedican a ella. Localizar acuíferos y conocer la distribución de aguas en un terreno dedicado a cualquier cultivo resulta imprescindible si se pretende garantizar la eficacia del riego y, por tanto, ahorrar un recurso tan valioso como ése. La forma de hacerlo ha ido evolucionando a lo largo de la historia de la humanidad en paralelo al desarrollo tecnológico, aunque sorprendentemente hay una fórmula poco científica y cercana al chamanismo que ha logrado sobrevivir en algunas zonas rurales: el zahorismo. La figura de una persona moviendo una rama en forma de horquilla o un péndulo sobre el terreno tratando de identificar cambios electromagnéticos es aún común en algunas áreas donde no se ven con buenos ojos los sondeos que realizan empresas dedicadas al muestreo de parcelas y que implican la intervención sobre la tierra de cultivo. Por eso, la publicación en Journal of Hidrology de los resultados de un trabajo realizado por un grupo de investigadores de la Universidad de Córdoba, el Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera de Andalucía (IFAPA), el Instituto de Agricultura Sostenible del CSIC, el Departamento de Investigación en Geociencias y Prospectiva de Madrid y el Enviromental Microbial and Food Safety de Estados Unidos podría haber encontrado una fórmula tan inocua como el paseo de un zahorí sobre el terreno, pero eficaz como los muestreos.

Concretamente, el trabajo liderado por la investigadora Aura Pedrera, de IFAPA, ha utilizado sensores de inducción electromagnética colocados en un quad y conectados a un sistema de geoposicionamiento. Los sensores midieron un valor a partir del que inferir información sobre la humedad del suelo en diferentes puntos de un terreno y en diferentes momentos. El parámetro fue la conductividad eléctrica aparente (CEa), relacionada con varias propiedades del suelo como la salinidad o la cantidad de nutrientes, y ahora también la humedad. De hecho, el trabajo de este equipo ha logrado avanzar en el uso de la CEa como valor a partir del que establecer patrones que sirvan a los sensores para marcar los lugares en los que se concentra el agua.

Poder monotorizar la humedad en el suelo de una parcela puede agilizar el manejo de cualquier cultivo. Si se tiene información sobre los cambios de humedad se podrán conocer las necesidades de riego de partes concretas de la parcela y en el momento exacto en la que lo necesita. La transferencia de esta metodología a la práctica agrícola no parece especialmente complicada, según los autores del trabajo, por cuanto utiliza tecnología bastante accesible. Sólo hará falta asegurar que el zahorí sepa manejar el quad.

#Granada OCTOCAM, liderado por astrónomos del IAA, será el próximo instrumento del observatorio Gemini

Créditos: De Credit:Image: European Space Agency & NASAAcknowledgements:Project Investigators for the original Hubble data: K.D. Kuntz (GSFC), F. Bresolin (University of Hawaii), J. Trauger (JPL), J. Mould (NOAO), and Y.-H. Chu (University of Illinois, Urbana)Image processing: Davide De Martin (ESA/Hubble)CFHT image: Canada-France-Hawaii Telescope/J.-C. Cuillandre/CoelumNOAO image: George Jacoby, Bruce Bohannan, Mark Hanna/NOAO/AURA/NSF – http://www.spacetelescope.org/news/html/heic0602.html ([cdn.spacetelescope.org/archives/images/screen/heic0602a.jpg direct link])See also: http://hubblesite.org/newscenter/newsdesk/archive/releases/2006/10/image/a, CC BY 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=36216331

Los telescopios gemelos del observatorio Gemini, con sus 8,1 metros de diámetro y su ubicación en ambos hemisferios (Chile y Hawái), disponen de un acceso privilegiado a todo el cielo. En 2014, Gemini realizó una llamada para estudios de viabilidad de futuros instrumentos que mantuvieran la excelencia del observatorio durante la próxima década. Entre los seleccionados se hallaba OCTOCAM, un ambicioso proyecto encabezado por investigadores del grupo HETH (High Energy Transients and their Hosts) del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC).

Tras dicho estudio, OCTOCAM participó en el concurso para la construcción del nuevo instrumento para el observatorio, en agosto de 2016. Tras una exhaustiva evaluación, el proyecto fue seleccionado para su construcción y financiado con un presupuesto de quince millones de dólares, en el marco de un contrato firmado la semana pasada.

“OCTOCAM se ha diseñado para revolucionar la investigación en múltiples campos de la astrofísica. Para ello, un amplio grupo internacional de investigadores ha seleccionado los casos científicos más punteros de cada rama, y eso se ha utilizado para definir las características técnicas que permitirán a OCTOCAM contribuir a responder a las grandes preguntas que nos plantea la astrofísica”, apunta Antonio de Ugarte Postigo, investigador del IAA-CSIC que lidera el proyecto.

OCTOCAM utilizará ocho detectores de última generación para observar simultáneamente en el óptico y en el infrarrojo, y alcanzará velocidades de lectura de decenas de milisegundos. Estas características, unidas a su excepcional sensibilidad, lo convierten en un instrumento sin igual hasta la fecha, capaz de multiplicar por ocho la potencia de un gran telescopio.

Aunque el instrumento se ha diseñado para satisfacer las necesidades de muchas áreas de investigación, OCTOCAM está optimizado para el estudio de objetos transitorios: eventos muy energéticos y distantes como las explosiones de rayos gamma o las supernovas. “La resolución temporal de OCTOCAM permitirá estudiar, a cámara lenta, la explosión de una estrella al final de su vida y la formación de un agujero negro”, explica Christina Thöne (IAA-CSIC), gestora de la parte española del proyecto.

OCTOCAM se instalará en el telescopio Gemini Sur, en Chile, y dará soporte al proyecto LSST (Large Synoptic Survey Telescope), un telescopio que detectará miles de objetos transitorios cada noche. Así, OCTOCAM aportará una visión privilegiada de los distintos tipos de supernovas, de sus estrellas progenitoras y de la física de la explosión; de la formación y evolución de las estrellas de neutrones; de las explosiones de rayos gamma, que permiten explorar el universo hasta la época de la formación de las primeras estrellas; o de los agujeros negros, tanto estelares como supermasivos.

OCTOCAM trabajará además en otros campos de la astrofísica: podrá identificar y caracterizar planetas en torno a otras estrellas mediante el método de los tránsitos, estudiar el interior de las estrellas analizando las oscilaciones de su superficie, trazar la historia del Sistema Solar estudiando objetos más allá de Neptuno, o estudiar la evolución química de las galaxias, entre otros.

El instrumento, que se entregará en 2022, será el primero liderado desde fuera de los miembros asociados a Gemini (EEUU, Canadá, Chile, Brasil y Argentina). Ha sido coordinado desde el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) por Antonio de Ugarte Postigo y Christina Thöne, en colaboración con el Southwest Research Institute (SwRI, Texas), la universidad George Washington (GWU, Washington D.C.) y FRACTAL S.R.L. (Madrid). “Queremos que este trabajo sea un homenaje a nuestro compañero Javier Gorosabel, fallecido en 2015, que fue uno de los creadores del concepto de OCTOCAM”, concluye Antonio de Ugarte Postigo (IAA-CSIC).

ACERCA DEL OBSERVATORIO GEMINI

El Observatorio Gemini es una colaboración internacional con dos telescopios idénticos de ocho metros. El Telescopio Frederick C. Gillett Gemini se encuentra en Mauna Kea, Hawái (Gemini Norte) y el otro telescopio en Cerro Pachón en el centro de Chile (Gemini Sur). Juntos los telescopios gemelos proporcionan una cobertura completa sobre ambos hemisferios del cielo. Los telescopios incorporan tecnologías que permiten que los espejos grandes, relativamente delgados, bajo control activo, recojan y enfocen tanto la radiación visible como la infrarroja del espacio.

El Observatorio Gemini proporciona a las comunidades astronómicas de los siete países socios instalaciones astronómicas de vanguardia que asignan el tiempo de observación en proporción a la contribución de cada país. Además del apoyo financiero, cada país aporta también importantes recursos científicos y técnicos. Las agencias nacionales de investigación que forman la asociación Gemini incluyen: la Fundación Nacional de Ciencias (NSF), el Consejo de Ciencia y Tecnología del Reino Unido (STFC), el Consejo Nacional de Investigación del Canadá (CNRC), la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica CONICYT), el Consejo Australiano de Investigación (ARC), el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y el Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico CNPq. El observatorio es administrado por la Asociación de Universidades para la Investigación en Astronomía, Inc. (AURA) bajo un acuerdo de cooperación con la NSF. La NSF también sirve como agencia ejecutiva para la asociación internacional.

Más información en el IAA-CSIC.

 

#Granada Un estudio internacional demuestra que no todos los analgésicos sirven para tratar todos los tipos de dolor

Ciencia Andaluza
Pastillas

 

El dolor visceral es una de las causas más frecuentes de consulta médica. Este tipo de dolor se origina en los órganos internos, tales como el tracto gastrointestinal, el corazón, el hígado, los riñones o la vejiga urinaria, y en muchas ocasiones se manifiesta como un dolor en el abdomen debido a daño en estos órganos.

Además, el dolor visceral es diferente en muchos aspectos al dolor somático/cutáneo (aquel que se produce en los músculos o la superficie de la piel) y los fármacos que alivian el dolor somático no son útiles para tratar el dolor visceral, siendo necesario buscar nuevos fármacos para su tratamiento.

Una colaboración internacional entre científicos de la Universidad de Granada (UGR), el University College London, el National Centre for Bowel Research and Surgical Innovation de Londres y la compañía farmacéutica Pfizer (Cambridge), ha puesto de manifiesto estas diferencias entre el dolor visceral y el somático.

En concreto, los investigadores han descubierto que un tipo de canales de sodio dependientes de voltaje, los Nav1.7, no están implicados en el dolor visceral. Sin embargo, hay personas que desde su nacimiento no sienten dolor frente a estímulos cutáneo/somáticos tales como quemaduras o roturas de huesos, entre otros,  y se ha comprobado que estas personas sufren una mutación en el gen SCN9A, el cual codifica este canal.

Una diana potencial

Precisamente, la ausencia de dolor en personas que tienen alterados estos canales han convertido al canal NAV1.7 en una diana potencial para el desarrollo de fármacos y en la actualidad hay muchos grupos de investigación, tanto en las universidades como en la industria, tratando de desarrollar fármacos selectivos para bloquearlos

“Por lo tanto, era esperable que, bloqueando estos canales, las manifestaciones de dolor visceral desaparecieran. Sin embargo, utilizando ratones deficientes para estos canales y un fármaco selectivo para bloquear estos canales Nav1.7, hemos conseguido eliminar el dolor somático, pero no el dolor frente a estímulos viscerales”, explica uno de los autores de este trabajo y responsable de los estudios en la UGR, Cruz Miguel Cendán.

Estos resultados han sido publicados en la revista “The Journal of Physiology”. Cendán señala “que nuestros resultados muestran que la búsqueda de nuevos fármacos para tratar el dolor visceral no es una tarea sencilla, y destacan la importancia que supone conocer y estudiar los mecanismos concretos que participan en cada tipo de dolor, para así, poder avanzar en el desarrollo de nuevos fármacos analgésicos que sean útiles para tratar a las personas que lo sufren”.

Y es que, como apunta el investigador de la UGR, “nuestro trabajo demuestra que no todos los analgésicos sirven para tratar todos los tipos de dolor, y debemos seguir avanzando en esta línea de investigación”.

Este trabajo también ha puesto de manifiesto la necesidad de realizar colaboraciones con equipos multidisciplinares y la industria en el desarrollo de nuevos analgésicos.

Más información en la Universidad de Granada.