#Granada La gestión del sistema de presas del estuario del Guadalquivir afecta negativamente a la biodiversidad de sus aguas

Desembocadura del Guadalquivir - Vista aérea

Carlos Delgado [CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons – Estuario del Guadalquivir

 

Investigadores de la Universidad de Granada (UGR) han advertido de la necesidad de llevar a cabo una gestión más eficiente del sistema de presas que existe en el río Guadalquivir, ya que en la actualidad el uso que se hace del mismo afecta negativamente a la biodiversidad de las aguas del estuario.

El estuario del Guadalquivir comprende los últimos 110 kilómetros del río, hasta su desembocadura, en Sanlúcar de Barrameda, bordeando el Parque Nacional de Doñana. Es un estuario muy canalizado, con unas de las aguas más turbias del mundo, y termina en la presa ubicada en la localidad sevillana de Alcalá del Río.

Además de su innegable valor ambiental, el estuario del Guadalquivir tiene un enorme potencial económico, ya que se trata de la región arrocera más importante de España, además de contar con una destacada actividad pesquera.

El estudio realizado en la UGR, que publica la revista Journal of Geophysical Research: Oceans, advierte de las consecuencias de la actual regulación de las presas de la cuenca. En eventos concretos pueden llegar a descargarse hasta 3.000 metros cúbicos por segundo, pese a que los caudales que alivia la presa de Alcalá del Río se encuentran normalmente entre 25 y 30 metros cúbicos por segundo. Sin embargo, son descargas de aproximadamente 500 metros cúbicos por segundo, concentradas en uno o dos días, las que mayormente afectan a la calidad del agua del estuario.

“Esas descargas impulsivas introducen una gran cantidad de sedimentos en la columna de agua que incluso afectan a la propagación de la onda de marea en el estuario, amortiguándola. Hay una entrada significativa de sedimentos en la columna de agua y la gravedad hace que haya una mayor cantidad de sedimentos cerca del fondo del estuario que en la superficie, creándose una mudlayer”, explican dos de los autores del trabajo, Miguel Ángel Losada Rodríguez Manuel Díez Minguito, del departamento de Mecánica de Estructuras e Ingeniería Hidráulica de la UGR.

La mudlayer consiste en una capa de fango que, tras la descarga, hace que la onda de marea del agua esté amplificada durante semanas, lo que tiene consecuencias negativas en la calidad del agua, en el riesgo de inundación de las localidades ribereñas y en la navegación. Esta amplificación mareal mantiene una gran cantidad de sedimento en suspensión durante semanas, lo cual tiene además consecuencias en la biodiversidad.

“Existen evidencias de que la fuerte atenuación de luz por la elevada turbidez de las aguas inhibe el crecimiento de fitoplankton que, junto con las elevadas tasas de consumo de oxígeno por la gran cantidad de material orgánico procedente de la cuenca del Guadalquivir, afecta muy negativamente a la biodiversidad del ecosistema”, explican los autores de este trabajo.

Los investigadores advierten de la mala calidad del agua del estuario, que durante la mayor parte del año no tiene oxígeno estando en condiciones hipóxicas.

Más información en la la Universidad de Granada.

 

#Málaga Estudian la actividad genética del pino para conseguir que crezca más rápido y tenga mejor madera

MadridLaDehesadelaVilla06
By Tfeliz (Own work) [CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons

 

Las coníferas son árboles que dominan grandes extensiones del planeta, siendo el pino marítimo la especie de mayor distribución en España. Aparecidas hace 300 millones de años, presentan un alto valor medioambiental y económico, ya que son una excelente fuente de madera y resina, ésta última, una materia prima de gran interés para las industrias farmacéutica y cosmética.

Con unas características biológicas muy particulares, enormes genomas –varias veces el humano-, gran tamaño- en algunas especies más de 100 metros de altura- y vidas muy largas –de hasta 5.000 años; el estudio a nivel molecular de las coníferas se ha convertido en el objetivo de investigadores de la Universidad de Málaga, que han desarrollado el primer mapa de expresión de los genes en los diferentes tejidos de la planta, para conseguir en un futuro seleccionar los mejores ejemplares y que estos crezcan con mayor rapidez y con madera de más calidad.

Hasta el momento, este es el primer atlas de actividad de los genes que se ha hecho en coníferas, por lo que se trata de una base de datos de enorme utilidad para la comunidad científica, ya que permite saber en qué células o tejidos actúa cada gen y así relacionar las diferentes funciones biológicas con genes concretos o grupos de estos”, afirma el investigador Rafael Cañas, quien explica que con esta herramienta se puede conocer mejor las rutas metabólicas y de regulación y, con esta información, plantear programas para mejorar el cultivo forestal.

Técnica de última generación para aislar tejidos

Un proyecto desarrollado por el grupo de Biología Molecular y Biotecnología de Plantas de la UMA ‘BIO-114’, en el que el investigador Rafael Cañas ha dado un paso más con el empleo de la técnica de captura de tejidos por microdisección láser.

“Esta técnica permite aislar tejidos de una muestra biológica para su posterior análisis individual, proporcionando datos precisos acerca de la localización de las distintas funciones biológicas”, aclara Cañas.

Más información en la Universidad de Málaga.

 

#Almería Descubren que las golondrinas de Chernóbil tienen mayor capacidad para defenderse de las bacterias

Golondrinas
Golondrinas

 

Un equipo internacional con participación de la Estación Experimental de Zonas Áridas (EEZA), centro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Almería, ha comprobado a través de estudios de campo que ciertas poblaciones de golondrinas que viven en las áreas de Chernóbil (Ucrania), que aún hoy, treinta y un años después del accidente nuclear, mantienen altos niveles de radiación, presentan una mayor resistencia ante distintas bacterias, en comparación con otras poblaciones de golondrinas que habitan en zonas menos o no contaminadas. El estudio, en el que también participan investigadores del CNRS francés, las universidades París-Sud y South Carolina (Estados Unidos), aparece en el último número de PLOS ONE.

Explica Magdalena Ruiz-Rodríguez, investigadora de la EEZA y autora principal del artículo, que las bacterias, debido a su corto tiempo de generación, tienen una gran capacidad de adaptación a los cambios ambientales y una rápida selección de las más resistentes. Después del accidente de Chernóbil, las aves se han venido enfrentando a comunidades bacterianas alteradas tanto en riqueza como en diversidad, y que podrían ser más virulentas.

En la investigación se abordó las defensas que presentan las golondrinas que crían en distintas poblaciones de Ucrania, algunas cerca de la antigua central nuclear de Chernóbil. A través de análisis de laboratorio se estudió el plasma de la sangre recogida en las golondrinas, enfrentándolo a doce especies diferentes de bacterias. El objetivo era verificar si se había producido una adaptación en aquellas poblaciones de estas aves que han convivido con comunidades bacterianas que han cambiado rápidamente. El resultado del análisis confirmó que aquellos individuos que se han criado en zonas más contaminadas tienen una mayor capacidad de defensa frente a las bacterias. Todo indica que, por un proceso de selección natural, los individuos que tenían más defensas han sido los que han sobrevivido y han podido reproducirse durante los últimos 31 años.

Más información en la Fundación Descubre.

 

#Cádiz #Córdoba Un estudio alerta del impacto de la carpa en lagunas de gran valor ecológico para la conservación de las aves

Carpa
Carpa

 

La presencia de carpa, una especie invasora de agua dulce con una amplia distribución en todo el mundo, reduce de forma alarmante las poblaciones de patos buceadores y de fochas, según un estudio publicado en la revista Biological Conservation por el investigador Alberto Maceda Veiga, del Instituto de Investigación de Biodiversidad de la Universidad de Barcelona (IRBio), en colaboración con Raquel López y Andy J. Green, de la Estación Biológica de Doñana (EBD), centro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Este estudio es el primero que demuestra claramente el impacto ecológico de la carpa sobre las aves acuáticas de las lagunas mediterráneas y alerta del efecto drástico de esta especie invasora sobre especies como la malvasía cabeciblanca (Oxyura leucocephala) y el porrón europeo (Aythya ferina), catalogadas en peligro por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

En el TOP 100 de las especies exóticas invasoras más perjudiciales del mundo
La carpa (Cyprinius carpio) está considerada por la UICN como una de las cien especies exóticas invasoras más perjudiciales todo el mundo. Esta especie, originaria de los continentes europeo y asiático, todavía se incluye en el Catálogo Español de Especie Exóticas Invasoras y tiene capacidad de ocupar un amplio espectro de hábitats, incluso los más degradados. Los impactos ecológicos de la carpa —muy valorada en pesca deportiva y en acuicultura — son bien conocidos en varios países pero todavía faltan estudios sobre sus efectos en organismos como las aves acuáticas.

Las reservas naturales de las lagunas de Medina (Cádiz) y de Zóñar (Córdoba) en Andalucía son las áreas estudiadas por los autores del nuevo trabajo científico. Estas lagunas de poca profundidad -unos de los humedales más emblemáticos del sur de la península Ibérica- son unas áreas de invernada y de cría de muchas aves acuáticas, motivo por el que los gestores de la Junta de Andalucía han impulsado algunos intentos de erradicación de la carpa.

Tal como explica el primer autor, Alberto Maceda Veiga, miembro de la IRBio y experto de la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC), «la carpa es una especie muy apreciada por los pescadores, y como hace tanto tiempo que se encuentra en la península, algunas personas piensan que es una especie autóctona. Es importante que existan estudios científicos como este que muestren claramente el grave impacto ecológico en nuestros ecosistemas para concienciar a toda la sociedad de la problemática ecológica que provoca la invasión de la carpa».

Más información en la Fundación Descubre.

 

#Granada Nuevos datos para medir la influencia de la variabilidad solar sobre el clima terrestre #CambioClimático

Fases del Sol: Créditos NASA
Fases del Sol: Créditos NASA

 

l Sol muestra un ciclo de once años a lo largo del que su actividad aumenta y disminuye. Este ciclo produce cambios en la cantidad de energía que emite, lo que se conoce como forzamiento solar, y cuya influencia sobre el clima terrestre debe tenerse en cuenta en simulaciones de modelos climáticos. Un equipo internacional liderado por el centro GEOMAR de Kiel y el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) ha publicado nuevos datos, que muestran una influencia significativamente mayor de los efectos del ciclo solar, particularmente en la estratosfera.

¿Cuánto influyen las variaciones del ciclo solar en nuestro sistema climático? ¿Podría la elevación de la temperatura de la Tierra, debida a efectos antropogénicos, ser compensada en parte por una reducción del forzamiento solar en el futuro? Estas preguntas, que han ocupado el foco de la investigación sobre el clima durante mucho tiempo, se hallan más cerca de una respuesta gracias a este trabajo, que servirá de base para el próximo informe sobre la evaluación del clima del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).

“En este nuevo conjunto de datos, la variabilidad en la región ultravioleta del espectro solar es más fuerte que antes, lo que conduce a un calentamiento de la estratosfera y a un aumento de la producción de ozono durante el máximo de la actividad del Sol”, explica la investigadora Katja Matthes (GEOMAR) que, junto con Bernd Funke (IAA-CSIC) encabeza el estudio. Estos procesos podrían influir también en el clima superficial a través de los complejos mecanismos de interacción que se producen en la atmósfera.

“Estos datos proporcionan una estimación más sofisticada de la evolución futura de la actividad solar -explica Bernd Funke, del Instituto de Astrofísica de Andalucía-. Para el 2070 se espera una disminución de la actividad media  del Sol, lo que en principio contrarresta la señal antropogénica del calentamiento global; sin embargo, no se traducirá en una influencia significativa en las temperaturas medias en la superficie, aunque los efectos regionales no deben ser despreciables”.

Este nuevo conjunto de datos, que incluye los efectos de las partículas y una nueva estimación de la “constante solar” (o la cantidad de radiación promedio del Sol) ha sido posible gracias al trabajo de un grupo multidisciplinar, que incluye físicos solares, expertos en partículas energéticas y modeladores del clima, y forma parte de un proyecto internacional del programa mundial de investigación climática. Se trata, a día de hoy, de la mejor evaluación posible de la variabilidad solar pasada, presente y futura.
“Este nuevo conjunto de datos ayudará a mejorar aún más nuestra comprensión de la variabilidad del clima a escala de décadas y a distinguir más claramente los procesos naturales de los antropogénicos”, concluye Matthes (GEOMAR).

Más información en el IAA-CSIC.

 

#Huelva Las parejas de aves cooperan para resistir al cambio climático

Ciencia Andaluza
Parque Natural de Doñana – Foto Wikipedia

 

El cambio climático modifica la ecología y la vida de los animales. Las primaveras cada vez más tempranas o los otoños más tardíos debido al aumento de las temperaturas provocan cambios en su fisiología, sus periodos de reproducción e incluso en sus rangos poblacionales. Sin embargo, poco se sabe aún sobre cómo se comportan ante estas perturbaciones.

Un equipo de científicos, que ha contado con la participación de la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC), ha analizado la influencia del cambio climático en el momento de la incubación de los chorlitejos (Charadrius spp.), un género de ave zancuda conocida también como chorlos o frailecillos en Hispanoamérica, que se encuentra en los seis continentes y que engloba a 33 especies

Muchas de ellas anidan en el suelo en sitios sin cobertura vegetal para evitar a los depredadores, pero donde los nidos reciben radiación solar directa. “Esto puede resultar un desafío considerable”, señala a Sinc Juan A. Amat, investigador en la EBD y uno de los autores del estudio que se ha publicado recientemente en la revista Global Ecology and Biogeography.

Según el científico, la situación se complica para las aves durante los periodos centrales del día, “en los que los adultos que incuban podrían no soportar las altas cargas de calor”, añade. De manera general, la temperatura óptima proporcionada por los adultos para el desarrollo embrionario de los huevos es de 35-39 ºC.

“En muchas especies de aves en las que ambos miembros de la pareja participan en la incubación, un sexo, generalmente las hembras, incuba de día, en tanto que el otro (machos) lo hace de noche”, subraya Amat. Sin embargo, si las condiciones favorables se alteran, como por ejemplo con el aumento de las temperaturas, sería necesaria una mayor cooperación entre machos y hembras.

Más información en la web de la Agencia SINC.

 

#Huelva Hallan insecticidas piretroides en huevos de aves de Doñana

Ciencia Andaluza
Parque Natural de Doñana – Foto Wikipedia

 

Los piretroides son insecticidas de uso muy extendido, desde el ámbito doméstico (antimosquitos, antipiojos, etc.) hasta las aplicaciones veterinarias y agrícolas. Algunos estudios en ratas expuestas a piretroides describen problemas en el sistema endocrino, así como descenso de la fertilidad.

Los efectos de los piretroides en los seres humanos no están claros, aunque se sabe que tienen efectos neurológicos y carcinógenos. De hecho, la Agencia de Protección Ambiental de los EE UU tiene clasificados algunos (cipermetrina, permetrina y bifentrina) como posibles carcinógenos.

Ahora, un estudio del CSIC, que cuenta con la participación de la Estación Biológica de Doñana (EBD), revela que la contaminación por estos insecticidas llega hasta huevos de aves silvestres del Parque Natural de Doñana. Aunque estudios anteriores habían demostrado la presencia de estos contaminantes en peces y delfines, es la primera vez que se hallan piretroides en animales terrestres. El trabajo se ha publicado en la revista Environmental Pollution.

Los científicos analizaron 123 huevos de aves silvestres de 16 especies (halcones, patos o lechuzas, entre otros), todas ellas residentes en Doñana o migratorias que visitan anualmente el parque natural. Los huevos analizados eran malogrados y se recolectaron entre los años 2010 y 2013, durante campañas de anillamiento de juveniles.

El 93% de las muestras presentaban niveles detectables de piretroides, alcanzando hasta los 324 nanogramos por gramo en las muestras más contaminadas. Los niveles son mayores en el caso de aves cuya dieta incluye residuos domésticos o industriales generados por el ser humano, como los que se hallan en los vertederos. Es el caso de la gaviota reídora, el milano negro o la cigüeña.

“Dado que este es el primer estudio sobre niveles de piretroides en aves, no podemos determinar si se trata de niveles elevados o no de contaminación. Sin embargo, sí sabemos que los niveles detectados son iguales o superiores a los de otros contaminantes persistentes como los retardantes de llama. Por eso, creemos que los piretroides deberían incluirse en los futuros estudios de contaminación en biota”, indica Ethel Eljarrat, investigadora del CSIC en el Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC).

Potenciar la agricultura ecológica

Hasta el momento se pensaba que la toxicidad de piretroides en aves era baja gracias a su rápida metabolización. Pero este estudio demuestra que las aves acumulan y transmiten estos contaminantes a sus crías. Además, “no sabemos si las aves están preparadas para metabolizar esos compuestos cuando son crías, por lo que la carga de contaminante transferida al nacer puede conllevar efectos tóxicos aún desconocidos en su organismo”, añade Eljarrat.

Los problemas de Doñana, como apunta este estudio y otros anteriores realizados por el CSIC, no vienen solo de la cantidad de agua que se extrae del acuífero para riego agrícola, sino que también pueden estar provocados por el uso de insecticidas en las explotaciones tradicionales.

En este sentido, “potenciar la agricultura ecológica existente en el entorno, que ya es una de las más potentes del estado, parece una acción ambiental cada vez más necesaria”, apunta Fernando Hiraldo, coautor del estudio e investigador de la Estación Biológica de Doñana del CSIC.

Los insecticidas piretroides no son compuestos persistentes, ya que se degradan al ser expuestos a la luz solar, y en el medio ambiente acaban por desaparecer. Sin embargo, su uso está tan extendido que los focos de contaminación son constantes, y por eso se hallan siempre cantidades variables de ellos en el medio ambiente.

“Al no ser persistentes, no llegan a zonas alejadas de los focos de contaminación. Por eso, el hecho de detectarlos en aves de Doñana indica la existencia de focos de contaminación muy cercanos al parque, como podrían ser los cultivos de fresas y arroz. La presencia de algunos piretroides como la bifentrina, cuyo uso agrario está prohibido, podría señalar polución de origen diferente al uso agrícola, o bien, posibles prácticas agrícolas ilegales”, concluye Eljarrat.

Más información en la web de la Agencia SINC 

 

 

#Cádiz Influencia de los protectores solares en la vida marina

Vida marina
Vida marina

Investigadores del Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía (ICMAN-CSIC) han demostrado la influencia de la radiación ultravioleta en el efecto tóxico de los protectores solares sobre la vida marina.

Este proceso se produce cuando el dióxido de titanio, un componente químico empleado con mucha frecuencia en protectores solares, genera peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) cuando está sometido a un régimen lumínico que incluye radiación ultravioleta. Esta molécula oxidante puede tener efectos nocivos sobre la microflora acuática.

La novedad del estudio radica en considerar la radiación ultravioleta como una variable clave para evaluar la toxicidad producida por estas sustancias. Como asegura a la Fundación Descubre, la investigadora del Instituto de Ciencias Marinas, Marta Sendra, normalmente la influencia de la radiación solar no se había tenido en cuenta hasta ahora en bioensayos de este tipo.

La investigación se ha centrado en cuatro especies de microalgas marinas: Nannochloropsis gaditana, Chaetoceros gracilis, Pleurochrysis roscoffensis and Amphidinium carterae. Las microalgas son la base de la cadena trófica marina. “Cualquier cambio en su composición puede afectar a todo el ecosistema”, asegura la científica.

Los resultados del trabajo, publicados en la revista Environment International bajo el título ‘Effects of TiO2 nanoparticles and sunscreens on coastal marine microalgae: Ultraviolet radiation is key variable for toxicity assessment’, revelan que la especie de microalga más resistente a los rayos ultravioletas y a las altas concentraciones de cremas solares y partículas de dióxido de titanio es la N. gaditana, mientras que la más vulnerable resulta la C. gracilis, que pertenece al grupo microalgal más importante en los océanos.

Más información en la fuente de la noticia: Rosario Marín / Fundación Descubre

 

#Cádiz La UCA coordina un estudio que revela la existencia de una gran cinta transportadora de residuos plásticos hasta el Ártico

Mapa del Océano Ártico
By Arctic_Ocean.png: CIA derivative work: Wadim (Arctic_Ocean.png) [CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons

 

La colaboración entre dos programas de investigación marina global, Tara Oceans Expéditions 2009-2014 (Francia) y Expedición Malaspina 2010 (España), ha desvelado la existencia del transporte a gran escala de residuos flotantes desde el Atlántico hasta el Ártico. El estudio, publicado en la prestigiosa revista Science Advances, destaca que con solo unas pocas décadas usando materiales plásticos, se ha convertido ya en un serio problema.

Esta investigación ha estado dirigida por el profesor Andrés Cózar, del departamento de Biología de la Universidad de Cádiz, y en ella han participado 12 instituciones de 8 países: King Abdullah University of Science and Technology (Arabia Saudí), Imperial College of London (Reino Unido), Lake Basin Action Network (Japón), Universidad de Islas Baleares-CSIC (España), Sorbonne Universités-CNRS (Francia), TARA Expéditions (Francia), Aarhus University (Dinamarca), Utrecht University (Países Bajos), Harvard University (EEUU), IKERBASQUE (España) y AZTI-Marine Research (España).
Para comprender la relevancia de este trabajo es importante tener en cuenta que el Círculo Polar Ártico alberga escasa población y esto significa que son pocos los residuos plásticos que allí se generan. Sin embargo, este nuevo estudio muestra cómo los mares de Groenlandia y Barents (al este de Groenlandia y norte de Escandinavia) están acumulando grandes cantidades de residuos plásticos que son transportados hasta allí por corrientes oceánicas. Las posibles implicaciones de la exposición de la vida marina a los residuos plásticos son inquietantes dada la singularidad del ecosistema ártico.
El equipo que encabeza el profesor Cózar ya demostró que cada uno de los cinco giros oceánicos subtropicales[1] actúan como grandes zonas de convergencia de residuos plásticos flotantes. En otro estudio[2] publicado recientemente mostraron que mares semi-cerrados con alta población, como es el caso del Mediterráneo, pueden ser también importantes áreas de acumulación de plástico, sin embargo, el lejano océano Ártico no era un candidato a acumular plástico.

Más información en la web de la Universidad de Cádiz.

 

#Huelva Presentan una patente para reutilizar los fosfoyesos de Huelva como alternativa a su soterramiento

La empresa andaluza Captura CO2 ha presentado en Huelva una patente con la que aportar una solución a los fosfoyesos alternativa a su soterramiento. Los autores de este proyecto plantean, además de la eliminación por completo de las balsas de fosfoyeso de las marismas onubenses, la recuperación del espacio ocupado con una inversión “bastante inferior a la propuesta” en la actualidad. Esa cantidad, además, se recuperaría generando riqueza por la comercialización de los productos resultantes, “creando empleo con la construcción de una industria limpia en la zona y rescatando un espacio libre para Huelva”. La idea es “pasar de un problema de contaminación a una solución de valor añadido”, explica el creador de la patente y catedrático de Física de la Universidad de Sevilla, Luis Esquivias. Este proceso ha sido patentado por el Instituto de Ciencias Materiales del CSIC, la Universidad de Cádiz y la Universidad de Sevilla.
En cuanto a los datos económicos del proyecto, Captura CO2 prevé que los 120 millones de toneladas de fosfoyeso que hay en las balsas podrían transformarse en casi 70 millones de toneladas de calcita y casi 100 de sulfato de sodio, con un valor comercial superior a los 24.000 millones de euros.

Básicamente el proyecto industrial, que se realizaría en la superficie de las balsas, consiste en la disolución del fosfoyeso en una solución de sosa, que se precipitaría en su mayor parte en cal apagada y daría como líquido resultante una solución de sulfato de sodio. Tras la evaporación del disolvente, el resultado que quedaría es sulfato sódico anhidro. La cal apagada reacciona con el CO2 y da como resultado calcita o carbonato cálcico. Además, para reducir costes e impacto medioambiental y desarrollar una tecnología viable para sectores industriales de la zona, se ha incorporado el uso de sosa comercial y otros residuos de industrias muy próximas a las actuales balsas de fosfoyeso. Con este proceso se reducirán las emisiones de CO2 de las industrias del Polo Químico, con la consiguiente mejora del medio ambiente, según ha destado el investigador Luis Esquivas.

Más información en la Universidad de Sevilla.