#Granada El estudio de la evolución ambiental de dos ecosistemas en Sierra Nevada durante 4500 años podría definir acciones de conservación

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By Jusante (Foto hecha por mí guardada en mi PC) [Public domain], via Wikimedia Commons

Investigadores del departamento de Estratigrafía y Paleontología de la Universidad de Granada han analizado dos zonas de turberas adyacentes en Sierra Nevada con el objetivo de determinar su evolución ambiental durante el Holoceno tardío, es decir, los últimos 4500 años aproximadamente.Sierra Nevada

Estas turberas, localmente llamadas borreguiles, son el Borreguil de la Virgen y el Borreguil de la Caldera, y están situadas aproximadamente a 3000 metros sobre el nivel del mar. Uno de los fundamentos de la investigación lo han constituido trabajos recientes que demuestran que los ecosistemas situados a altas latitudes son un excepcional sensor del cambio climático.

Por esta razón, el grupo de la UGR, que desde hace diez años estudia los ecosistemas pasados de Sierra Nevada, ha evaluado estas condiciones ambientales que además son extrapolables a otras áreas de alta montaña. Mediante el análisis de las tendencias naturales a largo plazo en estos lugares, así como de la respuesta que tienen ante el impacto que produce el ser humano, los investigadores tratan de crear un mapa de los cambios ambientales en Sierra Nevada para definir la evolución que sufrirán estos entornos.

La primera conclusión de esta investigación ha sido consecuencia de un elemento singular: a pesar de que las zonas de estudio solo están separadas por aproximadamente cuatro kilómetros, han experimentado respuestas ambientales locales distintas ante las mismas condiciones climáticas. Esto implica que estos cambios son un mecanismo complejo en esta región, dado que cada una de las zonas está más condicionada por un fenómeno distinto.

Así, los investigadores han determinado que la respuesta ambiental en Borreguiles de la Virgen está más controlada por la Oscilación del Atlántico Norte (NAO), mientras que en Borreguiles de la Caldera tienen mayor impacto las fluctuaciones en la radiación solar. Este hecho resulta significativo porque ayuda a definir las acciones de conservación de estos ambientes: como las respuestas de los dos lugares estudiados son distintas, las medidas para su conservación deberán ser específicamente diseñadas para cada uno de estos entornos.

La segunda conclusión de la investigación es que esas respuestas se han amplificado en ambas zonas durante los últimos cien o ciento cincuenta años debido a la presión del ser humano. Esto significa que las condiciones ambientales de los ecosistemas acuáticos de alta montaña de Sierra Nevada pudieron haberse establecido a principios del siglo XX. Por lo tanto, se infiere una pronunciada sensibilidad en estos ecosistemas, lo que implica un cambio acelerado en los mismos.

El investigador Antonio García-Alix lo explica argumentando que “los ecosistemas acuáticos alpinos de Sierra Nevada son bastante vulnerables al cambio climático y a la presión humana ya que, además de estar situados a alta elevación, se encuentran en la región Mediterránea, otra zona muy sensible”, lo que precisamente los convierte en ecosistemas óptimos para evaluar las consecuencias ambientales del cambio climático, como se señaló previamente.

El artículo científico del grupo de la UGR ha sido publicado en la revista Scientific Reports, perteneciente al grupo Nature.

Más información en la Universidad de Granada.

 

Patentan una posible solución a las balsas de fosfoyesos de #Huelva

Imagen de Huelva desde el aire, con la balsa de fosfoyesos a la derecha. GREENPEACE
Imagen de Huelva desde el aire, con la balsa de fosfoyesos a la derecha. GREENPEACE

Investigadores del Instituto de Ciencias Materiales del CSIC, la Universidad de Cádiz y la Universidad de Sevilla han desarrollado una patente con la que aportar una solución a las balsas de fosfoyesos que se acumulan en las marismas de Huelva como residuos de la industria de fertilizantes. La alternativa al soterramiento, que actualmente plantea la empresa que debe de recuperar la zona, consiste en un proceso químico sencillo con lo que se obtendrían dos productos comerciales, la calcita y el sulfato sódico, que además reduciría las emisiones de CO2 de las industrias del Polo Químico, con la consiguiente mejora del medio ambiente.

“Se trata de disolver ese fosfoyeso en una solución de sosa, que se precipitaría en su mayor parte en cal apagada y daría como líquido resultante una solución de sulfato de sodio. Tras la evaporación del disolvente, el resultado que quedaría es sulfato sódico anhidro. La cal apagada reacciona con el CO2 y da como resultado calcita o carbonato cálcico. Además, para reducir costes e impacto medioambiental y desarrollar una tecnología viable para sectores industriales de la zona, se ha incorporado el uso de sosa comercial y otros residuos de industrias muy próximas a las actuales balsas de fosfoyeso”, ha explicado uno de los creadores de la patente y catedrático de Física de la Universidad de Sevilla, Luis Esquivias.

La idea es pasar a través de una planta industrial “de un problema de contaminación a una solución de valor añadido que genere puestos de trabajo y riqueza por la comercialización de los productos resultantes en el ámbito de la construcción”, añade Esquivias.

En cuanto a los datos económicos del proyecto, Captura CO2 (que es la empresa que tiene la licencia de la patente) prevé que los 120 millones de toneladas de fosfoyeso que hay en las balsas podrían transformarse en casi 70 millones de toneladas de calcita y casi 100 de sulfato de sodio, con un valor comercial superior a los 8.000 millones de euros.

Los residuos de fosfoyesos ocupan en la actualidad más de 1.200 hectáreas de las marismas onubenses y, según los expertos, por su carga radioactiva podrían tener incluso posibles consecuencias sobre la salud de la población.

El objeto social de Captura CO2 es el diseño, la creación, el desarrollo, la producción y la comercialización de proyectos de investigación dentro de los campos de las aplicaciones práctica de la física, la química, la geología, la biología u otras ramas de la ciencia.

Más información en la web de la Universidad de Sevilla.

 

#Sevilla #Huelva Obtienen un bioplástico derivado de la proteína de soja capaz de absorber hasta cuarenta veces su peso

SOJA
SOJA

 

Investigadores del grupo ‘Tecnología y diseño de productos multicomponentes’ de la Universidad de Sevilla, junto con expertos de la Universidad de Huelva, han obtenido un bioplástico natural a partir de la proteína de la soja capaz de absorber hasta cuarenta veces su peso.

Este nuevo producto, ecológico y biodegradable, es respetuoso con el medioambiente. Por ello, los expertos están explorando su aplicación en el campo de la horticultura, concretamente como materia prima a partir de la cual fabricar dispensadores de nutrientes agrícolas.

Otro de los objetivos que se marcaron los investigadores cuando iniciaron su trabajo era conseguir un material que pudiera sustituir a plásticos obtenidos a partir de polímeros sintéticos, que se están utilizando actualmente en productos higiénico-sanitarios como pañales y compresas. Se trata así de reducir el uso de los polímeros artificiales y emplear otro que es biodegradable, que se integra plenamente en el medio.

Para llegar al diseño del material que recogen en el artículo ‘Natural superabsorbent plastic materials based on a functionalized soy protein’, publicado en la revista Polymer Testing, los investigadores han realizado diferentes experimentos en el laboratorio alterando la composición de esta leguminosa. Este trabajo se ha desarrollado en colaboración con el Servicio General de Investigación de Caracterización Funcional ubicado en el Centro de Investigación, Tecnología e Innovación de la Universidad de Sevilla (CITIUS).

Concretamente, han modificado su afinidad por el agua y han conseguido que retenga un porcentaje mayor de este líquido. “La soja tiene por sí misma una gran capacidad de absorción, lo que la convierte en un material idóneo. Sin embargo, nos planteamos si encajaría dentro de los bioplásticos súper absorbentes, que son aquellos que tienen que absorber entre 10 y 1.000 veces su peso real en agua. Tras introducir algunas variantes, el resultado obtenido ha sido positivo”, afirma el investigador de la Universidad de Sevilla Antonio Guerrero, responsable de este estudio.

Durante los ensayos, los expertos han comprobado que según las variables de procesado y la combinación de la mezcla, las propiedades de absorción de la soja se alteran. “Sin interferir en su composición, esta legumbre es capaz de absorber doce veces su peso, mientras que si modificamos su estructura molecular para aumentar su afinidad por el agua, esta capacidad se multiplica por tres hasta alcanzar 36 veces su peso inicial, es decir, un aumento del 3.600% sobre su peso real”, especifica Guerrero.

Para desarrollar los experimentos, en primer lugar han procesado la soja con el fin de extraer la proteína. Con el objetivo de separar la parte líquida de los compuestos sólidos, los científicos han utilizado la técnica de la liofilización. “Este método es más suave y menos agresivo que la atomización, con lo que prácticamente no afecta a la proteína. Así conseguimos aislar la materia prima con la que vamos a trabajar”, aclara el Investigador.

Tras este proceso de deshidratación, los expertos han mezclado el compuesto aislado ya modificado de la proteína con un plastificante. “Conseguimos un concentrado sólido de proteínas y, una vez preparada esa composición, la introducimos en una máquina inyectora y la depositamos en un molde. De ahí se obtiene la probeta con la que vamos a realizar los ensayos”, explica el investigador.

Más información en la web de la Universidad de Sevilla.

 

#Huelva El incendio de Doñana afectó a unas 70 especies de aves y 38 mamíferos

Ciencia Andaluza
Parque Natural de Doñana – Foto Wikipedia

La ONG española SEO/BirdLife ha elaborado un informe que recoge las especies y hábitats más afectados por el incendio en el Parque Natural de Doñana un mes después de la tragedia. Las llamas afectaron a una superficie de 8.486 hectáreas de arbolado y matorral, aunque ha dejando algunas zonas intactas a modo de “islas verdes” en el interior del área calcinada.

Según los datos publicados esta semana, más de 70 especies de aves se han visto afectadas, entre las que destacan por su abundancia, las paseriformes como el jilguero, el verdecillo, o el verderón, entre otras.

Asimismo, la zona quemada era área de reproducción para un amplio número de aves rapaces, entre las que se encuentran especies gravemente amenazadas como el águila imperial ibérica, el milano real, la culebrera europea o el águila calzada.

El mayor incendio en España en lo que va de año ha afectado principalmente a las zonas donde se encuentran gran parte de los 38 mamíferos característicos de Doñana, como el tejón, el jabalí, o el lince ibérico. Además, reptiles y anfibios como el camaleón y el tritón ibérico están entre los animales más afectados por su limitada capacidad de desplazamiento.

Las llamas también han impactado seriamente en la vegetación de este espacio protegido. “Alrededor de 40 especies de flora amenazada se localizan en la zona incendiada, incluyendo la Linaria tursica, una planta endémica que se ha visto muy afectada, de la que más del 50% de sus poblaciones mundiales se encontraban en la zona incendiada”, asegura Pablo Hidalgo, profesor de Botánica de la Universidad de Huelva.

Respecto a los hábitats que se han visto dañados, tres de ellos son prioritarios: los estanques temporales mediterráneos, las dunas fijas descalcificadas atlánticas y los brezales húmedos atlánticos.

Peligro por la erosión del suelo

Aunque el impacto inmediato ha sido la pérdida de biodiversidad, los expertos también están preocupados por el riesgo de erosión al quedar el suelo casi desnudo. “Afortunadamente no se ha quemado todo y las diásporas de subpoblaciones cercanas pueden hacer que se recolonicen las zonas incendiadas”, afirma Carlos Davila, responsable de la oficina técnica de Doñana de SEO/BirdLife.

El fuego es un proceso natural y un gran número de especies vegetales y animales del área mediterránea han desarrollado características especiales que les permiten sobrevivir bajo sus efectos. Por ejemplo, el alcornoque puede regenerarse desde la copa y las jaras producen semillas que solo germinan ante las altas temperaturas que produce el fuego.

“En el caso de las aves, un área quemada casi nunca permanece completamente vacía. Las primeras especies en recolonizar serán aquellas que utilizan zonas despejadas, como los aláudidos, currucas, collalbas, tarabillas, chotacabras, abejarucos y algunas rapaces. Algunas de estas especies pertenecen al grupo de las aves más amenazadas de Europa, como la curruca rabilarga, totovía o cogujada montesina”, apunta Davila.

Por el momento, la organización advierte de la necesidad de actuar antes de la llegada de las lluvias de otoño para minimizar el efecto de lavado y pérdida de suelo. Además, es preciso eliminar los árboles muertos que puedan significar un peligro para la seguridad, así como restos de madera quemada para disminuir el riesgo de plagas.

Gran parte de la regeneración del área se realizará de forma natural. No obstante, se deben reducir las principales amenazas que afectan a Doñana para lograr una recuperación a largo plazo. También es fundamental anticipar los efectos del cambio climático, con un probable aumento de los incendios forestales, para evitar situaciones como la ocurrida en junio.

Fuente: Agencia SINC. 

 

#Granada La gestión del sistema de presas del estuario del Guadalquivir afecta negativamente a la biodiversidad de sus aguas

Desembocadura del Guadalquivir - Vista aérea

Carlos Delgado [CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons – Estuario del Guadalquivir

 

Investigadores de la Universidad de Granada (UGR) han advertido de la necesidad de llevar a cabo una gestión más eficiente del sistema de presas que existe en el río Guadalquivir, ya que en la actualidad el uso que se hace del mismo afecta negativamente a la biodiversidad de las aguas del estuario.

El estuario del Guadalquivir comprende los últimos 110 kilómetros del río, hasta su desembocadura, en Sanlúcar de Barrameda, bordeando el Parque Nacional de Doñana. Es un estuario muy canalizado, con unas de las aguas más turbias del mundo, y termina en la presa ubicada en la localidad sevillana de Alcalá del Río.

Además de su innegable valor ambiental, el estuario del Guadalquivir tiene un enorme potencial económico, ya que se trata de la región arrocera más importante de España, además de contar con una destacada actividad pesquera.

El estudio realizado en la UGR, que publica la revista Journal of Geophysical Research: Oceans, advierte de las consecuencias de la actual regulación de las presas de la cuenca. En eventos concretos pueden llegar a descargarse hasta 3.000 metros cúbicos por segundo, pese a que los caudales que alivia la presa de Alcalá del Río se encuentran normalmente entre 25 y 30 metros cúbicos por segundo. Sin embargo, son descargas de aproximadamente 500 metros cúbicos por segundo, concentradas en uno o dos días, las que mayormente afectan a la calidad del agua del estuario.

“Esas descargas impulsivas introducen una gran cantidad de sedimentos en la columna de agua que incluso afectan a la propagación de la onda de marea en el estuario, amortiguándola. Hay una entrada significativa de sedimentos en la columna de agua y la gravedad hace que haya una mayor cantidad de sedimentos cerca del fondo del estuario que en la superficie, creándose una mudlayer”, explican dos de los autores del trabajo, Miguel Ángel Losada Rodríguez Manuel Díez Minguito, del departamento de Mecánica de Estructuras e Ingeniería Hidráulica de la UGR.

La mudlayer consiste en una capa de fango que, tras la descarga, hace que la onda de marea del agua esté amplificada durante semanas, lo que tiene consecuencias negativas en la calidad del agua, en el riesgo de inundación de las localidades ribereñas y en la navegación. Esta amplificación mareal mantiene una gran cantidad de sedimento en suspensión durante semanas, lo cual tiene además consecuencias en la biodiversidad.

“Existen evidencias de que la fuerte atenuación de luz por la elevada turbidez de las aguas inhibe el crecimiento de fitoplankton que, junto con las elevadas tasas de consumo de oxígeno por la gran cantidad de material orgánico procedente de la cuenca del Guadalquivir, afecta muy negativamente a la biodiversidad del ecosistema”, explican los autores de este trabajo.

Los investigadores advierten de la mala calidad del agua del estuario, que durante la mayor parte del año no tiene oxígeno estando en condiciones hipóxicas.

Más información en la la Universidad de Granada.

 

#Málaga Estudian la actividad genética del pino para conseguir que crezca más rápido y tenga mejor madera

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By Tfeliz (Own work) [CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons

 

Las coníferas son árboles que dominan grandes extensiones del planeta, siendo el pino marítimo la especie de mayor distribución en España. Aparecidas hace 300 millones de años, presentan un alto valor medioambiental y económico, ya que son una excelente fuente de madera y resina, ésta última, una materia prima de gran interés para las industrias farmacéutica y cosmética.

Con unas características biológicas muy particulares, enormes genomas –varias veces el humano-, gran tamaño- en algunas especies más de 100 metros de altura- y vidas muy largas –de hasta 5.000 años; el estudio a nivel molecular de las coníferas se ha convertido en el objetivo de investigadores de la Universidad de Málaga, que han desarrollado el primer mapa de expresión de los genes en los diferentes tejidos de la planta, para conseguir en un futuro seleccionar los mejores ejemplares y que estos crezcan con mayor rapidez y con madera de más calidad.

Hasta el momento, este es el primer atlas de actividad de los genes que se ha hecho en coníferas, por lo que se trata de una base de datos de enorme utilidad para la comunidad científica, ya que permite saber en qué células o tejidos actúa cada gen y así relacionar las diferentes funciones biológicas con genes concretos o grupos de estos”, afirma el investigador Rafael Cañas, quien explica que con esta herramienta se puede conocer mejor las rutas metabólicas y de regulación y, con esta información, plantear programas para mejorar el cultivo forestal.

Técnica de última generación para aislar tejidos

Un proyecto desarrollado por el grupo de Biología Molecular y Biotecnología de Plantas de la UMA ‘BIO-114’, en el que el investigador Rafael Cañas ha dado un paso más con el empleo de la técnica de captura de tejidos por microdisección láser.

“Esta técnica permite aislar tejidos de una muestra biológica para su posterior análisis individual, proporcionando datos precisos acerca de la localización de las distintas funciones biológicas”, aclara Cañas.

Más información en la Universidad de Málaga.

 

#Almería Descubren que las golondrinas de Chernóbil tienen mayor capacidad para defenderse de las bacterias

Golondrinas
Golondrinas

 

Un equipo internacional con participación de la Estación Experimental de Zonas Áridas (EEZA), centro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Almería, ha comprobado a través de estudios de campo que ciertas poblaciones de golondrinas que viven en las áreas de Chernóbil (Ucrania), que aún hoy, treinta y un años después del accidente nuclear, mantienen altos niveles de radiación, presentan una mayor resistencia ante distintas bacterias, en comparación con otras poblaciones de golondrinas que habitan en zonas menos o no contaminadas. El estudio, en el que también participan investigadores del CNRS francés, las universidades París-Sud y South Carolina (Estados Unidos), aparece en el último número de PLOS ONE.

Explica Magdalena Ruiz-Rodríguez, investigadora de la EEZA y autora principal del artículo, que las bacterias, debido a su corto tiempo de generación, tienen una gran capacidad de adaptación a los cambios ambientales y una rápida selección de las más resistentes. Después del accidente de Chernóbil, las aves se han venido enfrentando a comunidades bacterianas alteradas tanto en riqueza como en diversidad, y que podrían ser más virulentas.

En la investigación se abordó las defensas que presentan las golondrinas que crían en distintas poblaciones de Ucrania, algunas cerca de la antigua central nuclear de Chernóbil. A través de análisis de laboratorio se estudió el plasma de la sangre recogida en las golondrinas, enfrentándolo a doce especies diferentes de bacterias. El objetivo era verificar si se había producido una adaptación en aquellas poblaciones de estas aves que han convivido con comunidades bacterianas que han cambiado rápidamente. El resultado del análisis confirmó que aquellos individuos que se han criado en zonas más contaminadas tienen una mayor capacidad de defensa frente a las bacterias. Todo indica que, por un proceso de selección natural, los individuos que tenían más defensas han sido los que han sobrevivido y han podido reproducirse durante los últimos 31 años.

Más información en la Fundación Descubre.

 

#Cádiz #Córdoba Un estudio alerta del impacto de la carpa en lagunas de gran valor ecológico para la conservación de las aves

Carpa
Carpa

 

La presencia de carpa, una especie invasora de agua dulce con una amplia distribución en todo el mundo, reduce de forma alarmante las poblaciones de patos buceadores y de fochas, según un estudio publicado en la revista Biological Conservation por el investigador Alberto Maceda Veiga, del Instituto de Investigación de Biodiversidad de la Universidad de Barcelona (IRBio), en colaboración con Raquel López y Andy J. Green, de la Estación Biológica de Doñana (EBD), centro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Este estudio es el primero que demuestra claramente el impacto ecológico de la carpa sobre las aves acuáticas de las lagunas mediterráneas y alerta del efecto drástico de esta especie invasora sobre especies como la malvasía cabeciblanca (Oxyura leucocephala) y el porrón europeo (Aythya ferina), catalogadas en peligro por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

En el TOP 100 de las especies exóticas invasoras más perjudiciales del mundo
La carpa (Cyprinius carpio) está considerada por la UICN como una de las cien especies exóticas invasoras más perjudiciales todo el mundo. Esta especie, originaria de los continentes europeo y asiático, todavía se incluye en el Catálogo Español de Especie Exóticas Invasoras y tiene capacidad de ocupar un amplio espectro de hábitats, incluso los más degradados. Los impactos ecológicos de la carpa —muy valorada en pesca deportiva y en acuicultura — son bien conocidos en varios países pero todavía faltan estudios sobre sus efectos en organismos como las aves acuáticas.

Las reservas naturales de las lagunas de Medina (Cádiz) y de Zóñar (Córdoba) en Andalucía son las áreas estudiadas por los autores del nuevo trabajo científico. Estas lagunas de poca profundidad -unos de los humedales más emblemáticos del sur de la península Ibérica- son unas áreas de invernada y de cría de muchas aves acuáticas, motivo por el que los gestores de la Junta de Andalucía han impulsado algunos intentos de erradicación de la carpa.

Tal como explica el primer autor, Alberto Maceda Veiga, miembro de la IRBio y experto de la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC), «la carpa es una especie muy apreciada por los pescadores, y como hace tanto tiempo que se encuentra en la península, algunas personas piensan que es una especie autóctona. Es importante que existan estudios científicos como este que muestren claramente el grave impacto ecológico en nuestros ecosistemas para concienciar a toda la sociedad de la problemática ecológica que provoca la invasión de la carpa».

Más información en la Fundación Descubre.

 

#Granada Nuevos datos para medir la influencia de la variabilidad solar sobre el clima terrestre #CambioClimático

Fases del Sol: Créditos NASA
Fases del Sol: Créditos NASA

 

l Sol muestra un ciclo de once años a lo largo del que su actividad aumenta y disminuye. Este ciclo produce cambios en la cantidad de energía que emite, lo que se conoce como forzamiento solar, y cuya influencia sobre el clima terrestre debe tenerse en cuenta en simulaciones de modelos climáticos. Un equipo internacional liderado por el centro GEOMAR de Kiel y el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) ha publicado nuevos datos, que muestran una influencia significativamente mayor de los efectos del ciclo solar, particularmente en la estratosfera.

¿Cuánto influyen las variaciones del ciclo solar en nuestro sistema climático? ¿Podría la elevación de la temperatura de la Tierra, debida a efectos antropogénicos, ser compensada en parte por una reducción del forzamiento solar en el futuro? Estas preguntas, que han ocupado el foco de la investigación sobre el clima durante mucho tiempo, se hallan más cerca de una respuesta gracias a este trabajo, que servirá de base para el próximo informe sobre la evaluación del clima del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).

“En este nuevo conjunto de datos, la variabilidad en la región ultravioleta del espectro solar es más fuerte que antes, lo que conduce a un calentamiento de la estratosfera y a un aumento de la producción de ozono durante el máximo de la actividad del Sol”, explica la investigadora Katja Matthes (GEOMAR) que, junto con Bernd Funke (IAA-CSIC) encabeza el estudio. Estos procesos podrían influir también en el clima superficial a través de los complejos mecanismos de interacción que se producen en la atmósfera.

“Estos datos proporcionan una estimación más sofisticada de la evolución futura de la actividad solar -explica Bernd Funke, del Instituto de Astrofísica de Andalucía-. Para el 2070 se espera una disminución de la actividad media  del Sol, lo que en principio contrarresta la señal antropogénica del calentamiento global; sin embargo, no se traducirá en una influencia significativa en las temperaturas medias en la superficie, aunque los efectos regionales no deben ser despreciables”.

Este nuevo conjunto de datos, que incluye los efectos de las partículas y una nueva estimación de la “constante solar” (o la cantidad de radiación promedio del Sol) ha sido posible gracias al trabajo de un grupo multidisciplinar, que incluye físicos solares, expertos en partículas energéticas y modeladores del clima, y forma parte de un proyecto internacional del programa mundial de investigación climática. Se trata, a día de hoy, de la mejor evaluación posible de la variabilidad solar pasada, presente y futura.
“Este nuevo conjunto de datos ayudará a mejorar aún más nuestra comprensión de la variabilidad del clima a escala de décadas y a distinguir más claramente los procesos naturales de los antropogénicos”, concluye Matthes (GEOMAR).

Más información en el IAA-CSIC.

 

#Huelva Las parejas de aves cooperan para resistir al cambio climático

Ciencia Andaluza
Parque Natural de Doñana – Foto Wikipedia

 

El cambio climático modifica la ecología y la vida de los animales. Las primaveras cada vez más tempranas o los otoños más tardíos debido al aumento de las temperaturas provocan cambios en su fisiología, sus periodos de reproducción e incluso en sus rangos poblacionales. Sin embargo, poco se sabe aún sobre cómo se comportan ante estas perturbaciones.

Un equipo de científicos, que ha contado con la participación de la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC), ha analizado la influencia del cambio climático en el momento de la incubación de los chorlitejos (Charadrius spp.), un género de ave zancuda conocida también como chorlos o frailecillos en Hispanoamérica, que se encuentra en los seis continentes y que engloba a 33 especies

Muchas de ellas anidan en el suelo en sitios sin cobertura vegetal para evitar a los depredadores, pero donde los nidos reciben radiación solar directa. “Esto puede resultar un desafío considerable”, señala a Sinc Juan A. Amat, investigador en la EBD y uno de los autores del estudio que se ha publicado recientemente en la revista Global Ecology and Biogeography.

Según el científico, la situación se complica para las aves durante los periodos centrales del día, “en los que los adultos que incuban podrían no soportar las altas cargas de calor”, añade. De manera general, la temperatura óptima proporcionada por los adultos para el desarrollo embrionario de los huevos es de 35-39 ºC.

“En muchas especies de aves en las que ambos miembros de la pareja participan en la incubación, un sexo, generalmente las hembras, incuba de día, en tanto que el otro (machos) lo hace de noche”, subraya Amat. Sin embargo, si las condiciones favorables se alteran, como por ejemplo con el aumento de las temperaturas, sería necesaria una mayor cooperación entre machos y hembras.

Más información en la web de la Agencia SINC.