#Cádiz Influencia de los protectores solares en la vida marina

Vida marina
Vida marina

Investigadores del Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía (ICMAN-CSIC) han demostrado la influencia de la radiación ultravioleta en el efecto tóxico de los protectores solares sobre la vida marina.

Este proceso se produce cuando el dióxido de titanio, un componente químico empleado con mucha frecuencia en protectores solares, genera peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) cuando está sometido a un régimen lumínico que incluye radiación ultravioleta. Esta molécula oxidante puede tener efectos nocivos sobre la microflora acuática.

La novedad del estudio radica en considerar la radiación ultravioleta como una variable clave para evaluar la toxicidad producida por estas sustancias. Como asegura a la Fundación Descubre, la investigadora del Instituto de Ciencias Marinas, Marta Sendra, normalmente la influencia de la radiación solar no se había tenido en cuenta hasta ahora en bioensayos de este tipo.

La investigación se ha centrado en cuatro especies de microalgas marinas: Nannochloropsis gaditana, Chaetoceros gracilis, Pleurochrysis roscoffensis and Amphidinium carterae. Las microalgas son la base de la cadena trófica marina. “Cualquier cambio en su composición puede afectar a todo el ecosistema”, asegura la científica.

Los resultados del trabajo, publicados en la revista Environment International bajo el título ‘Effects of TiO2 nanoparticles and sunscreens on coastal marine microalgae: Ultraviolet radiation is key variable for toxicity assessment’, revelan que la especie de microalga más resistente a los rayos ultravioletas y a las altas concentraciones de cremas solares y partículas de dióxido de titanio es la N. gaditana, mientras que la más vulnerable resulta la C. gracilis, que pertenece al grupo microalgal más importante en los océanos.

Más información en la fuente de la noticia: Rosario Marín / Fundación Descubre

 

#Cádiz La UCA coordina un estudio que revela la existencia de una gran cinta transportadora de residuos plásticos hasta el Ártico

Mapa del Océano Ártico
By Arctic_Ocean.png: CIA derivative work: Wadim (Arctic_Ocean.png) [CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons

 

La colaboración entre dos programas de investigación marina global, Tara Oceans Expéditions 2009-2014 (Francia) y Expedición Malaspina 2010 (España), ha desvelado la existencia del transporte a gran escala de residuos flotantes desde el Atlántico hasta el Ártico. El estudio, publicado en la prestigiosa revista Science Advances, destaca que con solo unas pocas décadas usando materiales plásticos, se ha convertido ya en un serio problema.

Esta investigación ha estado dirigida por el profesor Andrés Cózar, del departamento de Biología de la Universidad de Cádiz, y en ella han participado 12 instituciones de 8 países: King Abdullah University of Science and Technology (Arabia Saudí), Imperial College of London (Reino Unido), Lake Basin Action Network (Japón), Universidad de Islas Baleares-CSIC (España), Sorbonne Universités-CNRS (Francia), TARA Expéditions (Francia), Aarhus University (Dinamarca), Utrecht University (Países Bajos), Harvard University (EEUU), IKERBASQUE (España) y AZTI-Marine Research (España).
Para comprender la relevancia de este trabajo es importante tener en cuenta que el Círculo Polar Ártico alberga escasa población y esto significa que son pocos los residuos plásticos que allí se generan. Sin embargo, este nuevo estudio muestra cómo los mares de Groenlandia y Barents (al este de Groenlandia y norte de Escandinavia) están acumulando grandes cantidades de residuos plásticos que son transportados hasta allí por corrientes oceánicas. Las posibles implicaciones de la exposición de la vida marina a los residuos plásticos son inquietantes dada la singularidad del ecosistema ártico.
El equipo que encabeza el profesor Cózar ya demostró que cada uno de los cinco giros oceánicos subtropicales[1] actúan como grandes zonas de convergencia de residuos plásticos flotantes. En otro estudio[2] publicado recientemente mostraron que mares semi-cerrados con alta población, como es el caso del Mediterráneo, pueden ser también importantes áreas de acumulación de plástico, sin embargo, el lejano océano Ártico no era un candidato a acumular plástico.

Más información en la web de la Universidad de Cádiz.

 

#Huelva Presentan una patente para reutilizar los fosfoyesos de Huelva como alternativa a su soterramiento

La empresa andaluza Captura CO2 ha presentado en Huelva una patente con la que aportar una solución a los fosfoyesos alternativa a su soterramiento. Los autores de este proyecto plantean, además de la eliminación por completo de las balsas de fosfoyeso de las marismas onubenses, la recuperación del espacio ocupado con una inversión “bastante inferior a la propuesta” en la actualidad. Esa cantidad, además, se recuperaría generando riqueza por la comercialización de los productos resultantes, “creando empleo con la construcción de una industria limpia en la zona y rescatando un espacio libre para Huelva”. La idea es “pasar de un problema de contaminación a una solución de valor añadido”, explica el creador de la patente y catedrático de Física de la Universidad de Sevilla, Luis Esquivias. Este proceso ha sido patentado por el Instituto de Ciencias Materiales del CSIC, la Universidad de Cádiz y la Universidad de Sevilla.
En cuanto a los datos económicos del proyecto, Captura CO2 prevé que los 120 millones de toneladas de fosfoyeso que hay en las balsas podrían transformarse en casi 70 millones de toneladas de calcita y casi 100 de sulfato de sodio, con un valor comercial superior a los 24.000 millones de euros.

Básicamente el proyecto industrial, que se realizaría en la superficie de las balsas, consiste en la disolución del fosfoyeso en una solución de sosa, que se precipitaría en su mayor parte en cal apagada y daría como líquido resultante una solución de sulfato de sodio. Tras la evaporación del disolvente, el resultado que quedaría es sulfato sódico anhidro. La cal apagada reacciona con el CO2 y da como resultado calcita o carbonato cálcico. Además, para reducir costes e impacto medioambiental y desarrollar una tecnología viable para sectores industriales de la zona, se ha incorporado el uso de sosa comercial y otros residuos de industrias muy próximas a las actuales balsas de fosfoyeso. Con este proceso se reducirán las emisiones de CO2 de las industrias del Polo Químico, con la consiguiente mejora del medio ambiente, según ha destado el investigador Luis Esquivas.

Más información en la Universidad de Sevilla.

 

#Jaén Medio Ambiente confirma el nacimiento de un pollo de quebrantahuesos en el medio natural

Bartgeier Gypaetus barbatus front Richard Bartz
By Richard Bartz, Munich aka Makro Freak (Own work) [CC BY-SA 2.5 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.5)], via Wikimedia Commons

 

Este ejemplar es el segundo que nace en libertad tras la extinción de la especie en Andalucía

Técnicos de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio han confirmado el nacimiento, el pasado día 14 de marzo, de un pollo de quebrantahuesos en el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, en concreto en el territorio de cría regentado por la primera pareja reproductora formada por ejemplares liberados, un macho nacido en 2006 (Tono) y una hembra liberada en 2010 (Birimunda).

Esta pareja ya crió con éxito un pollo en 2015, una hembra bautizada como Esperanza y que se convirtió en el primer ejemplar nacido en el medio natural, tras la extinción de la especie en Andalucía. Aunque esta pareja no se reprodujo por causas naturales en 2016, este año realizaron la segunda puesta, que ha culminado con el nacimiento de este pollo en libertad.

Plan de reintroducción
El Programa de Reintroducción del Quebrantahuesos que desarrolla la Consejería pretende conseguir una población autónoma y estable de la especie en la región mediante la liberación de jóvenes ejemplares por el sistema de la cría campestre o hacking. Con el empleo de esta técnica, originalmente utilizada en cetrería, se pretende lograr que el ejemplar asimile el área de la suelta como su lugar de nacimiento y, por tanto, regrese a ella para asentarse y reproducirse.

Desde que se iniciaron las primeras liberaciones en el año 2006 son ya 44 los individuos de esta rapaz que se han soltado en los parques naturales de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas y Sierra de Castril. Para saber los movimientos que realizan los quebrantahuesos una vez que emprenden el vuelo, todos los ejemplares llevan consigo transmisores GPS satélites, que han permitido confirmar la muerte de 14, en 11 han dejado de funcionar los transmisores y de la mayoría se tienen observaciones recientes y 19 continúan vivos y emitiendo señales.

Todos los quebrantahuesos liberados en el marco del citado plan de reintroducción proceden de la reproducción en cautividad del Programa Europeo de Especies Amenazadas (EEP) del que forma parte el Centro de Cría de Cazorla, en la provincia de Jaén. Esta instalación, dependiente de la Consejería de Medio Ambiente y gestionada por la Fundación Gypaetus, se creó en 1996 con el fin de establecer una población viable y autónoma a largo plazo de la especie.

El área de distribución histórica del Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus barbatus) comprende casi todas las montañas de Eurasia y el norte de África. En Andalucía, fue un ave muy común hasta finales del siglo XIX, siendo las Sierras Béticas (desde Cádiz hasta Jaén y Almería) las áreas que presentaban un mayor número de ejemplares nidificantes. La última reproducción documentada se produjo en 1983. El último quebrantahuesos dejó de avistarse en Cazorla a finales de 1986.

#Granada Limpian aguas contaminadas con un nuevo material adsorbente fabricado con cáscaras de frutas

Naranja
Naranja

Investigadores de la Universidad de Granada (UGR), del Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico en Electroquímica (CIDETEQ), y el Centro de Ingeniería y Desarrollo Industrial (CIDESI), ambos de México, han desarrollado un método que permite limpiar aguas que contienen metales pesados y compuestos orgánicos que son considerados contaminantes, a partir de un nuevo material adsorbente fabricado con cáscaras de frutas como la naranja y el pomelo.

Estos residuos suponen un problema para la industria alimentaria, ya que son deshechos que ocupan un gran volumen y no tienen grandes utilidades en la actualidad. Se calcula que en el mundo se producen 38.2 millones de toneladas al año de estas cáscaras, procedentes de la industria alimentaria.

El estudio en el que participa la UGR ha servido para diseñar un novedoso proceso en el cual, gracias a un tratamiento de descompresión instantánea controlada, es posible modificar la estructura de estos residuos, otorgándoles propiedades adsorbentes como mayor porosidad y mayor área superficial.

El investigador Luis Alberto Romero Cano, del Grupo de Investigación en Materiales de Carbón de la Facultad de Ciencias de la UGR, explica que, mediante un tratamiento químico posterior, “hemos conseguido añadir grupos funcionales al material, y volverlo selectivo para remover contaminantes orgánicos y metales presentes en el agua”.

Un estudio posterior llevado a cabo por los autores de este trabajo ha demostrado que es posible empacar estos nuevos materiales en columnas de lecho fijo, de forma similar a un filtro por el cual se hace pasar el agua contaminada en un proceso con un flujo continuo, tal como se realizan los tratamientos de aguas residuales. Mediante este estudio a escala laboratorio, ha sido posible obtener parámetros de diseño para proyectar el uso de estos materiales a mayor escala.

“Los resultados obtenidos muestran gran potencial de uso de estos materiales como adsorbentes capaces de competir contra el carbón activado comercial para la adsorción y recuperación de metales presentes en las aguas residuales, de tal forma que se podrían realizar procesos sostenibles en donde se obtengan productos con alto valor comercial a partir de residuos de la industria alimentaria”, señala Romero Cano.

Más información en la Universidad de Granada.

#Huelva Humedales como Doñana podrían colapsar sin una mejor gestión local

Paisaje en el Parque de Doñana, España, 2015-12-07, DD 16
Diego Delso [CC BY-SA 4.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)], via Wikimedia Commons

Un equipo internacional, en el que participan científicos de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla (UPO) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha alertado sobre los problemas locales del Parque Nacional de Doñana, uno de los pocos humedales del mundo inscrito en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Según publican en la revista Frontiers in Ecology and the Environment, cuestiones como el deterioro de la calidad de agua por los aportes excesivos de nutrientes, o la explotación intensiva de los acuíferos, pueden exacerbar en Doñana los efectos de eventos climáticos extremos, como sequias y olas de calor, reduciendo la capacidad de los ecosistemas acuáticos para soportar los impactos del cambio climático.

“En el trabajo demostramos que la gestión de amenazas locales puede expandir el espacio de operación segura para estos ecosistemas. Una gestión local inadecuada hace que un ecosistema acuático sea menos tolerante al cambio climático y se reduzca su capacidad de respuesta”, afirma Marten Scheffer, de la Universidad de Wageningen (Holanda), galardonado este año con el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de Ecología y Biología de la Conservación.

Los autores examinaron otros cinco humedales de la región Mediterránea, los cuales, al estar muy afectados por la sobreexplotación de los recursos hídricos, se encuentran inscritos en la lista del Convenio Ramsar de Humedales de Importancia Internacional.

Estos humedales, que incluyen las Tablas de Daimiel, sirven como ejemplo de lo que puede pasar a Doñana sin un cambio en la gestión de agua en su entorno. “Doñana está sometida a una presión cada vez mayor, tanto debido al cambio climático como a las amenazas locales”, afirma Paloma Alcorlo, de la UAM.

Un ecosistema amenazado

Las marismas de Doñana en el sur de España son el lugar de invernada más importante en Europa de anátidas y otras aves acuáticas, con más de medio millón de ejemplares. Además, Doñana tiene varias especies endémicas de invertebrados y plantas acuáticas, incluyendo planarias y diatomeas. La entrada de nutrientes por el uso de abonos agrícolas y aguas residuales, combinada con la pérdida de aportes de agua por la extracción de agua subterránea, están reduciendo el caudal y la calidad del agua en los arroyos que abastecen sus marismas.

El caudal de la Rocina, el arroyo que desemboca en la marisma en El Rocío, se ha reducido a la mitad en dos décadas, mientras que la concentración de fósforo en las aguas se ha quintuplicado en los últimos 15 años.

Los investigadores ya han detectado síntomas que demuestran que Doñana está afectada por estos cambios, como los brotes de cianobacterias tóxicas y la expansión de una especie exótica de helecho flotante, Azolla filiculoides, lo que pone la biodiversidad en peligro.

“Un aumento de temperatura favorece la expansión del helecho Azolla filiculoides e incrementa la frecuencia de brotes de anoxia y de cianofíceas tóxicas, causando la muerte de las especies autóctonas. Al disminuir la entrada de nutrientes y las extracciones de agua, los gestores podrían reducir este riesgo y por tanto aumentar la resistencia de Doñana al cambio climático”, asegura Andy Green, profesor de investigación en la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC).

Más información en la web del SINC.

 

#Granada Un nuevo método ayuda a reducir los problemas de ruido que provoca el tráfico en las carreteras

Ciencia Andaluza
Carretera – Pixabay

 

Científicos de las universidades de Granada y Southampton (Reino Unido) han diseñado un nuevo método que permite reducir los problemas de ruido que provoca el tráfico en las carreteras, uno de los principales impactos ambientales de estas vías y que causa importantes efectos sobre la salud y el bienestar físico y psicológico de las personas.

La aplicación de la directiva europea de Ruido Ambiental por parte de las diferentes administraciones públicas de los Estados miembros de la Unión Europea en relación al ruido del tráfico de las carreteras ha generado en los últimos años una importante cantidad de Planes de Acción contra el Ruido por parte de las diferentes administraciones responsables de las infraestructuras.

Sin embargo, esta directiva no establece un proceso reglado que permita elegir cuáles son los tramos de carretera más críticos para actuar y, una vez elegidos, seleccionar la opción contra el ruido más idónea. De hecho, el estudio crítico de los planes de acción contra el ruido publicado en España deja patente la generalizada falta de metodologías y de criterios tenidos en cuenta en la toma de decisiones sobre el problema de ordenar, por prioridad, las actuaciones incluidas en ellos.

La investigación liderada por científicos de la UGR (Alejandro Ruiz Padillo, Ángel Ramos-Ridao y Diego Pablo Ruiz) y de la Universidad de Southampton (Antonio J. Torija) propone una metodología práctica basada en criterios exclusivamente técnicos usando datos disponibles por los organismos responsables de las infraestructuras.

Esta metodología se ha denominado PATRON (Prioritizing AcTions against Road Noise), y consta de dos etapas. Una primera etapa en que son definidos y ponderados, de una forma objetiva y razonada, los principales criterios usados para ordenar por prioridad de actuación los tramos de carretera incluidos en un Plan, y una segunda etapa donde se definen los criterios y alternativas principales que deben ser considerados, y se deciden las alternativas idóneas en cada uno de estos tramos. Además se obtienen los pesos para cada uno de los criterios, lo que permite valorar su importancia relativa en cada problema.

El producto final es un método que fácilmente cualquier entidad puede implementar y que ayuda en la toma de decisiones para la selección de aquellas alternativas más idóneas para la reducción de la exposición al ruido generado por carreteras, una vez seleccionados los tramos donde actuar.

El autor principal de este trabajo, Alejandro Ruiz Padillo, explica que, además, la aplicación de la metodología PATRON es posible independientemente de las técnicas de simulación o medición del ruido empleadas, por lo que puede ser fácilmente aplicable a las futuras fases de implementación de la Directiva Europea de Ruido Ambiental, especialmente ahora que el método CNOSSOS-EU ha de ser utilizado como el método común de generación de los mapas estratégicos de ruido en toda Europa a partir de 2017.

Más información en la Universidad de Granada.

#Córdoba Nanopartículas de carbono y enzimas para conocer la contaminación de los ríos

Guadalquivir
Río Guadalquivir a su paso por Córdoba (España).
Guadalquivir River
Autor:Rafaelji. Fotografía digital tomada el 22 de junio de 2004.
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:R%C3%ADo_Guadalquivir_Cordoba.jpg CC

Hace dos años, la Academia de Ciencias Americana hacía saltar las alarmas. Un informe elaborado por científicos alemanes advertía desde las páginas de una de las revistas más prestigiosas del sector, la que edita la propia academia, que los gobiernos habían subestimado la contaminación por pesticidas de los ríos. La propia Organización de Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) habla de la amenaza para la supervivencia de importantes ecosistemas y para la salud humana y la Unión Europea hace años que cambió su normativa sobre uso de productos fitosanitarios para evitar, entre otros efectos, el deterioro de los ríos. El control de la calidad de las aguas resulta fundamental para activar los protocolos que minimicen los efectos de la posible contaminación y para eso se necesitan métodos de análisis que acorten el tiempo que transcurre entre la sospecha y la confirmación de la contaminación.

En este sentido, uno de los últimos números de la revista Sensors and Actuators B:Chemical ha publicado un trabajo de las investigadoras Sandra Benítez y Encarnación Caballero y el catedrático recientemente jubilado Miguel Valcárcel Cases, todos del Departamento de Química Analítica de la Universidad de Córdoba en el que presentan una nueva herramienta para el control de contaminación de los ríos. Se trata de una plataforma nanosensora  que combina por primera vez nanopartículas de carbono, concretamente los puntos quánticos de grafeno, con enzimas con el objetivo de provocar la reacción adecuada con un tipo de pesticida, el fenoxicarb, y facilitar su identificación  y cuantificación en medio acuático. Según explica Valcárcel, “desde el punto de vista básico, la aportación de la enzima es clave, ya que existen muy pocos antecedentes bibliográficos de esta aproximación novedosa. No cabe duda que se  abre el camino a muchísimas otras aplicaciones con fines de extracción de información.”Las pruebas se han desarrollado en laboratorio, pero según demuestran en su investigación el sistema cuenta con un elevado grado de sensibilidad, selectividad, sencillez, rapidez y reproducibilidad. “Estas características tan favorables son muy poco habituales en la mayoría de los nanosensores descritos hasta la fecha”, señala Valcárcel, que destaca el hecho de que son pocas las experiencias previas que hayan combinado enzimas y grafeno a escala nanométrica para conseguir test rápidos y fiables  de control de aguas contaminadas.

Más información en la Universidad de Córdoba.

 

 

 

#Granada #Sevilla Investigadores de las universidades de Granada y Pablo de Olavide crean nuevos materiales porosos para mejorar la captura de gases contaminantes

AlfedPalmersmokestacks
By Alfred Palmer [Public domain], via Wikimedia Commons

Las emisiones generalizadas de gases tóxicos procedentes de la combustión de carburantes fósiles representan importantes riesgos para la salud de las personas a escala mundial. En este sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) apunta que la mala calidad del aire es directamente responsable de un octavo de las muertes totales globales. Por lo tanto, el desarrollo de tecnologías eficientes para capturar gases tóxicos de fuentes estáticas (plantas eléctricas) y móviles (vehículos) es un proyecto crítico para la sostenibilidad ambiental.

La investigación llevada a cabo gracias a la colaboración entre la Universidad Pablo de Olavide y la Universidad de Granada, demuestra que la modificación de sólidos porosos sintéticos de tipo red metalorgánica porosa, mediante la creación de defectos cristalinos, da lugar a una mejora significativa en la captura de gases contaminantes procedentes de la combustión de carburantes fósiles. En concreto, el personal investigador de estas universidades ha estudiado la captura de dióxido de azufre en redes defectuosas de pirazolatos de níquel intercambiadas con iones bario como consecuencia de interacciones específicas entre las moléculas de gas contaminantes y los defectos cristalinos.

Más información en la Fundación Descubre.

 

 

 

#Cádiz: Científicos de la UCA participan en un estudio que advierte del riesgo de colapso de Doñana sin una gestión local más activa

Ciencia Andaluza
Parque Natural de Doñana – Foto Wikipedia

 

El cambio climático está aumentando el riesgo de colapso de los humedales más emblemáticos del mundo. Sin embargo, esta tendencia se puede corregir con una mejor gestión local de dichos humedales. Esa es la principal conclusión a la que han llegado un grupo multidisciplinar de investigadores pertenecientes al CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) y diversas universidades españolas y neerlandesas, entre ellas, la Universidad de Cádiz, tras la realización de un estudio que ha sido publicado recientemente en la prestigiosa revista Frontiers in Ecology and the Environment.

través de este trabajo, se ha puesto de manifiesto el hecho de que para proteger del cambio climático a los humedales de importancia internacional, como Doñana, es necesario que se reduzcan amenazas como los aportes de abonos y aguas residuales o la explotación intensiva de las aguas subterráneas y superficiales.

El Parque Nacional de Doñana es uno de los pocos humedales del mundo que está inscrito en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO y “sus problemas locales, como el deterioro de la calidad de agua por los aportes excesivos de nutrientes o la explotación intensiva de los acuíferos, pueden exacerbar los efectos de eventos climáticos extremos, tales como sequias y olas de calor, reduciendo la capacidad de los ecosistemas acuáticos para soportar los impactos del cambio climático”, tal y como advierte este grupo internacional de científicos.

Gestión de amenazas locales

A través de este estudio, en el que ha participado el investigador del Departamento de Biología de la UCA Edward P. Morris, “demostramos que la gestión de amenazas locales puede expandir el ‘espacio de operación segura’ para estos ecosistemas. Una gestión local adecuada puede hacer que un ecosistema acuático sea más tolerante al cambio climático, manteniendo los niveles de su capacidad de respuesta”, como explica el profesor Marten Scheffer, ganador del Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de Ecología y Biología de la Conservación y director del Departamento de Ecología Acuática y Gestión de Calidad de Agua en la Universidad de Wageningen, en los Países Bajos.

Más información en la Universidad de Cádiz