#Córdoba La química saca los colores a la escultura clásica romana

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By No machine-readable author provided. Lobillo assumed (based on copyright claims). [Public domain], via Wikimedia Commons

A simple vista, las grandes estatuas romanas que llenan las calles de roma, los museos arqueológicos de media Europa y siguen apareciendo en los yacimientos arqueológicos del territorio que ocupó el antiguo Imperio son de un blanco casi inmaculado. Así llevan siglos presentándose ante los ojos de quienes han querido mirarlas con más o menos pasión. Los artistas renacentistas las idolatraron y considerado un ejemplo de virtuosismo artístico. El arte clásico fue considerado la esencia del genio humano. Miguel Ángel creó su David y su Piedad imitando a los escultores griegos y romanos, tallando en la inmaculada piedra dos de las grandes obras de la Historia Universal del Arte. Se le olvidada, sin embargo, un detalle. Las estatuas romanas no fueron blancas en su origen, estaban laboriosamente pintadas de vivos colores aunque ni los ojos de los renacentistas ni de cualquier persona del año 2017 sea capaz de verlos.

Así lo han sospechado durante décadas los arqueólogos y así lo ha demostrado recientemente la ciencia. Uno de los últimos trabajos en este sentido ha sido el publicado por un equipo de investigación de la Universidad de Córdoba en el Instituto de Química Fina y Nanoquímica integrado por los profesores José Rafael Ruiz Arrebola y César Jménez Sanchidrián y los investigadores Daniel Cosano Hidalgo y Laura Dara Mateos Luque en la revista Microchemical Journal, en la que constatan la existencia de pigmentos de amarillo, azul y rojo en tres grandes estatuas aparecidas en el yacimiento arqueológico de Torreparedones (Baena, Córdoba), cuyas excavaciones dirige el profesor Carlos Márquez.

Para sacar los colores a las esculturas, el equipo de la UCO, perteneciente al Departamento de Química Orgánica, ha recurrido a la espectrometría Raman, consistente en irradiar la muestra con un láser y medir la luz dispersada, correlacionando el número de onda de dicha luz dispersada con diferentes enlaces químicos que hacen posible determinar la naturaleza del pigmento empleado en la pintura.

Según detallan en el artículo, para conseguir conocer los colores concretos que adornaron las vestimentas de los emperadores Augusto y Claudio y la que posiblemente representara a Livia, esposa del primero de ellos, los investigadores de la UCO calibraron el espectrómetro de acuerdo con los materiales que se pensaba que eran utilizados para colorear este tipo de estatuas. Tras someter las tres esculturas a este análisis, los investigadores concluyeron que los artistas de la Bética emplearon el oxihidróxido de hierro (goethita) para conseguir el amarillo, el óxido de hierro (hematites) para el rojo y el “azul egipcio”, un pigmento conocido desde la antigüedad, sintetizado a base de arena silícea, calcita y cobre.

El virtuosismo de aquellos antiguos pintores de estatuas no se limitó a emplear los colores planos, sino que los mezclaron con carbonato y fosfato cálcico y sulfatos para matizarlos, logrando diferentes tonalidades y dotando a sus esculturas de una profundidad, que, si se hubieran conservado, probablemente hubieran impresionado como hizo todo su arte a los renacentistas.

Más información en la Universidad de Córdoba.

#Córdoba localiza el anfiteatro romano de Torreparedones gracias a las últimas técnicas de fotografía aérea

Torreparedones, esculturas foro
By Rafael Jiménez from Córdoba, España (Torreparedones: esculturas foro) [CC BY-SA 2.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0)], via Wikimedia Commons

Escondido entre miles de archivos digitales del Instituto Geográfico Nacional de España y sin mover un solo centímetro cúbico de tierra, el equipo de investigación ‘Antiguas Ciudades de Andalucía’ de la Universidad de Córdoba ha conseguido localizar el anfiteatro de la ciudad romana que albergó el actual yacimiento de Torreparedones, ubicado en los términos municipales de Baena y Castro del Río.

Sabían que existía. Al final y al cabo era lo habitual en ciudades del tamaño y relevancia económica de aquella. Sabían que debía estar situado en alguno de los dos extremos de la ciudad por las que llegaban las vías principales de acceso, documentadas por los arqueólogos en los últimos años. El problema era dar con él sin levantar el terreno o sin invertir demasiado tiempo y dinero en catas a veces infructuosas. Por eso, uno de los investigadores del grupo, el profesor Antonio Monterroso Checa recurrió al ordenador antes que al pico y pala. Concretamente, el equipo de la Universidad de Córdoba que desde 2006 excava este yacimiento rastreó en el Plan Nacional de Ortofotografía (PNOA) del Instituto Geográfico Nacional de España, que en la última década ha fotografiado mediantes vuelos LiDAR (Laser Imaging Detection and Ranging) todo el territorio peninsular. Buscó las coordenadas de Torreparedones y observó el terreno hasta dar con la “mancha” sospechosamente elíptica bajo la que consideraban probable que estuviera el anfiteatro.

El hallazgo ha sido confirmado a lo largo de los últimos cinco meses mediante la utilización de diferentes metodologías de análisis de imagen en dos y tres dimensiones. Una de las imágenes del PNOA tomada en plena primavera de 2009 dejaba ver incluso las marcas del graderío gracias a la diferencia entre el vigor de la hierba y cultivos de las zonas abiertas del anfiteatro y la debilidad de las zonas donde se alzarían los grandes muros de piedra. El hallazgo de los arqueólogos de la Universidad de Córdoba ha sido reforzado gracias a la prospección geomagnética realizada por el Instituto Andaluz de Geofísica de la Universidad de Granada por encargo del Ayuntamiento de Castro del Río.

Estos resultados, publicados ayer en la revista Mediterranean Archaeology and Archaeometry y presentados públicamente en el Rectorado de la Universidad de Córdoba esta mañana, servirán para activar las excavaciones que deberían sacar a la luz el edificio. Las dimensiones del anfiteatro oscilan en torno a los 70 metros de eje mayor y los 62 de eje menor, unas proporciones similares a los anfiteatros de Segóbriga, Saelices (Cuenca) o Contributa Iulia (Badajoz). Así lo ha explicado Monterroso en su presentación en el Rectorado, donde ha lanzado como hipótesis de datación el siglo II d.C. y dnde Cristina Mata, segunda teniente de alcalde del Ayuntamiento de Baena, y el alcalde Castro del Río, José Luis Caravaca, se han comprometido a trabajar conjuntamente para facilitar los trabajos de investigación arqueológica para recuperar el anfiteatro.

El rector de la UCO, José Carlos Gómez Villamandos, se ha felicitado por el papel jugado por la Universidad en la valorización del yacimiento de Torreparedones, “contribuyendo a la transición hacia una economía basada en el conocimiento en una zona tan necesitada de nuevas oportunidades como es la provincia de Córdoba”.

Más información en la Universidad de Córdoba.

 

#Cádiz: Investigadores de la UCA participan en el proyecto ‘Handpas’ de pinturas rupestres en Cueva de las Estrellas en Castellar

Castellar medieval
Castellar Viejo – Cádiz – I, Panarria [GFDL, CC-BY-SA-3.0 or CC BY-SA 2.5], via Wikimedia Commons

Investigadores de la Universidad de Cádiz participan en el equipo científico interdisciplinar del proyecto internacional Handpas, dirigido por Hipólito Collado* (Junta de Extremadura), que ha realizado un estudio y control de las manos de Cueva de las Estrellas en el complejo de Tajo de las Abejeras, enclavada en el parque Natural de Los Alcornocales en la finca de la Almoraima. Se trata de las primeras representaciones de manos halladas sobre arenisca y están consideradas de las más antiguas del sur de Europa.

Los investigadores de la Junta de Extremadura y de las universidades de Zaragoza y Cádiz – José Ramos (catedrático de Prehistoria de la UCA), Pedro Cantalejo (director del Museo de Ardales e investigador del grupo PAI-HUM-440 de la Universidad de Cádiz)  Diego Fernández (doctorando de Prehistoria), Antonio Luque (espeleólogo colaborador), Salvador Domínguez (profesor titular de Cristalografía y Mineralogía) y Javier Gracia (pofesor titular de Geomorfología) – han podido documentar en 3D con escaner laser motivos de manos de arte rupestre paleolíticas en Cueva de las Estrellas en Castellar.

Las manos, tal y como aclara el profesor José Ramos, marcan “apropiación” del territorio. Constituyen “un signo de control y de pertenencia por las bandas de cazadores-recolectores del Paleolítico. Suelen corresponder con los momentos más antiguos del arte paleolítico. Hay muy pocas expresiones de arte de manos en las cuevas de la Península Ibérica”. Desde este estudio, se ha pretendido “hacer una documentación gráfica muy precisa, preocupada en la conservación y permanencia de las mismas, apoyados en nuevas tecnologías”.

El equipo de investigación de la UCA se han reunido con el alcalde de Castellar de la Frontera, Juan Casanova, el concejal de Cultura, Jacinto Gil, y la concejal de Turismo, Nieves Sánchez, para informar y hacerle entrega de material.

Más información en la web de la Universidad de Cádiz 

 

Ciencia Andaluza: Investigadores del CNA estudian las técnicas de fabricación de 11 piezas del Tesoro del Carambolo

Tesoro del Carambolo – Foto (c) José Luiz Bernardes Ribeiro – Wikipedia
El día 30 de septiembre de 1958, en los terrenos de la Real Sociedad de Tiro de Pichón de Sevilla, y en el curso de una ampliación para el torneo internacional que tuvo lugar el siguiente año, la azada del joven trabajador descubrió un objeto metálico que había de ser el primero de los brazaletes de oro de 24 quilates.
El tesoro está formado por 21 piezas de oro de 24 quilates, con un peso total de 2.950 gramos. Joyas profusamente decoradas, con un arte fastuoso, a la vez delicado y bárbaro, con muy notable unidad de estilo y un estado de conservaci6n satisfactorio, salvo algunas violencias ocurridas en el momento del hallazgo.
Las piezas fueron encontradas dentro de una estructura oval, en la que se hallaron huesos de animales y cerámica. La interpretación más aceptada afirma que servían de exorno para un dignatario religioso o político. Una interpretación reciente propone la posible utilización de algunas piezas en el adorno de toros sagrados, basándose en paralelos arqueológicos y etnográficos.
Dada la importancia de este tesoro y el interés de estudiarlo en profundidad, en el Centro Nacional de Aceleradores, se ha desarrollado un nuevo sistema portátil de microfluorescencia.
Más información en la web del Centro Nacional de Aceleradores de Sevilla.
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Ciencia Andaluza: La UCA presenta un proyecto sobre el yacimiento arqueológico de Hasta Regia.

Ciencia Andaluza
Ciencia Andaluza

El proyecto de investigación Geodetección en Hasta Regia, cuya primera fase se ha realizado entre los meses de julio y octubre, consiste en la exploración con georradar del yacimiento arqueológico de Hasta Regia, con el objetivo principal de conocer el urbanismo de la ciudad antigua, mediante técnicas no invasivas, así como evaluar el estado de conservación de los restos de la antigua ciudad.

En los primeros pasos que se han dado en el proyecto de investigación ya se han producido resultados relevantes, como la localización de varios edificios importantes y de elementos defensivos y urbanísticos de la ciudad, aunque aún queda por abordar la fase de postproceso de los datos obtenidos.el investigador Lázaro Lagostena ha hecho una extensa exposición sobre el proyecto de investigación  Geodetección en Hasta Regia, que se está desarrollando en el marco del proyecto PAGVS, sobre el estudio del patrimonio histórico relacionado con el ámbito rural y la explotación histórica agropecuaria en el Marco de Jerez.
Ha explicado que los trabajos se han iniciado por el yacimiento de Hasta Regia por su importancia histórica, por haber sido una ciudad muy influyente en la zona y una pieza fundamental en la organización y la explotación de estos territorios agrícolas. Igualmente está prevista la exploración de diversos yacimientos rurales situados en diversos pagos del Marco.También ha señalado que para el estudio, dado su carácter pionero, se ha tenido que desarrollar una metodología precisa, cuadriculando y sectorizando un yacimiento que, solo en lo que se limita a la ciudad intramuros, se extendía por unas 25 hectáreas. Ha detallado que en esta campaña se han  explorado tres sectores, comenzando por el extremo Sur del yacimiento, lo que supone una superficie de aproximadamente 56.400 metros cuadrados.
En su exposición también ha indicado Lagostena que en esta  geolocalización se han detectado dos edificios importantes uno de 30 metros de lado y otro de unos 16, que, aunque sus características están por analizar, podrían tratarse de parte de una antigua muralla, cisternas u otros elementos urbanísticos.
Lagostena ha destacado la importancia de este proyecto que coloca a este equipo investigador en la vanguardia nacional e incluso internacional, por la novedad que supone contar con datos exactos sobre la localización de elementos de interés del yacimiento. También ha resaltado la ventaja de este tipo de estudios con los que los arqueólogos podrían hacer “intervenciones con precisión quirúrgica”.
Más información en la web del Ayuntamiento de Jerez.
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Ciencia Andaluza: Arqueología subacuática en Trafalgar (Cádiz)

Batalla de Trafalgar. Fuente : Wikipedia
Batalla de Trafalgar. Fuente : Wikipedia

Reconstruir la historia del hundimiento del navío Fougueux no ha sido tarea fácil. Este buque francés, equipado con 74 cañones, se hundió tras la Batalla de Trafalgar, en 1805, en la zona de Camposoto (cerca de la playa del mismo nombre en el municipio gaditano de San Fernando) a consecuencia del temporal que acaeció tras el sangriento combate naval.

Tras rendir su bandera, el Fougueux, fue apresado y remolcado por los ingleses, pero la llegada de un fuerte temporal lo dejó a la deriva. Sin gobierno, embarrancó muy cerca del Castillo de Sancti Petri, donde, según la hipótesis que defienden los investigadores de la Universidad de Cádiz que lidera el catedrático Manuel Bethencourt, se partió, quedando diseminados sus restos en el fondo del mar hasta nuestros días.

 

Más información en: Agencia Sinc

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Ciencia Andaluza: Restauradas tres estatuas policromadas únicas en todo el Imperio Romano

Fotografía : Wikipedia https://es.wikipedia.org/wiki/Torreparedones#/media/File:Torreparedones,_esculturas_foro.jpg
Fotografía : Wikipedia https://es.wikipedia.org/wiki/Torreparedones#/media/File:Torreparedones,_esculturas_foro.jpg

¿Qué más puede pedir Augusto, el hombre que cambió la floreciente república romana por un imperio hereditario, el gobernante que más tiempo estuvo al mando de esa gran civilización, uno de las personas más poderosas de la historia de la humanidad? Su conversión en un dios parece un buen reconocimiento para cuando ya no esté entre los mortales. No en vano, con Augusto nació no sólo el Imperio Romano, sino también el culto religioso a su líder. A finales de 2011, un hallazgo sacudió el yacimiento de Torreparedones (Baena, Córdoba) y el pontífice máximo regresó a su trono. Amontonados y ordenados, aparecieron decenas de fragmentos de tres esculturas, dos masculinas y una femenina, sentadas y fabricadas en mármol. La restauración de esas piezas ha permitido descubrir que dos de ellas representan a Augusto y a Calígula, otro conocido emperador de Roma, en un modelo único que no tiene parangón en cualquier otro lugar en Europa, África o Asia que fuera hollado por el estandarte del SPQR.

 

El valioso descubrimiento de las tres estatuas sedentes, las dos masculinas de los emperadores y otra femenina, posiblemente de Livia, viuda del propio Augusto, se halla ahora depositado en el Museo Histórico de Baena. Allí han sido presentadas a la sociedad, como resultado de un trabajo de investigación en el que han participado la Universidad de Córdoba, arquitectos municipales y restauradores de una empresa especializada. Recompuestas como si fueran un puzle desde las piezas encontradas en la curia de la colonia romana de Torreparedones, las esculturas presentan otra singularidad: en sus pliegues se hallaron pigmentos que permite reconstruir el color original con el que fueron adorados estos gobernantes pétreos.

 

Más información en la Universidad de Córdoba.

 

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Ciencia Andaluza: Hallan nuevos indicios de actividades humanas de hace 1,4 millones de años en el yacimiento de Barranco León de Orce

En la imagen adjunta, los investigadores durante la última campaña de excavación en el yacimiento de Barranco León en Orce (Granada). Fotografía: Universidad de Granada.
En la imagen adjunta, los investigadores durante la última campaña de excavación en el yacimiento de Barranco León en Orce (Granada). Fotografía: Universidad de Granada.

El equipo de investigación que ha llevado a cabo la última campaña encuentra restos de talla de la piedra y de marcas de corte y fracturación en los huesos de los animales que habitaron en los márgenes del gran lago que dominaba y condicionaba la vida en el norte de la provincia de Granada

Los científicos, dirigidos por el profesor de la UGR Juan Manuel Jiménez Arenas, han hallado cerca de mil registros en esta campaña, que ahora deberán analizar, y han podido establecer una asociación espacial de industria lítica, bloques de caliza y restos de fauna localizados en el sector SW del yacimiento.

 

Más información en la Universidad de Granada

 

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Ciencia Andaluza: La UCA codirige un proyecto europeo sobre sociedades de Homo sapiens en el sur peninsular

Fotografía: UCA
Fotografía: UCA

Conocer nuestros ancestros. ¿Cómo fueron las sociedades de los primeros andaluces y andaluzas? Sobre eso, investigadores, profesores y doctorandos comienzan estos días en Málaga los trabajos de la segunda campaña de excavaciones en la Cueva de Ardales y la Sima de las Palomas de Teba.

Más información en la Universidad de Cádiz.

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