#Cádiz Investigadores de la UCA descubren dos fábricas salazoneras romanas en Baelo Claudia

Basílica Baelo 001
By Anual (Own work) [GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html) or CC BY 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by/3.0)], via Wikimedia Commons

nvestigadores del grupo de investigación HUM-440 de la Universidad de Cádiz y del Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia de la Junta de Andalucía descubren dos fábricas salazoneras romanas completas en un excelente estado de conservación en Baelo Claudia. Es la primera vez que se han podido documentar en todo el Mundo Antiguo restos orgánicos de atún en salazón (denominado salsamentum por los romanos), gracias al hallazgo de pieles en el interior de algunas piletas.

En agosto ha terminado la campaña arqueológica del proyecto general de investigación Economía marítima y actividades haliéuticas en Baelo Claudia, dirigido por el profesor Darío Bernal Casasola, del área de Arqueología de la Universidad de Cádiz. Tras más de un mes de excavaciones, se ha finalizado el estudio en el barrio pesquero-conservero de la ciudad hispanorromana de Baelo Claudia, uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del Mediterráneo occidental.

Los hallazgos han sido “espectaculares”, según sus promotores, y se enmarcan en el Conjunto Industrial XI y XII, desconocido hasta el inicio de este último trabajo, donde se han aplicado los métodos más precisos de excavación y estudio, de cara a la reconstrucción del tipo de alimentos allí fabricados entre el siglo I y el siglo V d.C. Se trata de una investigación interdisciplinar, aún poco frecuente en el ámbito de las Humanidades, a través de la cual se han realizado análisis arqueológicos (excavación microespacial), arqueozoológicos (estudio de los huesos de peces aparecidos), palinológicos (análisis de los restos de polen) y arqueométricos (análisis químico de residuos orgánicos, entre otros).

Asimismo, se ha estudiado el Garum (salsa derivada de la fermentación del pescado en medio salino), a través de residuos de su fabricación, intactos aún, en la base de algunas ánforas.

El estudio de los huesos de atunes de una fosa ha permitido reconstruir el sistema de despiece selectivo de estos grandes animales, muy similar al “ronqueo” que actualmente se sigue realizando, de manera perfeccionista, en las almadrabas del estrecho de Gibraltar. Y han aparecido también aparejos de pesca y herramientas de hierro relacionadas con el despiece y fileteado de estos grandes migradores. Actualmente, se está trabajando con el profesor Víctor Palacios del área de Tecnología de los Alimentos de la UCA en la recuperación del Garum de Baelo Claudia, a través de la reproducción experimental de los procesos alimenticios tal y como se ha conocido gracias a las excavaciones arqueológicas.

Dichos hallazgos “son sumamente relevantes ya que debido a su naturaleza orgánica no se suelen conservar en el registro arqueológico, tratándose de un unicum y convirtiendo a Baelo Claudia en uno de los lugares más importantes en el mundo para el conocimiento de la pesca y la industria conservera de época romana, base de las tradiciones artesanales que se han mantenido en el estrecho de Gibraltar hasta hace escasas generaciones”, según el profesor Bernal.

Estos trabajos de campo se realizan en colaboración con el Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia y están autorizados por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía con la financiación al proyecto GARVM II del MINECO (HAR2016-78691P), codirigido por los profesores Darío Bernal y Víctor Palacios.

Más información en la web de la UCA.

 

#Granada Nuevos hallazgos en Orce revelan que la complejidad cultural de los homínidos de hace 1,4 millones de años es mayor de lo que se creía

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By Nachosan (Own work) [CC BY-SA 4.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)], via Wikimedia Commons

 

Un equipo interdisciplinar e internacional de investigación, liderado por la Universidad de Granada, acaba de finalizar las excavaciones de la campaña 2016/2017 en los yacimientos pleistocenos de Orce (Granada), los más antiguos del continente europeo. Los resultados de las intervenciones en dichos yacimientos de la cuenca están ofreciendo grandes resultados, y han cumplido, en palabras de los investigadores, con los objetivos marcados en el Proyecto General de Investigación.

Los sitios arqueopaleontológicos de Orce se revelan, una vez más, claves para entender la primera ocupación humana. Los yacimientos orceños se caracterizan por la cantidad y variedad de actividades humanas, combinadas con la gran diversidad de otras especies de vertebrados que convivían en un gran lago convertido, a día de hoy, en barrancos y cañadas.

El yacimiento de Barranco León recibe el privilegio de ser el lugar con ocupación humana más antigua en el continente europeo. En él, los arqueólogos registran buena parte de la variedad de actividades que llevarían a cabo nuestros antepasados más remotos: talla de la piedra y procesado de cadáveres de herbívoros. En Barranco León, dominado por dos especies muy vinculadas al agua, el hipopótamo y la tortuga, se han recuperado percutores con los que los homínidos fracturaban otras rocas para obtener filos cortantes y también elementos útiles pesados con los que romper huesos para acceder a la médula ósea.

De la misma forma, se documentan los efectos del uso de dichos útiles a través de las características marcas de corte y de fracturación en los restos óseos. Pero lo más reseñable, según indican los investigadores, son los núcleos que sirvieron como raspadores de piedra masivos y los becs que resultan de la conformación de un pico en uno de los extremos del útil. “Tanto los unos como los otros son elementos poco frecuentes hace 1,4 millones de años -según los investigadores-, y añaden una mayor complejidad al repertorio cultural de nuestros antepasados más remotos”.

El yacimiento de Fuente Nueva destaca por la imponente figura de los mamuts. “Este lugar, que debió funcionar como trampa natural, se convirtió en zona de aprovechamiento ocasional de cadáveres de herbívoros por parte de los homínidos. De ahí la concentración de industria lítica tanto en sílex como en caliza. Al margen de los proboscídeos, en este yacimiento hemos recuperado en esta campaña restos de hipopótamos, rinocerontes o caballos. De entre los primeros destaca el húmero de un mamut para el que se ha calculado una masa corporal de más de nueve toneladas”, explica el investigador responsable del proyecto, Juan Manuel Jiménez Arenas, del departamento de Prehistoria y Arqueología de la UGR.

El corte IV de Venta Micena es algo más antiguo que los anteriores. Según explican los expertos, en este yacimiento sólo se han recuperado restos faunísticos de especies extintas. “Destaca por la enorme cantidad y diversidad de fósiles. Así las cosas, dos de las cuadrículas (apenas dos metros cuadrados) encierran prácticamente toda la diversidad de vida animal de Orce hace un millón y medio de años: restos de proboscídeos, rinocerontes, caballos, hienas, bóvidos de diferente tamaño, licaones (una serie de dientes decíduos –de leche-), dos especies de ciervos y un canino completo de Megantereon whitei (uno de los dos tigres de dientes de sable)”, destaca Jiménez Arenas.

Los investigadores de Orce han hallado en esta campaña un elevado número de ciervos, especialmente representados por las enormes cuernas de la especie Praemegaceros. Dicha abundancia podría estar relacionada con unas condiciones climáticas diferentes a las que se pueden registrar en los yacimientos con presencia humana, las cuales quizás ayuden a entender por qué hace 1,5 millones de años no se registran homínidos en Orce.

Paralelamente, durante esta campaña se ha llevado a cabo un intenso programa de divulgación, destacando cuatro charlas en diversos bares de Orce, una conferencia en Huéscar, tres jornadas de puertas abiertas a los yacimientos, dos para todos los públicos y otra con niños de Orce, así como la visita de niños del Centro de Menores “Tierras de Oria”. Para finalizar la campaña, se llevó a cabo una Feria de la Prehistoria en la que participaron, sobre todo, niños y niñas y se aunó un binomio indisoluble: ocio y cultura.

Las nuevas tecnologías se mezclan con la investigación de los primeros pobladores del continente europeo. Toma de imágenes con drones y pértigas para reconstruir tridimensionalmente los valles y la superficie de los yacimientos y un sistema de registro a través de una aplicación de teléfono móvil se han puesto en Orce al servicio del estudio y de la generación de conocimiento.

La siguiente fase que iniciarán los investigadores será estudiar los materiales y se desarrollará durante el resto del año bajo el amparo del Proyecto General de Investigación “Primeras ocupaciones humanas y contexto paleoecológico a partir de los depósitos pliopleistocenos de la cuenca Guadix-Baza, Zona arqueológica de la cuenca de Orce (Granada, España)”, financiado por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. Su desarrollo se prolongará hasta 2020.

Además de la Universidad de Granada, en este trabajo han participado prestigiosas instituciones académicas y de investigación, entre las que destaca el IPHES de Tarragona, la Universidad de Helsinki, la Universidad Autónoma de Barcelona, el CENIEH de Burgos, Universidad de Zurich o el Centro GeoGenetics de Copenhague.

 

#Córdoba Un proyecto de investigación de la Universidad de Córdoba estudia las fases constructivas del Castillo de Belmez

Belmez castillo
By Rafaelji [GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html) or CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/)], via Wikimedia Commons

 

Un proyecto de la Universidad de Córdoba pretende revalorizar el Castillo de Belmez como monumento simbólico de la comarca del Alto Guadiato en la provincia de Córdoba. La UCO en colaboración con el Ayuntamiento de Belmez ha puesto en marcha los trabajos de investigación para determinar las fases constructivas, lesiones, patologías o riesgos de esta edificación. Este proyecto persigue además que en un futuro este monumento se convierta en el mirador museográfico desde el que entender la evolución histórica y paisajística de la comarca.

Esta investigación, con cargo al proyecto Alto Guadiato Arqueológico-Ager Mellariensis financiado por el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad (MINECO) con Fondos FEDER, ha permitido desarrollar una primera campaña de lectura estratigráfica de las estructuras de castillo.
El proyecto en cuestión conllevará también la catalogación de las especies faunísticas y botánicas del cerro del Castillo, que correrá a cargo del investigador de la UCO Rafael Obregón. El objetivo es preservar y valorizar no sólo la faceta histórica, sino toda la biodiversidad natural relacionada con las distintas estructuras del castillo, en la cuales residen distintas especies de invertebrados de gran interés, al igual que ocurre en todo el cerro. Este estudio formará parte de un mirador virtual desarrollado por la UCO y que el Ayuntamiento de Belmez instalará en las laderas del cerro.
El Castillo de Belmez es un monumento simbólico de la comarca del Alto Guadiato y se perfila como faro para todo el valle guadiateño, ya que desde su cima observa un paisaje que comprende, aproximadamente, unos 60 kilómetros lineales.
Los orígenes del castillo están todavía por clarificar. Según el responsable de la investigación, Antonio Monterroso, “seguramente existiese algún tipo de fortaleza en época islámica, ya que por las laderas del cerro se encuentran numerosos restos cerámicos de época califal. La atalaya actual debe remontarse a los tiempos de la organización de la villa de Belmez después de la conquista castellana, hacia la mitad del siglo XII”.  Desde entonces, “se han sucedido numerosas fases constructivas destacando entre ellas las protagonizadas por las tropas francesas en la época de la Guerra de la Independencia, añade el profesor de la UCO.
El Castillo de Belmez fue restaurado en los años 60 por el arquitecto Félix Hernández, responsable también de este tipo de trabajos en la Mezquita de Córdoba y el conjunto arqueológico de Medina Azahara. Más tarde, fue de nuevo remodelado a finales de los años 90 bajo la dirección de Antonio Castro. Ambas intervenciones consiguieron salvaguardar los valores estructurales del castillo y conservarlo. Sin embargo, en ninguno de los dos casos se consiguió una puesta en valor definitiva para este símbolo de Belmez y de la comarca, objetivo que se persigue con el proyecto que desarrolla actualmente la UCO.

Más información en la Universidad de Córdoba.

 

 

#Sevilla La UPO inicia su primer proyecto de excavaciones arqueológicas en Itálica

Anfiteatro de las ruinas romanas de Itálica, Santiponce, Sevilla, España, 2015-12-06, DD 34-45 PAN HDR

Diego Delso [CC BY-SA 4.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)], via Wikimedia Commons

 

El Seminario de Arqueología de la Universidad Pablo de Olavide iniciará el próximo lunes 3 de julio el que constituirá el primer proyecto de excavaciones arqueológicas de la UPO en Itálica.

Las excavaciones, dirigidas por el profesor de Arqueología Rafael Hidalgo, se centrarán en dos puntos específicos del Conjunto Arqueológico que presentan importantes incógnitas y cuya resolución permitirá comprender diversos aspectos de la configuración y evolución de la ciudad de Itálica.

Por un lado, se continuará  y completará la excavación de la Casa de la Cañada Honda, una de las casas mejor conservadas de Itálica, cuya excavación comenzó en los años 70 del pasado siglo pero de la que aún queda en torno a un tercio de su superficie por conocer. Además de completar la excavación de la casa, se llevará a cabo también el estudio de las estructuras anteriormente exhumadas, de las que llama  especialmente la atención el stibadium conservado en el patio de la casa, esto es, un lecho de banquetes semicircular que cuenta con una fuente central, que constituye junto al conservado en la Villa de El Ruedo de Almedinilla (Córdoba) la única estructura de estas características conocida en la Península Ibérica.

Por otro lado, se llevarán a cabo también excavaciones en la muralla tardoantigua de Itálica, en concreto en el tramo situado en las inmediaciones del Traianeum. Se trata de una muralla de gran interés para comprender la evolución histórica de Itálica, hasta ahora conocida gracias a la realización de prospecciones geofísicas, pero que hasta la fecha nunca había sido objeto de excavaciones arqueológicas.

El proyecto dirigido por Rafael Hidalgo contará con la participación de diversos profesores e investigadores de la UPO, ha sido aprobado por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y contará con la financiación proporcionada por distintos proyectos de investigación desarrollados desde el Seminario de Arqueología de la UPO. En los trabajos de excavación arqueológica y en los de laboratorio, que se llevarán a cabo en el Laboratorio de Arqueología de la UPO, participarán alumnos de los distintos grados de la Facultad de Humanidades y alumnos de doctorado de esta universidad.  El proyecto contará también con la colaboración de un equipo de arqueólogos de la Universidad de Marburg (Alemania), dirigidos por el profesor Felix Teichner, que participarán en la realización de prospecciones geofísicas  previas al inicio de las excavaciones arqueológicas y en la propia excavación.

Los trabajos de  excavación arqueológica contarán con una primera fase intensiva, que se ejecutará durante el mes de julio, y con una segunda fase a desarrollar a lo largo de todo el curso académico 2017-2018. Esta segunda fase se imbricará con la docencia de Arqueología que se imparte en la Facultad  de Humanidades de la UPO.

Durante el mes de julio y, de nuevo,  a partir del mes de octubre, todos los viernes a las 10 de la mañana se celebrarán jornadas de puertas abiertas, en las que los miembros del proyecto explicarán a los visitantes interesados los resultados de la excavación y su progreso.

Más información en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla.

 

#Almería Conservación de las cuevas visitables

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By Junta Informa (14.10.02 Gruta de las Maravillas 2) [CC BY-SA 2.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0)], via Wikimedia Commons

 

Investigadores del grupo Electrónica, Comunicaciones y Telemedicina de la Universidad de Almería han instalado un nuevo sistema que permite monitorizar en tiempo real variables de conservación de cuevas visitables. El sistema permitirá a los organismos gestores aplicar medidas de forma inmediata para evitar los daños de las visitas masivas.

La metodología propuesta se ha aplicado en El Soplao, una cueva descubierta en Cantabria a principios del siglo XX y que representa una importante atracción para la zona por su riqueza geológica y por los yacimientos paleontológicos, en los que se han descrito, entre otros hallazgos, nuevas

Los investigadores explican en el artículo ‘A real-time underground environment monitoring system for sustainable tourism of caves’ publicado en la revista Journal of Cleaner Production, cómo el sistema que han desarrollado ofrece segundo a segundo la información relativa a la cantidad de dióxido de carbono presente, humedad, temperatura, lluvia, fuerza del viento, dirección de éste y presión barométrica. Estas variables deben permanecer estables dentro de un rango para asegurar que el estado de la cueva se mantenga. Si en algún momento se altera alguna de ellas es posible actuar de forma inmediata para evitar el más mínimo deterioro.

Entre las distintas estrategias en la conservación de los espacios geológicos se encuentra la limitación de visitas, pero no siempre se disponen de datos concretos que determinen qué cantidad de turistas admite una gruta sin que se vea afectada. “Ejemplos como la cueva de Altamira, actualmente cerrada al público por los daños irreparables que se generaron con las visitas masivas, sirvieron para emprender medidas que eviten que esta situación vuelva a repetirse. Con nuestro método, podemos conocer en tiempo real en qué estado se encuentra la cueva y aplicar medidas urgentes para que la regeneración se produzca y que así podamos disfrutarla sin una fecha de caducidad”, afirma a la Fundación Descubre la investigadora de la universidad de Almería Nuria Novas, autora del artículo.

Más información en la fuente de la noticia en Remedios Valseca / Fundación Descubre

#Córdoba La química saca los colores a la escultura clásica romana

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By No machine-readable author provided. Lobillo assumed (based on copyright claims). [Public domain], via Wikimedia Commons

A simple vista, las grandes estatuas romanas que llenan las calles de roma, los museos arqueológicos de media Europa y siguen apareciendo en los yacimientos arqueológicos del territorio que ocupó el antiguo Imperio son de un blanco casi inmaculado. Así llevan siglos presentándose ante los ojos de quienes han querido mirarlas con más o menos pasión. Los artistas renacentistas las idolatraron y considerado un ejemplo de virtuosismo artístico. El arte clásico fue considerado la esencia del genio humano. Miguel Ángel creó su David y su Piedad imitando a los escultores griegos y romanos, tallando en la inmaculada piedra dos de las grandes obras de la Historia Universal del Arte. Se le olvidada, sin embargo, un detalle. Las estatuas romanas no fueron blancas en su origen, estaban laboriosamente pintadas de vivos colores aunque ni los ojos de los renacentistas ni de cualquier persona del año 2017 sea capaz de verlos.

Así lo han sospechado durante décadas los arqueólogos y así lo ha demostrado recientemente la ciencia. Uno de los últimos trabajos en este sentido ha sido el publicado por un equipo de investigación de la Universidad de Córdoba en el Instituto de Química Fina y Nanoquímica integrado por los profesores José Rafael Ruiz Arrebola y César Jménez Sanchidrián y los investigadores Daniel Cosano Hidalgo y Laura Dara Mateos Luque en la revista Microchemical Journal, en la que constatan la existencia de pigmentos de amarillo, azul y rojo en tres grandes estatuas aparecidas en el yacimiento arqueológico de Torreparedones (Baena, Córdoba), cuyas excavaciones dirige el profesor Carlos Márquez.

Para sacar los colores a las esculturas, el equipo de la UCO, perteneciente al Departamento de Química Orgánica, ha recurrido a la espectrometría Raman, consistente en irradiar la muestra con un láser y medir la luz dispersada, correlacionando el número de onda de dicha luz dispersada con diferentes enlaces químicos que hacen posible determinar la naturaleza del pigmento empleado en la pintura.

Según detallan en el artículo, para conseguir conocer los colores concretos que adornaron las vestimentas de los emperadores Augusto y Claudio y la que posiblemente representara a Livia, esposa del primero de ellos, los investigadores de la UCO calibraron el espectrómetro de acuerdo con los materiales que se pensaba que eran utilizados para colorear este tipo de estatuas. Tras someter las tres esculturas a este análisis, los investigadores concluyeron que los artistas de la Bética emplearon el oxihidróxido de hierro (goethita) para conseguir el amarillo, el óxido de hierro (hematites) para el rojo y el “azul egipcio”, un pigmento conocido desde la antigüedad, sintetizado a base de arena silícea, calcita y cobre.

El virtuosismo de aquellos antiguos pintores de estatuas no se limitó a emplear los colores planos, sino que los mezclaron con carbonato y fosfato cálcico y sulfatos para matizarlos, logrando diferentes tonalidades y dotando a sus esculturas de una profundidad, que, si se hubieran conservado, probablemente hubieran impresionado como hizo todo su arte a los renacentistas.

Más información en la Universidad de Córdoba.

#Córdoba localiza el anfiteatro romano de Torreparedones gracias a las últimas técnicas de fotografía aérea

Torreparedones, esculturas foro
By Rafael Jiménez from Córdoba, España (Torreparedones: esculturas foro) [CC BY-SA 2.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0)], via Wikimedia Commons

Escondido entre miles de archivos digitales del Instituto Geográfico Nacional de España y sin mover un solo centímetro cúbico de tierra, el equipo de investigación ‘Antiguas Ciudades de Andalucía’ de la Universidad de Córdoba ha conseguido localizar el anfiteatro de la ciudad romana que albergó el actual yacimiento de Torreparedones, ubicado en los términos municipales de Baena y Castro del Río.

Sabían que existía. Al final y al cabo era lo habitual en ciudades del tamaño y relevancia económica de aquella. Sabían que debía estar situado en alguno de los dos extremos de la ciudad por las que llegaban las vías principales de acceso, documentadas por los arqueólogos en los últimos años. El problema era dar con él sin levantar el terreno o sin invertir demasiado tiempo y dinero en catas a veces infructuosas. Por eso, uno de los investigadores del grupo, el profesor Antonio Monterroso Checa recurrió al ordenador antes que al pico y pala. Concretamente, el equipo de la Universidad de Córdoba que desde 2006 excava este yacimiento rastreó en el Plan Nacional de Ortofotografía (PNOA) del Instituto Geográfico Nacional de España, que en la última década ha fotografiado mediantes vuelos LiDAR (Laser Imaging Detection and Ranging) todo el territorio peninsular. Buscó las coordenadas de Torreparedones y observó el terreno hasta dar con la “mancha” sospechosamente elíptica bajo la que consideraban probable que estuviera el anfiteatro.

El hallazgo ha sido confirmado a lo largo de los últimos cinco meses mediante la utilización de diferentes metodologías de análisis de imagen en dos y tres dimensiones. Una de las imágenes del PNOA tomada en plena primavera de 2009 dejaba ver incluso las marcas del graderío gracias a la diferencia entre el vigor de la hierba y cultivos de las zonas abiertas del anfiteatro y la debilidad de las zonas donde se alzarían los grandes muros de piedra. El hallazgo de los arqueólogos de la Universidad de Córdoba ha sido reforzado gracias a la prospección geomagnética realizada por el Instituto Andaluz de Geofísica de la Universidad de Granada por encargo del Ayuntamiento de Castro del Río.

Estos resultados, publicados ayer en la revista Mediterranean Archaeology and Archaeometry y presentados públicamente en el Rectorado de la Universidad de Córdoba esta mañana, servirán para activar las excavaciones que deberían sacar a la luz el edificio. Las dimensiones del anfiteatro oscilan en torno a los 70 metros de eje mayor y los 62 de eje menor, unas proporciones similares a los anfiteatros de Segóbriga, Saelices (Cuenca) o Contributa Iulia (Badajoz). Así lo ha explicado Monterroso en su presentación en el Rectorado, donde ha lanzado como hipótesis de datación el siglo II d.C. y dnde Cristina Mata, segunda teniente de alcalde del Ayuntamiento de Baena, y el alcalde Castro del Río, José Luis Caravaca, se han comprometido a trabajar conjuntamente para facilitar los trabajos de investigación arqueológica para recuperar el anfiteatro.

El rector de la UCO, José Carlos Gómez Villamandos, se ha felicitado por el papel jugado por la Universidad en la valorización del yacimiento de Torreparedones, “contribuyendo a la transición hacia una economía basada en el conocimiento en una zona tan necesitada de nuevas oportunidades como es la provincia de Córdoba”.

Más información en la Universidad de Córdoba.

 

#Cádiz: Investigadores de la UCA participan en el proyecto ‘Handpas’ de pinturas rupestres en Cueva de las Estrellas en Castellar

Castellar medieval
Castellar Viejo – Cádiz – I, Panarria [GFDL, CC-BY-SA-3.0 or CC BY-SA 2.5], via Wikimedia Commons

Investigadores de la Universidad de Cádiz participan en el equipo científico interdisciplinar del proyecto internacional Handpas, dirigido por Hipólito Collado* (Junta de Extremadura), que ha realizado un estudio y control de las manos de Cueva de las Estrellas en el complejo de Tajo de las Abejeras, enclavada en el parque Natural de Los Alcornocales en la finca de la Almoraima. Se trata de las primeras representaciones de manos halladas sobre arenisca y están consideradas de las más antiguas del sur de Europa.

Los investigadores de la Junta de Extremadura y de las universidades de Zaragoza y Cádiz – José Ramos (catedrático de Prehistoria de la UCA), Pedro Cantalejo (director del Museo de Ardales e investigador del grupo PAI-HUM-440 de la Universidad de Cádiz)  Diego Fernández (doctorando de Prehistoria), Antonio Luque (espeleólogo colaborador), Salvador Domínguez (profesor titular de Cristalografía y Mineralogía) y Javier Gracia (pofesor titular de Geomorfología) – han podido documentar en 3D con escaner laser motivos de manos de arte rupestre paleolíticas en Cueva de las Estrellas en Castellar.

Las manos, tal y como aclara el profesor José Ramos, marcan “apropiación” del territorio. Constituyen “un signo de control y de pertenencia por las bandas de cazadores-recolectores del Paleolítico. Suelen corresponder con los momentos más antiguos del arte paleolítico. Hay muy pocas expresiones de arte de manos en las cuevas de la Península Ibérica”. Desde este estudio, se ha pretendido “hacer una documentación gráfica muy precisa, preocupada en la conservación y permanencia de las mismas, apoyados en nuevas tecnologías”.

El equipo de investigación de la UCA se han reunido con el alcalde de Castellar de la Frontera, Juan Casanova, el concejal de Cultura, Jacinto Gil, y la concejal de Turismo, Nieves Sánchez, para informar y hacerle entrega de material.

Más información en la web de la Universidad de Cádiz 

 

Ciencia Andaluza: Investigadores del CNA estudian las técnicas de fabricación de 11 piezas del Tesoro del Carambolo

Tesoro del Carambolo – Foto (c) José Luiz Bernardes Ribeiro – Wikipedia
El día 30 de septiembre de 1958, en los terrenos de la Real Sociedad de Tiro de Pichón de Sevilla, y en el curso de una ampliación para el torneo internacional que tuvo lugar el siguiente año, la azada del joven trabajador descubrió un objeto metálico que había de ser el primero de los brazaletes de oro de 24 quilates.
El tesoro está formado por 21 piezas de oro de 24 quilates, con un peso total de 2.950 gramos. Joyas profusamente decoradas, con un arte fastuoso, a la vez delicado y bárbaro, con muy notable unidad de estilo y un estado de conservaci6n satisfactorio, salvo algunas violencias ocurridas en el momento del hallazgo.
Las piezas fueron encontradas dentro de una estructura oval, en la que se hallaron huesos de animales y cerámica. La interpretación más aceptada afirma que servían de exorno para un dignatario religioso o político. Una interpretación reciente propone la posible utilización de algunas piezas en el adorno de toros sagrados, basándose en paralelos arqueológicos y etnográficos.
Dada la importancia de este tesoro y el interés de estudiarlo en profundidad, en el Centro Nacional de Aceleradores, se ha desarrollado un nuevo sistema portátil de microfluorescencia.
Más información en la web del Centro Nacional de Aceleradores de Sevilla.
Sin Ciencia no hay futuro. Defiende la Ciencia Andaluza #CienciaAndaluza

Ciencia Andaluza: La UCA presenta un proyecto sobre el yacimiento arqueológico de Hasta Regia.

Ciencia Andaluza
Ciencia Andaluza

El proyecto de investigación Geodetección en Hasta Regia, cuya primera fase se ha realizado entre los meses de julio y octubre, consiste en la exploración con georradar del yacimiento arqueológico de Hasta Regia, con el objetivo principal de conocer el urbanismo de la ciudad antigua, mediante técnicas no invasivas, así como evaluar el estado de conservación de los restos de la antigua ciudad.

En los primeros pasos que se han dado en el proyecto de investigación ya se han producido resultados relevantes, como la localización de varios edificios importantes y de elementos defensivos y urbanísticos de la ciudad, aunque aún queda por abordar la fase de postproceso de los datos obtenidos.el investigador Lázaro Lagostena ha hecho una extensa exposición sobre el proyecto de investigación  Geodetección en Hasta Regia, que se está desarrollando en el marco del proyecto PAGVS, sobre el estudio del patrimonio histórico relacionado con el ámbito rural y la explotación histórica agropecuaria en el Marco de Jerez.
Ha explicado que los trabajos se han iniciado por el yacimiento de Hasta Regia por su importancia histórica, por haber sido una ciudad muy influyente en la zona y una pieza fundamental en la organización y la explotación de estos territorios agrícolas. Igualmente está prevista la exploración de diversos yacimientos rurales situados en diversos pagos del Marco.También ha señalado que para el estudio, dado su carácter pionero, se ha tenido que desarrollar una metodología precisa, cuadriculando y sectorizando un yacimiento que, solo en lo que se limita a la ciudad intramuros, se extendía por unas 25 hectáreas. Ha detallado que en esta campaña se han  explorado tres sectores, comenzando por el extremo Sur del yacimiento, lo que supone una superficie de aproximadamente 56.400 metros cuadrados.
En su exposición también ha indicado Lagostena que en esta  geolocalización se han detectado dos edificios importantes uno de 30 metros de lado y otro de unos 16, que, aunque sus características están por analizar, podrían tratarse de parte de una antigua muralla, cisternas u otros elementos urbanísticos.
Lagostena ha destacado la importancia de este proyecto que coloca a este equipo investigador en la vanguardia nacional e incluso internacional, por la novedad que supone contar con datos exactos sobre la localización de elementos de interés del yacimiento. También ha resaltado la ventaja de este tipo de estudios con los que los arqueólogos podrían hacer “intervenciones con precisión quirúrgica”.
Más información en la web del Ayuntamiento de Jerez.
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