#Jaén Madera de laurel contra biopelículas de bacterias perjudiciales en alimentos

Laurel
Laurel

Investigadores de la Universidad de Jaén han descubierto que la madera del laurel inhibe la formación de biopelículas desarrolladas por bacterias en alimentos en mal estado y en zonas donde las condiciones higiénicas son insuficientes. En estos casos, la aparición de esta capa gelatinosa se produce como consecuencia de la contaminación producida por microorganismos.
Estas biopelículas las forman poblaciones de microorganismos y pueden estar constituidas por una sola o por múltiples especies de hongos y/o bacterias. La presencia de los residuos de este arbusto en contacto con las bacterias impide que éstas se unan y formen esta barrera microbiana.

Al mismo tiempo, este equipo multidisciplinar formado por científicos de los grupos de investigación ‘Compuestos de Interés Biológico’ y ‘Microbiología de los alimentos y del Medio Ambiente’ ha evidenciado con su estudio que la madera del laurel contribuye además a la disgregación de este tapiz bacteriano una vez formado y consolidado.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores han ensayado con dos compuestos puros aislados de la madera del laurel, como explican en su artículo ‘Antimicrobial and antibiofilm activities of procyanidins extracted from laurel wood against a selection of foodborne microorganisms’ y publicado en la revista International Journal of Food Science & Technology
Estos compuestos, conocidos como procianidinas, evitan el crecimiento microbiano y la formación del biofilm, de modo que funcionan como conservantes naturales de alimentos y también como desinfectantes donde residen patógenos transmitidos por alimentos. “Hemos conseguido darle valor añadido a los residuos agrícolas de la madera del laurel, que hasta ahora eran prácticamente desechos”, asegura a la Fundación Descubre la investigadora de la Universidad de Jaén y coautora de este estudio, Elena Ortega.

Experimentación in vitro

Durante la experimentación, los científicos han comprobado in vitro el efecto que provocan estos componentes sobre las biopelículas creadas por distintos patógenos alimentarios.

En concreto, los expertos realizaron cuatro ensayos. El objetivo de los dos primeros se basaba en demostrar la actividad antimicrobiana. “Los compuestos derivados de la madera del laurel no se habían abordado desde un punto de vista biológico y son muy similares estructuralmente a otros con propiedades antimicrobianas, por ejemplo, a los presentes en el zumo de arándanos y que ayudan a prevenir la infección de orina”, explica esta experta.

Más información en la fuente de la noticia Amalia Rodríguez / Fundación Descubre

 

#Sevilla #Huelva Bioplástico de soja súper absorbente para ‘nutrir’ el campo

Soja
Soja

Investigadores del grupo ‘Tecnología y diseño de productos multicomponentes’ de la Universidad de Sevilla, junto con expertos de la Universidad de Huelva, han obtenido un bioplástico natural a partir de la proteína de la soja capaz de absorber hasta cuarenta veces su peso.

Este nuevo producto, ecológico y biodegradable, es respetuoso con el medioambiente. Por ello, los expertos están explorando su aplicación en el campo de la horticultura, concretamente como materia prima a partir de la cual fabricar dispensadores de nutrientes agrícolas.

Para llegar al diseño del material que recogen en el artículo ‘Natural superabsorbent plastic materials based on a functionalized soy protein’, y han publicado en la revista Polymer Testing, los investigadores han realizado diferentes experimentos en el laboratorio alterando la composición de esta leguminosa.

Concretamente, han modificado su afinidad por el agua y han conseguido que retenga un porcentaje mayor de agua. “La soja tiene por sí misma una gran capacidad de absorción, lo que la convierte en un material idóneo. Sin embargo, nos planteamos si encajaría dentro de los bioplásticos súper absorbentes, que son aquellos que tienen que absorber entre 10 y 1.000 veces su peso real en agua. Tras introducir algunas variantes, el resultado obtenido ha sido positivo”, afirma a la Fundación Descubre el investigador de la Universidad de Sevilla Antonio Guerrero, responsable de este estudio.

Durante los ensayos, los expertos han comprobado que según las variables de procesado y la combinación de la mezcla, las propiedades de absorción de la soja se alteran. “Sin interferir en su composición, esta legumbre es capaz de absorber doce veces su peso, mientras que si modificamos su estructura molecular para aumentar su afinidad por el agua, esta capacidad se multiplica por tres hasta alcanzar 36 veces su peso inicial, es decir, un aumento del 3.600% sobre su peso real”, especifica Guerrero.

Continúa en la fuente de la noticia: Amalia Rodríguez / Fundación Descubre 

#Córdoba: Las malas hierbas aprenden a defenderse del glifosato

Maiz RR
By Maggilautaro (Own work) [CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons (Efectos del glifosato en maíz)

Un grupo de investigación de la UCO descubre por qué un tipo de maleza que causa graves problemas al olivar y a los cultivos de cítricos resiste a uno de los herbicidas más utilizados
Ya se conoce científicamente por qué uno de los herbicidas más usados en los campos de olivar y cítricos de España y, sobre todo, en la comunidad andaluza, apenas afecta a la especie Lolium rigidum, una de las malas hierbas más problemáticas para estos cultivos y que le roba el sueño a más de un agricultor.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Córdoba, liderados por el catedrático de Química Agrícola y Edafología Rafael A. De Prado, ha conseguido descubrir que un biotipo de Lolium rigidum es resistente a un  herbicida de gran uso en los cultivos, el glifosato. Esa resistencia se debe a que, al ser aplicado dicho herbicida sobre este tipo de mala hierba, el glifosato se absorbe y se mueve poco con respecto al biotipo susceptible.
Desde los años 90, se venía realizando un uso continuado de glisofato, ampliamente usado en campos de olivar y cítricos de toda la geografía española. Esta situación condujo a que este herbicida provocara una presión de selección sobre dos grandes tipos de malezas Lolium rigidum y Conyza spp. Como resultado de tal presión, la primera de estas malas hierbas, ha sido capaz de sobrevivir al tratamiento de glifosato a dosis que debería eliminarla.
Según se detalla en un artículo publicado recientemente en la revista Frontiers in Plant Science este equipo de científicos ha comprobado, mediante el uso de Carbono 14 (14C) y un sistema denominado Fosforo Imager, cómo el glifosato apenas penetra y se mueve dentro de la planta, concluyendo que la no translocación del herbicida es en realidad un mecanismo de defensa de la propia planta. De Prado explica que para llegar a estos resultados realizaron prospecciones, principalmente en olivares de la provincia de Jaén y campos de cítricos en Córdoba, Sevilla y Huelva.
Imitando a los TAC de contraste que se hacen a diario en los hospitales, los investigadores de la UCO aplican sobre las muestras de Lolium rigidum la dosis de campo del herbicida glifosato mezclado con Carbono 14 (14C) y tras 96 horas se toma  una imagen radiográfica de la planta donde comprueban que el glifosato no se transloca por determinadas partes de la mala hierba en cuestión.
Esta investigación de la que da cuenta Frontiers in Plant Science prueba que la resistencia de estas malas hierbas al glisofato no está asociada a acciones humanas ni a fenómenos climatológicos, sino que es algo intrínseco en la planta y responde al planteamiento darwiniano de la adaptación de las especies. El equipo se plantea ahora si este mismo mecanismo se repite en otras plantas y con otros herbicidas.
En este trabajo han participado los investigadores Pablo Fernández, Rafael Domínguez, y el técnico Rafael Roldán y han colaborado los profesores Francisco Barro y Fernando Bastida, del Instituto de Agricultura Sostenible del CSIC de Córdoba y de la Universidad de Huelva, respectivamente.

Fuente: Universidad de Córdoba.

 

#Almería cFertigUAL, una app para calcular el riego y la fertilización en invernaderos

Invernadero
Invernadero

 

nvestigadores del grupo ‘Automática, Electrónica y Robótica’ de la Universidad de Almería, la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y la Fundación Cajamar han diseñado y desarrollado una aplicación móvil denominada ‘cFertigUAL’ para ayudar a calcular la cantidad óptima de fertilizante y riego necesarios en los cultivos de los invernaderos en Almería.

Ideada para sistemas Android, esta herramienta software permitirá a agricultores y productores, así como también a ingenieros agrónomos e investigadores del sector, hacer un uso más responsable de los recursos existentes. Hasta ahora, los cálculos de riego y de aporte de nutrientes para el suelo se hacían en una tabla a mano o en ordenador. El sistema resulta más preciso y además puede ayudar a reducir el potencial de contaminación del agua subterránea causado por el desecho de fertilizantes. “La concebimos como una guía de trabajo de gran ayuda en el ámbito de la agricultura en invernaderos, donde en la mayoría de los casos el riego es constante y se requiere mayor control. No obstante, también es factible en cultivos convencionales”, explica a la Fundación Descubre Jorge Sánchez, uno de los creadores de cFertigUAL e investigador de la Universidad de Almería.

Esta plataforma, aún en fase de prueba, se divide en dos partes. Por un lado, predice la cantidad de agua perdida por transpiración a través de sensores virtuales. Éstos monitorizan las condiciones del invernadero y a raíz de esta información establece los requisitos de riego. Por otro lado, establece el total de fertilizantes que deben ser aplicados por cada litro de agua.

Para utilizarla, una vez registrado, cada usuario debe indicar las características básicas de los invernaderos o del cultivo sobre el que quiera obtener información: dimensiones, ubicación y orientación, sistemas de riegos o el número de tanques. Tras completar esta fase, se introducen los datos analíticos: el agua de riego, el ph, las características del suelo y del drenaje. Con todos estos parámetros, el programa realiza unos cálculos en tiempo real y escoge una solución nutritiva ideal.

Más información en la fuente de la noticia: Amalia Rodríguez / Fundación Descubre

 

#Jaén Un estudio de la UJA considera que la actual clasificación y denominación de los aceites de oliva confunde al consumidor y dificulta su promoción

Aceite de oliva
Aceite de oliva

El investigador Francisco José Torres Ruiz, director del grupo de investigación de Márketing de la UJA y profesor del Departamento de Organización de Empresas, Márketing y Sociología de la Universidad de Jaén, considera que la actual clasificación y denominación del aceite de oliva genera una serie de problemas que conducen a confundir al consumidor.

En la presentación de un estudio realizado desde la unidad técnica de Marketing y Economía del Centro de Estudios Avanzados en Olivar y Aceite de Oliva de la UJA sobre las denominaciones oficiales de los aceites de oliva, ha asegurado que generan una gran confusión al utilizar términos parecidos y con connotaciones positivas, “todo lo contrario que debe hacer una buen sistema de clasificación de alimentos, que debe ayudar al consumidor a diferenciarlos”.

Como ejemplo señaló que el nombre de la clasificación genérica y el de la tercera categoría de aceites de oliva, el de menos calidad, es prácticamente igual (sólo cambia una s). “Cuando se realiza una promoción genérica en realidad se está promocionando el aceite menos saludable y de menos calidad. Esto es contrario a la política de calidad de la PAC y a los esfuerzos por mejorar la calidad del sector”, señala.

En este sentido, hay que destacar que el aceite más consumido en España es el de menos calidad, el denominado como ‘aceite de oliva’, que representa casi el 40%, frente al 19,2% que representa el aceite de oliva virgen extra, “a pesar de la escasa diferencia de precios”. Además, casi el 70% de los consumidores no saben que el aceite de oliva es mezcla de virgen y refinado. “Casi la mitad piensan que es puro zumo de aceituna, sin manipular”, indicó Francisco José Torres.

En su opinión, es necesario un sistema oficial de clasificación de los aceites de oliva que, en primer lugar, no confunda al consumidor, en segundo lugar, que favorezca la implantación, producción y rentabilidad de los aceites de calidad, y en tercer lugar, que facilite la promoción del producto.

Dentro de este estudio, se ha desarrollado un método-modelo para analizar la calidad o adecuación de diferentes sistemas de clasificación alternativos, aplicándolo a los aceites de oliva, al jamón ibérico y al zumo, cuyos resultados han sido publicados por la revista Food Policy este con el título ‘A consumer-oriented model for analysing the suitability of fodd classification systems’. El método se centra en medir el recuerdo, reconocimiento e información asimilada de los consumidores y pone en tela de juicio las clasificaciones oficiales actualmente vigentes de los tres productos.

 

Más información en la web de la Universidad de Jaén

 

#Jaén Un proyecto de la Universidad de Jaén determina los beneficios del consumo de aceite de oliva en pacientes con fibromialgia

Ciencia Andaluza
Olivo

Un proyecto de investigación de la Universidad de Jaén ha determinado los beneficios que el consumo de aceite de oliva tiene en pacientes con fibromialgia. La UJA ha presentado los resultados de este proyecto, denominado ‘Fibromialgia y estrés oxidativo. Influencia del aceite de oliva’, en su stand en Expoliva.

Se trata de un proyecto de excelencia de la Junta de Andalucía, desarrollado por un equipo multidisciplinar compuesto por investigadores de la Universidad de Jaén y de la Universidad de Granada, y por facultativos del Complejo Hospitalario de Jaén, en el que se ha contado con la participación de la Asociación de Fibromialgia de Jaén (Afixa).

El proyecto consistió en implementar una intervención nutricional en pacientes afectados de Fibromialgía, incorporando a su dieta alimenticia distintos tipos de aceite de oliva ecológico, con una distinta concentración en antioxidantes, para constatar si se mejoraba el daño por estrés oxidativo que subyace en esta patología.

“En el proyecto utilizamos varios aceites de oliva con distinta concentración de antioxidantes y concretamente el aceite de oliva virgen extra ecológico fue el que mejoró los parámetros oxidativos en pacientes con fibromialgia, mejorando la oxidación de las principales macromoléculas de las células, que son lípidos, proteínas y ADN. Por otra parte, también mejoró la sintomatología típica de las pacientes, lo que incluía la capacidad funcional, en la realización de sus actividades cotidianas, y su estado de salud mental percibido”, explica la investigadora Alma Rus.

Por otro lado, María Luisa del Moral Leal, responsable del proyecto, destacó la buena disposición de las pacientes con fibromialgia de la Asociación Afixa para participar en el estudio. “Son un colectivo muy implicado en la investigación porque son conscientes de lo necesario que es investigar en fibromialgia para poder dar una solución a este problema de salud. Sólo puedo agradecerles de corazón, a su equipo directivo, con su presidenta Maribel Garrido a la cabeza y a todos los miembros de la asociación el tiempo y esfuerzo que han realizado para que este proyecto haya salido adelante”, aseguró la investigadora de la UJA, que recordó que este viernes 12 de mayo se conmemora el Día Internacional de la Fibromialgia y del Síndrome de Fatiga Crónica.

Más información en la web de la Universidad de Jaén.

 

 

#Córdoba Una ecuación ayuda a explicar el crecimiento de las plantas y su adaptación al Cambio Global

Erodium rupicola

Matemáticas y Biología han vuelto a sellar una alianza para combatir el Cambio Global. Lo han hecho gracias al trabajo de un equipo internacional integrado por investigadores de las Universidades de California, Córdoba y Sydney y de centros de investigacion en Alemania. Los biólogos, habituados a usar imágenes microscópicas de secciones de hoja para conocer el interior de los mismas y observar lo que está pasando en ellas en diferentes fases del crecimiento de la planta y en condiciones ambientales distintas, disponen ahora de una forma de predecir ese comportamiento gracias a las simulaciones realizadas por este equipo a partir de las secciones foliares de 11 especies singulares y representativas de diferentes ecosistemas de la Tierra.

Según detallan en un artículo publicado por la revista Ecology Letters, el equipo en el que participa el profesor de Ecología de la Universidad de Córdoba Rafael Villar ha conseguido una forma de predecir los procesos fisiológicos en interior de las hojas a partir de una medida bastante utilizada por los biólogos vegetales. Se trata de la “masa seca foliar por unidad de área”, conocida como LMA, un índice que resulta de dividir el peso de una hoja seca por su área fresca original. Ese índice es utilizado habitualmente por los biólogos para describir propiedades como el contenido de nitrógeno, la tasa de fotosíntesis o las preferencias ambientales de las plantas. El trabajo del que da cuenta Ecology Letters prueba además la relación de ese índice con la estructura interna de las hojas, facilitando una fórmula matemática que ayudará a determinar qué impulsa determinados patrones celulares de las plantas, como su adaptación a un ambiente que se calienta. Ahora, además de observar la diversidad del tamaño, forma o color de las hojas, la ciencia podrá mirar de una manera sencilla al interior de las mismas y, por tanto, obtener información sobre la enorme diversidad de células o tejidos internos.
Con esta fórmula, la evidente diferencia entre una hoja perenne y otra caduca puede ser explicada no sólo por lo que se aprecia a simple vista o tacto, sino por la densidad o tamaño de sus células. En palabras de John Sack, de la Universidad de California, las implicaciones de este índice en biología vegetal son equivalentes al del tamaño del cuerpo en biología animal o a la simetría facial en la psicología de la atracción.
Para Rafael Villar, de la Universidad de Córdoba, la nueva fórmula permitirá comprender mejor el funcionamiento de las plantas y cómo éstas responden a los cambios ambientales.

Más información en la web de la Universidad de Córdoba.

 

#Jaén Mejor frito con aceite de oliva virgen extra

Ciencia Andaluza
Olivo

Investigadores del grupo Innovación en análisis químico de la Universidad de Jaén, en colaboración con el laboratorio de Bromatología e Hidrología de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Oporto, han demostrado que el aceite de oliva virgen extra presenta una mayor resistencia al proceso de fritura que otros disponibles en el mercado. Tras una comparativa con otras grasas vegetales, los expertos apuntan a que el gran número de antioxidantes presentes en el de oliva virgen extra contribuye en gran medida a que se degrade menos y de manera más lenta que los otros, además de que resulta ser el más estable y produce menos compuestos tóxicos.Los expertos han llegado a estos resultados tras comparar el proceso de oxidación térmica de algunos de los aceites más recomendados en frituras. Concretamente, han analizado  los de oliva virgen extra, el más usado en los países mediterráneos; el de cacahuete, utilizado para uso en comedores escolares portugueses; y el de canola, un tipo de aceite de colza, muy común en algunos países de Europa Central y del Este.

Para llevar a cabo el experimento, los aceites se mantuvieron calientes durante largas horas y se realizaron frituras, con cada uno de ellos, a diferentes tiempos. Después de cada fritura, fueron analizados atendiendo a las sustancias que se estaban formando y que podrían ser perjudiciales para la salud. Así, han identificado más de treinta compuestos tóxicos derivados del estrés térmico al que están sometidos cuando realizamos frituras.

En el artículo publicado en la revista Journal of the American Oil Chemists’ Society titulado ‘Comparative Fingerprint Changes of Toxic Volatiles in Low PUFA Vegetable Oils Under Deep-Frying’ han demostrado que los beneficios que presenta el aceite de oliva virgen extra con respecto a otros usados comúnmente para freír, se deben también a un menor porcentaje de ácidos grasos poliinsaturados, como el omega 3 y a un mayor porcentaje de ácidos grasos monoinsaturados, como el oleico (omega 9), uno de sus componentes principales.

A pesar de que todos los aceites estudiados cuentan con un bajo contenido en ácidos grasos poliinsaturados, se observó que el de oliva virgen extra produce menos compuestos tóxicos al freírse y tardan más en aparecer en comparación con el de cacahuete  y el de canola debido, en gran parte, al alto contenido en compuestos antioxidantes. Éstos ayudan a que el de oliva sufra una degradación más lenta y en menor grado que los demás.

Más información en la fuente de la noticia: Remedios Valseca / Fundación Descubre

 

#Málaga Un investigador de la UMA participa en el desarrollo de un nuevo modelo metabólico del maíz

Maíz
Maíz

 

El maíz es la planta más cultivada por la humanidad. En los últimos cien años, su mejora a partir de la obtención de nuevas líneas de maíz ha sido una constante, a la búsqueda de nuevas variedades que permitan la disminución del uso de fertilizantes en su producción.

El investigador del departamento de Biología Molecular y Bioquímica de la Universidad de Málaga Rafael Cañas, de la mano de grupos de investigación franceses, ingleses y estadounidenses, ha estudiado las bases metabólicas y bioquímicas del maíz para encontrar nuevos cultivos que permitan la disminución de abonos químicos.

“A pesar de los avances científicos, la obtención de buenas cosechas sigue dependiendo de la aplicación en los suelos agrícolas de fertilizantes con alto contenido de nitrógeno, lo que supone un impacto negativo en el medio ambiente”, afirma el profesor Rafael Cañas.

Su trabajo supone un paso más, un nuevo modelo metabólico de las hojas del maíz, a partir del estudio de diecinueve líneas diferentes de esta planta, tanto europeas como americanas, que cubren buena parte de su diversidad genética a nivel mundial y que posibilitará una reducción de su dependencia de los fertilizantes.

La prestigiosa revista ‘The Plant Cell’, considerada la primera publicación en plantas a nivel mundial, se ha hecho eco de esta investigación pionera con la publicación de un artículo científico.

El estudio ha sido llevado a cabo en colaboración con el Instituto Jean-Pierre Bourgin del INRA en Versalles (Francia), el Centro Bordeaux-Aquitaine del INRA en Burdeos (Francia), la Universidad de Angers (Francia), el Centro Génétique Quantitative et Évolution/Le Moulon del INRA en Gif-sur-Yvette (Francia), la Universidad de Lancaster (Reino Unido) y la Universidad de Pennsylvania State (EEUU).

El doctor Rafael Cañas es el investigador principal de un  proyecto de investigación concedido por el Ministerio de Economía y Competitividad en el marco del programa de ‘Proyectos de I+D+i para Jóvenes Investigadores’.

Más información en la Universidad de Málaga.

 

#Granada Proponen unas “leyes universales” sobre el tamaño y la biología de las semillas de las plantas

Semillas
Semillas

 

Investigadores de la Universidad de Granada (UGR) han descubierto que los diferentes tipos de semillas que existen han permitido a las plantas adaptarse a los ciclos ambientales a lo largo de la evolución.

De este modo, los científicos han propuesto por primera vez unas “leyes universales” sobre el tamaño y la biología de las semillas, demostrando mediante modelos matemáticos y el análisis exhaustivo de datos de más de 500 especies de plantas que la distribución global de la latencia y el tamaño de las semillas sigue un patrón predecible que depende de las oscilaciones climáticas.

Rafael Rubio de Casas, investigador del departamento de Ecología de la Universidad de Granada, es el autor principal de este trabajo, publicado en la revista New Phytologist.

Las semillas de muchas plantas tienen una propiedad llamada latencia que les permite permanecer en el suelo durante largos periodos de tiempo sin germinar. “Este tipo de semillas es más abundante en zonas templadas que en zonas tropicales. De forma similar, en latitudes elevadas las semillas tienden a ser más pequeñas. Sin embargo, las  razones de estos patrones no están claras”, señala el investigador de la UGR.

Las semillas encapsulan mecanismos mediante los que las plantas sincronizan su crecimiento con los períodos más favorables. Los resultados de Rubio y colaboradores demuestran que las semillas latentes más pequeñas, que pueden permanecer en el suelo sin ser detectadas y esperan para germinar al comienzo de la estación favorable, se adaptan mejor a los ambientes en los que la estación de crecimiento es corta.

“Por el contrario, cuando las condiciones para la germinación y el crecimiento son favorables durante todo el año, son las semillas grandes, capaces de germinar inmediatamente y producir plantones más robustos, las que se adaptan mejor”, destaca Rubio.

A partir de los datos obtenidos en esta investigación, “podemos establecer predicciones sobre las plantas que ocuparán los diferentes hábitats e incluso sobre aquellas que tienen más capacidad de adaptarse a un ambiente particular”, concluye el investigador.

Más información en la Universidad de Granada.