#Córdoba Control de nitratos en comidas infantiles

 

Niño comiendo
Niña comiendo – Foto Pixabay – url de la foto https://pixabay.com/es/ni%C3%B1o-kids-ni%C3%B1os-los-alimentos-1566470/

El control de la presencia de nitratos en los productos de alimentación infantil se ha convertido en los últimos años en una de las prioridades de la industria agroalimentaria. La legislación vigente y la atención a una dieta saludable –no son pocos los estudios que han relacionado la ingesta excesiva de nitratos y nitritos con algunos tipos de cáncer y la aparición de enfermedades como la diabetes tipo 1- obligan a vigilar el nivel de dichas sustancias en los ingredientes empleados en purés y cremas para bebés, para evitar que excedan los niveles establecidos en los productos destinados a los más pequeños. En el caso europeo, la legislación establece un nivel máximo de nitratos en calabacines de 200 miligramos por kilogramo. Controlar su presencia es, pues, fundamental.

Los nitratos están presentes de manera natural en los vegetales. Seleccionar los que tengan menos contenido de ellos resulta fundamental para las empresas dedicadas a la fabricación de alimentos infantiles. Para ello, se realizan determinaciones analíticas sobre muestras seleccionadas de un lote de productos, pero no se analizan todas las piezas de forma individual. La Universidad de Córdoba ha establecido una nueva forma de realizar ese control, tanto en campo como en las líneas de procesado, para una de las hortalizas más frecuentemente utilizada en las elaboraciones de los purés como es el calabacín, realizando dicho control en el mismo momento en el que los calabacines se cosechan y uno a uno.

Según detalla un estudio liderado por las profesoras de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y de Montes de la UCO Dolores Pérez Marín y María Teresa Sánchez, pertenecientes a los grupos de investigación de “Ingeniería de Sistemas Agroganaderos” y “Tecnología de los Alimentos”, respectivamente, y que ha sido publicado en la revista Postharvest Biology and Technology, la Espectroscopía de Infrarrojo Cercano posibilita cuantificar los nitratos presentes en calabacines en tiempo real, en el mismo momento de la cosecha y sin dañar el vegetal.

De momento y gracias a un acuerdo de colaboración entre la empresa Gelagri Ibérica S.L., las ingenieras agrónomas de la Universidad de Córdoba –todas las autoras del trabajo son mujeres- han desarrollado modelos predictivos del contenido en nitratos en calabacines intactos aplicando la tecnología NIRS. Además, el equipo de investigación, en colaboración también con Gelagri, está llevando a cabo otros estudios de distribución del contenido de nitratos en los calabacines, así como la caracterización no destructiva de otras hortalizas producidas al aire libre en Santaella (Córdoba), como espinacas y pimientos.

El desarrollo de los modelos de predicción del contenido en nitratos, se basó en los datos espectrales obtenidos empleando un instrumento NIRS manual, portátil, óptimo para la realización de determinaciones de calidad de productos hortícolas en campo, directamente en la mata. Las investigadoras de la UCO analizaron 157 muestras de calabacín cultivado en Santaella y sometido a distintas dosis de abonado nitrogenado, teniendo en cuenta, al mismo tiempo, la influencia de otros parámetros como el riego que inciden en el contenido de nitratos del vegetal. Además de los nitratos, la tecnología NIRS permite obtener información como el contenido en materia seca, la firmeza y el momento óptimo de cosecha, características utilizadas para medir la calidad del producto que llega a la mesa del consumidor, adulto o no.

Más información en la Universidad de Córdoba.

 

#Almería Tomate contra el cáncer de cólon

Tomate
Tomate

 

Investigadores del grupo Química de biomoléculas y procesos alimentarios de la Universidad de Almería han confirmado, en líneas celulares in vitro, que los extractos de tomate tienen actividad frente al cáncer de colon. Además, han comprobado que algunas variedades actúan más intensamente que otras frente a la proliferación de las células cancerígenas. El estudio apunta también el beneficio que aporta el aceite de oliva conjuntamente con el tomate.

En el artículo publicado en la revista Journal of the Science of Food and Agriculture titulado ‘Phytochemical composition and in vitro anti-tumour activities of selected tomato varieties’, los investigadores explican cómo ciertos compuestos del tomate, como el licopeno, actúan frente al desarrollo de células tumorales originarias del colon, impidiendo su proliferación.

En el estudio, además, han incluido pruebas donde se ha analizado el efecto conjunto en los cultivos celulares de carotenoides de tomate junto al aceite de oliva. Estos ensayos confirman efectos inhibidores significativamente más altos que los obtenidos a partir de cada uno de ellos actuando por separado. Según estos investigadores, existen muchos compuestos diferentes con acción antitumoral en el aceite de oliva, como los polifenoles, que se suman a la acción de las sustancias bioactivas del tomate.

Más información en la fuente de la noticia: Remedios Valseca / Fundación Descubre

 

#Sevilla La promiscuidad como método para mejorar la especie

Pistacia lentiscus
See page for author [GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html) or CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/)], via Wikimedia Commons

Investigadores del departamento de Biología Vegetal y Ecología de la Universidad de Sevilla han demostrado que dos tipos de arbustos comunes en Andalucía, el mirto o arrayán y el lentisco, mejoran su descendencia al ser polinizados por semillas de distinto origen. Al mismo tiempo, han confirmado que si la fertilización se produce en una proporción mayor con el mismo padre tienen menos posibilidades de crecimiento y de supervivencia.

En un hábitat deteriorado, algunas especies tienen complicada la germinación y son fertilizadas desde diferentes fuentes para producir hijos más fuertes. El sistema de propagación sexual más conocido en plantas es la alogamia, también llamada fecundación cruzada. De esta forma se garantiza la variabilidad genética y, por tanto, nuevas combinaciones dentro de una especie al tomar el polen de otro origen y no de sí misma.

Sin embargo, muy pocos estudios realizados hasta ahora han tenido en cuenta otros parámetros del método de apareamiento que no sean las tasas de fecundación cruzada. Los efectos directos de la diversidad genética de la semilla recibida por las madres, conocida como paternidad correlacionada, es la medida que indica los distintos progenitores. Es decir, la proporción de hijos fecundados por un mismo padre.

Más información en la fuente de la noticia Remedios Valseca / Fundación Descubre

 

#Granada Científicos de la UGR aportan nuevos datos sobre una famosa ley de conducción del calor

Ley de Fourier
Ley de Fourier

 

 

La conocida como Ley de Fourier es la ley de conducción del calor que establece la proporcionalidad entre la corriente de calor y el gradiente de temperatura en un material

Investigadores de la Universidad de Granada (UGR) han aportado nuevos datos sobre la conocida como Ley de Fourier, la ley de conducción del calor que establece la proporcionalidad entre la corriente de calor y el gradiente de temperatura en un material.

Su trabajo, titulado A violation of universality in anomalous Fourier’s law y publicado recientemente en la prestigiosa revista Scientific Reports, del grupoNature, demuestra que la anomalía en la conductividad térmica de los materiales de baja dimensión no es universal como se pensaba hasta ahora, sino que depende de algunos detalles microscópicos del material.

Jean-Baptiste Joseph Fourier formuló su famosa ley de conducción del calor en su libro “Théorie Analytique de la Chaleur”, una ley que ha sido ampliamente estudiada y utilizada a lo largo de los últimos 200 años. Ahora, Pablo Hurtado y Pedro L. Garrido, profesores del departamento de Electromagnetismo y Física de la Materia y miembros del Instituto Carlos I de Física Teórica y Computacional de la UGR, han aportado nuevos datos sobre ella.

Desde hace algunos años se sabe que los materiales de baja dimensión (1d o 2d) presentan una anomalía en su conductividad térmica, que crece sin límite con el tamaño del sistema, lo que implica un transporte super-eficiente de la energía y conlleva un sinfín de aplicaciones. La explicación actual de esta anomalía sugiere que es universal, esto es, que su física es independiente de los detalles, dependiendo sólo de unas pocas características globales del sistema. Esta propiedad es una de las ideas más poderosas y fértiles de la física teórica, ya que explica por qué fenómenos aparentemente diferentes muestran la misma física y pueden ser comprendidos dentro del mismo marco teórico. Por ejemplo, la anomalía en la conductividad térmica se puede relacionar con otro problema aparentemente muy diferente: el crecimiento de superficies rugosas, descrito por la ecuación de Kardar-Parisi- Zhang.

Sin embargo, el estudio liderado por la UGR ha demostrado que la anomalía en la conductividad térmica de los materiales de baja dimensión no es universal, ya que depende de algunos detalles del material en el que se dé este fenómeno. Para llegar a esta conclusión, los investigadores han desarrollado un método de escala novedoso que demuestra que, a pesar de la violación de universalidad observada, existe una generalización de la Ley de Fourier para materiales de baja dimensión, que llamamos Ley de Fourier anómala, que describe de manera precisa el transporte de energía en estos sistemas, incluso en regímenes altamente no lineales e independientemente del tamaño del sistema.

El problema plantea un doble interés para los científicos: por un lado, permite entender la anomalía y la violación de la Ley de Fourier tanto a nivel fundamental como microscópico. Por otro lado, tiene gran interés tecnológico por las múltiples posibilidades que plantea para su aplicación en materiales de baja dimensión.

El ejemplo más característico es el grafeno, un material bidimensional formado por láminas mono-atómicas cristalinas de carbono, aunque hay multitud de ejemplos interesantes, desde cadenas moleculares y nanotubos de carbono, pasando por fibras poliméricas y nano-alambres, hasta ejemplos biológicos como la tela de araña. Todos estos materiales muestran conducción térmica anómala debido a su baja dimensionalidad efectiva, y sus aplicaciones son innumerables (fonónica, transistores, diodos e interruptores térmicos, etc.).

“Estos resultados son importantes porque, por un lado, cuestionan la teoría actual basada en la hidrodinámica fluctuante, señalando la existencia de nueva física, pero al mismo tiempo nos señalan y allanan el camino (sin duda más complicado de lo que esperábamos) para resolver este problema bicentenario”, apuntan los investigadores.

El texto de este artículo puede descargarse gratuitamente de la web de Nature:http://www.nature.com/articles/srep38823

Más información en la Universidad de Granada.

 

#Málaga Tres jóvenes investigadores estudian la germinación y el crecimiento de plantas en la Luna

Ciencia Andaluza
Investigadores – Foto Universidad de Málaga

Nunca se ha sembrado una planta en la Luna. Hasta ahora. Y es que tres jóvenes investigadores malagueños han propuesto un experimento revolucionario para estudiar la germinación y el crecimiento de vida vegetal en gravedad lunar.

Se trata de ‘Green Moon Project’, una idea que emana de los estudiantes de la UMA Gonzalo Moncada, biólogo; y Julián Serrano, ingeniero de la Energía; junto a José María Ortega, que está terminando el grado de ingeniería Aeroespacial en la UCA; y que ha quedado entre los 15 finalistas del programa ‘Lab2Moon’, dentro de la competición ‘Google Lunar X Prize’, que, a finales de año, enviará la sonda lunar india HHK 1 con el experimento ganador, finalmente, logrado por el equipo italiano ‘Space4Life’, que presentó un escudo de cianobacterias para ver cómo interaccionaba con la radiación cósmica y solar procedente del espacio.

El prototipo ideado por los científicos malagueños fue seleccionado de entre 3.400 propuestas procedentes de todo el mundo para presentar su trabajo, junto a otros 25, ante un comité evaluador en la India hace unas semanas, consiguiendo posicionarse entre los 15 primeros y siendo los únicos representantes de nuestro país.

El experimento ‘Green Moon Project’ propone llevar semillas a la Luna para ver si es posible su supervivencia, y estudiar cómo afecta la gravedad lunar, seis veces menor que la terrestre, en el crecimiento de la planta y cómo estas realizan la fotosíntesis sin luz natural.

La hipótesis que estos jóvenes mantienen es que, a menor gravedad, mayor crecimiento, ya que el transporte de nutrientes por dentro del tallo hasta las hojas es más fácil; y el objetivo demostrar la posibilidad de que la luna sea una base de alimentación y permita, algún día, la supervivencia del ser humano, a través de su propia producción vegetal.

“Nunca antes se ha realizado ningún experimento de cómo sería la germinación de una planta en la Luna. Nosotros nos hemos inspirado en el proyecto ‘Moon Village’, de la Agencia Espacial Europea (ESA), el cual nos ha servido de guía e inspiración para la definición de nuestro concepto, la maduración de la idea y la construcción del prototipo”, explica el investigador José María Ortega.

Asesoramiento de la UMA

Para el diseño de este prototipo, estos tres científicos de 23 años, han contado con el asesoramiento de la Universidad de Málaga. En concreto, el Departamento de Biología Vegetal ha sido el responsable de ceder las semillas Arabidopsis Thaliana, que crecerán dentro de una cápsula que trata de asemejarse lo máximo posible al suelo lunar.

“Para ello empleamos simulante de regolito lunar JSC-1ª y realizamos la prueba de germinación de semillas de lentejas, que brotaron después de haber estado 48 horas a -16ºC en la Tierra. De esta forma garantizamos que, en caso de haber sido los seleccionados para ir a la Luna, las semillas habrían germinado correctamente una vez que la trampilla se hubiera activado al estar sobre su superficie”, aclara Ortega.

“Tres LEDs de colores azul, rojo y rojo lejano permitirían que dentro del prototipo diseñado pudiera darse esta germinación de las semillas y la posterior fotosíntesis gracias a esos colores dentro del espectro lumínico. Según lo estudiado, con ello conseguiríamos suplir todo el espectro proporcionado por el Sol y haríamos que el experimento fuera exitoso”, continúa.

Igualmente, la Escuela de Ingeniería Industrial de la UMA les ha apoyado económicamente y ha colaborado para realizar la estructura de la cápsula. Una verdadera obra de ingeniería construida con aluminio e impresos en 3D para evitar los adhesivos, que con las temperaturas extremas de la luna podrían contaminar la muestra.

También, desde el Departamento de Tecnología Electrónica de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Telecomunicación han aportado su grano de arena con la programación de la placa Intel Edison, el ordenador de a bordo y su programación.

Asimismo, han contado con el apoyo de geólogos, biólogos, ingenieros industriales e ingenieros de telecomunicaciones de la Universidad, así como con el respaldo económico de la empresa malagueña que fabrica paneles solares para satélites y microsatélites: DHV Technology. El Centro de Astrobiología del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (CSIC), la empresa InnoPlant, vinculada a la Universidad de Granada, e incluso, la Agencia Espacial Europea, han sido otros de los colaboradores.

Hacia una especie interplanetaria sostenible, ese es el futuro que proponen estos tres jóvenes investigadores malagueños que, aunque han estado casi a punto de llegar a la luna, tienen los pies muy en la tierra. Y pisan fuerte.

Más información en la Universidad de Málaga.

 

#Almería Investigadores de la UAL y Valencia descubren un nuevo género de plantas vasculares en la Península Ibérica

Radiacion-traqueofitas

By Willis & McElwain (2002). Color and Spanish translation by User:RoRo [Public domain], via Wikimedia Commons

 

Las universidades Almería y de Valencia están de enhorabuena, sus botánicos acaban de describir y dar a conocer a la ciencia un nuevo género de plantas vasculares, lo que supone uno de los descubrimientos más notables de los últimos años en la flora española. El artículo científico generado ha aparecido en el último número de Phytotaxa, una prestigiosa revista internacional especializada en la descripción de especies nuevas para la ciencia.

Fue hace casi cinco años cuando los miembros de la Asociación Naturalista Almeriense, encontraron en la Sierra de Gádor, Almería, la población de una especie que no pudieron determinar y enviaron las muestras a Juan Mota, catedrático de botánica de la Universidad de Almería y Jaime Güemes, conservador del Jardín Botánico de la Universidad de Valencia, para que las estudiaran. Estos botánicos, que ya había trabajado conjuntamente en diversos estudios sobre la flora española amenazada, apreciaron de inmediato la singularidad del hallazgo y decidieron hacer un riguroso estudio taxonómico que se ha prolongado durante varios años.

Durante el proceso han realizado una investigación comparada de la forma de las flores y los frutos de todas las especies del grupo. También han observado sus cromosomas y han realizado la secuenciación de parte de sus genes. Todo para poder establecer las relaciones evolutivas de la nueva especie con otras especies de los géneros ya conocidos de la misma familia, y determinar la antigüedad y el posible origen de tan singular descubrimiento.

Finalmente la planta ha sido descrita con el nombre de Gadoria falukei Güemes & Mota, haciendo referencia a su lugar de origen y, probablemente, su única localización en la actualidad: la Sierra de Gádor; además rinde homenaje a la persona que la descubrió en el campo y supo apreciar su singularidad: Francisco Rodríguez “Faluke”.

Se estima que es una especie muy antigua, que pudo diferenciarse en el Mioceno, hace unos 5 millones de años. Quizá la planta quedó refugiada en las zonas más cálidas de la Península Ibérica durante las glaciaciones de la era Cuaternaria y adquirió adaptaciones que le permitieron sobrevivir en las duras condiciones de temperatura y aridez que marca el clima mediterráneo en el sur de la Península. Se trata de una especie que, en la actualidad, corre un elevado riesgo de extinción, ya que sólo se conocen 16 individuos reproductores en una única localidad de la Sierra de Gádor, habiendo ha recibido la categoría Críticamente Amenazada, de acuerdo con los criterios de la UICN evaluados durante el estudio.

Más información en la Universidad de Almería.

 

#Jaén Un estudio paleontológico de la Universidad de Jaén revela que las huellas de Santisteban del Puerto fueron producidas por un reptil bípedo en un ambiente costero

Un estudio paleontológico liderado por Matías Reolid, profesor del Departamento de Geología de la Universidad de Jaén, ha reinterpretado la morfología de las huellas de Santisteban del Puerto así como el medio sedimentario en el que se produjeron. Los principales hallazgos conforman una nueva interpretación sobre el mecanismo de formación de estas singulares huellas, reducen el espectro de sus posibles organismos autores, y describen cómo se realizaron en un ambiente marino muy poco profundo.

Las huellas de reptil de Santisteban del Puerto se encuentran en las capas rojas del Triásico de la Cobertera Tabular (de hace aproximadamente 230 millones de años), muy cerca de la localidad de Santisteban del Puerto. El yacimiento en cuestión está compuesto por 26 huellas de pisadas de vertebrados repartidas en un área de aproximadamente 18m². Su extraña morfología ha dado lugar a numerosas interpretaciones, ya que se salen de cualquier patrón habitual y por ese motivo, tanto el autor de las mismas como su producción resultan bastante enigmáticos.

El trabajo publicado concluye, a través del análisis detallado de sus relaciones geométricas, que cada una de las huellas se compone de tres depresiones elongadas subparalelas: dos marcas laterales largas y otra más corta en el centro. La marca central aparece en una posición más retrasada respecto a las dos marcas más largas laterales y se introduce en el sedimento con inclinación hacia atrás. La longitud varía entre 28 y 48 cm., mientras que la anchura se sitúa entre 23 y 44 cm. Las huellas analizadas se sitúan en la parte superior de una capa de areniscas en la que también se observan madrigueras producidas por invertebrados marinos y numerosos fósiles de bivalvos.

En el estudio realizado se interpreta que las huellas fósiles tridáctilas fueron generadas por reptiles bípedos. Entre los posibles autores se encuentran los dinosaurios carnívoros del grupo de los terópodos y otros linajes de arcosaurios, que incluyen a la familia de los poposauridos.  Estas huellas fueron producidas por tres dedos claramente diferenciados que finalizaban en una garra afilada. Sin embargo, otros rasgos típicos de las huellas de terópodos y de los otros bípedos tridáctilos mencionados, no pueden reconocerse. El dedo central, que en los terópodos es el más largo, es el que da una marca anómalamente más corta y algo retrasada en superficie.

Más información en la Universidad de Jaén

 

#Córdoba La química saca los colores a la escultura clásica romana

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By No machine-readable author provided. Lobillo assumed (based on copyright claims). [Public domain], via Wikimedia Commons

A simple vista, las grandes estatuas romanas que llenan las calles de roma, los museos arqueológicos de media Europa y siguen apareciendo en los yacimientos arqueológicos del territorio que ocupó el antiguo Imperio son de un blanco casi inmaculado. Así llevan siglos presentándose ante los ojos de quienes han querido mirarlas con más o menos pasión. Los artistas renacentistas las idolatraron y considerado un ejemplo de virtuosismo artístico. El arte clásico fue considerado la esencia del genio humano. Miguel Ángel creó su David y su Piedad imitando a los escultores griegos y romanos, tallando en la inmaculada piedra dos de las grandes obras de la Historia Universal del Arte. Se le olvidada, sin embargo, un detalle. Las estatuas romanas no fueron blancas en su origen, estaban laboriosamente pintadas de vivos colores aunque ni los ojos de los renacentistas ni de cualquier persona del año 2017 sea capaz de verlos.

Así lo han sospechado durante décadas los arqueólogos y así lo ha demostrado recientemente la ciencia. Uno de los últimos trabajos en este sentido ha sido el publicado por un equipo de investigación de la Universidad de Córdoba en el Instituto de Química Fina y Nanoquímica integrado por los profesores José Rafael Ruiz Arrebola y César Jménez Sanchidrián y los investigadores Daniel Cosano Hidalgo y Laura Dara Mateos Luque en la revista Microchemical Journal, en la que constatan la existencia de pigmentos de amarillo, azul y rojo en tres grandes estatuas aparecidas en el yacimiento arqueológico de Torreparedones (Baena, Córdoba), cuyas excavaciones dirige el profesor Carlos Márquez.

Para sacar los colores a las esculturas, el equipo de la UCO, perteneciente al Departamento de Química Orgánica, ha recurrido a la espectrometría Raman, consistente en irradiar la muestra con un láser y medir la luz dispersada, correlacionando el número de onda de dicha luz dispersada con diferentes enlaces químicos que hacen posible determinar la naturaleza del pigmento empleado en la pintura.

Según detallan en el artículo, para conseguir conocer los colores concretos que adornaron las vestimentas de los emperadores Augusto y Claudio y la que posiblemente representara a Livia, esposa del primero de ellos, los investigadores de la UCO calibraron el espectrómetro de acuerdo con los materiales que se pensaba que eran utilizados para colorear este tipo de estatuas. Tras someter las tres esculturas a este análisis, los investigadores concluyeron que los artistas de la Bética emplearon el oxihidróxido de hierro (goethita) para conseguir el amarillo, el óxido de hierro (hematites) para el rojo y el “azul egipcio”, un pigmento conocido desde la antigüedad, sintetizado a base de arena silícea, calcita y cobre.

El virtuosismo de aquellos antiguos pintores de estatuas no se limitó a emplear los colores planos, sino que los mezclaron con carbonato y fosfato cálcico y sulfatos para matizarlos, logrando diferentes tonalidades y dotando a sus esculturas de una profundidad, que, si se hubieran conservado, probablemente hubieran impresionado como hizo todo su arte a los renacentistas.

Más información en la Universidad de Córdoba.

#Almería La UAL crea el centro de investigación e innovación matemática CDTIME

MATEMÁTICAS
MATEMÁTICAS

 

Su objetivo principal es transferir el conocimiento matemático al tejido productivo. Está integrado por reconocidos investigadores de prestigio nacional e internacional y asesora sobre los problemas con los que se puede encontrar la empresa en su actividad diaria.

La Universidad de Almería apuesta por el binomio empresa y matemáticas con la reciente creación del Centro para el Desarrollo y Transferencia de la Innovación Matemática en la Empresa (CDTIME). Un centro de investigación de marcado perfil empresarial que “nace con el objetivo de transferir el conocimiento matemático al tejido productivo, de forma que añada e incremente valor a su actividad”, según destaca el director del Centro, Fernando Reche, miembro del Departamento de Matemáticas de la UAL.

La transferencia del conocimiento matemático a la empresa se llevará a cabo mediante la modelización matemática de fenómenos reales, especialmente en el ámbito de la biomedicina y el campo agrícola “con el desarrollo de soluciones Big Data, el análisis de datos y técnicas estadísticas aplicables, el desarrollo de soluciones en el entorno de las comunicaciones digitales, el control de acceso a servicios y almacenamiento de datos y con la resolución de problemas de optimización”.

CDTIME ofrece consultoría y asesoramiento sobre los problemas con los que se puede encontrar la empresa en su actividad con software estadístico “particularmente R e IBM SPSS, diseño de encuestas y muestreos, desarrollo y programación de algoritmos y seguridad informática; y es que el potencial derivado del conocimiento matemático no tiene límites”, apunta Fernando Reche.

La formación y asesoramiento en temas estadísticos, modelización, análisis de datos, criptografía y optimización es otro de los objetivos con los que arranca CDTIME.

El nuevo centro de investigación e innovación matemática de la UAL está integrado por investigadores de prestigio nacional e internacional con gran experiencia en diferentes campos, tanto teóricos como aplicados “los profesionales de las matemáticas son cada vez más demandados por parte de las empresas. Es un hecho relevante que según el INE, la tasa de paro entre estos profesionales es la más baja del mercado laboral español, un 8,2%”.

En la actualidad son 6 los grupos de investigación que forman parte de CDTIME: FQM-194 Análisis Matemático, FQM-211 Categorías, computación y teoría de anillos, FQM-228 Modelos aleatorios y diseño de experimentos, FQM 229 Teoría, aproximación y polinomios ortogonales, FQM-244 Análisis de datos y FQM-305 Grafos, topología general y sus aplicaciones.

La empresa moderna y competitiva aumenta cada día su interés por incorporar el conocimiento matemático “a nivel internacional, según un estudio publicado en 2016 por el portal de empleo norteamericano Careercast.com, de las 10 profesiones más valoradas, 4 son ejercidas por personas con alta formación matemática”.

La colaboración entre Matemáticas y Empresa ya no es un horizonte de futuro “sino una realidad más que consolidada y la Universidad de Almería, que tiene una titulación de Matemáticas muy dinámica, apuesta claramente por ello”, concluye el director de CDTIME, Fernando Reche.

Más información en la Universidad de Almería.

#Huelva Presentan una patente para reutilizar los fosfoyesos de Huelva como alternativa a su soterramiento

La empresa andaluza Captura CO2 ha presentado en Huelva una patente con la que aportar una solución a los fosfoyesos alternativa a su soterramiento. Los autores de este proyecto plantean, además de la eliminación por completo de las balsas de fosfoyeso de las marismas onubenses, la recuperación del espacio ocupado con una inversión “bastante inferior a la propuesta” en la actualidad. Esa cantidad, además, se recuperaría generando riqueza por la comercialización de los productos resultantes, “creando empleo con la construcción de una industria limpia en la zona y rescatando un espacio libre para Huelva”. La idea es “pasar de un problema de contaminación a una solución de valor añadido”, explica el creador de la patente y catedrático de Física de la Universidad de Sevilla, Luis Esquivias. Este proceso ha sido patentado por el Instituto de Ciencias Materiales del CSIC, la Universidad de Cádiz y la Universidad de Sevilla.
En cuanto a los datos económicos del proyecto, Captura CO2 prevé que los 120 millones de toneladas de fosfoyeso que hay en las balsas podrían transformarse en casi 70 millones de toneladas de calcita y casi 100 de sulfato de sodio, con un valor comercial superior a los 24.000 millones de euros.

Básicamente el proyecto industrial, que se realizaría en la superficie de las balsas, consiste en la disolución del fosfoyeso en una solución de sosa, que se precipitaría en su mayor parte en cal apagada y daría como líquido resultante una solución de sulfato de sodio. Tras la evaporación del disolvente, el resultado que quedaría es sulfato sódico anhidro. La cal apagada reacciona con el CO2 y da como resultado calcita o carbonato cálcico. Además, para reducir costes e impacto medioambiental y desarrollar una tecnología viable para sectores industriales de la zona, se ha incorporado el uso de sosa comercial y otros residuos de industrias muy próximas a las actuales balsas de fosfoyeso. Con este proceso se reducirán las emisiones de CO2 de las industrias del Polo Químico, con la consiguiente mejora del medio ambiente, según ha destado el investigador Luis Esquivas.

Más información en la Universidad de Sevilla.