#Granada La Vía Láctea podría albergar 100.000 millones de enanas marrones

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By NASA/JPL-Caltech (http://planetquest.jpl.nasa.gov/image/114) [Public domain], via Wikimedia Commons

Las enanas marrones, en ocasiones conocidas como ‘estrellas fallidas’ son el eslabón entre las estrellas de baja masa y los grandes planetas gaseosos. Se trata de objetos débiles y difíciles de estudiar, de modo que aún se desconocen muchas de sus características, e incluso el número de enanas marrones que existen. Un estudio, en el que participa el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), apunta a que la Vía Láctea podría contener entre veinticinco y cien mil millones de enanas marrones.

Se cree que las enanas marrones siguen un proceso de formación similar al de las estrellas, que comienza con la fragmentación y contracción de una nube de gas interestelar. Sin embargo, estos objetos apenas alcanzan un 10% de la masa del Sol, lo que impide que se desencadenen las reacciones nucleares que alimentan el brillo de las estrellas y provoca que con el tiempo vayan debilitándose. Desde el hallazgo de las primeras enanas marrones en 1995 se han detectado más de 2.000, principalmente en regiones de formación estelar cercanas y con una densidad de estrellas baja.

Ahora, un equipo internacional de investigadores ha buscado enanas marrones en el cúmulo estelar joven RCW 38, que presenta una densidad estelar muy alta y un gran número se estrellas masivas. Se trata de un entorno totalmente distinto a aquellos donde se han estudiado las enanas marrones, y los investigadores buscaban comprobar si su lugar de nacimiento afecta a la tasa de formación de enanas marrones, que en los cúmulos cercanos puede ascender a una enana marrón por cada dos estrellas.

5.500 años luz de distancia

“Se trata del primer estudio de este tipo en un cúmulo estelar masivo a una distancia mayor que un kilopársec (3.262 años luz), y representa un gran paso adelante en este campo –apunta Rainer Schoedel, investigador del Instituto del IAA-CSIC que participa en el estudio–. La gran resolución angular en óptica adaptativa del instrumento NACO del Very Large Telescope (ESO) resultó fundamental en este estudio y, precisamente, mi experiencia con imágenes de este tipo ha sido mi aportación en el trabajo”.

Los investigadores han hallado que RCW 38, que se encuentra a 5.500 años luz de distancia, muestra una proporción similar de enanas marrones y estrellas que otros cúmulos cercanos y poco masivos, lo que apunta a que las condiciones donde se forman no afectan al número de enanas marrones.

Los investigadores calculan que en la Vía Láctea podría haber entre 25.000 y 100.000 millones de enanas marrones. Considerando que nuestra galaxia contiene entre 100.000 y 400.000 millones de estrellas, constituye una proporción muy alta. “Y, dado que estos objetos son extremadamente débiles, puede que solo estemos viendo la punta del iceberg”, concluye Schoedel.

Más información en la web del SINC.

 

#Málaga El primer mapa digital europeo de la biodiversidad del suelo

Europa
Europa

Investigadores del grupo de investigación ‘European Topic Center’ de la Universidad de Málaga han definido el primer mapa digital europeo sobre la biodiversidad del suelo en el que se caracterizan las dinámicas y utilidades de los diferentes ecosistemas que lo componen.

En esta cartografía, disponible a partir de agosto en la web de la Agencia Europea de Medio Ambiente, el usuario encontrará toda la información sobre la biodiversidad del suelo de 27 países de la Unión Europea excepto Croacia, cuya adhesión fue posterior a la disponibilidad de los datos utilizados. Así, desplazando el ratón sobre este mapa espacial podrá rastrear y consultar al detalle el tipo de diversidad biológica presente en cada zona. El plano se ha configurado en formato ráster, que consiste en dividir el espacio en celdas regulares de un kilómetro cuadrado y donde cada una de ellas representa un único valor.

Otro dato de interés que recoge este plano descargable es el grado de calidad de la superficie en relación con su biodiversidad. Con ello, los expertos pretenden ayudar a la toma de decisiones acerca del suelo, cómo gestionarlo de forma sostenible y mejorar su usabilidad.

Toda esta información y otros indicadores que analizan y clasifican el potencial de la biodiversidad de los suelos en Europa se recogen en el estudio titulado Assessing soil biodiversity potentials in Europe’ y publicado en la revistaScience of the Total Enviroment. “Hasta ahora tan sólo existían estudios y mapas locales de la biodiversidad edáfica, es decir, del suelo, pero ninguno recogía su potencial a escala europea. Resulta vital conocer qué calidad de suelos tiene cada país y en qué condiciones para poder planificar su uso”, advierte a la Fundación Descubre la investigadora de la Universidad de Málaga y responsable de este estudio, Ece Aksoy.

Este primer plano sobre biodiversidad del suelo tiene una resolución de un kilómetro cuadrado, es decir, permite distinguir valores cada kilómetro. Con él, se constata el interés científico por esta capa fértil del terreno. “La mayor parte de los procesos clave del ecosistema terrestre que sustentan la vida en el planeta son impulsados por la biología del suelo y están adquiriendo cada vez más importancia a nivel internacional. Por ello, esta herramienta es esencial para determinar las funciones y servicios que proporciona este recurso natural para la producción de biomasa, como alimentos, el ciclo de nutrientes o el secuestro de carbono”, explica esta experta.

Más información en Fuente: Amalia Rodríguez / Fundación Descubre

 

#Sevilla #Huelva Un estudio experimental confirma los beneficios de la modularidad a la hora de construir redes

Redes
Redes

Muchos sistemas, desde mercados financieros hasta rutas de transporte, pueden representarse en forma de una red de interconexiones. Todos tienen en común que son vulnerables ante perturbaciones que pueden acarrear problemas a diferentes escalas. Su grado de vulnerabilidad depende de la forma en la que sus componentes están conectados. Pero la conectividad es un arma de doble filo. Conexiones que son beneficiosas para el sistema también son las que permiten que las perturbaciones se propaguen. La teoría de redes sostiene que una red es más estable si se estructura en grupos de nodos, llamados módulos, formados por nodos muy conectados entre ellos pero con escasas conexiones con nodos de otros módulos. Ahora, un estudio internacional con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha confirmado esta teoría mediante estudios experimentales usando redes reales que constituían el “universo” en el que vivían unos pequeños insectos. El estudio, que se publica en la revista Science, podría aplicarse en el diseño de reservas o la mejora de la gestión de crisis económicas o de epidemias.

“Hasta este momento esta predicción teórica no había sido demostrada experimentalmente. Es ahora cuando una colaboración entre investigadores de la Estación Biológica de Doñana (actualmente trabajando en la Universidad de Zurich donde se acabó de desarrollar este proyecto), el Instituto de Microelectrónica de Sevilla, y la Universidad de McGill en Canadá ha conseguido confirmar experimentalmente esta predicción teórica y dar pasos más allá”, señala Luis Gilarranz, investigador de la Universidad de Zurich. “El hallazgo demuestra la capacidad de contención de las perturbaciones gracias a este tipo de arquitecturas modulares. El efecto logra la disipación de perturbaciones protegiendo así a los nodos más alejados del nodo originario de las perturbaciones, a la vez que es posible mantener un nivel elevado de conectividad”, detalla Jordi Bascompte, investigador de la Universidad de Zurich.

En el laberinto creado por los investigadores, que conectaba fragmentos de hábitat en los que vivía y se dispersaba una especie de insecto, formando una red modular, se introdujo una perturbación consistente en la eliminación de todos los individuos en uno de los modos de esa compleja red. “La investigación ha determinado cómo la organización de la red en una estructura modular sirve de cortafuegos, disminuyendo notablemente los efectos de la perturbación en módulos distintos a aquel en donde la perturbación dio comienzo” explica Gustavo Liñán, investigador del Instituto de Microelectrónica de Sevilla, centro mixto del CSIC y la Universidad de Sevilla. Los avances presentados en este trabajo sugieren, por ejemplo, que se debe tener en cuenta la forma en la que se conecta el paisaje cuando se emprenden labores de restauración de la conectividad de paisajes altamente fragmentados, así como cuando se diseñan redes de áreas protegidas, o cuando se pretende frenar la expansión de una determinada epidemia. “En todas estas situaciones, la modularidad del sistema puede ser gestionada para reducir los efectos dominó de las perturbaciones que pudieran dar lugar a extinciones y amenazar la biodiversidad”, añade Liñán.

Esta demostración de los efectos beneficiosos de las estructuras modulares ante perturbaciones tiene también implicaciones en otros campos en los que las redes son buenas descriptoras de la estructura y funcionamiento del sistema, como la economía, donde la última crisis financiera ha dado lugar a recomendaciones de cómo diseñar y gestionar la modularidad de la red para reducir el riesgo sistémico, concluyen.

Más información en la web del CSIC.

 

#Málaga Una investigación sobre esclerosis múltiple del Hospital Regional e IBIMA seleccionada para un programa de mentorización del Instituto Tecnológico de Massachusetts

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By Symptoms_of_multiple_sclerosis.png: Mikael Häggström Derivative work: User:Linfocito B (Symptoms_of_multiple_sclerosis.png) [Public domain], via Wikimedia Commons

Una investigación sobre esclerosis múltiple liderada por investigadores del Hospital Regional de Málaga, pertenecientes al Grupo de Neuroinmunología y Esclerosis Múltiple del Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (IBIMA), ha sido seleccionada por la Fundación para la Innovación y la Prospectiva en Salud en España (FIPSE) para participar en la edición 2017 de un Programa de Mentorización Internacional del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

El proyecto de investigación ‘Proteína recombinante para el diagnóstico y tratamiento de la esclerosis múltiple’ ha sido uno de los seis proyectos españoles seleccionados por FIPSE de un total de 15 seleccionados en todo el mundo.

El proyecto parte de la clonación de una proteína recombinante – lograda en los laboratorios del IBIMA, ubicados en el Hospital Civil – que ha demostrado tener actividad inmunomoduladora, antiproliferativa y antiviral, por lo que está siendo investigada como potencial molécula terapéutica (fármaco) para la esclerosis múltiple, y para otras enfermedades autoinmunes. El proyecto incluye también el desarrollo de una herramienta para detectar un biomarcador sérico que contribuya al diagnóstico de la esclerosis múltiple.

Actualmente, el equipo de investigación lo forman la bióloga Begoña Oliver, como investigadora principal, junto con Laura Leyva, bioquímica clínica, María Jesús Pinto, bióloga, y Patricia Urbaneja, neurólogas, todas forman parte del grupo de investigación de Neurociencias del Hospital Regional e IBIMA. En el desarrollo de la investigación han contribuido también los investigadores Teresa Órpez, José Pavía y Margarita Suardíaz. Hay que destacar que esta línea de investigación la inició hace más de diez años el neurólogo, Óscar Fernández.

“Es importante aclarar que, aunque los resultados obtenidos con nuestra proteína son muy prometedores, estamos en fase experimental y es necesario continuar con el desarrollo del proyecto para definir sus aplicaciones y conseguir la traslación a la clínica”, precisa Oliver, la investigadora principal.

El objetivo de FIPSE es potenciar las tecnologías médicas y sanitarias más innovadoras y sus impulsores, para convertir sus ideas en productos y servicios que tengan un impacto real en el cuidado de la salud.

El programa de mentorización, que tiene una duración de seis meses, está valorado en 24.000 euros por cada equipo de investigadores que participan y ha comenzado en el mes de junio. Durante este tiempo los mentores asignados a cada equipo e investigadores mantendrán contacto permanente, alternando estancias en Boston y Madrid. Tras este periodo los participantes presentarán el trabajo realizado y los proyectos mejor valorados contarán con recursos adicionales y apoyo para su desarrollo.

Para el grupo de investigación, la experiencia en el MIT está siendo muy enriquecedora, tanto por la interacción con los otros equipos participantes, donde hay involucrados profesionales de diferentes especialidades, como por estar en contacto directo con los mentores del programa Idea2 global. El programa de mentorización cuenta con un panel de expertos formado por investigadores del MIT y de la Universidad de Harvard, entre otros, que ponen su conocimiento y experiencia para ayudar a los grupos de investigación a avanzar en los proyectos y que lleguen finalmente al mercado.

Más información en la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía.

 

#Granada Científicos de la UGR diseñan una nueva técnica ultrasónica que permitiría diagnosticar enfermedades como el cáncer

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By Pabloes [Public domain], via Wikimedia Commons

La Sociedad Europea de Biomecánica ha premiado un trabajo de la Universidad de Granada que se centra en el estudio del tejido blando desde el punto de vista biomecánico, a través de ondas ultrasónicas de torsión. Gracias a esta técnica no invasiva se podrían diagnosticar enfermedades como el cáncer. También sería aplicable al ámbito de la Ginecología o predicción del parto.

El premio es uno de los cuatro que concede la Sociedad Europea de Biomecánica dentro del capítulo español de su 23º Congreso Europeo, celebrado recientemente en Sevilla. El trabajo de la UGR galardonado se denomina Nonlinear shear torsion ultrasound for soft tissue characterization (Ultrasonidos no lineales de torsión para caracterizar tejido blando). Es consecuencia de los resultados de la tesis doctoral defendida hace casi dos años por el investigador Juan Manuel Melchor Rodríguez, del departamento de Mecánica de Estructuras e Ingeniería Hidráulica de la UGR. Todos los miembros del proyecto pertenecen al Grupo de Investigación de Ultrasonidos de la Universidad de Granada, cuyo responsable es Guillermo Rus Carlborg.

El trabajo trata de estudiar el tejido blando desde el punto de vista biomecánico a través de ondas ultrasónicas de torsión, generando armónicos en su estructura. Durante los últimos años, los científicos han diseñando un nuevo sensor ultrasónico para la predicción del parto mediante dicha metodología.

La generación de armónicos (a partir del estudio de la no linealidad) es una técnica novedosa que el grupo de la UGR desarrolla para este sensor ultrasónico, cuyo potencial reside en la capacidad de determinar nuevos parámetros a una escala inferior del tejido, a microescala, abriendo así nuevas vías para entender los tejidos blandos, no solo en el campo de la Ginecología o predicción del parto, también a la hora de realizar diagnósticos de diversas patologías como el cáncer, dada la naturaleza no invasiva de los ultrasonidos.

Más información en la web de la Universidad de Granada.

 

#Córdoba Determinan la relación entre la producción y la cantidad de agua en el almendro

Almendro
Almendro

 

El uso del agua en las plantaciones de almendro en California, máxima potencia mundial en la producción de este cultivo, y los periodos intensos de sequía que ha sufrido este Estado, llevan años preocupando a los agricultores dedicados a este tipo de explotaciones. Este problema es lo que llevó al investigador de la Universidad de Córdoba, Elías Fereres, a colaborar con el científico de la Universidad de California David Goldhamer en un estudio con el objetivo de determinar la relación entre cantidad de agua de riego y producción para los productores californianos de almendro.

El trabajo realizado durante cinco años a base de experimentos en 80 parcelas de almendros, sometidas a diferentes cantidades de agua y en una finca en el Sur del Valle de San Joaquín de California, ha logrado desarrollar la fórmula exacta para que el agricultor pueda determinar la dotación de riego y con ello la rentabilidad de la cosecha antes de comenzar la plantación. Según el catedrático de Producción Vegetal de la UCO, Elías Fereres, el estudio ha permitido afirmar que para que el cultivo de almendro ofrezca su rendimiento máximo, es decir, 4.000 kilos de almendra por hectárea, se necesitan 12.500 metros cúbicos por hectárea en el Sur del Valle de San Joaquín, una zona de clima muy similar al Valle del Guadalquivir pero con mucha menos lluvia anual (100mm). De su análisis se deduce también que a medida que se reduce la aportación de riego por debajo de la cifra citada, disminuye la producción y aumenta la productividad del agua, esto es, la producción que se obtiene por metro cubico de agua de riego. La cifra media obtenida de la productividad del agua es aproximadamente un cuarto de kilo por metro cúbico de agua. Así, conociendo el precio de mercado del kilo de almendra es posible ponerle precio al metro cubico de agua. Un ejemplo: si el precio del kilo de almendra está a 4 euros –250 gramos costarían un euro- , el valor del metro cubico de agua no podría superar un euro como máximo.
Esta investigación, publicada recientemente en la revista Irrigation Science, permite al agricultor planificar las necesidades de agua para riego con margen de tiempo y, ante periodos de sequía, tomar decisiones sobre si debe comprar agua, si utilizar el agua de pozos de su propiedad o construir otro nuevo o compartir el agua disponible con otros cultivos. Según Fereres, los agricultores californianos dedicados a la explotación de almendro ya están usando esta información para regar en las cantidades adecuadas y la máxima productividad. Además, el catedrático indica que desde hace años se están llevando a cabo investigaciones similares en Córdoba por parte de un equipo conjunto de la UCO, IAS-CSIC e IFAPA y cuyas conclusiones están a punto de ver la luz.
Con este estudio se pueden conocer también las necesidades hídricas exactas por hectárea en una explotación, lo que contribuye a que se haga un uso sostenible de un bien tan preciado como el agua.

Más información en la Universidad de Córdoba.

 

#Jaén Caminar y generar energía para el móvil, en un mismo bastón

Bastón
Bastón

Expertos del grupo Investigación y desarrollo en ingeniería gráfica, diseño industrial y SIG, en colaboración con el grupo Investigación y desarrollo en energía solar, ambos de la Universidad de Jaén han patentado un bastón electrónico de senderismo que permite generar energía eléctrica de forma autónoma a partir fuentes eólicas o hidráulicas. El invento almacena electricidad en una batería interna que permite recargar dispositivos electrónicos como teléfonos móviles, GPS o cámaras en rutas de medio y largo recorrido.

La recarga de estos aparatos electrónicos permite aumentar la seguridad del senderista. Precisamente, ése fue el arranque del invento. “Durante una ruta con mi hija tuvo un accidente y me quedé sin batería en el móvil. Fue imposible establecer comunicaciones. Entonces me pregunté cómo solucionar el problema con un dispositivo concreto”, relata a la Fundación Descubre una de las inventoras de la patente, Cristina Martín, investigadora de la Universidad de Jaén.

La experta explica que el agotamiento de las baterías en entornos con ausencia de suministro eléctrico puede llegar a tener consecuencias fatales. “En el peor de los casos, las primeras horas resultan vitales para poder localizar a los senderistas accidentados o perdidos”, apunta.

Para ayudar en estas situaciones, los investigadores han ideado un bastón que comprende una empuñadura que envuelve la mano al caminar y se convierte en una hélice en reposo.  Ésta hace girar un eje incluido en el tubo del báculo y activa un generador. “El espacio fue un factor limitante, ya que había que idear todo en unas dimensiones de un tubo. Diseñamos el sistema de acoplamiento entre la hélice y el generador, porque la que energía generada necesita adaptación para convertirla en energía útil. Después requiere elevarla, ya que se crea con un valor de tensión muy pequeño”, explica Catalina Rus, otra de las investigadoras implicadas en la patente.

La energía generada se acumula en una batería portable insertada dentro del cuerpo del bastón, lo que permite su uso posterior a través de un conector USB.

El bastón se completa con un dispositivo de fijación acoplado al tubo central que cumple una doble función. Por un lado, favorece el agarre en terreno firme y, por otro, permite acoplarlo a cualquier barra, bicicleta o lámpara, facilitando así la generación de energía en desplazamientos o acampadas.

Ensayos en el túnel del viento

El diseño del bastón implica adaptaciones estéticas y ergonómicas que permitan acoplarse a la mano, a la vez que permiten que la hélice se mueva con una corriente de viento o agua.

El proceso de desarrollo del bastón comenzó con el diseño de las secciones de la hélice que modelaron en programas informáticos antes de su construcción. Tras el acoplamiento de todo el dispositivo electrónico, los investigadores probaron el prototipo en un túnel del viento de la Universidad de Jaén, para simular las condiciones reales óptimas para la carga de la batería. Finalmente, probaron a cargar un teléfono móvil con la energía generada.

Los expertos destacan la doble funcionalidad del producto que sirve de apoyo y para generar energía y que ha sido financiado con fondos propios de la Universidad de Jaén. Tras finalizar varios prototipos, los investigadores acometen ahora ensayos para optimizar el dispositivo con vistas a su comercialización.

Además apuntan otras aplicaciones como su instalación en jardines, bicicletas o entornos donde se requiera generar energías a partir de fuentes renovables.

Más información en la fuente de la noticia en Carolina Moya / Fundación Descubre

 

#Sevilla Expertos de la US mejoran la calidad de las apps de Android en múltiples dispositivos móviles

Android
Android

 

La Sociedad de Ingeniería de Software y Tecnologías de Desarrollo de Software (SISTEDES) ha otorgado, por primer vez en sus dos décadas de historia, el Premio a la Mejor Tesis Doctoral a un trabajo de investigación de la Universidad de Sevilla. El galardón ha recaído en José Ángel Galindo Duarte, de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática (ETSII) de la US, por la tesis doctoral Evolution, testing and configuration of variability intensive systems.

Este trabajo es resultado de la investigación que desarrolla el profesor Galindo en relación a cómo gestionar los distintos componentes que integran un software para que trabajen en sintonía y sean compatibles sus funciones, dentro del grupo de investigación de ingeniería del software aplicada (ISA). Concretamente, los expertos han optimizado el proceso de testing de las aplicaciones del sistema operativo Android para mejorar su funcionamiento.

En esta misma línea, han conseguido optimizar la calidad de los sistemas de videovigilancia teniendo en cuenta parámetros como el número de personas que aparecen en la imagen, la luz, la cantidad de objetos en movimiento o la distorsión causada por el volumen de polvo que levantan los coches al pasar junto a la cámara.

Las empresas OptioLabs, InPixal y Bertin se han interesado por estos resultados de investigación y ya los están implementando en sus productos. “Para la transferencia del conocimiento en un área tecnológica como es la Informática es imprescindible que tengamos empresas cerca que den valor a nuestras ideas y nos ayuden a llevar al mercado los resultados de nuestra investigación”, afirma el profesor Galindo Duarte.

José Ángel Galindo Duarte defendió su tesis doctoral en marzo de 2015 dentro del Programa de Doctorado en Ingeniería Informática de la Universidad de Sevilla y obtuvo el Premio Extraordinario de Doctorado. Sus directores han sido los profesores David Benavides, de la Universidad de Sevilla, y Benoit Baudry, de la Universidad Rennes I en Francia, dentro un marco de cotutela internacional.

Esta tesis se centra en las pruebas, la configuración y la evolución de sistemas altamente configurables, llevando a la práctica las bases del análisis automático de líneas de producto software. Los resultados de la investigación han sido volcados en la herramienta de código abierto TESALIA, que sigue evolucionando con los nuevos resultados de investigación en curso.

 

Premio al Mejor Trabajo Fin de Grado (TFG)

El Premio al Mejor Trabajo Fin de Grado (TFG) otorgado por la Sociedad de Ingeniería de Software y Tecnologías de Desarrollo de Software (SISTEDES) también ha recaído en un miembro de la Universidad de Sevilla, el estudiante Álvaro Rojas Jiménez, por su trabajo Gitbug: Predicción de errores en repositorios de Git. Este TFG ha sido dirigido por los profesores Sergio Segura y Javier Troya, de la ETSII.

El trabajo desarrolla una herramienta para la predicción de errores de software a partir del análisis de repositorios Git. Se han implementado varios algoritmos de predicción de errores a partir de logs de cambio, entre ellos el usado por Google. A partir de la URL de un repositorio Git, la aplicación analiza la probabilidad de error en cada fichero y los muestra visualmente en un cuadro de mando desarrollado con Node.js y GoogleCharts.

De esta forma, es posible focalizar los esfuerzos de la pruebas en aquellos componentes más propensos a contener errores, algo esencial en grandes proyectos de software. Los algoritmos de predicción son independientes del lenguaje de programación, lo que hace que la herramienta sea aplicable en cualquier dominio donde se emplee Git como sistema de gestión de código fuente.

“En la Escuela de Ingeniería Informática de Sevilla, con recursos limitados, estamos consiguiendo un rendimiento científico y de publicaciones de alto impacto muy importante por lo que hemos logrado entre todos mejorar considerablemente nuestro posicionamiento en los rankings internacionales”, comenta el profesor José Ángel Galindo.

La entrega de los Premios SISTEDES se celebra el 20 de julio en la Universidad de La Laguna (Tenerife).

Más información en la web de la Universidad de Sevilla.

#Granada La gestión del sistema de presas del estuario del Guadalquivir afecta negativamente a la biodiversidad de sus aguas

Desembocadura del Guadalquivir - Vista aérea

Carlos Delgado [CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons – Estuario del Guadalquivir

 

Investigadores de la Universidad de Granada (UGR) han advertido de la necesidad de llevar a cabo una gestión más eficiente del sistema de presas que existe en el río Guadalquivir, ya que en la actualidad el uso que se hace del mismo afecta negativamente a la biodiversidad de las aguas del estuario.

El estuario del Guadalquivir comprende los últimos 110 kilómetros del río, hasta su desembocadura, en Sanlúcar de Barrameda, bordeando el Parque Nacional de Doñana. Es un estuario muy canalizado, con unas de las aguas más turbias del mundo, y termina en la presa ubicada en la localidad sevillana de Alcalá del Río.

Además de su innegable valor ambiental, el estuario del Guadalquivir tiene un enorme potencial económico, ya que se trata de la región arrocera más importante de España, además de contar con una destacada actividad pesquera.

El estudio realizado en la UGR, que publica la revista Journal of Geophysical Research: Oceans, advierte de las consecuencias de la actual regulación de las presas de la cuenca. En eventos concretos pueden llegar a descargarse hasta 3.000 metros cúbicos por segundo, pese a que los caudales que alivia la presa de Alcalá del Río se encuentran normalmente entre 25 y 30 metros cúbicos por segundo. Sin embargo, son descargas de aproximadamente 500 metros cúbicos por segundo, concentradas en uno o dos días, las que mayormente afectan a la calidad del agua del estuario.

“Esas descargas impulsivas introducen una gran cantidad de sedimentos en la columna de agua que incluso afectan a la propagación de la onda de marea en el estuario, amortiguándola. Hay una entrada significativa de sedimentos en la columna de agua y la gravedad hace que haya una mayor cantidad de sedimentos cerca del fondo del estuario que en la superficie, creándose una mudlayer”, explican dos de los autores del trabajo, Miguel Ángel Losada Rodríguez Manuel Díez Minguito, del departamento de Mecánica de Estructuras e Ingeniería Hidráulica de la UGR.

La mudlayer consiste en una capa de fango que, tras la descarga, hace que la onda de marea del agua esté amplificada durante semanas, lo que tiene consecuencias negativas en la calidad del agua, en el riesgo de inundación de las localidades ribereñas y en la navegación. Esta amplificación mareal mantiene una gran cantidad de sedimento en suspensión durante semanas, lo cual tiene además consecuencias en la biodiversidad.

“Existen evidencias de que la fuerte atenuación de luz por la elevada turbidez de las aguas inhibe el crecimiento de fitoplankton que, junto con las elevadas tasas de consumo de oxígeno por la gran cantidad de material orgánico procedente de la cuenca del Guadalquivir, afecta muy negativamente a la biodiversidad del ecosistema”, explican los autores de este trabajo.

Los investigadores advierten de la mala calidad del agua del estuario, que durante la mayor parte del año no tiene oxígeno estando en condiciones hipóxicas.

Más información en la la Universidad de Granada.

 

#Sevilla Insectos para confirmar los beneficios de los módulos en las redes

Redes
Redes

 

Muchos sistemas, desde mercados financieros hasta rutas de transporte, pueden representarse en forma de una red de interconexiones. Pero todos ellos son vulnerables ante posibles perturbaciones y sus efectos.

Ahora, un estudio internacional publicado en Science  y liderado por científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha constatado, a través de la experimentación con una especie de colémbolo (Folsomia candida), una teoría que sostiene que la modularidad disminuye los efectos de las alteraciones.

La llamada ‘teoría de redes’ asegura que una red es más estable si se estructura en módulos formados por diversos nodos muy conectados entre ellos, pero con escasas conexiones con los nodos de otros módulos.

En un laberinto o red modular experimental creada por los investigadores, que conectaba fragmentos de hábitat en los que vivía y se dispersaba el insecto, la prueba consistió en introducir una perturbación consistente en la eliminación de todos los individuos en un nodo.

“La investigación ha determinado cómo la organización de la red en una estructura modular sirve de cortafuegos, disminuyendo notablemente los efectos de la perturbación en módulos distintos a aquel en donde la perturbación dio comienzo”, explica Gustavo Liñán, investigador del Instituto de Microelectrónica de Sevilla (centro mixto del CSIC-Universidad de Sevilla) y coautor del trabajo.

“Hasta este momento la predicción teórica no había sido demostrada experimentalmente. Es ahora cuando una colaboración entre investigadores ha conseguido confirmarla y dar pasos más allá”, señala otro de los autores, Luis Gilarranz, investigador de la Universidad de Zurich.

La gran vulnerabilidad de los sistemas consiste, principalmente, en que las conexiones beneficiosas entre sus componentes también favorecen la propagación de las alteraciones. Sin embargo, las estructuras modulares tienen la capacidad de contener dicho desorden en cualquiera de los módulos.

Más información en la web de SINC.